Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como jiménez lozano

Homenaje a don José Jiménez Lozano

Imagen
El día 26 de abril el Ayuntamiento de Arévalo rinde homenaje a José Jiménez Lozano El próximo lunes a las 18:30 horas , finalmente, la corporación municipal de Arévalo llevará a cabo un acto de homenaje a José Jiménez Lozano. En el mirador del Adaja se ha colocado un monolito de granito donde, en una placa, además del perfil del insigne escritor y periodista, se ha grabado un pequeño texto, “La mudejarilla”, que hace referencia a un lugar muy querido por él y por los vecinos y vecinas arevalenses y perteneciente a su obra “Mis rutas y homelands”.  La realización de reconocimiento público arranca de años atrás y lamentablemente se ha concretado cuando nuestro Premio Cervantes de 2002 no se encuentra entre nosotros; pero contaremos con la presencia de su hijo Ángel que amablemente ha accedido a acudir al acto.  Nacido en Langa, siempre ha mantenido un vínculo muy estrecho y afectuoso con nuestra villa, tanto en sus escritos como en su asistencia a actos de diferente naturaleza...

En recuerdo de don José

Imagen
 

Ha muerto don José

Imagen
Que la tierra le sea leve, querido amigo... Cortesía de www.elcultural.com

La Institución Gran Duque de Alba propone conceder la Medalla de Oro de la Provincia a José Jiménez Lozano

Imagen
La Institución Gran Duque de Alba (IGDA) ha acordado proponer la concesión de la Medalla de la Provincia, en su categoría Oro, al escritor abulense José Jiménez Lozano, Premio Cervantes 2002.  La propuesta se ha adoptado por unanimidad en la última reunión del Consejo General de la IGDA, entidad de la que Jiménez Lozano es miembro de número desde diciembre de 1992.  El Consejo General de la IGDA ha acordado elevar a la Diputación de Ávila la propuesta de concesión de la Medalla de la Provincia, en su categoría Oro, a José Jiménez Lozano (Langa, 1930) en reconocimiento a su trayectoria, que le ha valido numerosos galardones; entre ellos, el Premio Cervantes (2002), el Nacional de Periodismo Miguel Delibes (2000), la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1998), el Nacional de las Letras Españolas (1992) o el Castilla y León de las Letras (1988), así como la Medalla ‘Pro Ecclesia et Pontifice’, concedida en 2017 por el papa Francisco.  Articulista y corr...

José Jiménez Lozano: "El mayor daño que se hace a los chicos es robarles el idioma y la sensibilidad"

Imagen
Tremendamente lúcido, mordaz y honesto en su vida y en su obra. Así es el escritor abulense José Jiménez Lozano (Langa, 1930), Premio Cervantes afincado en Alcazarén, un pequeño pueblo vallisoletano, hace más de 50 años. Su trayectoria literaria y periodística, su mirada diáfana a la realidad que nos rodea, a través de unos personajes que conservan y emanan sabiduría, le han hecho merecedor del Premio Especial Ical al Compromiso Humano, con el cual la Agencia Ical pone el broche a unos galardones con los que reconoce la aportación a la sociedad de diferentes personalidades de las nueve provincias de la Comunidad. ¿Qué recuerdos guarda de su infancia por Langa y Arévalo? La tierra propia es algo que te influye mucho, qué duda cabe, aunque con el paso del tiempo las cosas se decantan y al final lo que queda siempre son las personas. De Arévalo, por ejemplo, uno recuerda cosas históricas importantes, como el colegio de los jesuitas, que fue el primer estudio latino y griego de Esp...

Manuales para mozas de cántaro

Imagen
Las mozas del cántaro de Francisco de Goya «Traían los manuales las niñas de cántaro debajo del brazo, las fruteras y las verduleras los leían cuando vendían y pesaban la mercancía», dice un texto, que, a pocas luces y entrenamiento que se tengan de la hermenéutica literaria, se ve enseguida que no es de este tiempo; Y no tanto por lo de «las niñas de cántaro», que las hay —aunque en el ámbito de lo que «los más listos» llaman «la España profunda» con cierta altanería, pero en lo que a lo mejor no se equivocan nada— como por lo de leer, incluso si hay tanta gente que, afortunadamente lee en el metro o en el tranvía, suponiendo que sea un libro lo que leen, que tampoco es cosa de presumir de antemano. El desconcierto nos llega, cuando nos percatamos, a seguido, de que ese texto de Gonzalo de Arriaga, se refiere a lo que ocurría de la segunda a la cuarta decena del siglo xvi , y los manuales en cuestión trataban de asuntos de oración. El hecho que Arriaga cuenta exige, desde luego...

LA SULAMITA

Imagen
Lo que resulta ahora es que, como nosotros dábamos tanta Historia Sagrada en la escuela, los que entonces éramos muchachos nos sabíamos muchos nombres e historias que ahora ya los jóvenes de ahora ni se los pasa por la imaginación. Y los días de escuela que más nos gustaban eran precisamente los miércoles, porque era el día que dábamos Historia Sagrada casi toda la mañana; y era lo más bonito, cuando la historia de Esaú y Jacob, por ejemplo: cuando Esaú llegó muerto de hambre a su casa, después de estar cazando todo el día, y vio a su hermano Jacob que se estaba comiendo en la cocina un plato de lentejas, y se lo cambió por la primogenitura, que era una cosa que había entonces, una ley que decía que todo pertenecía al hermano mayor. Y luego también, cuando Jacob se puso la piel de un cabrito sobre los hombros, y su padre, que estaba ciego, le confundió con Esaú que tenía mucho pelo en los brazos y en todo el cuerpo. Y lo mismo cuando Jacob iba a buscar novia para casarse y se encon...

¿Funerario otoño?

Imagen
Siempre me ha llamado la atención el hecho de que el romanticismo español sea realmente tan lúgubre, aunque ya sé que por todas partes hubo bastante de esto, pero muy de otro modo, y yo creo que en ese romanticismo nuestro se coló bastante de tufillo barroco. Una cosa es que el otoño, efectivamente, sea la stazione chi fa male al mio cuore , que decía Umberto Saba, porque melancolía y disolución tiene, desde luego; pero también hace tan portentoso despliegue de rojos y dorados en casi infinitos matices: el magenta, el sepia, el color tabaco, el rojo burdeos, la púrpura, la llama; y estos son realmente una fiesta. Otra cosa es el desnudamiento que sigue, que puede hacer de un árbol una horca o un esqueleto; pero al fin todo desemboca luego en esos días y noches de los que se habla en el Macbeth de Shakespeare, en los que el aire es el más cristalino del año, y en sus noches no influyen los negros poderes de nocturnos. Hoy, las estaciones del año son vividas en otro tipo de civ...

La purificación

Imagen
El maestro con el que yo fui a la escuela era de “los purificados”, o sea que, entonces, si un maestro o un médico o gente de ésta habían tenido ideas, se los purificaba. O sea, que estaban en la cárcel o desterrados como rojos en algún pueblo, sin ejercer lo que fueran: médicos o maestros, y así se purificaban o tenían “la depuración” que se llamaba. O sea, que ya pensaban y hablaban como todo el mundo, y como tenía que ser, de la política y de la religión, y luego ya se los incorporaba cuando recibían los certificados. Así que luego, estos maestros que ya tenían hecha la depuración daban más clases de religión y de Historia Sagrada, y también más clases de “Símbolos de España”, que era un libro que teníamos en el que venían la bandera y el escudo nacional y la batalla del Ebro y Santiago luchando contra los moros de Miramamolín, que es un nombre que no se me olvidará jamás, porque nos le llamábamos de mote los chicos, y era lo peor que se aguantaba: que te llamaran Miramamolín. ...

Los pobres de pedir

Imagen
    Muchas veces cuando ya habíamos jugado a todo, jugábamos al final a los pobres que era lo más difícil, porque a lo mejor nos entraba de repente la compasión.     Nos poníamos unas ropas viejas y cogíamos un saco para echárnosle a los hombros y salíamos a pedir. Hacíamos como que llegábamos a la puerta de una casa, y decíamos:     – ¡Una limosna por amor de Dios!     Y entonces a veces nos decían:     – ¡Dios le ampare, hermano! –y no nos daban nada.     Pero en otras casas nos daban un botón o unas recortaduras de patatas, o unas ortigas, que eran como si fueran berzas, y las mondajas como si fueran recortaduras de tocino. Y entonces decíamos:      – Dios se lo pague.      Y, cuando ya teníamos unos cuantos botones y muchas ortigas o mondas de patatas, íbamos a la posada y preguntábamos si podíamos acostarnos allí. Y decía la posadera:      – ...

En un documento de 1428

Imagen
«Maestre Faray, moro viejo de dicha villa, y doña Fátima, mujer que fue del moro Yucafé Alfageme vecinos otrosí de la dicha villa. Y luego el dicho maestro Faray dijo en el dicho cabildo que por cuanto él y el dicho Yucafé Alfageme, marido de doña Fátima, tenían encensadas o por encenso fetuo (sujetas a censo) para siempre jamás de la dicha cofradía y santa hermandad unas casas tejadas con sus corrales y pozos que son en la morería de esta dicha villa a la encrucijada que face la callejuela frente misma que sale de la plaza del arrabal de la villa y atraviesa por la dicha morería y sale a la peña talaverana de la ribera del río Arevalillo junto con el horno de poyo de Isaac Cordero debajo de la iglesia de Sant Andrés, las cuales casas, corrales e pozos e güertas son en la calle mayor de la dicha morería junto con la callejuela que han por linderos de la una parte casas de Ajacara e de la otra parte a las espaldas corrales y fornos de Isaac Cordero». (De Guía espiritual de Cas...

La dignidad humana

Imagen
   La prensa, la radio y la televisión dijeron y escribieron que ella era una mujer anciana, que vivía sola en un piso bastante grande, y que parecía un almacén de tanta cosa como en él había, y su dueña siempre iba muy compuesta, aunque usaba vestidos del tiempo de Maricastaña y sombreros que eran la irrisión verdaderamente, habían informado la portera y algunas vecinas.    —Y es una vecina de las de buenos días, buenos días, y buenas noches, buenas noches. Y ni una palabra más— dijo otra vecina.    Y nadie había cruzado más de dos palabras seguidas con ella, es de las de sí, sí, y no, no, y gracias, gracias.    —O como si fuese forastera, salvo que preguntaba siempre si alguien estaba enfermo o pasaba algo, y si podía ella ayudar, —insistió dos o tres veces otra mujer de entre las vecinas que se agolpaban en torno a un equipo de la televisión que estaba allí.    —Tampoco nadie de nosotras ha entrado jamás en su casa, como no ...

La mancha imborrable

Imagen
Me acuerdo yo todavía del señor que venía a revisar las pesas y las medidas en el comercio de mi abuela. No me acuerdo ya de cuántas veces al año venía o si todos los años venía o no; de lo que me acuerdo es de dos cosas: la una era que, cuando ya se barruntaba o se sabía claramente que el inspector iba a venir, se repintaban en el mostrador las muescas que había hechas para el metro o el medio metro, y para la vara y la media vara; y la otra cosa era que se relimpiaban -porque siempre estaban limpios- los platillos dorados de la balanza que refulgían casi como un relámpago cuando el sol los daba por las mañanas. Y algo parecido pasaba con las pesas doradas, metidas en su cajita. Pero con la balanza ocurría, además, algo extraño: tenía como una mancha, y un año al inspector se le ocurrió decir -nadie sabe por qué- que seguramente era la señal de que se pegaba algo en el platillo para que pesara más, y aquel día por lo visto fue cuando mi abuela le pidió que entrara dentro de la tienda ...

El negocio de las sábanas blancas

Imagen
JOSÉ JIMÉNEZ LOZANO Hace bastantes años, unos periodistas norteamericanos decidieron echarle una mano a una tribu de indios en cuyas tierras iba a instalarse una gran industria más bien polucionadora, y se las prometieron muy felices con su proyecto de una serie de emisiones televisivas en las que se diese la palabra a esos indios. Estaban seguros esos reporteros de que las gentes comprobarían la racionalidad de la oposición y su superioridad ética. Pero esto es soñar despiertos, como luego averiguaron.En esta transmisión, aparecieron, pues, unos jefes indios, vestidos a su usanza naturalmente, que razonaron e incluso hicieron un canto lírico de una gran belleza en torno a la sacralidad de la naturaleza y al respeto que había que tener a sus leyes; y, a seguido, vinieron también los promotores de la famosa industria, unos señores perfectamente vestidos al estilo altos managers o ejecutivos, con sus carteras de cuero negro, que siempre impresionan mucho, y mucha sonrisa, un montón de t...

Antigua sementera

Imagen
La sementera o proceso de siembra, y luego todo el proceso de germinación, tan lento y tan frágil, expuesto a tantos contratiempos, ha sido durante siglos metáfora del cultivo intelectual y del esfuerzo moral. En la cabeza de todo el mundo estaba que cultura era un cultivo lento y trabajoso. Y así son ciertamente las cosas, hoy como ayer, pero la metáfora de la sementera ya no significa nada para buena parte de nuestro primer mundo, y el imaginario y metáfora en que hoy se vierte la cultura son los de la rapidez y la facilidad. O bien se llama cultura a cualquier cosa, y asunto solucionado. Tanto da Julio César como Julián Cerezas, decía don Antonio Machado sarcásticamente. Pero hoy no resultaría tan evidente su sarcasmo. Julio César comenzó su libro sobre la conquista romana de las Galias, De Bello Galico , con una formulación ya famosa, bastante contundente y resolutiva: «Vine, vi, vencí». Pero claro está que, si las cosas hubieran sido así, tan fáciles, no hubiera habi...

Tiempos viejos e historias nuevas

Imagen
Ni por un instante se le podría ocurrir a uno meterse en camisas de once o más varas, ni en discusiones acerca de la historia y de lo histórico, que, desde el señor Hegel y luego los camaradas hegelianos, se tornaron transcendentales y numénicas, y de las que siempre se sale con la cabeza molida a dialéctica como poco, pero, bien pensado, a lo mejor sí que se podría hacer una modesta proposición de humildes consumidores de historia que se gastan sus dineros en una historia y se encuentran, cuando no con proclamas políticas, con meras fantasías. Es una queja ya muy normal en esta clase de lectores. Obviamente, el lector comprueba que se trata de agitación y propaganda o de fantasías, por el estilo apodíptico que en esos libros predomina. Por lo pronto, todo lo que uno creía saber por otros estudios, y hasta por propia experiencia -porque las historias ahora se hacen hasta de anteayer por la tarde - queda reducido a cenizas, pero no porque se aleguen nuevas investigaciones y ...

Sales y agudezas

Imagen
No sólo por Navidad o por los Carnavales, y luego por Pascua Florida, se tenían en la España clásica algo así como sesiones caseras de «agudezas y sales», como se llamaban, sino casi cada noche de invierno, tan monótonas y largas. En esas noches había tiempo para todo; durante ellas, se bordaban primores, se tejía, se cotilleaba, y se jugaba a los naipes o a los dados, o se hacían comedias caseras, pero de modo inexcusable se reservaba un tiempo para contar chistes, y sucedidos, pero sobre todo para hacer ejercicios de ingenio a este respecto. A veces se resbalaba un poco, y entonces se veía que el ingenio se había quedado corto, y la sal allí producida era sal gruesa, aunque por lo que conocemos nunca jamás se produjo una sal gruesa tan enorme como si fuese sal muera para que la lamiesen mulas, como ahora en la televisión pongamos por caso. Cosas así no hubieran pasado entonces, pero no por falta de libertad, sino por la presencia de civilidad; y el goce lo producía la fi...

El mes más traicionero

Imagen
Aunque parezca mentira, me acuerdo yo de abriles peores que éste; incluso si caía la Semana Santa ya muy alta. Me acuerdo yo de haber visto las flores de los almendros convertidas en ceniza de un día para otro, y una helada la noche del Jueves al Viernes Santo, con una luna alta y reluciente como un hacha, que parecía el mes de enero. "Que Dios nos libre de quedarnos sin amparo y de una mano airada", me acuerdo yo que dijo mi madre aquella noche cuando volvió del establo de por un poco mas de paja para la lumbre, recién caído el sol, con el cielo ya raso y un cierzo que cortaba. Al día siguiente, cuando mi madre nos despertó, de madrugada, para ir al sermon de la Pasión, todo estaba blanco por la escarcha como un sudario, aunque parecía Navidad; y como si amaneciese sangre, de rojo que salía el sol. Me acuerdo que tiritábamos de frío al levantarnos y que nos tuvimos que poner un jersey encima de otro. Pero así nos fuimos a la iglesia sin darnos siquiera una calentada con las ...

Poemas

Imagen
Don del mundo ¡Qué maravilla el mundo! Se nota que está hecho a toda prisa, como un don de amor inmenso, en siete días. . Garza No había salido aún el sol, y la garza volaba sin su sombra. Era como la luz de la mañana, aún no usada. . La Ilíada La alondra no ha escrito la Ilíada, pero está contenta, sin embargo, cuando llega la aurora de rosados dedos. .                        José Jiménez Lozano

Vengadores de escándalos

Imagen
Uno de los estereotipos mentales de nuestro tiempo es la convicción de que hay que entregar al público como plato fuerte y notablemente valioso toda noticia o pintura no solo de nuestra pobre debilidad humana, sino que rebaje a los hombres al más bajo rasero, ofreciendo la sensación, claro está, de que esto se hace en nombre de la más preclara virtud. Pero, sean como sean las cosas, a lo que quería referirme es al éxito asegurado que en el hombre de hoy, al igual que en la última aldea medieval, tienen las viejísimas habladurías de solana y lavadero que puedan conducir al placer de ver caer a alguien de un podio y hacerse moralmente añicos. Y se trata, desde luego, de una especie de radical instinto democrático de rasero por igual, que no es de hoy precisamente, pero ¿qué haría la industria cultural sin estos trajines? Hace un tiempo se dio la noticia de que un señor importante, Lars Gyllensten, que fue secretario de la Academia Sueca, y salió de allí dando un portazo, ha escrito un li...