25 dic 2020

Sendero de Los Lobos al Cubo

La Asociación Cultural “La Alhóndiga” ha mantenido recientemente una entrevista con varios miembros de Confederación Hidrográfica del Duero a fin de exponer “in situ” diversas propuestas medioambientales que desde la Asociación se han proyectado para su próxima realización.

Destacamos como muy importante la adecuación y limpieza del sendero que, desde el puente de Los Lobos, discurre por el margen derecho del río Arevalillo hasta llegar al puente del Cubo.

Este sendero precisa de una intervención de desbroce que permita el tránsito entre el puente del Cubo y el de los Lobos por la ribera derecha del río Arevalillo. Basta con dejar el suelo practicable mediante una senda de una anchura de metro y medio y ensanchar dos metros a cada lado de la trocha en aquellos lugares donde los arbustos de “Lycium barbarum” se hayan apoderado del espacio para evitar que vuelva a cerrarse, pues la cambronera en una planta muy invasiva. 

La consecución de este sendero dará continuidad al llamado Cinturón Verde de Arévalo, permitiendo seguir rio arriba hacia el sur para, atajando por el camino de subida en la zona de Párraces (Bujeritos) y atravesando por la Cañada Real Leonesa, enlazar con el sendero que por la margen derecha del Adaja, desde el puente de San Julián o de la Estación, lleva hasta la Pesquera. De esta forma quedaría completo el circuito a falta únicamente de su futura señalización.

Además, el punto final de este tramo, junto al puente del Cubo, permite enlazar por otras interesantísimas rutas tales como el camino que desde este puente nos lleva, por la ladera alta del margen izquierdo del río, hasta los puentes de los Lobos, de los Barros y de Medina, o, en dirección sur, disfrutando en este caso de las excepcionales vistas de la Ermita de la Lugareja, las de Machín o las de Párraces, hasta llegar al lugar que se conoce como  la “Media Naranja”.

En cuanto las condiciones lo permitan, desde nuestra Asociación plantearemos un paseo por ese entorno con el fin de disfrutar de estos espacios naturales que poseemos y que, en muchos casos, nos son bastante desconocidos.





Fotografías: Luis J. Martín y Juan C. López

19 dic 2020

Los Bécquer y Ávila

LOS BÉCQUER Y ÁVILA

150 aniversario (1870-2020).
Organizan: Museo de Ávila, Junta de Castilla y León y Asociación de Amigos del Museo de Ávila.
Colabora: Ayuntamiento de Ávila
Comisario: Jesús Mª Sanchidrián Gallego

18 dic 2020

La España negra de Goya

"Saturno devorando a su hijo", Francisco de Goya, 1819-23
"Los fusilamientos de La Moncloa", Francisco de Goya, 1814

Con esta obra sobre los sucesos de la madrugada del 3 de mayo de 1808, cuando un nutrido grupo de ciudadanos de Madrid, sublevados contra el ejército de ocupación francés, son fusilados fuera de la ciudad, Goya convierte a las víctimas, perdedores de este enfrentamiento, en los únicos y absolutos héroes de su obra.

Es el triste destino de un pueblo que poco a poco va acuñando la idea de "España duele". Se teñirán de negro nuestras pinturas, reflejo fiel de las almas de una sociedad que ya a primeros del siglo XIX, está a punto de perder toda esperanza de futuro, sobre todo una vez que "el deseado" Fernando VII, traidor en realidad, dé al traste con la Constitución de 1812.

Ese grito interior, mudo de espanto, que Goya pudo dejar en las paredes de la Quinta del Sordo, sería el principio del sentimiento trágico de esta España Negra que traiciona a los que dan la vida por ella. Y a los que no. A todos. Igual que un Saturno -o Cronos, dios del tiempo no por casulidad- desgastado, fantasmagórico, loco, fagocita a su joven vástago, el decrépito Antiguo Régimen asesinaba el conato de un tierno pero madurado parlamentarismo que con "La Pepa", sólo mostraba su deseo de instaurar la soberanía popular.

Es la toma de conciencia de la España Negra. Es negra la que traiciona y también es negra la tracionada, la que sufre, la que no logra levantar cabeza. Es la misma que sucumbirá, al menos retórica y definitivamente, con el bombardeo de la villa de Gernika durante la Guerra Civil española y que Picasso nos recordará con su gran cuadro sobre la tragedia nacional.

Recorrer el camino tortuoso, pero clarividente, del arte en España entre 1814 y 1975, sembrado de retratos de un mundo oscuro con personajes sombríos, tristes, de alma torcida, tan opuesto a la vivarachera y exótica imagen que de esta tierra quisieron dar los viajeros forasteros que la cruzaron en el siglo XIX, es lo que os proponemos en esta primera etapa de la Sala de Arte. Quizá nos ayude a comprender que el arte, antes que por bello, es ARTE porque es brutalmente conmovedor.

(Marta López Beriso)

17 dic 2020

Sala de lectura



XIII

Un hombre de negocios habitaba el cuarto planeta. Tan ocupado estaba que no levantó su mirada ni aún ante la llegada del principito.

-Buenos días -saludó éste- Su cigarrillo está apagado.

-Tres y dos son cinco. Cinco y siete, doce. Doce y tres, quince. Buenos días. Quince y siete, veintidós. Veintidós y seis, veintiocho. No tengo tiempo para volver a encenderlo. Veintiséis y cinco, treinta y uno. ¡Uf! Da un total de quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno.

-¿Quinientos millones de qué?

-¿Eh? ¿Todavía permaneces allí? Quinientos un millones de... Ya no sé... ¡Tengo tanto trabajo! Yo soy serio, no me divierto con tonterías. Dos y cinco, siete...

-¿Quinientos millones de qué? -inquirió nuevamente el principito, que jamás olvidaba una pregunta una vez formulada.

El señor de negocios levantó la cabeza:

-Hace cincuenta y cuatro años que vivo en este planeta, y sólo tres veces me han molestado. Hace veintidós años fue la primera, cuando un abejorro cayó Dios sabe de dónde. Fue tan estrepitoso el ruido que produjo al caer, que cometí cuatro errores en una suma. Hace once años fue la segunda a causa de un ataque de reumatismo. Debo hacer ejercicios, pero no tengo tiempo para moverme. Soy serio. La tercera vez... ¡Hela aquí! Decía, quinientos un millones...

- ¿Millones de qué?

El hombre de negocios había comprendido que no había ya esperanza de tranquilidad alguna.

-Millones de esas cositas que se ven a veces en el cielo.

-¿Moscas?

-¡Oh, no! Cositas que brillan.

-¿Abejas?

-¡Pero no! Cositas doradas que hacen desvariar a los holgazanes. Pero yo soy serio! y no tengo tiempo para perder.

-¡Ah, Estrellas!

-Eso es. Estrellas.

-¿Pero puedes decirme que haces con quinientos millones de estrellas?

-Quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno. Yo soy serio y preciso.

-Dime, qué haces con esas estrellas.

-¿Cómo qué hago? Nada, las poseo.

-¿Posees las estrellas?

-Efectivamente.

-He visto un rey que...

-Escucha: los reyes no poseen, "reinan" que es bien distinto.

-¿Me dirás para qué te sirve poseer estrellas?

-Gracias a ello soy rico.

-¿De qué sirve ser rico?

-Para comprar otras estrellas, si alguien las encuentra.

Mientras tanto el principito iba pensando que este hombre, razona un poco como el ebrio. Siguió preguntando;

-¿Cómo puede un hombre poseer estrellas?

-¿Acaso, sabes de quién son?

-No sé. Supongo que de nadie.

-Pues entonces... son mías por ser el primero en haberlo pensado.

-¿Y con eso basta?

-Pues claro!. Cuando hallas un diamante que no le pertenece a nadie, es sencillamente tuyo. De igual forma, cuando eres el primero a quien se le ocurre una idea, la patentas e inmediatamente pasa a ser de tu propiedad. Así, yo poseo las estrellas pues nadie antes que yo, soñó poseerlas. Comprende?

-Es cierto -dijo el principito- ¿Pero qué haces tú con ellas?

-Las administro. Las cuento y recuento-contestó el hombre de negocios. Es bastantes difícil, pero como dije, soy un hombre serio!

El principito aún no se daba por satisfecho.

-Yo, si poseo un pañuelo, puedo abrigar con él mi cuello y llevarlo conmigo a donde vaya. Si poseo una flor, puedo cortarla y llevármela. En cambio tú, no puedes cortar las estrellas!

-No, pero puedo depositarlas en el banco.

-¿Y eso qué quiere decir?

-Escribo en un papelito la cantidad de estrellas que poseo, cierro el papelito y lo pongo bajo llave en un cajón.

-¿Eso es todo?

-Lo suficiente.

Es divertido y bastante poético, pero... no es serio - pensó el principito, que sobre cosas serias tenía un concepto bien distinto del de las personas grandes.

-Yo -dirigiéndose al señor- poseo una flor a la que riego todos los días. Tres volcanes que deshollino todas las semanas, aunque uno de los tres está extinguido. Nunca se sabe. Tanto para mis volcanes como para mi flor, es útil que yo los posea. En cambio tú... no eres útil a las estrellas.

El hombre de negocios hizo el ademán de responder pero no encontró palabras para ello. El principito se fue. Decididamente las personas grandes -se decía para sí- son enteramente extraordinarias.

15 dic 2020

La Llanura número 139


Estamos a 15 de diciembre. Aquí tenéis "La Llanura" número 139, la revista de Cultura y Patrimonio de Arévalo y su Tierra.

Para su lectura y descarga:


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En este enlace podéis acceder a los últimos 24 números de "La Llanura":

ENLACE

7 dic 2020

Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arévalo


Incorporamos el enlace a la MODIFICACIÓN PUNTUAL Nº 22 DEL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA (INCLUYE EL PLAN ESPECIAL DEL CONJUNTO HISTÓRICO) de Arévalo.

6 dic 2020

Artículo 46

Artículo 46 de la Constitución Española: Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad.

3 dic 2020

Alegoría


"Los bárbaros y los esclavos detestan las ciencias y destruyen los monumentos artísticos. Los hombres libres los aman y los conservan”

(Convención Nacional Francesa de 1794)

30 nov 2020

Puente de Medina

Como todos sabéis, el puente de Medina es uno de los Monumentos más impresionantes de Patrimonio Civil que tenemos en Arévalo.

El Real Decreto 3171/1983 de 19 de octubre, declaró como monumento histórico-artístico de carácter nacional a este puente.

La declaración se publicó en el BOE 309 de 27 de diciembre de 1983 en la página 34636.

Esta figura patrimonial es equivalente al actual Bien de Interés Cultural y así, nuestro puente, está incluido en el Catálogo de BIC de la Junta de Castilla y León.

Por su parte la Ley 12/2002, de 11 de julio, de Patrimonio Cultural de Castilla y León, en su artículo 38. Criterios de intervención en inmuebles. Dice, entre otras cosas, las siguientes:

    1. Cualquier intervención en un inmueble declarado Bien de Interés Cultural estará encaminada a su conservación y mejora, de acuerdo con los siguientes criterios:

            a) Se procurará el máximo estudio y óptimo conocimiento del bien para mejor adecuar la intervención propuesta.

    2. En lo referente al entorno de protección de un bien inmueble, al volumen, a la tipología, a la morfología y al cromatismo, las intervenciones no podrán alterar los valores arquitectónicos y paisajísticos que definan el propio bien.


Dicho todo esto, tenemos que manifestar que una vez hemos tenido conocimiento de que, en las obras de adecuación de las aceras del puente en la parte derecha de salida del mismo desde Arévalo, se ha colocado una valla metálica que desentona completamente con el entorno y características especiales de este puente, considerado uno de los ejemplos mudéjares de patrimonio civil más importantes que existen en Castilla y León y por extensión de España, se ha solicitado al Sr. Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Arévalo, mediante escrito presentado en el Registro Electrónico de la localidad, que se retire dicha valla y que, en caso de considerarse necesario, se rehabilite el pretil existente en esta zona de actuación, utilizando para ello los materiales propios de esta construcción tales como piedra rajuela, arena, cal y cemento blanco, recuperando de esta forma los fragmentos del citado pretil que se encuentran deteriorados.

Insistimos, ya lo hemos dicho infinidad de veces, que antes de realizar este tipo de actuaciones se debería tener muy claro el concepto de qué es lo que se quiere o se tiene que hacer y dónde es donde se va a hacer. Lo contrario es cometer este tipo de torpezas que desvirtúan de forma evidente nuestro más preciado Patrimonio.

15 nov 2020

La Llanura número 138


Estamos a 15 de noviembre, y como cada mes en estos últimos 12 años, nuestra revista cultural sale a la calle con nuevos artículos de interés para Arévalo y su Tierra.

En los siguientes enlaces podéis descargarla en formato digital para su lectura:

Se ha revisado la versión original, corrigiendo algunos errores. 

Pedimos disculpas, en especial, a Juan Antonio Herranz, por haber cambiado su nombre en el artículo de la "Calzada de Arévalo a Peñaranda".


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4 nov 2020

Recortes de Historia (04/11/2020)

Este miércoles, 4 de noviembre, estrenamos la sección "Recortes de Historia" en nuestro magazine matinal Buenos Días de Radio Adaja. 
En esta ocasión hablamos de dos importantes y desconocidas piezas del patrimonio cultural arevalense: el yamur de la Iglesia de Santo Domingo de Silos y del libro 'La Tafsira' (El Tratado) del Mancebo de Arévalo.




 


22 oct 2020

Nota de prensa

“Solicitudes al Excmo. Ayuntamiento de Arévalo” 

En los últimos días, desde “La Alhóndiga de Arévalo”, Asociación de Cultura y Patrimonio, se han formulado dos solicitudes al Excmo. Ayuntamiento de Arévalo relacionadas ambas con la cultura y el patrimonio de esta localidad. 

El pasado 29 de septiembre se presentó escrito solicitando que, desde el Ayuntamiento, se propicie una intervención en la zona conocida como “Rincón del Diablo” con el fin de sujetar y consolidar el cubo y los paños de muralla medieval que se encuentran, en la actualidad, en riesgo avanzado de ruina. 

Igualmente se pide actuar en dicho entorno, limpiando la zona y creando un bello mirador desde el que asomarse al poniente de nuestra Ciudad. Desde este lugar se pueden contemplar los puentes mudéjares bajo una perspectiva privilegiada, una parte del río Arevalillo así como los restos del molino “Valencia” o molino “Quemao”. 

Además se hace notar que la localización de ese rincón es muy próxima a la plaza del Arrabal y al recorrido habitual que los visitantes que llegan a nuestra ciudad como turistas hacen para visitar la iglesia de San Juan, la de San Miguel o el mismo castillo de Arévalo. Es, también, un punto de encuentro entre lo que fue la villa amurallada y el barrio morisco. 

Se propone así mismo que puedan colocarse paneles informativos que aportarían datos muy interesantes sobre diversos aspectos relacionados con la historia del “Rincón del Diablo” en particular y de Arévalo en general. 


Por otro lado, el pasado 18 de octubre, se presentó escrito solicitando que, teniendo en cuenta que el escritor Julio Escobar Cubo fue uno de los hijos más preclaros de nuestra Ciudad, dejando no solo un legado cultural de reconocido nivel sino también un importante legado patrimonial a su Arévalo natal, se tenga todo esto en consideración y se realicen obras de reparación y mantenimiento en el panteón en el que Julio Escobar descansa junto a su mujer Sagrario Faura, en el cementerio de nuestra Ciudad. 


Julio Escobar nació en Arévalo el 19 de enero de 1901. 

Entre los años 1926 a 1929 fue director de “La Llanura” en su segunda etapa, la etapa más gloriosa del histórico semanario. 

Dedicó buena parte de su tiempo a las letras, con una prosa castiza y tradicional en novelas de corte social, ambientadas en el medio rural que tan bien conocía. 

Entre sus novelas más relevantes podemos destacar: “Teresa y el Cuervo” (1952) “Cinco Mecanógrafas y un millonario” (1955); “La viuda y el alfarero” (1957); "Una cruz en la tierra" (1959); "El viento no envejece" (1964); "Se vende el campo" (1966); "La sombra de Caín" (1968) o "Vengadores de cenizas" (1970). 

Es autor también de interesantísimas guías de viaje o gastronomía tales como: “Azulejos españoles, pasiones-costumbres-paisajes” (1947), “Andar y ver: breviario de un observador” (1949) o "Itinerario por las cocinas y bodegas de Castilla" (1965). 

A Madrigal de las Altas Torres (Ávila) le dedicó "El hidalgo de Madrigal" (1951) y a su Arévalo natal, de forma explícita, "El novillo del alba" (1970-71). 

Murió el 30 de julio de 1994 en la localidad madrileña de Los Molinos.

15 oct 2020

La Llanura número 137


Un mes más ponemos a vuestra disposición nuestra revista cultural "La Llanura de Arévalo". En este caso es la número 137 y corresponde al mes de octubre de 2020.

Esperamos que sea de vuestro agrado.


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9 oct 2020

La plaza de San Pedro

Colección Familia García Vara
 Esta plaza escondida, de hondo si­lencio y apartada del tráfago, está enclavada en lo mas viejo del viejo Arévalo, y tomó el nombre, igual que su barrio, de la iglesia que desde tiempos remotísimos se levantaba en el rellano y declive que frente al Re­fugio de Pobres Transeúntes ocupan los corrales de los hermanos Prusia­no, las casas de Manolo el Berrendo y las cijas de los herederos de José Sáez Marinas (a) Carancha.

 Según lo atestiguan historiadores castellanos, la iglesia de San Pedro Apóstol, al ser construida sobre un antiguo castillo se le suponía templo de la gentilidad consagrada a la diosa Minerva, diciendo de ella nuestro memorable paisano Ossorio Altamirano, en la «Descripción de Arévalo», «que era la mayor de la villa y que fue capaz de que estuviese con todos sus canónigos la Santa Iglesia Catedral de Ávila, por haberse apoderado de la capital de la provincia Abderramán, rey de Córdoba, en el primer tercio del siglo VIII».

 Pasan centurias y más centurias. El templo sigue concurrido, espacioso y de fuerte y rara arquitectura, con sus tres cubos, su torre bizantina a modo de fortaleza y su sola y anchurosa nave.

 Hablan las crónicas que en abril de 1284, Sancho IV se hospedó durante cinco días en el domicilio de su ca­pitán, don Andrés Rui Briceño, que se erigía al oeste de la plaza, residen­cia que perteneció al primitivo Conce­jo de la Villa y del que todavía he­mos conocido, en la barroca fachada, un raquítico balcón de fibrosa y re­torcida madera. El rey bravo y su ayudante oyen misa grande en San Pedro y admiran el buen gusto y la suntuosidad del edificio.

 Posteriormente, el linaje de los Briceño favorece con su protección al sagrado recinto y son solemnes los cultos y prácticas en él celebrados, haciéndose enterrar al lado del altar mayor don Diego Ramírez de Peralta, obispo que fue de Ciudad Rodrigo, y don Francisco Ramírez Briceño, gobernador y capitán general de Yucatán, Guatemala y otros reinos, en el revoltoso siglo XV.

 A mediados del XVI, Juan de la Cruz, el místico poeta fontivereño vive su niñez en el ba­rrio, y es sencillo e inocente devoto del aristocrático y caballeresco tem­plo. Feligresía rica y de buen corazón. En los albores del XVIII gustan de vi­sitar la iglesia el marqués de San Ju­lián, el Licenciado Villavita don Al­fonso de Cárdenas Vadillo, el conde de Ayala y otras familias nobles de aquel Arévalo.

 La invasión francesa y las incle­mencias del tiempo deterioraron mu­cho la hermosa fábrica, y en noviem­bre de 1847, repentinamente se hun­dió la bóveda, destruyendo la te­chumbre algunas capillitas y un pre­cioso retablo con distintas escenas de la vida de San Pedro Apóstol. Como consecuencia, las imágenes, la feligre­sía y demás ornamentos del culto fue­ron trasladados a la también desapa­recida iglesia de San Nicolás, que se asentaba detrás de la casa del Gene­ral Ríos, mirando a la hondonada del Cárcavo.

 Ocho o diez años estuvieron los ma­teriales y los escombros recordando el lugar del hundimiento, hasta que el ingeniero francés monsieur Bergogné los aprovechó en la cimentación del soberbio y atrevido puente del ferrocarril que se mantiene sobre el arenoso Adaja.

 Todas las casas señoriales de la ar­caica plaza de San Pedro fueron pas­to de las terribles teas napoleónicas; únicamente se salvó, quizá por ser de piedra sillería, el primer plano de la antiquísima torre de los Mirabeles, que hace esquina con la calle de San­ta María al Picote, porque la de los abuelos de Ríos, que según la histo­ria se levantaba sobre los muros de un imponente alcázar árabe, igual que atrás del aflictivo y azaroso ba­rrio, fue consumida por las llamas el mismo día de Nochebuena del 1808.

 Restaurada la casa, nació en ella, el 1849, don Vicente Ríos Careaga. A los catorce años ingresó en el Colegio de Artillería. El 1847, por su distinción en Monte Galdames ascendió a capitán, y el 76 en los combates de Elgueta y Valmaseda, alcanzó el grado de comandante.

 En el Cuerpo Real de Alabarderos desempeñó importantes mandos y S. M. el Rey Alfonso XIII le nombró su ayudante, condecorándole con la Cruz Roja de Mérito Militar. El 1906, le granjeó con el ascenso a General de Brigada, y en 1911 a General de División.

 No dudamos de la envidiable repu­tación que como militar valiente y pundonoroso ostentaba don Vicente, pero como arevalenses amigos de la erudición y de la imparcialidad, confesamos que en el haber del discipli­nado general no hemos encontrado «un algo» digno de su predicamento, de su rango, ni del pueblo que le vio nacer.

 Hacia el mil ochocientos setenta y tantos, en la casa señalada con el número 9, vino al mundo de los vivos don Félix Robles, de familia pobre pero honrada. Graduóse de bachiller y comenzó a dedicarse a la medicina, en cuya abnegada profesión alcanzó puestos distinguidos, singularmente en San Lorenzo de El Escorial, donde además de médico competentísimo, de ciudadano generoso y de varón preclaro, fue un alcalde excepcional.

 La villa del Monasterio, reconocién­dolo así, le nombró hijo adoptivo y le dedicó una plaza que honra la memoria  de  tan  esclarecido   arevalense.

 No hace falta ser persona muy en­trada en años para recordar aquellas famosas reuniones de las comadres de la plaza de San Pedro en la burlesca y consustancial solana. Unas ha­ciendo calceta, otras peinando a sus críos, estotras zurciendo trapos, eso­tras jugando a la brisca y todas char­lando a la vez.

 La decapitada jarra de morapio del bodeguín del tío Guapito se escondía bajo la silla de la pérfida e insolente  «mandona».

 Asamblea al aire libre reidora y pendenciera. Ateneo criticón chismo­so y parlanchín. Tertulia escoltada por convalecientes aburridos y salpi­cada de viejos ciáticos y de maletas tumbados a la bartola entre chiqui­llería juguetona, patirraca y enclen­que.

 Al pie de la casa que remozó aquel vendedor ambulante del rico Pirulí de la Habana, unos gitanos de los ale­daños han improvisado esta tarde de sol el «Instituto de belleza» mular y asnal

Un calé bronceado verdoso, provisto de tijeras y otro con un tarro de po­mada, arreglan orejas, mataduras y esparavanes a tres borricos ancianos. Mañana es martes, día de mercado, y hay que presentar las bestias fragan­tes y juveniles.

 Del Bar Puchero, bar de pilluelos y «parados», salen palmas de tanguillo adulterado y una voz cascada y aguardentosa, lanza un jipío flamen­co que se pierde en los ámbitos de la plaza antañona, silenciosa y barriobajera.

Marolo Perotas
Cosas de mi pueblo.

15 sept 2020

La Llanura número 136

Un mes más, "La Llanura" se pone a disposición de nuestros lectores en formato digital.

En este caso la número 136 correspondiente al mes de septiembre de 2020.


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11 sept 2020

Mariano Gil Marinas

Colección: "Chorín" Muriel

 

     Cantares

Tiene que ser hablador
el aprendiz de un barbero,
por ser esta asignatura
la que le exigen primero.

Las mujeres modernistas
ya no se ponen mandil,
ni se acuestan a las ocho,
ni se alumbran con candil.


Los pardillos tienen miedo
al alcotán y al milano,
¡Viendo a la Guardia Civil
igual le ocurre a un gitano!

El que resta voluntades
y no da consejo sano,
adquiere la misma fama
que el perro del hortelano.

Si será lista en mi pueblo
la mujer que es lavandera,
que cualquier cosa que ocurre
lo sabe ella la primera.

       Mariano Gil Marinas

26 ago 2020

Solicitud a la Confederación Hidrográfica del Duero

En fechas recientes, “La Alhóndiga de Arévalo”, Asociación de Cultura y Patrimonio ha dirigido una solicitud a la Confederación Hidrográfica del Duero por la que se pide la realización de una limpieza del cauce del río Adaja a su paso por Arévalo entre la presa de “La Pesquera”, en las cercanías del molino conocido como de “Álvaro de Luna”, y la confluencia de los ríos Adaja y Arevalillo, situada detrás del castillo.

La motivación de esta solicitud viene dada no solo por el mal estado en que se encuentra el cauce del río Adaja en el tramo indicado, lleno de basuras y desperdicios, restos de troncos, ramas y podas, sino también por el hecho de que hace algunos meses se ha abierto al uso el segundo tramo de la senda fluvial de Arévalo, que discurre precisamente por la margen izquierda del río entre esos puntos antes señalados.

La limpieza del tramo solicitado va a permitir que el río recupere su aspecto natural, además de mejorar de forma muy notable el valor de todo el entorno del molino de “Álvaro de Luna” que es en la actualidad, gracias a la intervención de la misma Confederación Hidrográfica del Duero, el centro neurálgico del Proyecto “Life Duero”, así como de todo el segundo tramo del paseo fluvial que arranca precisamente en el mismo molino.

Esperamos, por tanto, que en breve se lleve a cabo esta intervención de limpieza del cauce del río que restablecerá de forma considerable, como decimos, el aspecto del mismo así como de todo el entorno circundante.

21 ago 2020

Se aplaza recital poético "Fray Luis de León"

Hace algunas fechas y en vista del estado de la situación sanitaria existente, los presidentes de las Asociaciones "Amigos de Madrigal" y "La Alhóndiga de Arévalo" han tomado la decisión de aplazar para más adelante el recital poético "Fray Luis de León" que, de forma habitual, viene celebrándose en estas fechas en la localidad de Madrigal de las Altas Torres.
Disculpad las molestias.

19 ago 2020

Una fotografía en blanco y negro...

El próximo sábado, 22 de agosto, a partir de las 21:30 horas, en el Espacio Cultural "La Prosperidad", de Bercial de Zapardiel, se va a celebrar una conferencia con el título: Bercial, Barromán, Fuentes de Año, Mamblas, Madrigal y el Villar de Matacabras, a mediados del siglo XVIII, según el Catastro de Ensenada, ”, una fotografía en blanco y negro de una tierra multicolor”, que impartirá el historiador y escritor gallego, Antonio Castro Voces.