14 jun 2010

¿Mudéjar? ¿Románico de ladrillo?

El mudéjar era la técnica artístico-constructiva de los musulmanes que se quedaron en las tierras reconquistadas. Estos musulmanes eran una mano de obra barata que construía en ladrillo, un material asequible, sobre todo en una zona donde escasean las canteras como la Moraña y la Tierra de Arévalo. Utilizaban técnicas constructivas y formas artísticas heredadas de los visigodos, los mozárabes, de los propios árabes...Así que, en estas tierras reconquistadas, los mudéjares construían en el estilo que habían heredado y dominaban la técnica del ladrillo, pero eran los cristianos los que promovían la construcción de sus iglesias e imponían los cánones románicos puesto que era el estilo artístico imperante en toda la Europa cristiana durante esos siglos.
Para entenderlo totalmente, el AdR nos dio esta clave: el mudéjar perduró a lo largo de los siglos porque persistió primordialmente su técnica a la vez que su estilo iba casándose con todos los estilos nuevos. El estilo románico en cambio, pasó de moda, y su técnica quedó obsoleta. Por tanto fue reemplazado por la técnica y el estilo del gótico que a su vez lo fue por el renacimiento y este por el barroco… Y mientras unos estilos reemplazaban a otros, el mudéjar se combinaba con todos ellos. No puede hablarse por tanto de un “mestizaje” (de un “híbrido” entre mudéjar y románico), sino de un “maridaje” (palabra que les gusta mucho ahora a los gastrónomos). El “maridaje” siempre permite el “divorcio” y esto es lo que pasó con el matrimonio románico-mudéjar: el mudéjar le dijo “ahí te quedas” al románico cuando pasó de moda y se casó con el gótico que estaba en boga.
Y es que el mudéjar tenía demasiadas cualidades para desaparecer con las modas: era barato, factible, proporcionaba soluciones arquitectónicas que el ladrillo permite y la piedra no y tenía un estilo muy casable.
Por tanto, hablaríamos de que las iglesias de Arévalo serían de estilo románico-mudéjar: el estilo artístico es románico con alguna intrusión mudéjar y la técnica y las soluciones arquitectónicas son mudéjares, pero siguiendo cánones románicos. No podríamos decir que son iglesias “mudéjares” sólo, porque el término se quedaría muy corto, ni “románicas de ladrillo”, porque el mudéjar es mucho más que el simple uso del ladrillo. El mudéjar tiene una gracia especial que no sólo le da la técnica. Son una auténtica joya, por la mezcla de la ingenuidad y sencillez del románico con la efectividad mudéjar. Es el arte del pueblo. Un auténtico placer.
A partir de las notas facilitadas por Arancha Ceada de su visita
a Arévalo, con los Amigos del Románico de Madrid, en fecha 3 de abril de 2010.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jajaja...pero mira que sois majos los de la Llanura.

Un beso muy fuerte!