23 oct. 2011

Adiós, hasta pronto

   El viernes no pude ir. Y mira que lo sentí. Ye le he dicho a David que estas conferencias deben empezarse algo más tarde. A las ocho de la tarde muchos no hemos acabado la jornada laboral y no le vamos a perdonar que el viernes hablara del gran Miguel Ángel y no pudiéramos llegar a tiempo de escucharle.
   La de ayer sábado fue muy interesante. El Arte Islámico. Un atrayente recorrido por ese arte que tanto nos ha aportado y del que tanto ha bebido nuestro mudéjar. Cada una de las imágenes mostradas en la conferencia nos traía a la memoria alguna de esas otras que tan a menudo tenemos la gran suerte de poder contemplar en nuestra tierra.
   Durante una hora y veinte minutos pudimos aprender los diversos aspectos, las más notables características, los elementos más importantes, los edificios más representativos que el mundo árabe ha creado a lo largo de su historia. Jerusalén, Damasco, Samarra; palacios, mezquitas; maravillas del mundo islámico hasta llegar a nuestra Península Ibérica. Magnificas fotografías de la Mezquita de Córdoba y de La Alhambra, el Castillo Rojo de Granada.
   Y para terminar, con sonrisa que parecía llevar un algo de tristeza, se despide. Anuncia que posiblemente a partir del día 11 de noviembre deje de estar con nosotros.
   Según explica nadie le ha notificado que vaya a seguir, por lo que entiende, entendemos, que ese día, el próximo 11 de noviembre, terminará su tiempo como responsable de Arevalorum. No se espera que la beca que le ha permitido trabajar en nuestra ciudad vaya a ser renovada.
   Alguno de los asistentes ha preguntado si se va a cerrar el museo. Interrogantes. Preguntas que se quedan sin respuesta.

   Amigo David, por este tiempo que has estado entre nosotros; por si al final tus presagios se cumplen y no sigues como responsable de ese contenedor museístico en el que tanta ilusión y empeño has puesto; por cumplir con el dicho de que ser agradecidos es de ser bien nacidos; y hablando en mi nombre y, creo, estoy casi seguro, que en el de otros muchos que se consideran tus amigos: ¡GRACIAS!
   Muchísimas gracias por ese empeño e ilusión que has puesto. Por el interés en que tu trabajo, un trabajo bien hecho, sirviera para enseñar y dar a conocer algo más de nuestra ciudad.
David, me reitero: ¡GRACIAS! ¡MUCHAS GRACIAS!

   Me queda una última reflexión: ¿Es posible que no solo sean más torpes de lo que pensamos sino que sean más torpes de lo que nunca podamos llegar a imaginar?

Juan C. López

4 comentarios :

Javier S. Sánchez dijo...

Asistí a la Charla sobre Gaudí y debo confesar, que conociendo algo Barcelona, habiendo visitado recientemente la Sagrada Familia y entusiasmado por la creatividad del gran genio (Astorga, Botines...), la sencillez- sin restar rigor- con que David mostró su obra, me permitió (y seguro que también a otros muchos) tener una visión más cercana y entrañable.
Porque, y creo que esa era su intención, no se trata de entrar en vericuetos ni encrucijadas “cum laude”, sino de acercar el arte a los profanos como yo.
Una sesión que se hizo corta, -ya se sabe, hay que procurar mover las mentes y no las posaderas-, pero que nos dejó a todos con esa leve sonrisa de haber disfrutado de arte en estado “llano”.
Lamento no haber podido asistir a las demás charlas. A buen seguro que también hubieran removido aquellos viejos apuntes de COU o traído a la memoria alguno de los viajes en busca de los “grandes”: Gaudí, Miguel Ángel..., casi nada.
Si, como comenta Juan Carlos, este trabajo se desvanece, habremos perdido una buena ocasión de abrir una nueva brecha en esto de la cultura; y falta que nos hace. Seguro que tras este original proyecto había otros, eso “se ve a la legua”; se nota en quien manifiesta inquietud y muestra pasión en lo que hace.
Al parecer, nuestros augustos gobernantes están por labores más edificantes, como levantar edificios que nada edifican, mientras esconden tras los muros de hormigón ese ARTE con mayúsculas que tu pregonas.
Gracias David.

Viene al caso, por lo de “edificio” y la procedencia de Gaudí.
Se empeñaba un alcalde andaluz en que el pueblo aprendiera catalán para así poder establecer relaciones con esa Comunidad: ¿Saben ustedes cómo se dice “edificio” en catalán? Del público salió una voz que gritó: “edifici”. Sí- dijo el alcalde enfadado- “e difici” pero hay que aprenderlo.
Perdón por el mal chiste y ánimo; lo que tenemos delante no son gigantes, son potenciales clientes de GAES y la ONCE.
¡Anda que... hablar de arte...! ¡A quién se le ocurre!

chispa dijo...

No he asistido a ninguna de sus charlas...- la hora, para mi es mala-, y bien que lo siento, pero conozco algo a David, y sé que es meticuloso, y se toma las cosas en serio. Otra lastima que nuevamente perdamos gente muy válida,implicada y que además le gusta.
Espero que suceda el milagro, o que alguien con suficiente poder de decisión, sepa valorar su esfuerzo y trabajo, y se le recompense como se merece. Es tambien patrimonio que vamos perdiendo, y que no recuperaremos. ¡ Animo David!.

Anónimo dijo...

Estupendo David. Juan Jesús Y Pili.

DESDE LA LUGAREJA dijo...

Profesional - algo que se debería valorar en estos tiempos - amable, alegre, implicado en su trabajo.
Solo tengo buenas palabras para como me ha tratado, y he visto como trataba al resto de visitantes, las cuatro veces que he ido al Museo.
Espero que se quede.
Gracias anticipadas para quien debe tomar la decisión.