29 nov. 2016

La Leyenda

Vista general de Arévalo desde el Norte.
Colección Emilio García Vara.
Archivo Fotográfico de "La Alhóndiga".
De hacer caso a Juan José de Montalvo y a Emilio García Vara, las primeras leyendas sobre el lugar se remontan al año 746, en la época de la Reconquista.

En el libro “De la Historia de Arévalo y sus sexmos” encontramos estos párrafos:

«… al servicio del rey don Alonso I fué una de las cinco casas y caballeros que restauraron y conquistaron de los moros esta muy noble y leal villa de Arévalo, por los años del Señor de 746».

«Y con la venida felicísima del esclarecido y alto rey don Alfonso, el primero de este nombre, …, vinieron estos cinco caudillos, conviene a saber: Juan Briceño de Porres, Hernán Martínez de Montalvo, Juan Verdugo, Gómez García Sedeño y Garcitapia. De los cuales consta que como estuviesen en compañía del buen rey don Alonso sobre esta muy noble y leal villa de Arévalo, que estaba apoderada de los moros, suplicaron al rey que pues a ellos les tocaba la defensa de su patria, les fuese concedido el poder retar a singular desafío a los moros, y que el rey lo concedió, señalando por campo y palenque el campillo, y hoy se llama así por haber sido en aquellos tiempos el campo de la esclarecida batalla que tuvieron estos caballeros contra los moros».

Portada del libro "De la Historia de Arévalo"
de Juan José de Montalvo.
«En el extendido campo cuyo panorama se domina desde la alta muralla Sur de la villa de Arévalo, se contemplaban frente a frente los gentíos de moros y cristianos, separados por amplia pista y limitados los segundos por la línea de tiendas del ejército real y los primeros por un cordón de mandatarios previamente ordenados por el Sahib».

Proceden de los Memoriales de Ossorio Altamirano y de autor desconocido (un tal Montes). Nos hacen saber que el campo y palenque en que se dirimió la conquista de Arévalo, en el año 746, fue el que más tarde se conoció como "Campo de la Grama", "Huerto de la Grama", "La Alameda" y, hoy, "Parque de Gómez Pamo".

Por su parte, Emilio García Vara, en sus crónicas inéditas sobre diversos aspectos de la historia de Arévalo, le dedica un pequeño capítulo a “El Campillo” en el que dice: «Hoy titulado Parque de Gómez Pamo, en cuyo lugar se llevó a efecto el desafío entre los cinco moros abencerrajes y los cinco capitanes del ejercito cristiano, hijos de Arévalo, en el año 746, el 14 de septiembre».

Muchos años más tarde, hacia 1214, y según nos relata el gran cronista que fue Marolo Perotas, el mismo San Francisco de Asís, marca los terrenos del "Campo Santo" en el que el seráfico padre fundó el convento de franciscanos y que lindaban al Sur  con los que con el tiempo llegarían a ser los de "la Alameda".

Restos del convento de la Santísima Trinidad.
Colección Emilio García Vara.
Archivo Fotográfico de "La Alhóndiga".
Tan solo un año después, en 1215, los padres San Félix de Valois y San Juan de Mata, al tiempo que estaba en Arévalo San Francisco, con quien celebraban sus coloquios en la huerta llamada «La Grama», fundan a orillas del Arevalillo y para la redención de cautivos el convento de la Santísima Trinidad.

Explica el mismo Perotas que al lugar «se le conocía con el nombre del “Huerto de la Grama”, sin duda por la gran cantidad de grama que criaba el arenoso y soleado erial, en cuyo terreno, según la tradición se levantaban sobre graníticas peanas las cruces de madera, acogedoras y adornadas por la belleza y frondosidad de plateados álamos y de dos rústicos leones de piedra, colocados a la entrada del área como símbolo del valor y del coraje de la invencible raza hispana».

En resumen el lugar se llamó primero “El Campillo”. Fue el palenque en el que los cinco caballeros cristianos, con gran arrojo y coraje, pelearon contra los cinco abencerrajes reclamando la posesión de la antigua villa arevalense, entonces en mano de los moros.

Parque Gómez Pamo.
Hacia el año 2009.
Colección Juan C. López.
Más tarde, en los albores del siglo XIII, los fundadores de los exconventos de los franciscanos observantes y de los trinitarios, San Francisco de Asís, San Félix de Valois y San Juan de Mata, tenían sus conversaciones y debates en el entonces conocido como Campo de la Grama, a la sombra de los imponentes álamos que ya entonces jalonaban el legendario lugar.

Y luego, formando parte del exconvento de la Santísima Trinidad, al lugar llamado ya “Huerto de la Grama”, le adornaban una serie de cruces de madera montadas sobre peanas de granito, y la belleza y frondosidad de plateados álamos y de dos rústicos leones de piedra.

El “Parque Gómez Pamo” pues, en los tiempos legendarios y según narran historiadores y cronistas de talento contrastado, tiene ya su importancia  y no, desde luego,  ni como escombrera ni como nada que pudiera parecérsele.

(continuará)

24 nov. 2016

Los argumentos en contra

Parque Gómez Pamo
Colección Agustín Garcia Vegas, "Chispa"
Archivo Fotográfico de "La Alhóndiga"
Podríamos entrar ahora a considerar todos los argumentos en contra del adoquinado del Parque Gómez Pamo. Podríamos exponer los problemas que se les genera a los árboles por tapar su sistema radicular, parcial o totalmente, con pavimentos de hormigón. Podríamos también explicar las posibles plagas que se pueden generar en parques pavimentados indicando las causas de las mismas. Pero no, no vamos a entrar en eso. El tiempo nos dará o nos quitará razones. Aunque pudiera ser que para cuando eso ocurra los responsables del daño ya no estén.
Vamos a centrarnos en un solo hecho: El Parque Gómez Pamo, aunque a algunos les importe muy poco o nada, forma parte del conjunto de elementos del Patrimonio histórico natural y cultural de todos los arevalenses.
El "Paseo" tiene una historia que nos lleva mucho más lejos de los 150 años en que, el entonces alcalde don Nicasio Varadé Sisí, se planteó recuperar el espacio que había sido arrasado por los soldados franceses durante los años de la invasión napoleónica. Más allá de la historia el lugar tiene hermosas reminiscencias legendarias que se remontan a los tiempos de la Reconquista.

En 1928 dos arevalenses ilustres nos dejan, a través de sus escritos, demoledoras afirmaciones que hoy, 88 años después, tienen una vigencia que sobrecoge.
Juan José de Montalvo en su libro “De la historia de Arévalo y sus sexmos” nos muestra, en sus primeras páginas, una fotografía de la desaparecida torre de San Juan. Era una de las tres puertas que desde el Sur daban acceso a la villa intramuros y que, según cuenta otro ilustre arevalense, Marolo Perotas, “derribóse el siglo pasado (en torno al año 1858) por orden de Isabel II para dar paso a su espléndida carroza, cuando fue a Galicia en busca de una nodriza que amamantara a su hijo Alfonso XII”.
Parque Gómez Pamo
Colección Luis José Martín García-Sancho
Archivo Fotográfico de "La Alhóndiga"
Montalvo anota en el pie de la fotografía que se trata de un “Precioso torreón de la muralla Sur, víctima de la ignorancia”.
En ese mismo año, 1928, Julio Escobar, una de las plumas más preclaras que ha tenido nuestra Ciudad, escribe en "La Llanura" número 55 del 12 de agosto un demoledor artículo titulado “Del Arévalo muerto”. En él repasa algunos de los elementos del Patrimonio Histórico arevalense que entonces ya habían desaparecido, fruto de la ignorancia y la barbarie y, entre otras muchas reflexiones, nos deja éstas: “… y al Ayuntamiento de aquel entonces no se le ocurrió otra cosa que echar abajo bellezas artísticas y sagrados recuerdos del pretérito. Lo que extraña y llena de asombro, es cómo el pueblo no se estremeció al reducir a escombros sus cimientos fundamentales”. Pocos meses después de que Escobar escribiera esto se tiró abajo la espadaña de la antigua iglesia del colegio de los jesuitas.
1976 fue el año en que el palacio (las Casas Reales), el Convento del Real, fue derribado. Puede que algunas voces opinaran en contra. Tal vez, igual que ahora, se escucharan clamorosos silencios, y, en general, puede ser, que ocurriera como ocurre hoy con respecto al asunto del Parque Gómez Pamo, que tal vez fuera algo anecdótico. Y quizá alguien recuerde si a los que alzaron su voz contra aquella barbaridad, suponemos que algunos habría, también les intentaran hacer callar, argumentando razones tan "indiscutibles y de de tanto peso" como la tan socorrida: “Pues va a quedar bien bonito”.
Ha habido otros desastres, otros atentados al catálogo de monumentos de nuestra Ciudad. Ahora le toca al Parque Gómez Pamo. Y seguramente, si esto sigue así, habrá otros. 

Parque Gómez Pamo
Colección Teresa Pascual del Río
Archivo Fotográfico de "La Alhóndiga"
Por nuestra parte, agradecer a todos esos arevalenses que, con sus firmas, comentarios, ideas y propuestas, han intentado parar esta aberración irracional que atenta contra la propia esencia del Paseo. Ha sido un número muy importante de personas que demuestran que en Arévalo, hoy, hay gente que se preocupa por el Patrimonio histórico, cultural y natural y no comparten las actuaciones que, de forma sistemática, están degradando de manera muy grave los elementos que componen ese Patrimonio en general y el Paseo, "los Paseos", en particular.


Nos queda, sí, lamentar la actitud cerril e intransigente del señor alcalde de Arévalo, propia de cacique de pueblo, que haciendo caso omiso de las peticiones, sugerencias y propuestas de un buen número de arevalenses para que se preservara la esencia histórica de nuestro Parque Gómez Pamo, ha optado por una huida hacia adelante que lleva a este espacio que cumple ahora 150 años, a que pierda totalmente su carácter romántico poniendo en peligro la propia existencia del mismo con sus brutales y sistemáticas acciones de podar, cortar, talar y arrancar de forma incoherente las especies que en él sobreviven pese a la agresividad, abandono y dejadez a que se les ha sometido.
(continuará)

22 nov. 2016

Cuaderno de Cultura y Patrimonio número XXXV

Nuestro Cuaderno de Cultura y Patrimonio número XXXV recoge los textos, poesía y prosa, que formaron parte del tranco o capítulo número 5 de la exposición homenaje a Miguel de Cervantes Saavedra que tuvo lugar en los meses de abril y mayo de este 2016 en la iglesia de San Martín de Arévalo.
Con este cuaderno queremos ofrecer un sencillo homenaje a los autores de esos textos que contribuyeron de forma notable a dar luz a la exposición.

21 nov. 2016

Del Arévalo muerto

Espadaña de la antigua iglesia de Santiago.
Derribada en 1928.
Cuatro arcos, un castillo, una torre y una tela india

Según referencias autorizadas, hará unos cuarenta y tantos años que la atrevida e irresponsable piqueta municipal tiró abajo en Arévalo cuatro bellos arcos, y, poco después, bombos, troneras, fosos y cuevas del castillo. Se alzaban los cuatro arcos a que aludo en los lugares siguientes: a la entrada del puente del Cementerio, en las Almenillas, a la salida de la calle de San Juan y en la Encarnación.

Se necesitaban empedrar calles y colocar aceras, y al Ayuntamiento de aquel entonces no se le ocurrió otra cosa que echar abajo bellezas artísticas y sagrados recuerdos del pretérito. Lo que extraña y llena de asombro, es cómo el pueblo no se estremeció al reducir a escombros sus cimientos fundamentales. Esta pasividad, bien meditada, da una idea de pereza mental, de insensibilidad y de amodorramiento, que indigna, por no decir repugna y avergüenza.

Es preciso desempolvar nuestra historia local, y aunque el aire moleste a quienes no  pueden  colocarse ante   las  conciencias ciudadanas para explicar atentados inconscientes, un sagrado deber nos obliga a hojear el libro del pasado, para que el sol de la verdad le alumbre y desempolille.

Mal hecho es mal muerto; pero mal hecho es freno del mal que piense hacerse. Y nunca sobra una voz de  alerta en el silencio para dar siquiera señales de vida. De todas formas el trampolín de la indiferencia aun está dispuesto a lanzar recuerdos y reliquias, aunque pecaríamos de pesimistas, sino creyéramos que el salto a la nada habrá terminado con el derrumbamiento de la torre de la iglesia de San Nicolás, que, muy en breve, con permiso oficial y reglamentario, va a caer corno un gigante, herido fatalmente, en la fosa común, sin pena ni gloria.

Casas Reales. (Convento del Real)
Derribado en 1976
Dos o tres veces hemos presenciado agitaciones ciudadanas: una pidiendo pan barato y la otra o las otras dos rugiendo la opi­nión amenazante e iracunda: «¡novillos!» «¡novillos!» Es curioso: nuestro pueblo ha bailado siempre la más sincera danza hispana al compás castizo y marchoso del conocido pasodoble «Pan y Toros», zarzuela popularísima. Esta herencia procede, creo yo, de nuestro bárbaro antecesor y paisano el alcalde Ron­quillo, que en gloria esté.

Sí; esta herencia al encogerse de hombros, al tirar monumentos artísticos y al creer en nuestra superioridad racial, nos viene del alcalde Ronquillo. Este buen señor que vivió en la plaza del Real, solo salió de su hura para arrodillarse ante el verdugo centralista y extranjero, para oponerse al triunfo de las sagradas comunidades de Castilla, y para quemar –destruir el castillo de Medina del Campo.

Desde aquella época salvo raras y, por lo mismo, muy respetuosas excepciones, que no viene a cuento citar todos los compañeros de mando de este temible regidor, en cuanto han visto desde el balcón del Concejo de tres Conce­jos la fachada dura y plana de la casa del antecesor histórico, hanse apresurado ciegamente a destruir bellezas del castillo, arcos, iglesias, conventos, torres y casonas  y mal lo habría pasado Arévalo si alguno de estos Ronquillos en lugar de oír sonar palmadas de algún corro jaleador, hubiera oído el estruendoso berreo del rebaño. Por fortuna lamentable fortuna– casi siempre, solo el eco ha respondido al ruido mortal de la piqueta.

Aparte de cuanto he citado, tienen que haber desaparecido de Arévalo muchas reliquias de valor artístico y religioso. De todos es sabido que ha existido otra iglesia, la de San Pedro, enclavada en el muy moro barrio del mismo nombre, y los conventos de la Trinidad y de la Encarna­ción. Riquezas habrían de tener; pero emprenderían un raid lejaní­simo. Por lo que se ve, en todas las épocas ha habido aviones.

Antigua puerta de la muralla en San Juan.
Derribada en torno a 1885
El ilustre pintor Chicharro, en  la crónica que en su número pasado publicó LA LLANURA, debida a la pluma maestra de Hernán­dez Luquero, visitando Santa Ma­ría la Mayor, «miraba, elogiándola, la urdimbre fina, rara y un algo descolorida ya, de una tela india que hay cubriendo la entrada de una capilla».

Caso estupendo, esta tela india según mis noticias, que desearía no se confirmasen, ha volado hace algún tiempo, y de ella se han hecho unas cursis cortinas de alcoba. Doy la noticia con toda clase de reservas, y riéndome, no sé si lleno de buen humor o de asco, pensando que al hacer unas cortinas de esta tela india, se han perdido miles de duros, habiendo cortinas muy bonitas en los almacenes de la señora viuda de Ferrero y en la tienda de Sobrino y Sucesor de Genaro Rodríguez por no ir más lejos a siete cincuenta.
Julio Escobar.
12 de agosto de 1928

20 nov. 2016

En memoria de Luis García-Sancho Martín

Nos hacemos eco de la triste noticia de la muerte de Luis García-Sancho Martín, tío de nuestro querido amigo Luis José Martín García-Sancho.

Que la tierra le sea leve.


19 nov. 2016

Los argumentos a favor del adoquinado

Derribo del Palacio Real en 1976
Los argumentos que hemos leído y escuchado, hasta ahora, a favor del adoquinado del Paseo de Gómez-Pamo son estos:

1. "Pues va a quedar bien bonito"Este es uno de los argumentos que tienen un peso incontestable (escrito con ironía, con mucha ironía). Cuentan que hacia 1976, cuando se derribó el palacio Real, hubo algunos preclaros arevalenses que opinaban que la plaza del Real iba a quedar mucho más amplia, bonita y luminosa, una vez el palacio (entonces convento) quedara convertido en un solar.

2. Se trata de un proceso de adecuación del parque. ¿Adecuación a qué? ¿Para qué? ¿Hay un proyecto claro de lo que se quiere hacer? ¿Está seguro, señor alcalde, de que esto no es una improvisación más de las muchas a las que nos tiene usted acostumbrados? ¿Dentro de la presunta adecuación se contemplaba la rotura de la antigua canalización de suministro de agua al Ex-convento de la Santísima Trinidad?

3. Se trata de "adoquinado" no de asfaltado. ¿Esto es un argumento? ¿Es correcto porque es un mal menor dentro de lo grave que es esta intervención? ¿Quieren decir que aún podrían haberlo hecho peor?


4. Se facilita el acceso y el tránsito de los ciudadanos. ¿Acceso y tránsito de dónde a dónde? ¿Acaso no hay una acera paralela que cumple perfectamente esa función en el caso de que no se quiera pisar tierra y sí adoquines? ¿Se ha hecho, como afirma algún "esclarecido", para poder ir en verano a la piscina en chanclas sin tener que rodear por la acera del Paseo de la Alameda? ¿O tal vez es para que niños y no tan niños puedan circular en "bici" o en "moto" por la calle adoquinada?

5. Esto se ha hecho en el Parque San Antonio de Ávila. ¿Acaso todos los parques son iguales, tienen el mismo valor patrimonial? Se ha hecho en San Antonio y ¿está bien o mal? No vaya a ser que puestos a copiar, en lugar de mirar a las buenas actuaciones urbanísticas miremos a las ocurrencias. ¿Han preguntado en Ávila los graves problemas que tiene el Parque de San Antonio desde que lo pusieron de adoquines? Y no vaya a ser que mirando a según qué ciudades a alguien le dé por construir un edificio de oficinas en medio de la Plaza de la Villa. (¡Cuidado que no es una idea, es un ejemplo a NO seguir!).

6. Hay una calle adoquinada en el Campo Grande de Valladolid. Cierto, pero, aunque solo fuera por el nombre, deberían saber que es un parque "grande", grandísimo, compuesto de numerosas calles y plazas, todas de tierra. Y, lógicamente, en el paso del centro de la ciudad, Plaza de Zorrilla, al Paseo de Filipinos, es preciso adoquinar porque ese es lugar obligado de paso; porque, en su defecto, habría que dar un largo rodeo y porque a diario lo cruzan miles de personas.

7. En tiempos pasados se hicieron otras cosas mal. ¿Y esto es una justificación? El que el Parque haya estado sometido durante muchos años a un continuo abandono, además de erróneas actuaciones que han mermado y esquilmado el Parque, motivado en todos los casos por el desconocimiento, la ignorancia y la desidia, no justifica el seguir atentando contra un excepcional elemento del Patrimonio arevalense que era un ejemplo único en toda Castilla y León.


8. El parque era una escombrera, un huerto y en invierno tiene charcos. Siempre que se quiere justificar alguna actuación de este tipo, aberrante e injustificable, se busca menospreciar el valor del lugar. Afirma el señor Agustín Carpizo, concejal de "Medio Ambiente" del Ayuntamiento de Arévalo (sic), que el Parque era una escombrera. Según parece esa afirmación se basa en las opiniones personales de uno de los jardineros que trabajan en el Ayuntamiento. El señor concejal reafirma con estas declaraciones su total desconocimiento e ignorancia en todo lo que se refiere al Parque Gómez Pamo. No sabemos si lo de que el Parque fue huerto para uso de Juan Ramón Gómez Pamo se lo ha dicho también el mismo jardinero o esto es de su propia cosecha.
Respecto a que el Parque tiene las calles en mal estado y cuando llueve se hacen charcos y barros, nos remitimos a lo dicho en una entrada anterior, después de 14 años en el cargo debería usted, señor Carpizo, preguntarse al menos si tiene alguna responsabilidad en ello.


Parque Gómez Pamo hacia 1920.
9. No es un parque de corte romántico es un parque renacentista. Esta afirmación, nos hemos enterado, la hace el señor arquitecto municipal después de informarse en Internet de los tipos de parques que existen. Para este viaje no hacían falta alforjas. ¿El hecho de que fuera, en su caso, un parque renacentista y no de corte romántico justifica la actuación? ¿No sabía usted de la existencia de la antigua atarjea de conducción de agua al convento y sí puede determinar con precisión que el Parque es renacentista? Le sugerimos al señor arquitecto que la próxima vez busque bien en Internet y si tiene dudas nos pregunte.

(continuará)

18 nov. 2016

Medias verdades y algunas mentiras

Fotografía de José Luis Corredera
Consideramos como media verdad el titular  con el que el Diario de Ávila se despacha el pasado sábado 12 de noviembre cuando afirma, sin ambages, que nuestra Asociación le pide al Ayuntamiento un estudio del Parque Gómez Pamo. A pesar de que el periódico en cuestión disponía de una copia íntegra de nuestra solicitud, copia que está publicada en este mismo blog y que podéis consultar pulsando aquí, parece querer simplificar la información adaptándola a no sabemos qué intereses.
La Asociación lo que propone exactamente en su escrito es que, antes de realizar ninguna actuación en el Paseo, “se estudien, de forma conveniente las peculiares características del Parque “Gómez Pamo”, así como su Historia y la forma, el momento y las cualidades en que fue concebido.
Que una vez conocida su Historia se proceda a realizar una correcta recuperación de dicho parque, buscando, en todo momento, evitar que prosiga el deterioro que, por culpa del desconocimiento, ha venido sufriendo durante muchos años”.

¿Será media verdad la afirmación de Vidal Galicia de que las obras en el Parque no se tratan de acciones improvisadas? ¿Lo tenían todo previsto? ¿Y si lo tenían todo previsto cómo es que  no sabían de la existencia de la antigua canalización que suministraba agua al exconvento de la Santísima Trinidad? Esa canalización fue rota al realizar una zanja para poner una tubería.

Entre los argumentos que están esgrimiendo para justificar las obras de pavimentación está el que afirma que los importes para hacer esta obra provienen de una subvención que se les ha concedido para poner adoquines en el Parque y solo para esto. Hasta donde sabemos, eso es mentira. La partida es un sobrante del presupuesto general destinado al área de Medio Ambiente y podría haberse dedicado a cualquier actuación relacionada con ese área, incluido la limpieza y el adecentar algunas zonas de la Ciudad que necesitan de forma urgente un mínimo de atención. También se podría haber utilizado para  mejoras del mismo Parque en general, que buena falta le hace.

Las afirmaciones que hace el responsable de Medio Ambiente de que el Parque fue una escombrera y más tarde huerto del farmacéutico Juan Ramón Gómez Pamo, salvo que esté en condiciones de demostrarlas con documentos, consideramos a priori, que son nuevas mentiras con las que intenta, de una forma bastante burda, justificar la aberrante actuación que el concejal, con el apoyo incondicional del alcalde, está realizando en el Parque.

Por último decir que, cuando el concejal de Medio Ambiente afirma que le tiene mucho cariño a este Parque y que le da mucha pena ver el estado en que está, considerando que el señor Concejal lleva 14 años ejerciendo el cargo ¿no os parece que habría podido, en todos estos años, haber hecho algo para adecentar el Paseo? ¿Y, después de todos estos años lo único que se le ha ocurrido es arruinar la propia esencia del Parque poniendo adoquines?

(Continuará)

15 nov. 2016

La Llanura número 90

Contra viento y marea llegamos a nuestro número 90. Son 90 números que han ido apareciendo todos los quince de cada mes sin faltar ni uno solo. 
Noventa meses.
Con la Libertad que nos confiere el ser independientes, trabajamos por la defensa del Patrimonio Cultural.
Un mes más aquí nos tienes. 
En papel, en los lugares habituales de Arévalo. 
En formato digital, en los siguientes enlaces:

En PDF

EN SCRIBD

14 nov. 2016

Hoy hemos presentado más firmas

Hoy, día 14 de noviembre, hemos presentado en el registro del Excmo. Ayuntamiento de Arévalo más firmas. En total se han presentado en torno a 500. Las obras ya han comenzado, ya han echado hormigón en buena  parte de la calle arruinado la esencia de nuestro hermoso "Paseo" cuyo diseño se copió siguiendo el trazo de los paseos, calles, placitas y jardines del Parque del Retiro de Madrid. 
Las firmas no han conseguido detener la peregrina idea de los responsables municipales.
Con las firmas queremos dejar constancia de que hay un buen grupo de arevalenses que no están de acuerdo con que el grupo de gobierno municipal siga agrediendo nuestro Patrimonio, en este caso natural. 
¡Lo arrasan todo!

11 nov. 2016

Un poco de pedagogía

Luciano Labajos: maestro jardinero, educador ambiental y ecologista
Hace una espléndida mañana de primavera en el Parque del Buen Retiro de Madrid. Entre las personas que hacen footing y las que toman el sol matinal sobre la hierba, destaca un grupo un tanto peculiar que apenas levanta la vista del cielo, o para ser más exactos, de las copas de los árboles. En el centro del grupo, un hombre de mediana edad y barba blanca al que todos escuchan con atención explica cómo diferenciar un pino carrasco de uno piñonero. El hombre es Luciano Labajos, una de las personas que mejor conocen los jardines de Madrid, y hoy está impartiendo un curso del Ayuntamiento sobre Jardinería Tradicional y Sostenible. Me reúno con él al finalizar el recorrido, en el recinto de estufas del Retiro, para hablar de su pasión por los árboles, arbustos y flores de esta ciudad.

10 nov. 2016

Poema

No siento pena por el árbol mutilado
ni por el pájaro que anidará lejos,
ni por la mariposa, ni por la ardilla;
no siento pena por la fuente sedienta
ni por los enamorados que irán a otra parte
a robarse besos;
no siento pena por los viejos que buscaban la sombra
ni por los niños que chapoteaban en los charcos;
no siento pena por ellos.
Siento pena por mí,
porque el día que segaron los brazos del árbol,
robaron al pájaro su nido,
a la mariposa su vuelo y su hogar a la ardilla,
a la fuente su venero, a los jóvenes sus besos,
a los viejos su sombra y su charco a los niños,
mi silencio, el silencio cobarde, huidizo y vacilante,
fue cómplice.
Javier S. Sánchez

De mi próxima obra "Gris de niebla".

10 Noviembre, 5º aniversario de la Declaración Universal de los Archivos

10 noviembre 2016 ¿Por qué celebrar la Declaración Universal sobre los Archivos?
1. Porque es uno de los pilares fundamentales del libre acceso a la información.
2. Porque los Archivos representan un valor para la sociedad. Son necesarios para los derechos ciudadanos, la transparencia y el buen gobierno.

Recordamos en este día que, hace ya tres años, parte del Archivo Municipal de Arévalo (documentos del siglo XIX y de la primera mitad del XX) fue esquilmado o llevado a unas  naves, en las que se dejaron tirados en el suelo y abandonados a su suerte.
Suponemos que aún seguirán ahí. 

9 nov. 2016

Cortarán el arbol

Cortarán el árbol,
acabarán con el sueño.
Condenarán al hombre
que soñó con el árbol.
Talarán sus sueños bellos,
Acabarán con el árbol
y volverá el miedo
de soñar con otro árbol
que nos haga sentir libres,
felices, intrépidos.
Cortarán el árbol,
acabarán con el hombre,
talarán sus sueños.
Que la libertad no venga
a arrebatarnos el miedo.
En Arévalo, a cinco de noviembre de 2016.

Luis Losé Martín García-Sancho.

8 nov. 2016

¿Se puede ser más destructivo?

Parque Gómez Pamo. Hoy. Primeras consecuencias de la decisión unilateral del grupo de gobierno de la Corporación Municipal de Arévalo de pavimentar con adoquines este espacio natural. Poda indiscriminada de los árboles del "Paseo".




Fotografías: José Luis Corredera Barrios

El valor del Patrimonio Cultural. AR&PA 2016

Prótomos de caballo. Siega Verde (Salamanca)
En unos tiempos como los actuales, se cansa una de leer y escuchar que el Patrimonio Cultural es un valor en alza, que genera riqueza y turismo y que atrae a las masas a los lugares declarados del Patrimonio Mundial, y es que, sin dejar de ser cierto, lo preocupante es que confundiendo velocidad y tocino, se pueda llegar a considerar sacrificable la conservación del patrimonio y empezar la casa por el tejado.
No siempre que el Patrimonio Cultural ha generado visitas y riqueza las consecuencias han sido las mejores para la conservación -miren los problemas ampliamente conocidos de los templos egipcios de Luxor, por poner un ejemplo-, si bien es cierto que los gestores de Patrimonio Cultural podemos contar con una gran alianza con el turismo cultural cabal. 


Un muy interesante artículo de Consuelo Escribano Velasco que no debemos perdernos en el blog Ermitiella.

4 nov. 2016

Firmas contra el adoquinado del parque Gómez Pamo

Por cortesía de Julio Pascual Muñoz.
Aunque aún siguen entrando firmas en la plataforma Change.org, esta misma mañana, desde la Asociación Cultural "La Alhóndiga" se han presentado alrededor de 385 firmas en contra de la pavimentación con adoquines de algunas de las calles del parque Gómez Pamo.
La decisión de pavimentar "El Paseo" estaba ya tomada y, deprisa y corriendo, como hacen siempre que ven que la opinión de los ciudadanos arevalenses puede ponérseles en contra, han dado orden inmediata de comenzar las obras.
Unas obras que, van a ayudar, de forma notoria a degradar el parque mucho más de lo que está, fundamentalmente debido al tipo de parque que era. 
Un paso más, por parte del responsable de Medio Ambiente de nuestra Ciudad, en su misión de aniquilar cualquier atisbo de Naturaleza que haya en Arévalo. Y ya van...

Si aún no has firmado, puedes hacerlo aquí.

Nota: La próxima semana se presentarán las que se están recogiendo en algunos establecimientos comerciales de Arévalo junto con las que se vayan añadiendo en la plataforma digital.