23 feb. 2012

Don Carnal, doña Cuaresma y un Troglodita

(Aclaración previa, y en previsión de posibles malos entendidos que puedan provocar algún tipo de conflicto casi internacional. Según el DRAEL, ironía es: 3. f. Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice.)

            Hoy escribo estas líneas con una pluma de avutarda, que encontré en la llanura, y tinta de colores, los que presenta el campo en una tarde de invierno en la Tierra de Arévalo; con el Sol en Piscis, según el Zaragozano, “con un tiempo anubarrado, tranquilo y vario, donde los vientos del Noreste despejan el cielo por algunos momentos y las heladas y ambiente frío se mantienen, en espera de las lluvias mansas y abundantes tan beneficiosas para los campos”, según reza en dicho calendario.
            En plena celebración del carnaval cambiamos el desfile de máscaras por un paseo por la llanura cerealista. Sigo mostrando una cierta sonrisa cuando alguien repite que nuestro paisaje resulta monótono y aburrido. ¡Cómo se nota que no terminan de conocerlo!
            La llanura se extiende ante nosotros y en el horizonte, hacia el oeste, Madrigal, el de las Altas Torres, Moraleja de Matacabras, pobrecitas mías, Castellanos de Zapardiel, San Esteban de Zapardiel, y si haces un barrido, como una de esas cámaras de televisión, vas girando hacia el norte y aparecen Muriel, Palacios de Goda, y si continúas hacia el este, Donvidas y Sinlabajos. Con un pequeño desplazamiento, más tarde, aparece Lomoviejo.
            Gente nueva entre la multitud de acompañantes, al principio tímidos y en cierto modo cohibidos. Cuando comprobaron que no éramos gente tan rara, o al menos ni más ni menos que ellos mismos, ambiente familiar como siempre.
            Se presenta la llanura como la paleta de un pintor. Amarillos, verdes, ocres y pardos y a partir del horizonte azul, blanco, gris y todos ellos cambiando a cada minuto, según las nubes van ocultando o descubriendo los rayos de sol. Y en lo alto de la loma el primer bando de avutardas. Majestuosas, imponentes. Con un caminar cansino, que engaña y que lentamente, casi sin llamar la atención, les permite coronar el cerrillo y desaparecer a nuestra vista del otro lado. Habrá que desplazarse en su búsqueda.
            En unas fechas en las que en la vida humana, don Carnal se enfrenta a doña Cuaresma, donde la imaginación y el desenfreno, cuando no la lujuria, parecen vencer sobre la sobriedad, la seriedad, el luto y el rigor. Pero siempre sucede lo mismo, llegará el Miércoles de Ceniza, y doña Cuaresma vencerá, don Carnal será de nuevo derrotado. Hasta el próximo año que volverá con nuevos bríos a plantear una lucha que sabemos perdida de antemano. Ayuno, recogimiento, abstinencia, mística y premonición de una muerte inmediata, aunque redentora, se apodera de la vida social de los humanes.
            Mientras, en la Naturaleza tiene lugar la explosión de vida que precede a la Primavera. Los animales, en celo, salen del aletargador y frío invierno, y se entregan al desenfreno que garantiza su supervivencia. Las plantas comienzan a germinar en el fértil suelo y los brotes de los árboles empiezan a asomar. Aquí, entre los animales y las plantas, parece vencer don Carnal.
            De pronto, en medio de la llanura y de entre las nubes, surge un rayo de sol que ilumina anunciador San Esteban de Zapardiel. Destaca su torre, brillante, elevándose sobre las casas, la breve chopera junto al pueblo, y nubes grises cargadas con promesas de lluvias viajan sin descanso, camino de no se sabe qué lugar, mientras dejan entrever uno de los cielos más limpios y luminosos que podáis imaginar.
            Luisjo no tiene precio organizando viajes y correrías, sobre todo porque nada le pagamos. ¡No falta de ! Más de cien avutardas repartidas en diferentes grupos y con distintas ubicaciones, con juegos de luces y sombras para lucimiento del grupo de fotógrafos, jóvenes que aunque malos se defienden, llegando a presentar en ocasiones auténticas maravillas fotográficas, mas producto de la casualidad y del buen hacer de Luisjo que de su buen hacer. Son, para qué engañarnos, unos simples aficionados, aunque le pongan pasión y amor a lo que hacen, pero no pasan de ser piltrafillas de fotógrafos.
            Ha añadido Luisjo, en esta ocasión, una veintena de grullas en forma de bando. Son las últimas grullas comunes de regreso al Norte. Pastan en la llanura cerealista, cogen fuerzas para proseguir su viaje de retorno, como cada temporada, a la Europa del norte, la Europa de los animales, mucho más humana y generosa, nada que ver con la inmisericorde Europa económica de los hombres. Allá en el norte pondrán sus huevos de abril a junio y cuando los fríos vuelvan al territorio del Norte, de nuevo regresarán a nuestra tierra, la laguna de El Oso será uno de sus destinos camino del Sur. Añadió también perdices, que hizo volar por tres ocasiones junto a nosotros, una carrera de una liebre y varios conejos, alondras y milanos. Nos muestra el cultivo de la perleta, especie de tubérculo que resulta muy del agrado de las avutardas para pastar.
            Tal es la calidad de Luisjo contratando estos paquetes turísticos, que incluso nos deleitó con un vuelo, a muy corta distancia de un grupo de avutardas. Resulta impresionante ver remontar el vuelo a estas aves, con esa envergadura, de forma elegante a pesar de su elevado peso. Golpes lentos y potentes de sus alas les permiten elevarse sobre la llanura.
            En otro grupo que avistamos junto a una cercana loma, un joven macho, con sus bigotes incipientes, al que bautizo como don Carnal, se pasea ante un grupo de hembras. Entre ellas destaca una, doña Cuaresma, más fornida que las demás. Formarán pareja en cuanto comiencen los rituales de apareamiento; pero todavía le queda mucho que sufrir y por demostrar, además deberá competir con otros machos. La Naturaleza no es condescendiente en asuntos de genética, solamente los más fuertes y mejor preparados tienen derecho a procrear.
            En cuanto al Troglodita que se nos unió a la correría, resultó ser un hombre primitivo llegado de la Edad del Hierro, material que conoce, domina y dignifica. Tal es su dominio con el fierro, que nos enseña a reciclar los objetos de este material que nosotros desechamos, creando con esas piezas de hierro que consideramos inútiles, figuras sugerentes, imaginativas y nada primitivas.
            Resultó que conocía también lo relativo a piedras, muros y ladrillos, probablemente por algún antepasado suyo de la Edad de Piedra, y nos enseñó un muro levantado con aparejo a espiga y aparejo a espejo. Sencillas hiladas en las que la simple disposición de la cara de las piedras conseguía un efecto visual sumamente atractivo.
            Mientras atendemos sus explicaciones sobre el muro en cuestión y el grupo de fotógrafos intenta, con más voluntad que acierto, captar la belleza singular de la construcción, se nos acerca, con sigilo, un remedo del Señor Cayo y su disputado voto, que tan bien retratara el maestro Delibes. Todavía quedan en la llanura castellana alguno que otro de los de su especie. Cierto que son pocos los que quedan pues en los pueblos parece que asistiéramos a uno de sus muchos finales. ¡Ah triste final el de Valtodano! Se acerca despacio al grupo, sin querer llamar la atención, con curiosidad, pues aunque ha visto de casi todo a lo largo de su vida, he de reconocer que las pintas que teníamos no dejaban del todo claro si veníamos del pasado, por el Troglodita, o del futuro, por los fotógrafos.
            Con el ocaso a nuestra espalda, contemplamos el último grupo de avutardas. Se van alejando lentamente, hasta coronar la loma y refugiarse del otro lado para buscar cobijo y pasar allí la noche. Nos volvemos para contemplar los últimos rayos de sol del día, algo que preferentemente suelen hacer los que ya tienen una cierta edad y los enamorados, admirando los colores que arrancan de las nubes, en una explosión de colores que cada tarde nos ofrece la llanura. En ese momento, Luisjo, haciendo alarde de su saber hacer organizativo, ordena al bando de grullas que sobrevuele la llanura, recortando su silueta en negro, en su típica formación en forma de uve, sobre el dorado atardecer. Sus oscuros cuerpos alargados, con su lento batir de alas, sobre el fondo áureo, nos dejan una imagen impagable. Broche de oro a una tarde de invierno, en un tiempo de Carnaval.


P.D.: Hubo fiesta de cumpleaños durante la visita. En el ágape, un bizcocho elaborado por la dulce esposa de uno de los viajeros y, sobre él, una única vela. Mister Chisp cumplía años pero la solitaria vela no aclaraba su verdadera edad. Puede que un año, puede que más.
Fabio López
Fotografía cortesía de Juan A. Herranz, Luis J. Martín 
y Juan C. López

7 comentarios :

chispa dijo...

Pues... la verdad es que estoy bastante de acuerdo contigo: respecto a Luisjo, le quedó bastante bien, e incluso yo, enpiezo a ver Aves de distinta especie, no solo "Pajaros Negros"(lo cual tiene bastante mérito).
Respecto a los fotografos, no es que hagan las cosas mal; es que "Son Malos"...malisimos...demonios con cuernos y rabo. Y si no... mirad los resultados.
Y del bizcocho... que decir del bizcocho, y del detalle. Cuando sea mucho mayor,será de las cosas que cuente a mis nietos junto a las batallitas de la Mili.

El Vicepresidente Vicente dijo...

Desde el CFAR (Club de Fotografos Arevalenses Reunidos)nos vemos en la necesidad de manifestar nuestra más enérgica protesta ante el menosprecio reiterado en contra de nuestros asociados y sobre todo por el despectivo tratamiento de simples aficionados y, otrosi, piltrafillas de fotógrafos. Que quede la correspondiente constancia.

Luis dijo...

Somos animales, la carne siempre vence, nosotros mismos somos prueba tangible de ello. Por eso pudimos ver todo lo que vimos. Lo que los fotógrafos inmortalizaron en imágenes. Lo que Fabio ha escrito magistralmente con pluma de avutarda para que perdure. Hasta mister Chisp reconoce ver más. Será que eso de cumplir años le sienta bien.

Anónimo dijo...

Vale, todo muy bonito, pero aquí en estas tierras, ¿a qué hora se almuerza? ¿dónde puedo comprar esas postales tan bonitas? ¿cual es la edad cierta del tal Mister Chisp?¿dónde va el sol cuando anochece, a Salamanca? Hasta que no tengamos respuesta a estas preguntas vitales no pararemos. Nueva Organización:Unión de Llaneros Solitarios(NO:ULLAS) Sector renovado

Frente Popular de Llaneros dijo...

Disidentesssss.

http://youtu.be/hMvcjzEKTMw

David Martín Fernández dijo...

No estaría mal lo del CFAR.

Un saludo

Anónimo dijo...

Os afecta el aire de los pinares de Arévalo??? demasiado sanos para vuestras neuronas ??? jajajaja