Viernes, 31 de agosto. 22,00 horas. (De nuevo, en esta "locura", nos acompañará la luna llena. ¿Casualidad?) “LOCA MENTE” Cuando se cierre el telón, creerás haber vivido un sueño; o peor, creerás haber estado por un momento en la vida real y que el sueño te espera tras la salida del teatro. No importa, no hay vuelta atrás. La mente, tan habilidosa para entretener las verdades, nos aventura en esta farsa donde cabe lo imaginario en un plano certero y confuso al mismo tiempo: nada es lo que es, todo es lo que no es. Y viceversa. “Loca mente” te envuelve para que formes parte de este entramado donde, como en “El Quijote”, resulta complejo discernir entre realidad y ficción. Acaso el hidalgo y el escudero sean la misma persona; y acaso, en la vida como en “Loca mente”, la locura no sea patrimonio de unos pocos. La escena, con el realismo teatral surgido en el Siglo XIX , rompe su cuarta pared para hacernos a todos partícipes de la ficci...