Del poeta alemán Johann Wolfgang von Goethe el poema titulado ‘Ladran’ (Kläffer): En busca de fortuna y de placeres más siempre atrás nos ladran, ladran con fuerza… Quisieran los perros del potrero por siempre acompañarnos pero sus estridentes ladridos sólo son señal de que cabalgamos. (Dedicado al amigo Adolphe Sax )
El llamado Expediente de la Viga de Ohanes de las Alpuxarras (Almería) está fechado en 1734 y fue publicado por primera vez en 1939 por los maestros José Carretero y José Miralles en la revista Aleteos , ya desaparecida. También se publicó en el Boletín del Colegio de Arquitectos de Granada en 1998. Esta es la reproducción íntegra de este significativo documento. Primera carta del maestro: Tengo el honor de poner en su conocimiento la inquietud que me produce ver la viga que media la clase que regento, pues está partida por medio, por lo cual el tejado ha cedido y ha formado una especie de embudo que recoge las aguas de las lluvias y las deja caer a chorro tieso sobre mi mesa de trabajo, mojándome los papeles y haciéndome coger unos dolores reumáticos que no me dejan mantenerme derecho. En fin, señor Alcalde, espero de su amabilidad ponga coto a esto si no quiere que ocurra alguna desgracia con los niños y con su maestro, éste su muy seguro servidor. Dios guarde a Vd mu...
Luisito era bajito, regordete, de aspecto agradable y bonachón. Nace un 4 de febrero de 1913. Fue hijo de un carretero, labor que él practicó en su adolescencia dura y sacrificada. Asistió a la escuela del pueblo hasta los 20 años debido a la amistad de su familia con los maestros y al retraso que manifestaba en sus estudios, alternando con trabajos en el pueblo como acarreador de agua con un carretillo de 2 cántaros hasta la Fuente del Caño y ayudando a su padre en la carpintería. Pronto se queda huérfano ya que pierde a su padre en un desgraciado accidente. Se hizo cargo de él su tía, ya que su madre murió joven y apenas la conoció. Años duros y difíciles para todos, y nuestro Luisito alternaba el escaso trabajo que le ofrecían de acarrear agua y sobre todo en vendimias. Se enrolaba en cuadrillas que le ayudaban a echar la uva a los cestos, pues él no llegaba con el peso del cuévano. Se las ingeniaba para ganarse la simpatía de la gente que le acompañaba en aquellos escasos trabajo...
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