24 nov. 2009

La norma del quinto año

Hemos descubierto en fechas recientes que, al parecer, existe una norma no escrita que asegura que toda asociación cultural en Arévalo viene a tener una vida máxima de cinco años. Hemos indagado en el articulado de la vigente Ley Orgánica reguladora del Derecho de Asociación, pero bien es verdad que, a pesar del esfuerzo no hemos llegado a encontrar nada que manifieste una aseveración tan tajante como la indicada.
A pesar de ello, a nosotros que somos de natural crédulos, nos ha dado por pensar sobre este asunto y estamos mohínos. Mohínos y preocupados.
Siguiendo el ritmo natural de la norma del quinto año, resulta que si vinimos al mundo como asociación cultural hace ya casi un año y medio, sólo nos quedan tres años y medio escasos de vida. O menos.
No me digan ustedes que el asunto no es para deprimirse. Según los defensores de esta norma, nacimos ya con fecha de caducidad.
Bah! ― dicen ― cinco años; más de cinco años no dura una asociación cultural en Arévalo. Te lo digo yo que de eso entiendo.
Y se quedan tan anchos; y nos dejan decaídos, angustiados, cabizbajos. A nosotros que nacimos ya con la sombra de los malos augurios sobre nuestras cabezas. Decían que nos quedaríamos en los buenos deseos y voluntades; o que no seríamos capaces de sobreponernos al papeleo inicial; o que nos apagaríamos en los primeros ímpetus; o que….
En fin que no vamos a llegar para ver si de nuevo la rueda empieza a girar. No vamos a tener tiempo de cambiar la dinámica. No vamos a poder comprobar si Arévalo y su Tierra, con sus gentes, pueden volver a ser lo que un día no tan lejano fueron.
Después de mucho cavilar, después de muchas horas preocupándonos por este grave asunto, hemos recordado que según un exhaustivo y contrastado estudio sobre las Centurias de Nostradamus realizado en enero del año 2000, el mundo acabó precisamente el día 31 de diciembre de 1999. La gente normal no nos percatamos de ello debido a que todos estábamos demasiado ocupados con nuestras actividades cotidianas. Tan ocupados estábamos, tan ocupados seguimos estando, que aún hoy, casi diez años después no hemos advertido que el mundo acabó ese último día de 1999.

1 comentario :

Jesús González Fernández dijo...

Siempre hay pájaros de mal agüero y puede que en este caso los haya también, pero LA ALHÓNDIGA DE ARÉVALO nació y sigue con tal pujanza y entusiasmo que, afortunadamente, tenemos Asociación para rato defendiendo los intereses de la ciudad y la comarca con gran denuedo. Sólo hace falta la máxima colaboración de todos los paisanos y no os faltará, ¡Ánimo y feleicidades!
J.G.F.