Luisito el de Pozaldez

Años duros y difíciles para todos, y nuestro Luisito alternaba el escaso trabajo que le ofrecían de acarrear agua y sobre todo en vendimias. Se enrolaba en cuadrillas que le ayudaban a echar la uva a los cestos, pues él no llegaba con el peso del cuévano. Se las ingeniaba para ganarse la simpatía de la gente que le acompañaba en aquellos escasos trabajos que realizaba, pues en los del campo le rechazaban debido a su estatura o a que él era poco habilidoso para dichas tareas.
Es cuando optó por alternar el poco trabajo con la mendicidad que solicitaba al principio a los pudientes del pueblo, y al no obtener trabajo, obtenía el beneficio del que se creía generoso y le ayudaba a supervivir.
Pronto descubrió con su ingenio que había que ofrecer algo más para pedir, y ampliar su horizonte de posibilidades. Luisito bailaba y ofrecía sus canciones, a pesar de bailar mal y cantar peor. Pero no le importaba mucho el estilo, sino el contenido de su mensaje con las letras que él componía: "Hecho un baile a estas mozas y a los mozos del lugar y a los pobres les deseo que casen bien a sus mozas con mucha felicidad"
Así comienza nuestro amigo Luisito a recorrer caminos y pueblos, ofreciendo su espectáculo a cambio de la voluntad. Se granjea la amistad del alcalde, del cura, del maestro, de los labradores, que son quienes le proporcionan el alojamiento y la manutención. Siempre en una breve estancia de uno y dos días en cada villa que recorría. Luisito solía aparecer en los pueblos siempre en la misma época, que por lo general coincidía con las fiestas del santo patrono. A Luisito se le recibía como uno más del pueblo, jamás era un extraño; era el caminante que trae nuevas, como peregrino con su canto en sus labios y un baile en sus cortas piernas, con los brazos en alto giraba a diestra y siniestra, terminando con una vuelta en redondo agradeciendo a todos su voluntad por escucharle y atenderle en su función pública, bien en la plaza o en la puerta solariega de cualquier vecino del lugar.
Esa es la diferencia de Luisito con un clásico mendigo, mitad bufón, mitad bailarín, con su chaqueta que le llegaba casi hasta las rodillas, prenda que le regalaban allá donde pernoctaba; con su tez tostada de andar por los caminos, con su bastón o cayada para defenderse de los perros y el hato al hombro. Llega a los pueblos de Valladolid, Segovia, Ávila y Salamanca, cantando y saludando, rodeado de chavales, escuchando las historias que Luisito les relataba, mientras recorría las casas habituales a los que saludaba, y preguntaba por cada miembro de la familia, ofreciendo su baile y canción terminaba invitándoles a la función de su pueblo Pozaldez 20 de mayo (San Boal).
Este cariñoso y simpático personaje, querido por mucha gente y admirado por su forma de vivir, ha compartido posadas, casas de labranza, pajares, estaciones de ferrocarril y por supuesto en casa del señor alcalde o el cura del lugar, siempre con el máximo respeto y un exquisito cariño hacia Luisito.

La última etapa de su vida en Pozaldez fue dura, al fallarle las fuerzas y no poder salir a recorrer sus caminos, solicitaba escribir sus cartas, y recibir sólo el cariño de unos pocos que acompañaban a Luisito en su casa.
Triste y melancólico lucha por salir como pájaro en jaula para avivar su espíritu y gozar de esa libertad digna que se ganó con el respeto de todos.
Es cierto que han forjado auténticas leyendas acerca de Luisito, con su origen y fortuna. Pero la realidad es que ha vivido de manera muy austera, siempre con dignidad e independencia, gozando de esa libertad, de vivir siempre esperando la limosna de los demás a cambio de algo, «bailar y cantar», con respeto siempre y cariño agradecido.
Comentarios
Por cierto, ¿ quien ha sido el autor de este homenaje a Luisito ?
Saludos y salud para todos.
http://www.pedrajas.net/pedrajas/PEDRAJEROS/LUISITO/INDEX.htm
Como transitaba el buen Luisito las calles de Arévalo, pero la plazuela de Dn Justo donde yo nací y vivi la visitaba mucho, no se si porque alli pegando estaba el auxilio social donde solian dar siempre algo de comida a los transeuntes o porque tambien cerca (en la calle larga) había dos posadas, la dE la Yaya y la de la señora Genara (si mal no recuerdo) donde quizás pernoctara alguna noche.
Le recuerdo en esas cantinelas que el se inventaba en el momento, cantaba cosas mas o menos así
"Este mozo echa otro bailé, para la señora que esta en el balcón, muy buen acompañada de su maridó..." etc.
No se perdía la fiesta de la Virgen de las Angustias y nunca se olvidaba de decir al final cuando ya se le daba la perra gorda, "Bueno Señores que pasen ustedes buen dia de la patrona" con su soniquetillo gracioso.
En fin grandes recuerdos de personajes muy autenticos.
VITIN
Un fuerte abrazo, Vitín, y saludos para todos.