26 nov. 2009

La herencia del pastor

Hay una pugna entre Orihuela y Elche por los bienes de Miguel Hernández. El portentoso poeta, que sospechó pronto su sino trágico y la ronda de un carnívoro cuchillo «de ala dulce y homicida» quizá nunca pudo sospechar que le pudiera pasar esto ahora, a los 67 años de residencia en la muerte. El rayo que iluminó su existencia no ha cesado y ahora su legado no sólo está en las antologías, sino en las notarías.
Era el niño más pobre del mundo cuando contemplaba sus abarcas vacías los días de Reyes. No vinieron los monarcas de Oriente a su ventana, pero un arcángel le tocó la frente y otro el insumiso corazón. Su amigo Pablo Neruda le describió como un pastor de cabras que tiraron al monte del Olimpo y como un ruiseñor manchado de naranjas, pero su incorruptible canto está en manos de abogados. En vísperas de su centenario ni las instituciones, ni los editores, ni los herederos saben a quién pertenece su obra. ¿Quién pagará más millones por esos mil y pico folios manuscritos? ¿Y por los juguetes que le hacía desde la cárcel a su hijo? Hay cartas de Lorca, de Aleixandre, de Buero Vallejo y de muchos más, pero el tesoro está siendo disputado, como cuando él hablaba de que comía «un pan reñido». Recuerdo cuando Leopoldo de Luis y yo le llevamos unas flores a Josefina Manresa, su viuda. Tenía un modestísimo taller de costura en Elche. Era una mujer muy triste y muy hermosa. Quizá no tuviera una clara conciencia de quién fue su marido. Cuando me atreví a preguntarle cómo era Miguel me dijo: «Siempre estaba con sus versicos». Después sonrió con tristeza y volvió a la Singer. Tenía trabajo.
Manuel ALCÁNTARA

1 comentario :

Jose Campos dijo...

Estupendo articulo-histórico de Miguel. Solo quería decir que a Lorca lo mato un bando y al padre de Josefina el otro. Eso no es una razón valida para inclinarse a un partido. Más bien creo que se vería obligado a ello como el resto del país según situación geográfica. En cuanto a Josefina era la Musa de MIGUEL. La que eligió para esposa; la única no era su antónimo cultural como por ahí se airea: era costurera cortadora y escribía a maquina.
Además guardo el legado de Miguel, lo que la convierte incluso en heroína. ¿Versicos? es una dulce palabra de la forma de habla orcelitana.
Por lo demás le felicito por su gran estudio de Miguel.
Saludos de Campos