31 mar. 2011

Visita a la estepa cerealista

El próximo domingo 10 de abril de 2011, caminaremos “por las mieses de Otar”: saldremos a conocer una pequeña porción de la Estepa Cerealista, biotopo que ocupa mayor extensión en La Moraña y Tierra de Arévalo, superando el 90% de su superficie. Se puede decir que es el espacio que realmente identifica a nuestra tierra.
Por definirlo de una manera más poética, las llanuras cerealistas son tierras de pan llevar tan extensas que se pierden en la lejanía. Son lo que conocemos como tierras de labor o cultivos. Entre ellos los más importantes son los cereales, principalmente, cebada, trigo, avena, centeno y maíz. Otros cultivos son el girasol, remolacha, patatas, leguminosas, lino, colza…
Una de las principales características de este biotopo es que está desprovisto de vegetación arbórea. Esto ha producido que un grupo de aves se hayan especializado a vivir en estas zonas desarboladas: las aves esteparias. Se caracterizan por anidar directamente sobre el suelo, por caminar, en lugar de saltar o volar y por tener un plumaje de colores miméticos pajizos, tierras o arenas, para pasar desapercibidas.
Este grupo de aves esteparias es uno de los más amenazados a nivel europeo.
A pesar de la enorme extensión que ocupa este hábitat, muchas de estas especies son desconocidas para una gran mayoría. Muy poca gente conoce o ha visto alguna vez a la ganga ibérica, ganga ortega, alcaraván, aguilucho pálido, aguilucho cenizo, esmerejón cernícalo primilla, calandria, terrera común, bisbita campestre, sisón común o avutarda, por citar sólo algunos ejemplos.
Entre todas ellas la que más destaca es la avutarda por batir un record absoluto: Un macho adulto puede pesar entre 15 y 20 kilos y tener una envergadura que puede superar los 2,5 metros, lo que le convierte en el animal más pesado del mundo capaz de volar, su aleteo es lento pero poderoso. Las hembras son mucho más pequeñas ya que no superan los cinco kilos de peso.
Intentaremos contemplar el celo de estas grandes aves que durante el mes de abril está en pleno apogeo. Los machos se han vestido con sus libreas de gala y muestran un colorido espectacular con pecho y parte del cuello de color marrón, cabeza gris azulada y dorso muy contrastado en tonos ocres y marrones, que contrastan con la parte ventral, completamente blanca. También han desarrollado para la ocasión unos largos bigotes blancos que erizan a menor provocación de otros machos o ante las hembras, las cuales pastan entre los cereales con aparente desinterés.
Pero todo cambia cuando los grandes machos comienzan a hacer la “rueda”. Para ello, erizan los bigotes, inflan el pecho, entreabren las alas y ahuecan todo el plumaje transformándose literalmente en una bola de plumas blancas visible desde varios kilómetros de distancia.
Como decía, son las hembras con su aparente desinterés las que escogen al macho más grande o con un plumaje más espectacular.
Un primo pequeño de la gran avutarda, el sisón, es mucho más modesto en sus exhibiciones nupciales. El macho, vestido con un plumaje de celo provisto de varios collares blancos y negros en cuello y pecho, da saltos verticales batiendo las alas, lo que produce un ligero siseo, mientras emite una especie de chasquido doble. Ambas especies son polígamas y son las hembras las que eligen al macho más aparente y, tras copular con él, se retiran a empollar los huevos y a criar a los pollos completamente solas.
Intentaremos observar algunas de estas especies, aunque conviene recordar que en el mundo de los animales silvestres nada está asegurado. Pues, al menos de momento, no podemos tenerlos en nómina. Dada la importancia internacional del grupo de aves esteparias ha propiciado que una buena parte de la comarca haya sido incluida en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) “Tierra de Campiñas” que se extiende por el sur del duero.
Dependiendo del éxito, haremos uno o dos recorridos a pie por varios caminos de estos amplios campos y paisajes abiertos, para intentar descubrir a nuestros mejores representantes de la avifauna esteparia.
En próximas entregas daremos a conocer el lugar de encuentro y la hora de salida para intentar conocer un poco mejor la inmensidad de la llanura cerealista.

Para más información:
- Por las mieses de Otar: La Llanura nº 11, página 9.
- Tierra de Campiñas: La Llanura nº 14, página 9

- Enlace a Biodiversidad


Próxima visita: En mayo caminaremos por la ribera del Adaja

Fotografías: David Pascual Carpizo y Luis José Martín García-Sancho

Dramatizar la religión

Muchas tradiciones hunden sus raíces en la noche de los tiempos y se han ido adaptando a cada época y a cada lugar. La Semana Santa puede ser un ejemplo de lo que digo, pues tiene antecedentes en ritos orientales y en dioses redentores que padecían, morían y resucitaban por tierras próximas al Mediterráneo siglos antes de la era cristina. Deidades como Adonis, Osiris, Dionisos, Attis, Baco o Tammuz contaban ya entonces con infinidad de fieles que, durante ocho días, organizaban procesiones, pasaban por ayunos y abstinencias, sufrían duelos y, para exaltar el triunfo divino sobre la muerte, terminaban entregándose a mil diversiones. Todo sucedía en Pascua, fiesta agrícola por antonomasia, al coincidir con el inicio de la primavera. Aquél a quien los griegos llaman Adonis –relata Orígenes- recibe de los sirios el nombre de Tammuz; primero le lloran, como si hubiese dejado de vivir, y después se regocijan como si hubiese resucitado de entre los muertos.
Contrariamente a los judíos, muy estrictos en el mantenimiento inalterable de su religión, el cristianismo supo acomodarse a las culturas por las que iba penetrando e hizo propios antiguos festejos de solsticios y equinoccios o se adueñó de celebraciones mistéricas paganas. Con el fin de adoctrinar a las masas, estableció también una sabia catequesis en la calle, recurriendo a la escenificación y a esculturas o lienzos que metieran por los ojos de la gente lo que, difícilmente, hubiera calado a través de simples sermones. Dramatizar el dogma fue una eficaz manera de conmover a espectadores sencillos y el teatro occidental (partiendo de lo sagrado como lo habían hecho el griego y el romano) alcanzó en la Edad Media su mayoría de edad en tanto que forma de adoctrinamiento. La misma liturgia se convirtió en una sucesión de gestos y cánticos, de símbolos y palabras para instruir a los fieles.

En los inicios del siglo XIII, la teatralización de la muerte de Jesús se extendió por Europa entera, naciendo las cofradías, grupos selectos de fieles aptos, entre otros fines, para representar los misterios cristianos. Inocencio III reglamentó las fechas en que debían realizarse estas funciones, aunque (desde tiempo atrás) en España gozaban ya de éxito piezas y danzas que los clérigos interpretaban. Los excesos a los que se llegó obligaron a detallar en las Siete Partidas de Alfonso X cuáles eran las obras en las que podían intervenir los tonsurados, obras que el Concilio de Toledo prohibió sin conseguir del todo que dejaran de representarse en corralas y patios. Con el transcurso de los años, la dramatización saldría a escenarios tan amplios como las plazas y a decorados tan bellos como coliseos o murallas, pues la Iglesia comprendió que era importantísimo para ella ganar la calle.

En un país proclive a montar el cirio y armar el belén en el sentido más exacto de la palabra, tanto la Navidad como la Semana Santa siguen sirviéndonos a los españoles de hoy para dar rienda suelta a la necesidad que tenemos de exteriorizar, incluso, lo que debiera ser muy íntimo. Y, cuando llega la Pascua, España se inunda de imágenes y capirotes, de sudarios y féretros, de costaleros, velones, hábitos y hierros arrastrados por pies descalzos. Los aires se inundan con el estrépito de las cornetas mientras desfilan Vírgenes de Angustia y Soledad, Dolorosas enlutadas y compungidas Magdalenas; mientras claman su lacerante dolor Salvadores atados a columnas, Cristos en la cruz, Redentores de la Agonía o Nazarenos yacentes. Geniales imagineros tallaron primorosamente la madera para que la fe se convirtiera en espectáculo y en respetable forma de sentir, creer y colmar espacios de esperanza. Como respetable fue, en la antigüedad, el modo que frigios, griegos, sirios o babilonios tuvieron de considerarse redimidos por dioses que también morían y resucitaban.

Cuando todo cesa y vuelve a reinar la rutina en ciudades y pueblos, mi gran pregunta es siempre (con la consideración que merecen quienes viven su religiosidad al estilo que mejor les place) si habrán recibido una huella especial en el alma aquéllos que de un modo u otro asistieron a los dramas que en la calle escenificó la Semana Santa o, en el día a día, poco o nada se distinguirán de los que aprovecharon esas jornadas para mirar a otra parte. Porque, en definitiva, ¿la fe es una transitoria conmoción sensorial que viene de fuera o una profunda e intensa herida interior que se lleva dentro?
Adolfo Yañez

30 mar. 2011

Francisco de Goya y Lucientes

Claustro

... esta tierra donde, como hidalgo del Lazarillo, hay con harta frecuencia que echar las cuentas de lo que sería si lo que está en ruinas estuviera en pie: aunque las ruinas hablen y lo que en pie se mantiene sea tan hermoso y decidero.

29 mar. 2011

El miércoles en Radio Adaja

El miércoles en Radio Adaja: El poblado calcolítico de “El Tomillar”.
A partir de las 11,30 horas en 107.2 de FM y en www.radioadaja.es

...ooOoo...

Cuando se cae un mito

Respecto al artículo “De recibo” (http://la-llanura.blogspot.com/2011/03/de-recibo.html),  quiero hacer dos puntualizaciones respecto al escrito que se atribuye al jefe Seattle:
- Este escrito se considera el más bello alegato jamás escrito en defensa de la naturaleza.
- La carta atribuida al jefe Seattle, en realidad, nunca existió.

Todo comenzó hace algo más de treinta años, cuando leí una carta escrita por un jefe indio al presidente de los Estados Unidos de América. Supongo que ya era ecologista, aunque imagino que entonces ni siquiera sabía que lo fuera. El caso es que aquel texto me impresionó y lo he recordado todos estos años. Lo consideré como un documento entrañable, actual, con bellas y duras verdades. En él se decían cosas como que la tierra no pertenece al hombre, sino que es el hombre quien pertenece a la tierra. Que el agua, el aire, los animales y las plantas son nuestros hermanos. Que todo está relacionado, que el hombre no es más que un hilo de la red de la vida, y que todo lo que haga a la red se lo hace a sí mismo, Que todo lo que nos rodea es un préstamo que debemos devolver íntegro a nuestros hijos.
 Muchas veces he pensado en este texto. Muchas veces he utilizado en mis escritos frases sueltas que recordaba. A veces pensé en buscarlo para recordar cada frase, pero siempre se me olvidaba o no daba con él. Hace unos años, gracias a Internet, he podido buscar y al final lo he encontrado. Sólo tuve que recordar que ese texto era una carta escrita por un jefe nativo de Norteamérica al presidente de los Estados Unidos.
Ese documento es uno de los más preciados por los ecologistas, se trata de la carta que, supuestamente, envió el jefe indio Seattle, al presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce en 1855,  en respuesta a la oferta de compra de las tierras de las tribus Suquamish y Duwamish en el noroeste de los Estados Unidos, lo que ahora es el Estado de Washington. En numerosos ámbitos ecologistas se le considera como "la declaración más hermosa y profunda que jamás se haya hecho sobre el medio ambiente".           
Desde el movimiento ecologista son muchos los que creen que esta carta existió realmente pero, para hacer honor a la verdad, he de decir que no es así. He consultado referencias, distintas fuentes y he averiguado que, aunque el jefe Seatlle existió realmente, nunca escribió dicha carta, al menos   tal y como yo la recordaba. Ni como queda, parcialmente reproducida en La Llanura.
Realmente lo que hizo el jefe Seattle fue pronunciar un discurso el 10 de enero de 1854, ante Isaac I. Stevens, el nuevo Gobernador y Comisionado de Asuntos Indígenas para los Territorios de Washington en respuesta a la oferta de compra de las tierras de los Suquamish. Este discurso fue escuchado por el Dr. Henry A. Smith, el cual publicó un resumen en el semanario Seattle Sunday Star, en 1887, es decir 33 años después, a partir de las notas originales que tomó.
Casi un siglo después, este artículo fue recreado para un documental. Sólo que los productores hicieron algunos cambios y convirtieron este discurso en una carta enviada al Presidente Franklin Pierce. El Jefe Seattle no escribió dicha carta. Su discurso, tal y como fue reproducido por Smith, tiene muy poco que ver con esta carta que, aunque basada en hechos reales, se crea para la ficción. El documento de la versión cinematográfica es la que más ha circulado, y fue escrito en 1972 por Ted Perry, profesor de teatro en la Universidad de Texas, para el documental sobre medio ambiente "Home" que fue producido en Estados Unidos por la Convención Bautista del Sur. Perry jamás imaginó que este guión fuera utilizado como una bandera por el movimiento ecologista, convencidos de su veracidad.
Aunque comete algunos errores históricos al poner en boca de Seattle las matanzas de bisontes en las praderas desde el ferrocarril, ya que el ferrocarril llegó a esos  territorios  cincuenta años después de la fecha en que se pronunció en discurso, no quita veracidad al hecho documentado de que esas matanzas se produjeron realmente, lo cierto es que el texto de Perry relata hechos que realmente sucedieron y describe con un bello lirismo costumbres y formas de pensar de una buena parte de los nativos americanos. Lo único que hizo fue poner todos estos sentimientos de varias tribus en boca de un solo jefe nativo.
Entre la ficción y la realidad, el texto de Perry basado sólo levemente en el discurso que el jefe Seattle pronunció hace 156 años, sigue siendo una obra que impresiona y que a casi nadie deja indiferente. No es la primera vez que una película se convierte en abanderada de algo o contra algo. Ahí tenemos destacados ejemplos como “Apocalypse now” (1979), por citar sólo uno.
Aunque al reencontrarme con esta carta he descubierto que no todo lo que yo creía era verdad, me he dado cuenta de que lo importante es el mensaje que en ella se encierra, que es lo que al fin y al cabo se quedó grabado en mis recuerdos. Ahora ya no me preocupa tanto si lo que en ella se dice fue escrito para una película, lo que realmente importa es que lo que expresa a mí me resulta bello y emotivo y que representa la sabiduría de un pueblo que convivía con la naturaleza y que respetaba y amaba a todo aquello que le rodeaba y que por ello estorbaba al hombre blanco y fue recluido en reservas.
De hecho Perry bien pudo basar parte de su guión en la vida y obras de Búho Gris. Un hombre nacido en Inglaterra en 1888 con el nombre de Archibald Stansfeld Belaney pero que quiso marcharse a Canadá a la edad de 17 años, para vivir como un salvaje. Y que para ello se hizo pasar por un mestizo de padre escocés y madre apache que había huido de los Estados Unidos para unirse a la tribu Ojibwa.  Vivió como un salvaje, y adoptó la identidad y modo de vida de los ojibwa con los que convivió toda su vida. Se rigió por un lema: la especie humana pertenece a la naturaleza.
El jefe Seattle cedió sus territorios al gobierno y murió en la reserva. Fue un jefe querido y respetado, de hecho la capital del Estado de Washington, Seattle, lleva su nombre.He oído que el guión escrito por Perry es la “biblia” del ecologismo y que en ella todo está escrito. He leído que esta es la bandera del ecologismo. He de deciros que yo no creo en libros cerrados sino en los que están por escribir, en aquellos que se escriben en cada momento y que a todas las banderas las ondula el mismo aire, el que respiró el jefe Seattle, que es el mismo que ahora respiramos nosotros.

Arévalo a 29 de marzo de 2011
Luis José Martín García-Sancho.

Comparad vosotros mismos ambas versiones:

La versión original de 1887 escrita por Henry Smith:

Guión de Ted Perry (1972) para el documental Home:

28 mar. 2011

Elegía (En la muerte de Miguel Hernández)

I
No lo sé. Fue sin música.
Tus grandes ojos azules
abiertos se quedaron bajo el vacío ignorante,
cielo de losa oscura,
masa total que lenta desciende y te aboveda,
cuerpo tú solo, inmenso,
único hoy en la Tierra,
que contigo apretado por los soles escapa.

Tumba estelar que los espacios ruedas
con solo él, con su cuerpo acabado.
Tierra caliente que con sus solos huesos
vuelas así, desdeñando a los hombres.
¡Huye! ¡Escapa! No hay nadie;
solo hoy su inmensa pesantez de sentido,
Tierra, a tu giro por los astros amantes.
Solo esa Luna que en la noche aún insiste
contemplará la montaña de vida.
Loca, amorosa, en tu seno le llevas,
Tierra, oh Piedad, que sin mantos le ofreces.
Oh soledad de los cielos. Las luces
solo su cuerpo funeral hoy alumbran.

II
No, ni una sola mirada de un hombre
ponga su vidrio sobre el mármol celeste.
No le toquéis. No podríais. El supo,
solo él supo. Hombre tú, solo tú, padre todo
de dolor. Carne sólo para amor. Vida solo
por amor. Sí. Que los ríos
apresuren su curso: que el agua
se haga sangre: que la orilla
su verdor acumule: que el empuje
hacia el mar sea hacia ti, cuerpo augusto,
cuerpo noble de luz que te diste crujiendo
con amor, como tierra, como roca, cual grito
de fusión, como rayo repentino que a un pecho
total único del vivir acertase.

Nadie, nadie. Ni un hombre. Esas manos
apretaron día a día su garganta estelar. Sofocaron
ese caño de luz que a los hombres bañaba.
Esa gloria rompiente, generosa que un día
revelara a los hombres su destino; que habló
como flor, como mar, como pluma, cual astro.
Sí, esconded, esconded la cabeza. Ahora hundidla
entre tierra, una tumba para el negro pensamiento
cavaos,
y morded entre tierra las manos, las uñas, los dedos
con que todos ahogasteis su fragante vivir.

III
Nadie gemirá nunca bastante.
Tu hermoso corazón nacido para amar
murió, fue muerto, muerto, acabado, cruelmente acuchillado de odio..
¡Ah! ¿Quién dijo que el hombre ama?
¿Quién hizo esperar un día amor sobre la tierra?
¿Quién dijo que las almas esperan el amor y a su sombra florecen?
¿Que su melodioso canto existe para los oídos de los hombres?
Tierra ligera, ¡vuela!
Vuela tú sola y huye.
Huye así de los hombres, despeñados, perdidos,
ciegos restos del odio, catarata de cuerpos
crueles que tú, bella, desdeñando hoy arrojas.
Huye. hermosa, lograda,
por el celeste espacio con tu tesoro a solas.
Su pesantez, al seno de tu vivir sidéreo
da sentido, y sus bellos miembros lúcidos para siempre
inmortales sostienes para la luz sin hombres.
Vicente Aleixandre

Miguel Hernández

27 mar. 2011

De recibo


Como sabréis los que seguís nuestra revista La Llanura, en el editorial del número de marzo se invita a todos: ciudadanos, asociaciones, grupos políticos, entidades y a cualquiera que lo crea conveniente a enviar a nuestra revista comentarios, opiniones, propuestas y todo aquello que consideren de interés para nuestra ciudad. Se están recibiendo cartas, artículos, opiniones a las que daremos cabida en nuestra Llanura de abril. Entre ellas nos ha llegado una que, por supuesto, se publicará en el próximo número, pero a la cual acompañan cincuenta fotografías, ni una más ni una menos. Creemos que por el interés de los documentos gráficos y ante la imposibilidad de colocar las cincuenta tomas en la revista, merece la pena que las podamos ver y compartir. Hemos creado para ello un pequeño vídeo que inicia esta entrada, con las más representativas.

Viendo las fotografías nos viene a la memoria muchos mensajes, muchas ideas. De entre ellas queremos destacar lo siguiente:

La canción The Wall (El Muro), que acompaña al vídeo, nos sugiere que estamos creando nosotros mismos un muro alrededor de Arévalo, un muro de suciedad y porquería.


Rememoramos una hermosa frase que procede de un pueblo indio americano:

"Sólo después que el último árbol haya sido cortado,
Sólo después que el último río haya sido envenenado,
Sólo después que el último pez haya sido pescado,
Sólo entonces descubrirás que el dinero no se puede comer."


O estas otras sacadas del famoso discurso del jefe indio Seattle dirigido al hombre blanco:

Los muertos de los blancos olvidan la tierra en que nacieron cuando desaparecen para vagar por las estrellas. Los nuestros, en cambio, nunca se alejan de la tierra, pues es la madre de todos nosotros. Somos una parte de ella, y la flor perfumada, el ciervo, el caballo, el águila majestuosa, son nuestros hermanos. Las escarpadas montañas, los prados húmedos, el cuerpo sudoroso del potro y el hombre..., todos pertenecen a la misma familia.

Le es indiferente una tierra que otra porque no la ve como a una hermana, sino como a una enemiga. Cuando ya la ha hecho suya, la desprecia y la abandona.
Deja atrás la tumba de sus padres sin importarle. Saquea la tierra de sus hijos y le es indiferente. Trata a su madre -la Tierra- y a su hermano -El Firmamento- como a objetos que se compran, se usan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Hambriento, el hombre blanco acabará tragándose la tierra, no dejando tras de sí más que un desierto.

Quizás sea porque soy lo que vosotros llamáis "un salvaje" y, por eso, no entiendo nada. La vista de vuestras ciudades hiere los ojos de mi gente. Quizá porque el "Piel Roja" es un salvaje y no lo comprende. No hay silencio alguno en las ciudades de los blancos, no hay ningún lugar donde se pueda oír crecer las hojas en primavera y el zumbido de los insectos. No hay un solo sitio tranquilo en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar desde el que poder escuchar en primavera el brote de las hojas o el revolotear de un insecto. Tal vez sea porque soy lo que llamáis "un salvaje" y no comprenda algunas cosas...

Mi pueblo puede sentir el suave susurro del viento sobre la superficie del lago, el olor del aire limpio por el rocío de la mañana y perfumado al mediodía por el aroma de los pinos. El aire es de gran valor para nosotros, pues todas las cosas participan del mismo aliento: el animal, el árbol, el hombre, todos.

Lo que le ocurre a la Tierra también le ocurre a los hijos de la Tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos. Nosotros sabemos que la tierra no pertenece al hombre, que es el hombre el que pertenece a la Tierra. Lo sabemos muy bien, Todo está unido entre sí, como la sangre que une a una misma familia. El hombre no creó la trama de la vida, es sólo una fibra de la misma.

Puede que esto nos sirva de reflexión. También puede que no. De todas formas, todos: ciudadanos, asociaciones, empresas, entidades, grupos políticos, responsables de las administraciones,  todos, deberíamos dedicar algunos minutos y pensar en esto.

Un reino animal de otra época

En un sótano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Salamanca, como si el olvido quisiera volver a enterrarlas, hay una colección de piezas fósiles únicas. Procedentes en su mayor parte de la Cuenca del Duero, aunque hay ejemplares de muchos países del mundo, pertenecieron a un reino animal vivo hace millones de años y todavía emparentado con el actual. Hay mamíferos de especies desaparecidas, pero sobre todo hay cocodrilos y tortugas hechas piedra y, precisamente, este último animal le da nombre a la colección.

La Sala de las Tortugas tiene catalogadas 15.000 piezas, pero sólo expone 700 y en un espacio muy reducido. Aún así, está llenas de historias. Si conocemos el idioma de la Ciencia, los animales del pasado nos cuentan que los cocodrilos se querían comer a las tortugas. Por fortuna para ellas, no en todos los casos lo consiguieron y por eso nos encontramos con un caparazón “taladrado” por el diente de uno de ellos, pero el suceso sólo dejó como secuelas heridas que cicatrizaron. 



Más en 

25 mar. 2011

Campaña de recogida de fondos en favor de la iglesia de Santa María del Castillo

Como ya sabrás dieciocho asociaciones y colectivos de Madrigal, han iniciado una campaña de recaudación de fondos para colaborar en la salvación de la iglesia de Santa María del Castillo de Madrigal de las Altas Torres, que por lo que apuntan los informes técnicos, el futuro de sus muros no es nada halagüeño y si no se pone pronta solución se nos puede venir abajo. 
Esta iniciativa intenta aportar fondos a los ya aprobados por la Junta de Castilla y León para este año 2011 que son 200.000€. La Junta se comprometió con representantes de esta campaña en multiplicar por 3 todo el dinero que se consiguiera en la campaña de aportaciones voluntarias.

El motivo de este email es pedir tu colaboración en la medida que consideres apropiada, bien aportando una cantidad en la cuenta destinada a tal fin: 2094 0018 12 0018150396 de Caja de Ávila, siendo el titular de la misma la Asociación Cultural Amigos de Madrigal, con NIF G-05211933 y de la cual se dará información periódica sobre el total de dicha cuenta y el destino final de la recaudación, siendo interventores de la misma los representantes de los colectivos implicados en esta campaña.

También puedes contribuir colaborando en el sorteo que se celebrará con motivo del inicio de la quinta etapa de la Vuelta Ciclista a Castilla y León 2011 en Madrigal de las Altas Torres, el próximo 17 de abril que consistirá en un sorteo de una bicicleta donada por Pedro Delgado, además de un fin de semana para dos personas en una posada real y un tercer premio "sorpresa", las papeletas por 1€ podrás conseguirlas a través de los voluntarios encargados del reparto de las mismas, tú también puedes venderlas, si lo deseas, y nos lo haces saber.
Se hará todo tipo de campañas y se admitirán sugerencias con el fin de recaudar fondos.

Una de las campañas en marcha es la venta de camisetas por 5€, se puede reservar a través de este e-mail porsantamaria@gmail.com (no te olvides de las tallas) o rellenando el formulario en esta dirección Web:  

Toda la información la tienes en:

José de Espronceda


Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:
Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

24 mar. 2011

Secundarios

“Secundarios” es la última obra de Juan Martín García-Sancho, novela que quedó finalista del Premio Azorín de 2002 y del Río Manzanares de 2008. Narra el acoso que sufre Queque por dos personas marginales, Pinky y Albino, que le persiguen siendo testigos varios vecinos del barrio. Mientras, la historia principal transcurre por otros cauces, cada buen vecino nos abre las puertas de su propia historia. Puertas sucesivas que nos dejan al descubierto pasajes desolados. Cuando todo confluya y se mezcle con la historia principal, quizás ya nada tenga remedio.

Enlace donde se puede adquirir: http://www.gruplobher.es/blog/?p=1254

Poemas

Don del mundo
¡Qué maravilla el mundo!
Se nota que está hecho a toda prisa,
como un don de amor inmenso,
en siete días.
.
Garza
No había salido aún el sol,
y la garza volaba sin su sombra.
Era como la luz de la mañana,
aún no usada.
.
La Ilíada
La alondra no ha escrito la Ilíada,
pero está contenta, sin embargo, cuando llega
la aurora de rosados dedos.
.
                       José Jiménez Lozano

22 mar. 2011

Exposición de Fotografía

Es intención de la asociación cultural La Alhóndiga organizar una exposición de fotografía que en esta tercera edición consistirá, como en el primer año, en instantáneas de carácter clásico y costumbrista.

El título de la exposición va a ser, de nuevo, “Memoria Fotográfica de Arévalo”. Queremos exponer de 30 a 40 fotografías de las que aporten las personas que estén interesadas en colaborar.
Si quieres participar sólo tienes que dirigirte a esta asociación cultural, a través de nuestro correo:


e indicarnos de que forma podemos recoger las fotografías que, en su caso,  quieras aportarnos. De la forma más rápida posible se harán copias de dichas fotografías y te serán devueltas. También puedes ponerte en contacto con Chispa, en la Biblioteca Municipal.

La fecha de la exposición estará comprendida entre los días 30 de abril y 29 de mayo de 2011, y el lugar será de nuevo la Iglesia de Santa María la Mayor.

21 mar. 2011

Día mundial de la poesía


Cada 21 de marzo se celebra el Día Mundial de la Poesía. Esta conmemoración fue impulsada por la UNESCO en el año 2000 con el objetivo de reconocer las actividades poéticas que se realizan en los diferentes países y promover la poesía como una forma de cultura esencial.

Desde esta organización se considera que el mundo contemporáneo tiene necesidades, en el terreno de la estética, que la poesía puede cubrir siempre y cuando se reconozca su papel social. Por este motivo, era necesario crear un día específico que sirviera para mostrar la importancia de la poesía a la opinión pública. El Día de la Poesía es el marco en el que se efectúan las acciones para sostener este género literario, se valoran los esfuerzos de los pequeños editores que intentan entrar en el mercado y se fomenta la lectura y el conocimiento de la poesía.

Abril florecía

Abril florecía
frente a mi ventana.
Entre los jazmines
y las rosas blancas
de un balcón florido,
vi las dos hermanas.
La menor cosía,
la mayor hilaba ...
Entre los jazmines
y las rosas blancas,
la más pequeñita,
risueña y rosada
¿su aguja en el aire?,
miró a mi ventana.

La mayor seguía
silenciosa y pálida,
el huso en su rueca
que el lino enroscaba.
Abril florecía
frente a mi ventana.

Una clara tarde
la mayor lloraba,
entre los jazmines
y las rosas blancas,
y ante el blanco lino
que en su rueca hilaba.
¿Qué tienes  -le dije-
silenciosa pálida?
Señaló el vestido
que empezó la hermana.
En la negra túnica
la aguja brillaba;
sobre el velo blanco,
el dedal de plata.
Señaló a la tarde
de abril que soñaba,
mientras que se oía
tañer de campanas.
Y en la clara tarde
me enseñó sus lágrimas...
Abril florecía
frente a mi ventana.

Fue otro abril alegre
y otra tarde plácida.
El balcón florido
solitario estaba...
Ni la pequeñita
risueña y rosada,
ni la hermana triste,
silenciosa y pálida,
ni la negra túnica,
ni la toca blanca...
Tan sólo en el huso
el lino giraba
por mano invisible,
y en la oscura sala
la luna del limpio
espejo brillaba...
Entre los jazmines
y las rosas blancas
del balcón florido,
me miré en la clara
luna del espejo
que lejos soñaba...
Abril florecía
frente a mi ventana.
A. Machado

19 mar. 2011

LANGA Y SU OLMA

Los pueblos han evolucionado tanto en estos años, que les habría hecho falta un poco de inteligencia para asimilar el cambio.
De pequeño, en vacaciones, yo llegaba a mi pueblo y conocía todos los ruidos de la noche. El resoplido de las mulas en el corral, comiendo cebada verde. Las ranas croando en las lagunas cercanas de los prados de Narros, de la Fuente, del Juncal. Los perros que se avisaban unos a otros ladrando bajo la luna. Los gallos a media noche. El llanto del chiquillo de un vecino. La conversación a voz en grito de algún que otro trasnochador bebido. Y algo tan misterioso como el machacar el ajo de la cigüeña sobre la olma.
Después han llegado los ruidos mecánicos. La civilización de los televisores a todo volumen. Los altavoces del baile entonando la «piccolissíma serenata»; los twists de Johnny Holliday que las mozas bailan dando pequeños brincos y haciendo así con los brazos, porque no lo saben suelto, como en las capitales. Los tractores, con un popó de explosiones en su gordo tubo de escape, pequeña chimenea de las industrias del campo.
De mañana, uno siente un olor a gasoil que envuelve el amanecer húmedo de pequeñas fumatas, y de aires nuevos, mecanizados, que ensordecen lo viejo, tan natural, lo pobre. Así que cuando ayer se cayó una rama más de la olma, que era como el símbolo de todo lo que de viejo queda en el pueblo, sentí junto a la nostalgia de su verdor desaparecido, el impulso de gritar: ¡Cuidado! No se corte también nuestra historia. -Lo viejo se acaba -dice la olma cansada y rota-. Bastante tiempo he cobijado vuestras charlas a la salida de misa en los domingos de verano. Podría contaros la historia entera de este pueblo. Cuando yo haya desaparecido, quedare aun entre vosotros como una leyenda. Tal vez plantéis otra olma donde yo estuve, crecida y fuerte, y entonces comenzara ella a escuchar vuestras nuevas charlas, y de las raíces subirá mi vieja leyenda a unirse con la vuestra, siendo una larga historia que aprenderéis desde muchachos. Y en la rama más alta, por la noche, machacará su ajo la cigüeña.
Jacinto Herrero Esteban
Septiembre, 63

18 mar. 2011

José Jiménez Lozano y Aurelio Sánchez premios Amigo de Madrigal 2011

La Asociación Amigos de Madrigal concede el Premio Amigo de Madrigal a las personas, instituciones o colectivos que hayan llevado a cabo labores para el desarrollo, difusión y promoción de Madrigal de las Altas Torres.
En su tercera edición los galardonados son José Jiménez Lozano y Aurelio Sánchez Jiménez,  personas que, con su actividad, se han hecho merecedoras de la distinción que concede la Asociación.

José Jiménez Lozano
El escritor José Jiménez Lozano ha recibido los siguientes galardones: el Premio de la Crítica (1987), el Premio de Castilla y León (1988), el Premio Nacional de las Letras (1992), el Premio Luca de Tena de Periodismo (1994), la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1998), el Premio Nacional de Periodismo "Miguel Delibes" (2000) y, finalmente, el prestigioso Premio Cervantes (2002).
A estos, el magnífico escritor, sumará el que le concederá la Asociación Amigos de Madrigal, el Premio Amigos de Madrigal 2011. En esta ocasión la asociación quiso premiar a "esos amigos de Madrigal" que en otros tiempos dieron a conocer el nombre de la villa abulense, hecho que simboliza como nadie Jiménez Lozano que se entregó a ensalzar las grandezas de Castilla y Madrigal en particular. Tal es así en sus obras "Guía espiritual de Castilla", Fray Luis de León (Vidas literarias) y la guía histórico-artística del Monasterio de Gracia de Madrigal en su primera edición, por citar algunas de ellas.
El prolijo escritor, nacido en Langa (Ávila), une su destino una vez más con la histórica villa de Madrigal, por la que siente una especial predilección y cariño.

Aurelio Sánchez Jiménez
También ha sido premiado en este año el sacerdote Aurelio Sánchez Jiménez que ejerció de párroco en Madrigal desde mediados de los años sesenta hasta 1991.
Además de su actividad pastoral se posicionó, desde el principio, a favor de la cultura y la preservación del patrimonio. Difundió como nadie las figuras de Isabel la Católica, Vasco de Quiroga, el Tostado, Catalina de Cristo, y muy en especial Fray Luis de León, al cual dedicó sus esfuerzos en la celebración del cuarto centenario de su muerte en Madrigal (1591-1991).
También restauró las iglesias del Cristo y Santa María, hechos que se grabaron en la memoria de los madrigaleños y por los que siempre le estarán agradecidos de corazón. Supo inculcar en los más pequeños ese afán por proteger el patrimonio, de tal modo, que muchos de los miembros de la ejecutiva de la asociación se sienten discípulos del sacerdote nacido en Amavida (Ávila).

Representantes del Proyecto Leal viajan a Siria para conocer nuevas iniciativas de desarrollo en el medio rural

Alrededor de una veintena de representantes de los ayuntamientos que integran el Proyecto Leal en las comarcas de la Moraña, en Ávila, y la Jara, en Toledo, están recorriendo Siria para conocer de cerca sus planes de protección y restauración del patrimonio.
El Proyecto Leal, es una experiencia piloto que se dirige a impulsar el desarrollo rural y la cooperación intercultural. Dentro de los planes del Proyecto Leal se encuentra la conservación y rehabilitación del patrimonio hispano-mudéjar que se extienden a lo largo de las comarcas de la Jara y la Moraña y por ello este viaje va a servir a los alcaldes para conocer de cerca estas iniciativas.
Tras su llegada a Damasco el grupo ha podido conocer los proyectos de cooperación que nuestro país lleva a cabo en Siria de la mano de Luis Landero, el responsable de la Agencia de Cooperación Española. También se han acercado a los trabajos que ejecuta la Fundación Aga Khan, que tras llegar a acuerdos con el ayuntamiento de Damasco está recuperando tres palacios que se usarán como instalaciones hoteleras para atraer al turismo a la ciudad. La organización explotará dichos edificios durante 30 años, antes de devolverlos a las instituciones sirias. De esta forma la fundación dinamiza espacios rurales y urbanos.
Entre los lugares que visitará la expedición hasta el próximo viernes están las localidades de Palmira, Maaloula y Borsa. En Maaloula fueron recibidos por las autoridades de la localidad y la Asociación de Amigos de Maaloula para compartir fórmulas de desarrollo. También está prevista la visita al embajador de España en Siria.

17 mar. 2011

Salesianos Arévalo, excelencia educativa

Colegio Salesiano de Arévalo (Ávila) recibe la Q de Plata a la Excelencia Educativa, según el modelo de calidad europeo EFQM.

Madrid,  11 marzo 2011.- El Colegio Salesiano San Juan Bosco de Arévalo (Ávila) recibió, el pasado 10 de marzo, el premio +400 de excelencia educativa del sistema de calidad EFQM. El colegio salesiano recibe, así, el premio de la Q de plata tras un riguroso examen de los evaluadores del Club de Gestión de Excelencia, es el primero de la provincia en obtener esta clasificación y uno de los pocos en la Comunidad de Castilla y León.

En el acto, que se desarrolló en el Espacio Cultural San Martín de Arévalo, se proyectó un video recogiendo el camino realizado por el colegio salesiano para la obtención de este nivel en calidad y se escucharon las intervenciones de representantes del la Administración educativa y de salesianos.

Antonio Esgueva, Director de Salesianos Arévalo, puso de relieve la implicación del equipo directivo, profesores y personal no docente, en los planes de calidad impulsados por el centro y agradeció a todos el esfuerzo realizado. Un esfuerzo con un único fin, la educación de los jóvenes, y reconoció que la obtención de esta certificación no es un final, sino el punto de partida para otras metas.

El Director General de la empresa certificadora Bureau Veritas, Enrique Quejido, hizo entrega del certificado y alabó el trabajo realizado por la comunidad educativa de Salesianos Arévalo, a la que animó a continuar en esta línea de la excelencia. Explicó que este tipo de certificados coloca al colegio salesiano entre las empresas europeas que aspiran a la excelencia.

El Provincial de los salesianos, Luis Onrubia, agradeció al equipo directivo, a los educadores y a los padres y alumnos, el esfuerzo realizado por todos y el camino recorrido para mejorar la calidad educativa, que reconoce la Q de Plata. Además, expresó el compromiso de la Congregación por la educación en Arévalo, y solicitó a las autoridades el apoyo efectivo para continuar esta labor.

Fue emotiva la intervención del alcalde Vidal Galicia, quien recordó la estrecha relación de la villa abulense con la Congregación Salesiana desde que, en 1944, los hijos de Don Bosco se instalaron en ella. Además puso de relieve el valor que, para la ciudad, tiene el contar con una institución como el centro salesiano.

Otros representantes de la Administración, como Leandro González, de la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León, y el Director Provincial de Educación, José Luis Rivas, pusieron de relieve el significado de este reconocimiento que, además, es el primero que recibe un colegio en la provincia de Ávila. En la misma línea, se expresó Carmen Agudo, responsable nacional de calidad de Escuelas Católicas.

Este proceso de calidad se inició a principios de esta década, cuando el equipo directivo del centro impulsó la obtención de la certificación de calidad ISO 9001/2000. Desde entonces se ha venido trabajando en la definición de la misión, visión y valores del centro, la identificación y normalización de procesos dentro de la práctica educativa, la realización de encuestas de satisfacción del alumnado, familias y personal del centro, y la creación de grupos de mejora. Entre los planes de mejora propuestos están el desdoble de aulas y los agrupamientos flexibles, las TICs aplicadas a la educación y el plan de imagen del centro.

A partir de 2007 se comienza a implantar el modelo europeo de calidad EFQM, que conlleva la revisión y mejora de los procesos, instaurar nuevos sistemas de medición de la eficacia y nuevos planes como el de recursos humanos y el de competencias básicas. En los últimos años, se ha trabajado en la mejora de la práctica educativa, la coordinación del personal, la creación de nuevos planes para mejorar el rendimiento de los alumnos, una mejora en la atención a las familias, entre otros aspectos. Todo este proceso está incidiendo en mejores resultados en el ámbito académico y educativo.

15 mar. 2011

La Llanura número 22


Ya tenéis a vuestra disposición, como todos los 15 de mes, la revista de Cultura y Patrimonio La Llanura. A lo largo del día de hoy se está distribuyendo en los lugares habituales que son, entre otros, los siguientes: Bar Impacto, Vinilandia Bar, Fotografía José Antonio, Bar El Teso, Estanco Tere, Asesoría Fénix, Bar Avenida, Bar Sol, Seguros Mapfre, La Cruz de Arévalo, Floristería Carmen, Autoservicio Pilarín, Bar Restaurante Casa Sergio, Estanco de la calle Arco de Ávila, Ferretería Femalsa, Perfumería Suma, Estanco de la plaza del Arrabal, Cafetería Los Cinco Linajes, Cafetería Juan II, Cafetería Desiree, Bar Pavero. 
También en el Ayuntamiento de Arévalo, en la Biblioteca Pública, en los institutos de bachillerato y en el Centro de Salud.

14 mar. 2011

UN VIAJE A LOS INFIERNOS

El sol brillante iluminaba un cielo cerúleo apenas manchado por unos jirones de nubes blanquísimas y mi Atleti había ganado la víspera. ¡Qué mejor día para ir a los Infiernos!
 Mister Chisp y yo llegamos a un tiempo al lugar de nuestra cita. Seguíamos sin saber la ruta que teníamos que seguir, solamente conocíamos nuestro destino, y pese a desconocer tantos detalles había más gente que nunca en el punto de encuentro. Nos encontramos con muchos de los que participaban en la batalla entre don Carnal y doña Cuaresma. Desconocían que se encontraban a un paso de ser los próximos que visitasen los Infiernos en un futuro no muy lejano.
Nos pusimos en marcha y solamente al llegar a la localidad de Horcajuelo supimos que habíamos llegado. Luisjo había cumplido con su misión de mantener el secreto hasta el último momento. Comenzamos a andar y curiosamente tuvimos que atravesar un río que para nosotros es enormemente familiar, el Arevalillo, solo que allí le llaman de otra forma. Nadie diría que el río apocado que pasa junto a Arévalo, el que cruzamos para ir al Cubo o a la Lugareja, fuese la antesala de tan inquietante lugar; del otro lado del río estaba la entrada a los Infiernos.
Un diablillo de aspecto agradable, aunque mas parecía un guarda forestal, nos estaba esperando. Le acompañaba una pequeña ninfa de cabello dorado y ojos glaucos o tal vez azules, como de cuarto de primaria, que atendía por el nombre de Violeta. Eran los emisarios del Amo de los Infiernos. Nunca he tenido claro quién es el que manda en esos asuntos. En el cielo parece ser san Pedro el que tiene las llaves, pero en cualquiera de las múltiples acepciones que el Infierno tiene en las diferentes religiones, recuerde el lector que cada una tiene el suyo, no tengo claro quién es el que manda, tendré que preguntarlo la próxima ocasión que se presente.
Habíamos llegado según nos dijo a los Infiernos, allí estaba la entrada; todos los infiernos, desde el Gehena judío, al Tártaro griego o el Naraka budista estaban allí frente a nosotros.
 Lo primero que tuvimos que hacer fue desprendernos de nuestra dignidad humana, casi arrastrándonos por el suelo tuvimos que pasar la línea que delimitaba los contornos de lo que nuestro guía llamó el territorio del lobo. A partir de ese momento, todo era sabido por el verdadero dueño de esa enorme extensión que se presentaba ante nuestros ojos. Aunque no viéramos al lobo, él nos veía, sabía dónde estábamos y lo que hacíamos en cada momento. Dominaba la situación.
En ese territorio conviven, según entendí, la Junta de Castilla y León, los sindicatos agrarios y el lobo. La primera legisla, los segundos presionan y el tercero es el que manda. Por experiencia, sé que hoy en día puedes deambular durante horas por nuestros campos y no encontrar presencia humana, fuera de lo que son los cascos urbanos. Así pues, viendo cómo vienen las cosas, la batalla la tiene ganada el lobo, que además de ser el más listo, es el único que domina el territorio. Campos despoblados, sin gente que los habite ni trabaje en ellos, por lo que no hace falta pensar mucho en qué sucederá en un futuro, si Bruselas y la PAC no lo remedian.
No puedo ocultar mi inquietud de sentirme observado por criatura con tan mala prensa como es el lobo. Pero he de decir que con el transcurrir de los minutos y no ver presencias reales, salvo las huellas de jabalíes, zorros, tejones y otros animales más inofensivos, me fui tranquilizando. Nos abrimos paso entre las espesas encinas, que curiosamente tienen las hojas más próximas al suelo provistas de fuertes espinas, para evitar que los herbívoros las ramoneen, como veréis en la Naturaleza el que no corre vuela, no recuerdo muy bien si con machetes o con machotes, porque yo iba casi el último y como la fila era tan larga no alcanzaba a ver la cabeza de la expedición.
Ni de la abuela ni de Caperucita registramos indicio alguno y el paisaje que ante nosotros se iba descubriendo nos transportaba a un cierta ensoñación. Hay que reconocer que la magnífica mañana que disfrutamos, casi primaveral, ayudaba a ello. Empezaron a aparecer piedras de unos colores difíciles de describir y cuyas formas se iban haciendo cada vez más complejas de interpretar. Nada que recordase el Infierno descrito por Dante en La Divina Comedia. Todos los colores del mundo estaban allí. Bermellones, ocres en toda las tonalidades, almagre, albero, acompañados de los verdes posibles, y un aroma a tomillo que todo lo envolvía. Nada de olor a azufre como siempre me habían dicho. Era, como alguien dijo, el paraíso de un pintor. Ahora comprendo porqué según dicen muchos, el maestro ARRIBAS va a ir derechito al infierno. Confundidos por esa explosión de color y sin dejar de ver formas cada vez más increíbles en las piedras que nos rodeaban, prestas a satisfacer a la más prolífica imaginación, nos encontramos, cuando hicimos un alto, rodeados de altas paredes de piedra. Comenzamos a acariciar la piedra, a introducirnos en los múltiples huecos que el agua y el viento habían dejado en ellas, jugando como si estuviésemos en un jardín de infancia. Los fotógrafos que nos acompañaban en la expedición no sabían muy bien a qué atender, todo llamaba su atención. Esos colores, esas formas, los juegos de sombras y luces, el sol brillando en lo alto, ese cielo azul y un milano sobrevolándonos.
Me parece que vista la experiencia, va a resultar más entretenida la Lujuria que la Virtud. A ésta me la imagino ligada a un blanco puro, blanquísimo, resplandeciente, sin más; garantía de asepsia, de una limpieza infinita. La otra creo que va acompañada de un arco iris mayor que el que la lluvia nos muestra aquí en la Tierra; puede ser también una mujer de ojos oscuros y pelo negro y recogido en una larga y gruesa trenza que le cae a un lado de su cabeza, cubriendo parcialmente su hombro desnudo, preferiblemente el izquierdo, cuestión de manías. O de un adonis de ébano o marfil o de algún material más cálido, según los gustos y la imaginación de cada cual. O tal vez todo ello y mucho más a un mismo tiempo, según ocurrencias y deseos de cada uno. La Gloria, donde habita la Virtud, una sala fría, blanca y pura.
Acabada la visita a ese lugar mágico que el diablillo y la ninfa nos mostraron y después de almorzar, porque debéis saber que en esos parajes también se almuerza y además con mucho gusto y gana, comenzamos a recorrer el cauce de un río, el Arevalillo, aunque allí recibe otro nombre, particularmente entrañable para nosotros, los de Arévalo y alrededores. Mientras nos mostraban las huellas de los diferentes animales que pueblan esos parajes, las evidencias de lo que los jabalíes habían hozado, observando las señales del paso del lobo, viendo sus defecaciones, los restos de huesos de sus presas, reteniendo en nuestras retinas los colores que nunca antes habíamos visto con tanta profusión, las imposibles formas de las rocas que nos rodeaban, subiendo y bajando por las paredes de piedra que encerraban el paso del río, apenas un riachuelo, identificando huellas y vestigios, en definitiva aprendiendo a ser humanos. Fue cuando la ninfa me dio lo que entendí como un consejo: “Cuando salgo al campo, me obligo a mí misma, pero no a nadie, a recoger lo que tres personas hayan tirado”.
Pese a encontrarnos increíblemente cómodos, nos dijeron que no podíamos quedarnos en los Infiernos. No sé muy bien si nos faltaba maldad o que no había llegado nuestro momento. Todos salimos de allí, aunque bien es cierto que no todos de la misma forma, pues los más jóvenes lo hicimos reptando sobre nuestro vientre y los demás lo hicieron por la puerta grande. Nos despedimos del diablillo y de la ninfa hasta una próxima ocasión; sentí en mi cogote la mirada del lobo y aunque un escalofrío me recorrió la espalda, a partir de mañana cuando recite mis plegarias, pediré volver otra vez a los Infiernos.
Fabio López