2 oct. 2011

El Palacio de los Sedeño

Situado en la Calle de Santa María, en la esquina con la calle del Palacio Viejo, el Palacio de los Sedeño o Palacio del Marqués de los Altares fue, según Cervera Vera, una edificación de dos plantas, en cuyo centro se colocó un patio porticado con columnas de piedra en tres de los lados de su planta baja. Poseía amplios terrenos de huerta y jardín en los que había, asimismo, un pozo. 
La torre, de recios muros, se construyó con cajones de mampostería, separados mediante rafas de ladrillos, y recuadrados en sus esquinas también con ladrillo.
Las fachadas se levantaron mediante cajones de tapiales revocados con mortero de cal. La puerta principal ostenta un arco de medio punto adovelado, en ladrillos enfoscados, simulando sillares de piedra. En su centro se colocó, más tarde, el escudo del linaje.
Remata la fachada una bella cornisa labrada en ladrillo con dientes de sierra y arquillo resaltados. Conserva esta fachada, aunque cada vez en peor estado, un primoroso esgrafiado.
Una muy lamentable actuación en los años 90 del pasado siglo XX trajo la casi total destrucción del interior del palacio quedando en la actualidad la torre, la fachada y poco más.

Por el estado en que está consideramos necesario incluirle en nuestra particular Lista Roja del Patrimonio Arevalense. Nos parece muy necesario llamar la atención sobre este palacio que, además, está emplazado en la calle de Santa María, calle que es la vía principal de acceso a la zona monumental de nuestra ciudad.

4 comentarios :

Alice vio la luna... dijo...

Me parece increíble que en los años 90 se permitiera que un edificio histórico-artístico de estas características se echara a perder. ¡Qué poco hemos avanzado!

Juan C. dijo...

Como decía Julio Escobar: ...al Ayuntamiento de aquel entonces no se le ocurrió otra cosa que echar abajo bellezas artísticas y sagra­dos recuerdos del pretérito. Lo que extraña y llena de asombro, es cómo el pueblo no se estremeció al ver como se reducían a escombros sus cimientos fundamentales.

Alice vio la luna... dijo...

No lo decía sólo por el poder, que ya sabemos que muchas veces se aúna con el interés particular, sino precisamente y sobre todo, por los ciudadanos: sorprendente y muy triste, Juan Carlos!

Juan C. dijo...

Ya ves que muchos, demasiados, no nos estremecimos al ver como reducían a escombros nuestros cimientos...