19 feb 2012

EDUCAR EN VALORES

          El viernes estuve en una de las conferencias que, sobre educación, la asociación La Alhóndiga nos están regalando en estos momentos, con la colaboración desinteresada e inestimable de varios profesionales de la enseñanza; que, a propósito, una de las cosas que me están demostrando es que les interesa la educación y no si trabajan dos horas más o menos.
       Bien, la conferencia trataba sobre la participación de las familias en el proceso educativo y para mí no tuvo desperdicio. Como dijo una de los ponentes, lo importante es que después de más de dos horas, todavía nos quedaban muchas cosas por añadir, lo que quiere decir que el tema nos interesa y nos lleva a la reflexión. No importa si tenemos hijos en esa edad escolar o no, porque los que se están educando, como dijo otros de los ponentes, son el futuro, en manos de los que estaremos no tardando mucho.
            Al repasar todo lo que suscitó esta charla, hubo algo que me hubiera gustado añadir. Uno de los temas que surgió, fue la función del maestro como instructor o formador. Yo considero que ya casi nadie creerá eso de que el maestro pueda ser un mero instructor y lo digo por varias razones, todas ellas de alguna manera se dijeron ayer. Los seres humanos somos seres sociales y el niño se socializa primero en el seno familiar, segundo en la escuela y tercero en su entorno y además por este orden.
            No concibo que, en general, un padre piense que un maestro se está entrometiendo en su terreno; por supuesto que habrá casos puntuales en los que el maestro se extralimite, como pasa en todas las facetas de la vida, siempre hay personas que no tenían que estar donde están. Pero, en general, el maestro es guía, dota al alumno de unas herramientas para que sea capaz de adquirir unas capacidades que le van a ayudar a conseguir una autonomía; a conocer su entorno natural, familiar y social; a desarrollar sus habilidades comunicativas en diferentes lenguajes y formas de expresión; a desarrollar sus capacidades lógico-matemáticas y aunque todo esto es esencial, no resulta suficiente.
            Cuando un niño está en el patio jugando al fútbol e insulta o es insultado por su compañero, no se puede esperar a que el niño llegue a su casa para que les expliquen que eso no está bien; es en ese momento cuando la persona que está con ellos, si quieren llamémosle “educador”, tiene que hacerle entender que la violencia, sea del tipo que sea, no es un camino adecuado y que no podemos hacer a los demás lo que no nos gusta que nos hagan a nosotros y, en ese momento, los maestros tienen que educar “para la paz”, que, para mí, es un valor universalmente establecido.
            Hay niños, que en algún momento, se han sentido apartados, discriminados por sus compañeros y, ¿qué pueden hacer los profesionales de la enseñanza? decir: deja que eso es cosa de los padres, no nos metamos en su terreno; pues no, en ese momento por todos los medios, hay que hablarles a los alumnos de igualdad, de que existen diferentes culturas, de que no todos somos iguales (le pese a quien le pese), pero que todos tenemos los mismos derechos y derecho a tener las mismas oportunidades y hablarles del respeto a las “diferencias individuales” de las personas. Estoy segura que todos coincidiremos en que el respeto es otro valor universalmente establecido.
            Son los maestros, los que van a desarrollar en el alumno actitudes de confianza en sí mismo, cuando algo no le sale como él quisiera y desarrollar una actitud crítica ante las cosas que se le ofrecen. En definitiva, no pueden ni deben limitarse a ser meros transmisores del conocimiento. El maestro debe contribuir al desarrollo integral del niño y niña, es decir, su desarrollo físico, intelectual, afectivo y social.
            Creo en la participación activa de las familias en el proceso de enseñanza-aprendizaje y, si pensamos en los niños, estoy segura que sabremos llegar a un punto de convergencia, donde familias y colegios trabajemos a la par por la educación de los niños.
            Para terminar, quiero felicitar a todas las personas que de forma directa o indirecta están haciendo posibles estas jornadas sobre educación. Un granito de arena en una ingente tarea, pero que me hace sonreír y pensar que todavía hay esperanza.
M. C. Montañez

4 comentarios:

Anónimo dijo...

El primer ministerio de la cosa educativo se llamó de Instrucción Pública. Si nos atenemos a la definición de instrucción, es impartir a alguien en el conocimiento o enseñanzas de una doctrina e inculcarle determinadas ideas o creencias.Mientras que educación es la instrucción por medio de la acción docente. Pero en su cuarta acepción es enseñar la cortesía la urbanidad el comedimiento y la atención y buen modo. Aquí no dice que deba de ser por un docente. Por ejemplo si ese alumno que pega a otro en el recreo,aunque se reprendido por el profesor y comunicado a sus padres, en su casa no recibe la debida instrucción no hacemos nada. La educación por los padres no debe estar limitada a esa acepción sino que debe ser parte con los docentes de la educación integral.Unos educando en los comportamientos :disciplina, trabajo, constancia y ayuda y otros impartiendo las materias,sí otros alumnos que por distintas causas y falta de educación les dejan. Y ahí entran las autoridades con sus normativas cambios de planes,seis grandes cambios en treinta años, y sus modificaciones. Y algunos sin llegar a implantarse, con lo que supone de esfuerzos de trabajos etc.Ministros del ramo que no duran ni dos años : Dª Esperanza Aguírre,D,Mariano Rajoy y el omnipresente y ubicuo Sr, Rubalcaba. Pero después de todo que se puede esperar si ninguno de ellos ha salido de la Escuela Pública, y sus hijos no han ido y sus nietos no eran. En esas éstamos.El pacto para la Educacion pedido por todos los sectores nunca llega. Y las peleas por unas asignaturas u otras , con las consabidas pérdidas de tiempo y esfuerzos valdíos, y qué eso si es instruir y adoctrinar, serán la norma, porque están en otros intereses Mientras países de nuestro entorno son capaces de sentarse y hacer planes a largo plazo

chispa dijo...

Yo tambien lo pasé bien, y me sirvió para valorar aún más el trabajo que ejercen los docente, con los medios y normas de que disponen ahora.
Desde luego este tema dá para mucha opinión y muuuuucho debate.
Me gustaría, que estas charlas continuaran, quizas con otro formato... con un moderador, gente preparada que opine, sin límite de tiempo (ya sé que es dificil), y sobre todo con muchissssssima más participación por parte de "Los Padres y Madres", que puedan aportar sus puntos de vista sin ningún tipo cortapisa.
Todo se andara....creo que vamos por buen camino.

Anónimo dijo...

Como en todos los sitios aquí también hay personas, que como bien dices, no deberían estar donde están, da gusto oír a los ponentes decir que están consagrados a ese digno oficio de maestros, pero.....y como puede luchar un padre con los que solo buscan el sueldo y no saben escucharnos o escuchar a nuestros hijos, cuando los tienen en sus manos??? AMPAS?? seamos claros pocas funcionan para poner al colegio en su sitio si le hace falta, a pesar de lo escuchado en la conferencia, a veces los padres no "sabemos" a pesar de intentarlo como solucionar los problemas de nuestros hijos de puertas para adentro.

Chema Collado dijo...

Creo amigo Chispa que estos debates están muy bien. Que los debéis de repetir con los docentes, con las Asociaciones de MADRES Y PADRES y con otros actores cómo puedan ser inspectores, jefes de estudio directores y por supuesto concejales porque siempre hubo un concejal de Educación, no en balde el mantenimiento de los colegios públicos corresponde a los Ayuntamientos. Al ser la primera vez sirve para ver donde están las mejoras y en que casos se debe de incidir. También hay alumnos que forman parte de los Consejos Escolares, votados por sus compañeros pero que sólo hacen la estatua y muchos son manipulados por los otros integrantes del Consejo. La mayoría de las Asociaciones se limitan a dar un día chocolate, organizar los carnavales y cuando llegan las Asambleas si va el veinte por ciento es un logro.En cuanto a lo que escribe mi antecesor, tiene razón. ¿ Cómo puede luchar un padre ante determinadas actuaciones? Pues existen sus mecanismo. ¿Cómo puede defenderse un docente cuando es agredido por un alumno? Púes si es menor, aunque mida 1,90 y tenga un peso considerable, pues ajo y agua. Hay un teléfono de atención al maestro por la cantidad de bajas médicas que hay por vejaciones, tropelías,acoso etc. ! Qué a lo mejor en Arévalo no se dan, pero ahílas ! Y el Ministerio no respalda, de hecho esa iniciativa del teléfono de ayuda es privada.