20 ene 2010

A quien corresponda (La San Silvestre 2009)

Nunca pensé que un pequeño artículo sintetizara, en tan breves palabras, la manera de ser de la gente de Arévalo y de la Moraña en general; y cómo entre esta buena, pero muy reservada y poco cooperante gente, surge de vez en cuando la figura de alguien que de manera silenciosa lucha por una causa, por un objetivo, ante la atenta, paciente y sobre todo crítica mirada de los demás.
Este es uno de esos casos Chispa, que tantas veces hemos hablado en las tertulias de la biblioteca; el porqué no se hacen más actividades culturales, deportivas, sociales; el porqué en Arévalo falta lo que en otros sitios tienen. Sencillo, todos esperamos que nos lo den hecho; pero no nos quedamos ahí; estamos esperando como lobos cazando en manada el resultado de dichas actividades para ver como resultan; si son exitosas callamos si fracasan atacamos ferozmente; siempre estamos a la espera, siempre pacientes y sobre todo, siempre despiadados.
Noemí fue una de estas personas que se enfrentó a todos los lobos. Comenzó hace tres años con un proyecto ilusionante y que, de entrada, resultó un éxito rotundo para una actividad tan novedosa en Arévalo. En esas fechas fui partícipe de un incesante circular de e-mails con preguntas, sugerencias, opiniones, consejos entorno al evento; pasamos al segundo año, lleno de dudas tras el listón tan alto conseguido el primer año y volvió a ser un éxito participativo aunque con lagunas organizativas que avivaron a la manada de lobos; y en ese segundo año, los correos electrónicos pasaron a ser llamadas telefónicas, tanto el mismo día 31 tras la San Silvestre como el día 1 de Enero, con un abatimiento total por su parte cuando realmente las causas había que buscarlas en lo que comenta Chispa, no en su persona.....sufrió y lo pasó mal (doy buena fe de ello), pero no cesó en el empeño y consiguió en la pasada tercera edición no sólo consolidar la carrera y subsanar errores del pasado, sino conseguir un nivel deportivo inédito en Arévalo. Puedo aseguraros que el nivel de los atletas participantes no tenía nada que envidiar a un gran número de pruebas realizadas por toda la región, y sé de lo que hablo.
Noe no sólo consiguió que el 31 un gran numero de arevalenses, morañegos y foráneos se calzaran las zapatillas, sino que durante uno o dos meses antes, el camino hasta la "meta", aparte de los habituales "paseantes", ganara vistosidad con corredores preparando "La San Silvestre". Por lo tanto su éxito no fue organizar un evento un día, sino movilizar a mucha gente durante varios meses previos al fin de año.
Lo que pido ahora, a quién corresponda, es que se recoja el testigo dejado por Noe puesto que Arévalo se merece un evento deportivo como este y sobre todo que a partir de este momento, se reconozca la labor que realizó; porque es merecedora de ello. Por eso pido que a partir de la próxima edición la San Silvestre sea el memorial Noemí Sáez y que toda esa manada de lobos fieros pasen a ser mansos, colaborando, participando y animando.
Te puedo asegurar Noe, que muchos de los que amamos el deporte, en nuestras futuras “San Silvestres” (ya sean en Arévalo o fuera de nuestra ciudad), siempre te tendremos con nosotros, y en ese momento de tensión previo a la salida, seguro que se nos pondrá la piel de gallina recordándote.
¡Maldito A quién corresponda!
Un corredor, Arevalense y amigo de Noe.

Nacho Martín

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