15 ene. 2017

La Llanura número 92

Como cada 15 de mes, en enero también ponemos a vuestra disposición nuestra revista cultural.
Ya tenéis en los lugares habituales La Llanura número 92. Mañana lunes podréis también recogerla en los lugares que hoy, por ser domingo, están cerrados al público.

También en breve estará, en esta misma página, a vuestra disposición en formato digital y se enviará a los suscriptores habituales por correo electrónico.


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7 ene. 2017

La calle del Horno

Palacio de Lópe de Río.
Colección Diputación de Ávila.
Esta vía angosta y sórdida, empedrada con reluciente canto pelón, sujeto por tosco bordillo en la acera de la diestra mano y suelto por el lado izquierdo, por el que corren trozos de mezquinas y barrosas tapias, comienza en la histórica plaza del Real —hoy del generalísimo Franco— y termina en la típica de la Villa, llamada un poco tiempo de Felipe Yurrita.
El primitivo nombre de la calle que vamos a describir le tomó del horno de los Hungrías, adquirido por la Compañía de Jesús en el siglo XVI, a raíz de ser dueños los avispados Teatinos del molino harinero sobre el Adaja y de numerosas casas y solares en los aledaños del Teso Viejo, de la calle antigua de San Martín y de la encuestada de Entremedias.
La tahona de los Jesuitas era muy celebrada, pues además de abastecer de pan a su colegio, surtían a gran parte de los vecinos de la Villa y socorrían a pobres y viandantes cuando los panaderos particulares y los de los pueblos inmediatos no fabricaban lo suficiente para cubrir las necesidades de la población.
Expulsada la Compañía en 1767, el horno pasó a ser propiedad del orondo don Antonio López y más tarde del «tío» Lucio de la Mota, a la sazón cabo de los serenos, de esos serenos bigotudos del Ochocientos que cantaban las horas y se «liaban» a garrotazos con los bebedores que se pasaban de la raya.
El horno y sus casuchas tristonas y reviejas fueron derribadas en 1914 para construir su espléndida y confortable morada don Manuel Martín Sanz, aquel alcalde serio, justiciero y económico que nació en Melque (Segovia) el 1851 y murió en la casa de sus ilusiones el 10 de abril de 1924. Casa de graciosísima y chistosa leyenda gitanesca.
En la entrada de la calle, de la que forma parte el jardín del Ayuntamiento, se encerraban los novillos, luego de ser corridos y apaleados por los entusiastas en aquellas famosas y accidentadas capeas que se celebraban en la espaciosa plaza del Real los días del Apostol Santiago y las Virgen de Agosto, los que, como es sabido, los pedía el pueblo alborotado y enardecido el día de nuestro mártir y glorioso Patrón San Victorino.
La casa señalada con el número 2 fue levantada a expensas de don Ignacio Osorio, padre de aquella simpática y bellísima dama, doña Sira, que casó con el notable y elocuente jurisconsulto don Manuel Zancajo Baig.
Fabrica de Pastas.
Colección Marina Martín.
En la señorial mansión, de salas amplias y patio puramente castellano, se hicieron las reformas estrictamente precisas para fundar el primitivo colegio de Nuestra Señora de las Angustias.
Suspendido este por «chinchorrerías» pueblerinas, aposentáronse los salesianos en el inmueble en 1944, mientras se determinaban las obras del magnífico, soberbio y despejado edificio que hoy ocupan. El caserón, poseído en nuestros días por el conocido y competente industrial don Florentino Zurdo Antonio, está destinado a fábrica de pastas para sopa, cuya inauguración se hizo el 9 de febrero de 1949. Colindante está la casa llamada de Correos, porque en ella estuvo a principios del siglo en curso el servicio de correspondencia, y en ella tomó posesión de administrador, hace la friolera de cuarenta y cinco años, nuestro particular amigo don Ángel Carmona.
En dirección a la calle de la Fragua hace esquina la residencia que fue de don José Carraffa, de aquel hombre alto, corpulento y bonachón que tanto se distinguió tocando el violín en las veladas musicales celebradas en el Centro Instructivo allá por el novecientos, al lado del gran pianista y director de la Banda Municipal, don Vicente Alonso Arias.
Anteriormente se estableció allí el colegio de Santo Tomás de Aquino, dirigido por don Alejandro Paradinas, siéndonos muy grato enumerar, entre los discípulos más aventajados, al inspirado poeta Hernández Luquero, al celebérrimo escritor taurino Maximiliano Clavo y al popular becario Antonio Gay Villa, estos últimos fallecidos recientemente,
Medianera a la de Lópe de Río.
Colección Diputación de Ávila.
En la actualidad vive bajo el mismo techo don Samuel López Aldea, sacerdote ejemplar, erudito, virtuoso y vigilante y defensor de las antigüedades y de las bellezas artísticas de nuestro pueblo.
En 1916, a petición de don Vicente de Río Careaga, general de División y ayudante de su majestad el rey don Alfonso XIII, por la insensatez e incomprensión de la Corporación Municipal, o por estimar la idea del caprichoso soldado, se cambió el rótulo histórico, castizo y bello de la calle del Horno por el de doña Guadalupe Cervantes Sáez, sencillamente porque esta señora, en una catástrofe hispanoamericana auxilió y facilitó recursos a un centenar de españoles con la abnegación y el cariño que saben hacerlo millares de piadosas  damas cuando se trata de obras benéfico-sociales o de favorecer a cualquier infortunado, dándose aquí el caso paradójico que entre los damnificados no había ni un solo arevalense.
Don Vicente, en su desaforado deseo, bien podría haberse acordado de otros ilustres y destacados arevalenses.
Marolo Perotas.
Octubre de 1956

3 ene. 2017

“Fontiveros, Villa de la Poesía”


En la tarde del primer día de 2017 se presentó en el Espacio “San Juan de la Cruz- Llama de Amor viva” de Fontiveros el Proyecto “Villa de la poesía”, una idea original de Javier Sánchez Sánchez cuya intención es dotar a esta Villa abulense de identidad propia utilizando como eje vertebrador la poesía. Entre otros objetivos, se pretende dar conocer la obra de San Juan de la Cruz, divulgar el patrimonio histórico-artístico, natural y gastronómico de la Villa; realzar la labor de la Academia de Juglares de Fontiveros, hacer del municipio un núcleo académico de referencia para escritores e investigadores, dinamizar la actividad cultural local y comarcal, aprovechar los recursos turísticos de la comarca o establecer una plataforma de lanzamiento de nuevas propuestas en el ámbito económico.

Fontiveros, en el corazón de la comarca de La Moraña, es la cuna del místico Doctor San Juan de la Cruz, patrón de los poetas de habla hispana. Su figura y la universalidad de su obra han orientado esta propuesta y son el fundamento de todas las actuaciones que se contemplan en el proyecto presentado.

Abrió el acto la Alcaldesa de la localidad, Mariam García Salcedo, indicando que “este proyecto marcará un antes y un después en la historia de Fontiveros, uniendo letras y artes para crear un conjunto más atractivo que sirva de impulso a nivel comarcal, regional, nacional y, por qué no, internacional”, y agradeciendo al autor la posibilidad de disponer de esta idea para el desarrollo de la localidad y su entorno. Mostro su afán de movilizar a las instituciones para una mejor promoción y expresó lo que significa como homenaje a San Juan de la Cruz por parte del pueblo que le vio nacer componiendo “un escenario con una obra permanente que represente su vida y la grandiosidad de su obra”.

Seguidamente intervinieron algunos miembros del grupo de trabajo creado para hacer realidad cada una de las propuestas que figuran en el mismo. Juan Carlos López, Presidente de “La Alhóndiga”, Asociación de Cultura y Patrimonio de Arévalo, resaltó la relevancia de este proyecto como canalizador de la actividad cultural de la comarca, aprovechando el inigualable patrimonio que acogen los pueblos que la conforman. José María Lara, doctor, escritor sobre el ámbito rural e impulsor de numerosos proyectos, centró su exposición en la evolución de los pueblos castellanos en las últimas décadas y su situación actual, contemplando este proyecto como una posibilidad de revitalizar, en parte, esta zona del norte de Ávila. Por su parte, el artista fontivereño afincado en Bilbao, Santi de Paulas, centró su discurso en la necesidad de aprovechar esta oportunidad señalando que “es un proyecto de presente con continuidad en el futuro” y la intención de “hacer que el nombre de Fontiveros llegue a todos los rincones del mundo”.

Joaquina Montes, Inmaculada Gonzaléz, Segundo Bragado y Mariano García Pásaro, este último con “Geografía espiritual de San Juan de la Cruz”, ofrecieron un breve recital poético en torno a la obra del místico acompañados por la música de “Terpsícore”.

Ana López Montes, diseñadora del logotipo que acompaña al proyecto, expuso las pautas que había seguido para la creación del mismo, basándose en la figura de San Juan de la Cruz, la Villa de Fontiveros y la poesía como elemento fundamental de esta propuesta, resultando un dibujo “moderno con inspiración tradicional” y de marcado carácter conceptual.

El autor del proyecto, Javier Sánchez, agradeció el apoyo recibido por el Excmo. Ayuntamiento que, de forma unánime, apoyó su idea en pleno ordinario celebrado en el mes de noviembre. Igualmente, reconoció la labor que está realizando el grupo de trabajo. La universalidad de San Juan de la Cruz, la situación estratégica de Fontiveros, los numerosos recursos patrimoniales de la Villa y el potencial humano que acoge, la creación de un paisaje urbano formado por obras artísticas en torno a la poesía y una programación cultural estable y de calidad conforman, según indicó, los cimientos en que se basa este proyecto. Igualmente, hizo referencia a la importancia de los recursos humanos, solicitando la implicación de los vecinos de Fontiveros y de cuantos se identifiquen con esta iniciativa.

Con este acto se pone la primera piedra con el propósito de transformar a Fontiveros en “Villa de la poesía” aprovechando todo su potencial histórico y presente, con la vista puesta en un futuro próximo en el que se revierta la situación actual mediante una atractiva oferta cultural y de ocio.

2 ene. 2017

Teníamos razón...

Cúpula de la antigua iglesia de Santiago.
Cortesía: Juan C. López. 
Teníamos razón y ellos no cuando expusimos en el año 2008 que la antigua iglesia de Santiago (de San Nicolás) formaba parte de nuestro Patrimonio Monumental y que había que hacer todos los esfuerzos  posibles para evitar la ruina total tanto de la propia iglesia como del colegio de los jesuitas.
Y algunos entonces, como ahora, como siempre, callaron o se pusieron en nuestra contra criticando agriamente la propuesta y procurando silenciarnos.

Teníamos razón y ellos no cuando solicitamos al equipo de gobierno municipal del Ayuntamiento de Arévalo, que era de todo punto necesario revisar la iluminación monumental de Arévalo que había merecido en los años 90 del pasado siglo XX el Premio C de Turismo de la Junta de Castilla y León y que, en el año 2010, necesitaba una muy urgente revisión. La falta de mantenimiento y adecuación eran nulas.
Una vez se procedió a su puesta a punto los de siempre, los que nunca dicen nada salvo cuando tienen que arrimar el ascua a su sardina, quisieron subirse al carro y sentar cátedra, su cátedra claro.

Palacio de Valdeláguila.
Cortesía: Luis José Martín García-Sancho.
Teníamos razón y ellos no cuando se pidió a Iberdrola, a Telefónica de España y al propio Ayuntamiento de Arévalo, que procedieran, ya que había canalizaciones soterradas para hacerlo, a retirar lo antes posible los cables de telefonía y suministro eléctrico de las fachadas y entornos de los Monumentos arevalenses que tanto les afean.
Han pasado ocho años y, aunque algo se ha hecho, todavía queda por hacer.

Teníamos razón y ellos no en todas aquellas ocasiones en que reclamamos la limpieza y recuperación del entorno del puente del “Cementerio” y que, a día de hoy, es uno de los asuntos pendientes de resolver.
El puente, una joya de la ingeniería medieval, un puente mudéjar de traza única, sigue en proceso de abandono total.

Teníamos razón y ellos no cuando propusimos que Arévalo podía ser, perfectamente, sede de una edición de “Las Edades del Hombre”, y algunos, los de siempre, se pusieron directamente en contra con sus simplezas y argumentando “sotto voce” las razones por las qué, según ellos, no se podían realizar unas “Edades” en Arévalo.
Les vimos, una vez que ya todo estaba en marcha, intentando demostrar como fuera que ellos habían sido los máximos artífices. La misma “Fundación” les puso en su sitio cuando explicó cómo se había gestado y quiénes habían sido los insistentes promotores de la idea.

Restos de la antigua cerca en la ladera del río Adaja.
Cortesía: Mario Gozalo "Cachero".
Teníamos razón y ellos no cuando en el año 2010 se expuso, en colaboración con otras asociaciones y personas interesadas en ello, la incorporación de las riberas de Adaja y Arevalillo a la trama urbana mediante la creación de una Ruta Ecodeportiva que, finalmente, se está plasmando en el proyecto de Paseo Fluvial dirigido por el joven arevalense Francisco Durán.

Teníamos razón y ellos no en todas las ocasiones en que hemos planteado la necesidad de recuperar los restos del ex convento de los trinitarios y dignificar esas venerables ruinas que tanto significado tienen en el contexto cultural de nuestro país.

Exconvento de Gómez Román (Ermita de la Lugareja).
Cortesía: Juan  C. López.
Teníamos razón y ellos no cada vez que hemos hablado de la necesidad de recuperar un horario racional para poder visitar “La Lugareja”. Pasan los años sin darle solución a este asunto con el enorme perjuicio que esto significa para la imagen turística de nuestra Ciudad.

Teníamos razón y ellos no cuantas veces hemos dicho que las propuestas para incentivar el Turismo de Arévalo duermen el sueño de los justos, al tiempo que otras localidades cercanas, más o menos similares a la nuestra, están en continua actividad promocional utilizando para ello todos los recursos que tienen a su alcance.

Parque Gómez Pamo.
Cortesía: Julio Pascual Muñoz.
Y tenemos razón hoy y ellos no cuando afirmamos que la perversa actuación sobre el Parque Gómez Pamo es una agresión cometida contra el Patrimonio arevalense  comparable al derribo del Palacio Real en el año 1976 o a las ruinosas obras realizadas en la muralla de Arévalo en la zona de san Miguel o en las “Escalerillas”, realizadas entre los años 2008 y 2009.

Y a pesar de todas estas y de otras muchas razones, aún hay algunos, los mismos que nunca hacen nada, que pretenden silenciarnos y que buscan con denuedo que no se oiga nuestra voz.