25 dic 2020

Sendero de Los Lobos al Cubo

La Asociación Cultural “La Alhóndiga” ha mantenido recientemente una entrevista con varios miembros de Confederación Hidrográfica del Duero a fin de exponer “in situ” diversas propuestas medioambientales que desde la Asociación se han proyectado para su próxima realización.

Destacamos como muy importante la adecuación y limpieza del sendero que, desde el puente de Los Lobos, discurre por el margen derecho del río Arevalillo hasta llegar al puente del Cubo.

Este sendero precisa de una intervención de desbroce que permita el tránsito entre el puente del Cubo y el de los Lobos por la ribera derecha del río Arevalillo. Basta con dejar el suelo practicable mediante una senda de una anchura de metro y medio y ensanchar dos metros a cada lado de la trocha en aquellos lugares donde los arbustos de “Lycium barbarum” se hayan apoderado del espacio para evitar que vuelva a cerrarse, pues la cambronera en una planta muy invasiva. 

La consecución de este sendero dará continuidad al llamado Cinturón Verde de Arévalo, permitiendo seguir rio arriba hacia el sur para, atajando por el camino de subida en la zona de Párraces (Bujeritos) y atravesando por la Cañada Real Leonesa, enlazar con el sendero que por la margen derecha del Adaja, desde el puente de San Julián o de la Estación, lleva hasta la Pesquera. De esta forma quedaría completo el circuito a falta únicamente de su futura señalización.

Además, el punto final de este tramo, junto al puente del Cubo, permite enlazar por otras interesantísimas rutas tales como el camino que desde este puente nos lleva, por la ladera alta del margen izquierdo del río, hasta los puentes de los Lobos, de los Barros y de Medina, o, en dirección sur, disfrutando en este caso de las excepcionales vistas de la Ermita de la Lugareja, las de Machín o las de Párraces, hasta llegar al lugar que se conoce como  la “Media Naranja”.

En cuanto las condiciones lo permitan, desde nuestra Asociación plantearemos un paseo por ese entorno con el fin de disfrutar de estos espacios naturales que poseemos y que, en muchos casos, nos son bastante desconocidos.





Fotografías: Luis J. Martín y Juan C. López

19 dic 2020

Los Bécquer y Ávila

LOS BÉCQUER Y ÁVILA

150 aniversario (1870-2020).
Organizan: Museo de Ávila, Junta de Castilla y León y Asociación de Amigos del Museo de Ávila.
Colabora: Ayuntamiento de Ávila
Comisario: Jesús Mª Sanchidrián Gallego

18 dic 2020

La España negra de Goya

"Saturno devorando a su hijo", Francisco de Goya, 1819-23
"Los fusilamientos de La Moncloa", Francisco de Goya, 1814

Con esta obra sobre los sucesos de la madrugada del 3 de mayo de 1808, cuando un nutrido grupo de ciudadanos de Madrid, sublevados contra el ejército de ocupación francés, son fusilados fuera de la ciudad, Goya convierte a las víctimas, perdedores de este enfrentamiento, en los únicos y absolutos héroes de su obra.

Es el triste destino de un pueblo que poco a poco va acuñando la idea de "España duele". Se teñirán de negro nuestras pinturas, reflejo fiel de las almas de una sociedad que ya a primeros del siglo XIX, está a punto de perder toda esperanza de futuro, sobre todo una vez que "el deseado" Fernando VII, traidor en realidad, dé al traste con la Constitución de 1812.

Ese grito interior, mudo de espanto, que Goya pudo dejar en las paredes de la Quinta del Sordo, sería el principio del sentimiento trágico de esta España Negra que traiciona a los que dan la vida por ella. Y a los que no. A todos. Igual que un Saturno -o Cronos, dios del tiempo no por casulidad- desgastado, fantasmagórico, loco, fagocita a su joven vástago, el decrépito Antiguo Régimen asesinaba el conato de un tierno pero madurado parlamentarismo que con "La Pepa", sólo mostraba su deseo de instaurar la soberanía popular.

Es la toma de conciencia de la España Negra. Es negra la que traiciona y también es negra la tracionada, la que sufre, la que no logra levantar cabeza. Es la misma que sucumbirá, al menos retórica y definitivamente, con el bombardeo de la villa de Gernika durante la Guerra Civil española y que Picasso nos recordará con su gran cuadro sobre la tragedia nacional.

Recorrer el camino tortuoso, pero clarividente, del arte en España entre 1814 y 1975, sembrado de retratos de un mundo oscuro con personajes sombríos, tristes, de alma torcida, tan opuesto a la vivarachera y exótica imagen que de esta tierra quisieron dar los viajeros forasteros que la cruzaron en el siglo XIX, es lo que os proponemos en esta primera etapa de la Sala de Arte. Quizá nos ayude a comprender que el arte, antes que por bello, es ARTE porque es brutalmente conmovedor.

(Marta López Beriso)

17 dic 2020

Sala de lectura



XIII

Un hombre de negocios habitaba el cuarto planeta. Tan ocupado estaba que no levantó su mirada ni aún ante la llegada del principito.

-Buenos días -saludó éste- Su cigarrillo está apagado.

-Tres y dos son cinco. Cinco y siete, doce. Doce y tres, quince. Buenos días. Quince y siete, veintidós. Veintidós y seis, veintiocho. No tengo tiempo para volver a encenderlo. Veintiséis y cinco, treinta y uno. ¡Uf! Da un total de quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno.

-¿Quinientos millones de qué?

-¿Eh? ¿Todavía permaneces allí? Quinientos un millones de... Ya no sé... ¡Tengo tanto trabajo! Yo soy serio, no me divierto con tonterías. Dos y cinco, siete...

-¿Quinientos millones de qué? -inquirió nuevamente el principito, que jamás olvidaba una pregunta una vez formulada.

El señor de negocios levantó la cabeza:

-Hace cincuenta y cuatro años que vivo en este planeta, y sólo tres veces me han molestado. Hace veintidós años fue la primera, cuando un abejorro cayó Dios sabe de dónde. Fue tan estrepitoso el ruido que produjo al caer, que cometí cuatro errores en una suma. Hace once años fue la segunda a causa de un ataque de reumatismo. Debo hacer ejercicios, pero no tengo tiempo para moverme. Soy serio. La tercera vez... ¡Hela aquí! Decía, quinientos un millones...

- ¿Millones de qué?

El hombre de negocios había comprendido que no había ya esperanza de tranquilidad alguna.

-Millones de esas cositas que se ven a veces en el cielo.

-¿Moscas?

-¡Oh, no! Cositas que brillan.

-¿Abejas?

-¡Pero no! Cositas doradas que hacen desvariar a los holgazanes. Pero yo soy serio! y no tengo tiempo para perder.

-¡Ah, Estrellas!

-Eso es. Estrellas.

-¿Pero puedes decirme que haces con quinientos millones de estrellas?

-Quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno. Yo soy serio y preciso.

-Dime, qué haces con esas estrellas.

-¿Cómo qué hago? Nada, las poseo.

-¿Posees las estrellas?

-Efectivamente.

-He visto un rey que...

-Escucha: los reyes no poseen, "reinan" que es bien distinto.

-¿Me dirás para qué te sirve poseer estrellas?

-Gracias a ello soy rico.

-¿De qué sirve ser rico?

-Para comprar otras estrellas, si alguien las encuentra.

Mientras tanto el principito iba pensando que este hombre, razona un poco como el ebrio. Siguió preguntando;

-¿Cómo puede un hombre poseer estrellas?

-¿Acaso, sabes de quién son?

-No sé. Supongo que de nadie.

-Pues entonces... son mías por ser el primero en haberlo pensado.

-¿Y con eso basta?

-Pues claro!. Cuando hallas un diamante que no le pertenece a nadie, es sencillamente tuyo. De igual forma, cuando eres el primero a quien se le ocurre una idea, la patentas e inmediatamente pasa a ser de tu propiedad. Así, yo poseo las estrellas pues nadie antes que yo, soñó poseerlas. Comprende?

-Es cierto -dijo el principito- ¿Pero qué haces tú con ellas?

-Las administro. Las cuento y recuento-contestó el hombre de negocios. Es bastantes difícil, pero como dije, soy un hombre serio!

El principito aún no se daba por satisfecho.

-Yo, si poseo un pañuelo, puedo abrigar con él mi cuello y llevarlo conmigo a donde vaya. Si poseo una flor, puedo cortarla y llevármela. En cambio tú, no puedes cortar las estrellas!

-No, pero puedo depositarlas en el banco.

-¿Y eso qué quiere decir?

-Escribo en un papelito la cantidad de estrellas que poseo, cierro el papelito y lo pongo bajo llave en un cajón.

-¿Eso es todo?

-Lo suficiente.

Es divertido y bastante poético, pero... no es serio - pensó el principito, que sobre cosas serias tenía un concepto bien distinto del de las personas grandes.

-Yo -dirigiéndose al señor- poseo una flor a la que riego todos los días. Tres volcanes que deshollino todas las semanas, aunque uno de los tres está extinguido. Nunca se sabe. Tanto para mis volcanes como para mi flor, es útil que yo los posea. En cambio tú... no eres útil a las estrellas.

El hombre de negocios hizo el ademán de responder pero no encontró palabras para ello. El principito se fue. Decididamente las personas grandes -se decía para sí- son enteramente extraordinarias.

15 dic 2020

La Llanura número 139


Estamos a 15 de diciembre. Aquí tenéis "La Llanura" número 139, la revista de Cultura y Patrimonio de Arévalo y su Tierra.

Para su lectura y descarga:


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En este enlace podéis acceder a los últimos 24 números de "La Llanura":

ENLACE

7 dic 2020

Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arévalo


Incorporamos el enlace a la MODIFICACIÓN PUNTUAL Nº 22 DEL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA (INCLUYE EL PLAN ESPECIAL DEL CONJUNTO HISTÓRICO) de Arévalo.

6 dic 2020

Artículo 46

Artículo 46 de la Constitución Española: Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad.

3 dic 2020

Alegoría


"Los bárbaros y los esclavos detestan las ciencias y destruyen los monumentos artísticos. Los hombres libres los aman y los conservan”

(Convención Nacional Francesa de 1794)