3 jul 2013

Muñosancho

Datos para la historia de Muñosancho


El nombre del pueblo es sin duda el de su antiguo fundador o repoblador, allá por los años de finales del siglo XI o principios del siglo XII. Fueron muchos los repobladores que llevan este nombre inicial de Nuño/Muño, que, según nos cuenta Ángel Barrios, procedían de la zona vasconavarra.

En el documento de Gil Robles del año 1250 aparece su nombre (Nunno Sancho) encuadrado dentro del arcedianato abulense, en la circunscripción de Zapardiel, contribuyendo con XII “morabetinos”, lo que equivaldría a unos 120 habitantes, de la misma forma que el anejo de Villamayor, con la misma cantidad de habitantes.

En el censo de pilas bautismales y vecinos que se hace en el año 1590, Muñosancho y Villamayor son anejos de la iglesia de Fontiveros y contaban entre ambos pueblos un total de 77 vecinos que da un total aproximado de 380 habitantes entre los dos pueblos.

En el año 1750 (Catastro de Ensenada) aparece Muñosancho con un total de 54 vecinos, lo que equivaldría a unos 250 habitantes.

Como curiosidades de este último documento, sabemos que en ese año Muñosancho tenía 68 casas, que el Concejo tenía como “propios” la casa del concejo y la fragua. El concejo tenía arrendadas la taberna y una tienda. El arrendatario de la taberna llamado Manuel Sanz tenía un mesón propio. Había un panadero, pero no había carnicería.

Había un cirujano, un albañil, dos sastres, 21 labradores comprendidos entre los 18 años y los sesenta; 31 jornaleros entre criados, pastores e hijos de estos mayores de 18 años. Había 5 pobres de solemnidad que vivían de la limosna.

Había un clérigo, fraile trinitario, nombrado por el párroco de Fontiveros, que era el propietario. Por lo que se ve, a efectos parroquiales, Muñosancho era anejo de Fontiveros.

No se habla para nada de que hubiera maestro (estos aparecen generalmente a principios del siglo XIX). Sí había secretario que entonces se llamaba el “fiel de los hechos”.

En el año 1850 Muñosancho (Madoz) tiene 142 habitantes. En el año 1955 llega hasta los 473, iniciándose inmediatamente después el derrumbe demográfico de todos nuestros pueblos. Los últimos datos que tengo son del año 2012, con 130 habitantes, donde creo que están incluidos los de Villamayor.


Ángel Ramón GONZÁLEZ GONZÁLEZ





ROMANCE DE MUÑOSANCHO



¡Vecinos de Muñosancho,
sean todos bien hallados!
¡Sean todos bienvenidos
forasteros e invitados!

Vengan señoras, señores
de las villas e los campos,
vengan clérigos e nobles,
vengan soldados, hidalgos,
vengan monjas e juglares,
princesas, troveros, villanos.

¡Vengan, vengan,
vengan todos al Mercado!
Disfruten de las hazañas
de nuestros antepasados,
la maestría de cetreros
e de arqueros el amaño.

Presencien justas, torneos,
gusten viandas, buenos caldos,
hágase gozo e deleite
de las obras de artesanos.

¡Vengan, vengan,
vengan todos al Mercado!
Es momento, convecinos,
de atender al primer bando
de la historia de este evento
Medieval, primer Mercado.

La aquiescencia e el asenso,
anuencia e beneplácito,
la venia e asentimiento
e vuestro favor rogamos.

Con arte de juglaría
el pregón será narrado
por un curtido rapsoda
en esta tierra nombrado.

E aunque en su nombre de pila
haya linaje navarro,
será nuestro pregonero
Sánchez de Muñosancho.

Loado sea nuestro Señor
e San Juan sea loado
al referir estos versos
como pregón del Mercado.

 Ruégoles por vuestras almas
e también por los pecados
que cometiéreis por causa
destas fiestas, destos fastos.

In nomine pater et filius et
Espiritu Santo. Amén.

Cuentan las viejas historias
que este lugar fue fundado
al principio de los siglos
por un héroe recio e magno.

Atendía por Nuño,
de estirpe bien castellano,
e repoblando estas tierras
bautizólas: Muñosancho.

En medio de La Moraña,
entre Zapardiel e Trabancos,
erigió esta noble Villa
de ilustre e glorioso rango.

 Viene desde Fontiveros
el sol que ha bien madrugado,
 e deja su haz de luz
en los pueblos aledaños:

primero en Villamayor
qu´es pueblo anexo e hermano,
e llégase a sus dominios
en menos que canta un gallo.

En Rivilla, Pascualgrande
en Blascomillán e Narros,
Flores de Ávila, Cisla,
en La Cebolla, -
-San Cristóbal de Trabancos-
El Ajo;
e en llegando a Peñaranda
ya se esconde en el ocaso.

En medio de la llanura
late en un silencio sacro
la más noble de las Villas:
el pueblo de Muñosancho.

 La historia da buena fe
de que son sus ciudadanos
hombres e mujeres buenos,
justos, cabales, honrados,

acogedores, amables,
afables e hospitalarios,
magnánimos, generosos,
intachables e preclaros.

Dejaron los sus sudores
en estas tierras e campos,
los unos al pastoreo
los otros tras el arado.

Unos cuidan sus ovejas,
otros a hoz van segando
los trigos amarillentos
por los soles agostados.

Ansí de esmalte cobrizo
e de amapola bordado
en medio de la llanura
se levanta Muñosancho.

E hace muchos, muchos años,
acontesció un gran milagro,
aparecióse la Virgen
a un pastor pastoreando.

Ocurrió en los campos mesmos
qu´el pueblo van circundando
e ansí, Virgen de las Eras,
vienen siempre venerando.

Edificaron su ermita
en el lugar señalado,
e la muestran gran fervor
al llegar el mes de mayo.

E cuando junio se apriesta
Juan Bautista, nuestro Santo,
festejado e con honores
dignamente es celebrado.

Fácese gran luminaria
para quemar el pasado:
enseres e trapos viejos,
chismes, trastos e cascajos.

 Fuego purificador
que el alma lleva a lo alto
limpio de mácula e culpa
de vileza e de pecado.

Que la fiesta e la labor
el mundo facen más sano
e como exemplo no hay otro
qu´el pueblo de Muñosancho.

 ¡Cuánto goza mi memoria!
¡Cuánta dicha al recordarlo!
Aquellos años de infancia
nunca jamás se borraron.

 La escuela de Don Julián
fízonos doctos e sabios
a golpe de enciclopedia,
pizarrín e gran cuidado.

La gramática aprendimos
e hasta las tablas cantando,
los reyes godos, los ríos,
decimales e quebrados.

Por las tardes la alameda
era sitio frecuentado,
e de allí hasta el charcón
nuestro reino conquistado.

 Que de mágicos rincones
no hay lugar más abundado
como presume este pueblo
bien nombrado Muñosancho.

 Contaré a vuesas mercedes,
por no ser asaz cansado,
una sola de las gestas
que viví con mis amigos
siendo todos muy muchachos.

Camino de la Fuentona
salimos, era verano;
e arribamos e pasamos
e en llegando a una laguna
allí mesmo nos quedamos.

Era idílico lugar,
un edén en medio el prado
donde las ranas croaban,
donde nadaban los patos.

Como siempre, sin cordura,
como siempre, sin pensarlo,
dexamos nuestros ropajes
por tomar un fresco baño.

Disfrutamos de las aguas,
con ellas chapoteamos
ajenos a los peligros
que pudieran acecharnos.

Cual fuera nuestra sorpresa,
que al pasar un largo rato
e salir de aquella charca
non vimos un solo trapo.

Al parescer, un pastor
muy gentil y muy simpático,
a cada uno a su casa
las ropas quiso llevarnos.

Ansí nos vimos en cueros
al pueblo juntos entrando,
las manos en la entrepierna
e el pueblo a nos aclamando.

Cada uno a su mansión
como pudo fue llegando,
allí están las vestimentas
que el buen pastor fue dejando.

Huelga decir que este día
como muchos, como tantos,
bien cobramos nuestra hazaña,
bien cara e justa cobramos.

El pueblo que vio nacer
grandes mentes, grandes sabios,
se llena de regocijo
al recordar su pasado.

Es menester lugareños
bien alto felicitaros
por estos gratos eventos
apacibles e animados;
e ansí por ser nombrado
vuestro primer pregonero
de vuestro primer Mercado.

E por ello grito al viento:
que viva esta tierra nuestra
y que viva el vecindario,
viva toda La Moraña
y que viva Muñosancho.

 Dejoos con vuestras zambras
con Dios vos dejo, paisanos,
voyme a mis aposentos
a descansar de buen grado.

Al Señor debo la vida,
al pescadero el pescado,
las carnes al buen yantar
e la hipoteca al banco.

 Vémonos si vos quisiéredes
d´este día en otro año,
quede con este Pregón
inaugurado el Mercado.

 E si alguien vos pregunta:
¿Do es el trovador del Mercado?
¿Es acaso de Zamora
o tal vez es Segoviano?
¿Es de Fuentesaúco,
de Aranda o de Villapando?

E vos diréis: non, non.
¿Qué dirán vuesas mercedes?
Non, non.

Que aunque vivió en Fontiveros,
allí habitó muchos años,
adoptado en Pozaldez
e en Arévalo asentado,

estudiado en Salamanca,
Valladolid e País Vasco,
non es de aquellos lugares
qu´es de esta tierra bien nato.

¿Pues dó va ser un trovador
en tantas letras versado
e en tantos versos letrado?
¿Do va ser sino del pueblo
que ha dado a este mundo tantos
hombres e mujeres rectos,
doctos, juiciosos e sabios?
¿Dó va ser este trovador?
Pues, claro, de Muñosancho.
                                                           
                                          Javier S. Sánchez

1 comentario:

jose maria dijo...


Es total, javier