12 mar 2011

Estar en los infiernos es un placer

Al norte se abre la Moraña
El pasado domingo 6 de marzo de 2011, estuvimos en los Infiernos. Creo que la visita mereció la pena y todos salimos satisfechos de lo que allí vimos y oímos.
Que nadie se piense que las llamas nos quemaron. Aunque el sol nos acompañó durante toda la mañana, lo que propició una temperatura agradable que pronto hizo que fuéramos despejándonos de nuestras prendas de abrigo. Para ser invierno, la verdad es que la temperatura fue ideal para pasear y pasar la mañana a la intemperie.
Partimos de Arévalo pasadas las 9, llegamos a San Pedro del Arroyo pasadas la 9:30, donde esperaba un amigo del camino de Santiago que se unió a la expedición, y finalmente a Horcajuelo antes de las 10, donde nos esperaban Carlos Tomás y Violeta.
Cruzamos el río Arevalillo (que a esa altura se llama Rihondo) de un salto y bordeamos un tupido monte de encinas hasta subir a uno de los primeros afloramientos rocosos, que era sólo un aperitivo de los que vendría después. Recorrimos este paraje entre las encinas por la parte del cerro el Pendón, y fuimos divisando los cañones de colores excavados en la ladera desde la parte alta.
Al sur La sierra de Ávila con el cerro Gorría y su pequeño 
circo glaciar nevados, con gran extensión  de encinares 
pertenecientes a la red Natura 2000.
Desde este magnífico mirador se divisa hacia el norte casi toda La Moraña y Tierra de Arévalo, incluso comarcas cercanas de Segovia, Valladolid y Salamanca. Y hacia el sur pudimos divisar la parte central de la Sierra de Ávila, con su punto culminante, el cerro Gorría y su pequeño circo glaciar nevados. También se divisa una gran extensión de monte de encinas perteneciente a la ZEPA y LIC de los encinares de la Sierra de Ávila, cuya importancia biológica ya os comenté en pasadas entregas:
Posteriormente, nos dirigimos a reponer fuerzas con un frugal almuerzo, al corazón de este espectacular paisaje conocido como los infiernos. Muchos casi no comieron y se dedicaron a tomar todo tipo de fotografías desde distintos sitios, pues este es un lugar donde la imaginación se desata y cuantas más vueltas des a las mismas rocas, cada vez te parecen cosas diferentes. Hay quien ve perro donde otro vio dragón. Otros, incluso, aseguran haberle visto expulsar auténtico fuego por la boca.
La forma y disposición de estas rocas erosionadas se puede decir que rompe las leyes naturales, porque el viejo y arcaico granito puede aparecer sobre las calizas mucho más modernas geológicamente, para pasar a la postura contraria en el siguiente cañón. Tanto las rocas, como las arenas son de intensos colores. Incluso la tierra cambia de color al ser escarbada someramente.
Y en el centro Los Infiernos
Creo que la visita mereció la pena y por el número de visitantes, menos del centenar, una de las más exitosas. Lo que pone el listón muy alto para las siguientes. También creo coincidir con todos, que tuvimos la gran suerte de contar con las apasionadas explicaciones de Carlos Tomás, campero de profesión y de convicción. Lo que hizo más agradable aún una mañana redonda en todos los aspectos. Aprovecho estas líneas para agradecerle su comportamiento de guía y anfitrión.
Poco más que contaros, más que animaros a que compartáis vuestras fotos en La Llanura de Arévalo, para que sean muchos más los que puedan juzgar por ellos mismos la belleza del lugar. Porque al fin y al cabo los infiernos es un bello paraje de Ávila que nada tiene que envidiar a otros lugares de más renombre como la ciudad encantada, por ejemplo. Por último una reflexión: Conservar nuestros espacios naturales es invertir en futuro. Un futuro beneficioso para todos.

Arévalo, a 11 de marzo de 2011.
Luis José Martín García-Sancho




Amarillo, blanco, verde, ocre, naranja, rojo, granate… Tantos colores producen chispas


Al fin las puertas del Infierno

¿Nos aguardaba el portero?

De vuelta a paisajes familiares

6 comentarios:

DESDE LA LUGAREJA dijo...

... decididamente lo mio no es salir en las fotos (jajajajajajajajajaja).

Os invito a ver las fotos que he subido a FLICKR:

http://www.flickr.com/photos/adaja/sets/72157626096894579/

Saludos.

Anónimo dijo...

Aunque seguimos sin llegar al centenar, si todo sigue asi, Luisjo, te vas a hacer con nosotros

chema collado dijo...

Unir naturaleza y ejercicio con literatura y fotografía, que envidia me dais. Cualquier día soy el 202, que sí. Luísjo eres un crack.

Anónimo dijo...

Fue un placer compartir con vosotros el día, amigos sin conocernos y muy respetables todos con esa naturaleza salvaje que nos sorprendió una vez más, mejor seguro que si hubiésemos viajado a un rincón selecto del Cañón del Colorado, en este caso con una ventaja muy importante y es la de que todos volvimos antes de la tarde a nuestros hogares y así pudimos compartir el resto del domingo con más amigos y familia.

Para nosotros fue un esplendido placer que por supuesto estamos dispuestos a volver a repetir y compartir con tan exquisitos exploradores, sea en los infiernillos o en otros parajes de nuestra sorprendente provincia.

Un abrazo amigos y hasta la próxima ocasión.

Fdo. Dos pequeños admiradores de *Luis and your The Llanura´s Friends of Adventures in Wonderland.

*[Algo así como Luis y sus amigos de La Llanura de Aventuras en el País de las Maravillas]

Ignacio Martín dijo...

Enhorabuena por el éxito de la expedición. A ver si me puedo apuntar para la próxima.

Ignacio

Candelas Martín dijo...

Es precioso!! y lo tenemos tan cerca!
No conocemos lo que hay a nuestro alrededor. Seguid publicando más fotos y así disfrutamos los que no podemos ir. Gracias.