22 nov. 2012

De lagunas, lavajos y charcas

          El otoño es un buen momento para visitar las zonas húmedas de La Moraña. Las lluvias caídas estas últimas semanas permiten que acojan a viajeros de largo recorrido: las aves migratorias. Un año más podemos disfrutar de las grandes bandadas de anátidas y grullas. Ya han llegado procedentes del norte de Europa, incluso algunas de ellas vienen de lugares al norte del círculo polar Ártico.
            Son muchas las que utilizan estos humedales morañegos para descansar durante su viaje migratorio. Pueden pasar unas horas o unos días dependiendo del estado del tiempo, de los campos circundantes, o de la cantidad de agua de las lagunas. Después de reponer fuerzas continuarán su viaje hacia el sur hasta alcanzar su destino de invernada que puede estar en el sur de Ávila, Extremadura, Castilla la Mancha o Andalucía, alguna puede que incluso llegue a cruzar el estrecho.
            Por el contrario, otras aves no seguirán camino hacia el sur y se quedarán a pasar el invierno en las lagunas de La Moraña. Según los años este grupo de aves invernantes puede ser mayor o menor. Curiosamente, hay años muy lluviosos que se quedan muy pocas aves y años mucho más secos que acogen un número bastante mayor. No sé exactamente a qué obedece este comportamiento migratorio, pero seguramente tendrá que ver con el alimento disponible en los campos circundantes ya sean sembrados, pastos, rastrojos o barbechos. Como también a molestias ocasionadas por el hombre.
            Para poder disfrutar de estas concentraciones de aves invernantes os propongo el siguiente recorrido por algunas de nuestras mejores zonas húmedas:

- Lavajo de Ortigosa: Pequeño humedal carente de protección situado en el término municipal de Albornos, muy próximo al río Arevalillo. Suele acoger algunas anátidas y limícolas. También es fácil observar bastantes milanos reales al encontrarse cerca de un dormidero utilizado regularmente por esta especie considerada en peligro de extinción.

- Laguna Redonda: Gran laguna incluida en el catálogo regional de zonas húmedas de interés especial. Se localiza en el municipio de San Juan de la Encinilla, muy próxima al río Villaflor, uno de los dos brazos del Arevalillo. Su estado actual es lamentable debido a obras de canalización y drenaje que han conseguido que este importante humedal, ya citado por Feliz Rodríguez de la Fuente, haya perdido la capacidad de inundación en la mayor parte de su superficie, lo que ahora se puede ver de la casi mítica Laguna Redonda no es ni la sombra de lo que fue antaño. A pesar de ello en años muy lluviosos puede llegar a inundarse parcialmente y acoger a un número importante de especies acuáticas.

- Lagunas del Oso: Situadas en el municipio de El Oso forman un conjunto lagunar de gran importancia. La más grande de ellas es la Laguna del Hoyo incluida en el catálogo regional de zonas húmedas de interés especial. Para todas estas zonas húmedas de El Oso, así como sus tierras de labor, pastos y pinares se ha solicitado la declaración de Zona de Especial protección para las Aves (ZEPA) pero, hasta la fecha, la Junta no se ha decidido a proteger adecuadamente este valioso espacio natural, una de las zonas húmedas más importantes al sur del Duero. Si el tiempo o la suerte nos lo permiten podremos observar bandadas de grullas, gansos y patos, tanto en la laguna como en los campos circundantes. También es posible ver rapaces tales como aguilucho pálido, esmerejón, halcón peregrino, ratonero, milano real o, incluso, águila imperial ibérica.

- Charcas del Águila: Impresionante zona húmeda artificial situada en la cuenca del río Voltoya, entre los términos municipales de Maello y Sanchidrián. La forman nueve charcas artificiales, restos de antiguas graveras. La mayor parte de ellas se encuentran en una finca particular conocida como Peromingo. Y otra de ellas se sitúa dentro del campo de golf de La Almarza. Todas ellas están incluidas en la ZEPA de los valles del Voltoya y del Zorita. Como curiosidad, durante el invierno acogen un dormidero de cormorán grande, un ave marina pero que puede invernar en aguas continentales. Aunque sus aguas permanentes convierten a este humedal en un punto importante de alimentación o reproducción de aves tales como cigüeña blanca y negra, garza real, somormujo lavanco. También es uno de los pocos humedales que acoge a aves buceadoras tales como focha, porrón pardo o moñudo, así como varias especies de garzas (ardeidas).
           
              Para poder conocer todos estos humedales, os propongo la siguiente cita:
Domingo: 2/12/2012
Lugares de salida:
1.- Plaza del Arrabal de Arévalo     Hora: 8:00 am
2.- Albornos (a la entrada desde San Pedro del Arroyo)     Hora: 8:40 am
            (Si la climatología fuera adversa se pospondrá esta visita. Por eso aconsejamos que estéis atentos al Blog de la Llanura de Arévalo).
            
              Una vez más, recordar que estas visitas a La Tierra de Arévalo y La Moraña están abiertas a todo aquel que quiera conocer un poco mejor los parajes naturales más valiosos de nuestra tierra pues, para una gran mayoría, lo más cercano pasa desapercibido y no se lo da la importancia que merece.

"En enero buscaremos los caballos de la cuesta grande"

1 comentario :

ROBERTO dijo...

Me gustaria ir pero tenemos elecciones a Camara Agraria justo ese dia y tengo que colaborar con el resto de compañeros de UPA-Avila