19 sept. 2015

EL NOMBRE DE FONTIVEROS: ¿“FUENTE DEL OSO”?

1ª Parte

El pueblo de Fontiveros, según nos cuentan los historiadores, puede tener su origen a finales del siglo XI, que es cuando se repueblan las tierras situadas al sur del Duero, lo que entonces se llamaba “Extremadura Castellana”.
El actual nombre de Fontiveros no se escribía así en la edad media. En el documento repetidamente citado de la catedral de Ávila del año 1250 se escribe “Fuentyuesos”, referido a Fontiveros, así como “Cantyuesos”, referido a su vecino Cantiveros.
En el caso de Fuentyuesos el primer elemento “FUENT”, obviamente significa “fuente”, mientras que en el caso de Cantyuesos, el primer elemento, “CANT”, significa “pedregal”. Hasta aquí no hay discusión. Donde surge la controversia entre los filólogos es a la hora de explicar, en el segundo componente de la palabra, el cambio de la S por la R. Por razones bastante técnicas que no viene al caso explicar, descartan los filólogos la relación con el término OSSIS que significa HUESO y también con el vocablo IBERO.
Apuntan diversas soluciones a este enigma lingüístico. Una de las soluciones es hacerlo derivar de un nombre de persona (Bosius, Bueso, Vesos) muy poco frecuente en los documentos medievales abulenses. Otra es hacerlo derivar del vocablo latino “Ursus”, que significa OSO, nombre que tiene más raíces en la comarca, por el vecino pueblo de “EL OSO”, por lo que el nombre actual de Fontiveros podría significar Fuente del Oso. A esto conviene añadir que desde el siglo XVI en los documentos y libros parroquiales se escribía con “H”: Hontiveros, y que posteriormente, tal vez por un exceso de corrección y cultismo se consolida como Fontiveros.
Este pueblo morañego no pertenecía a la Tierra de Arévalo, sino a la tierra y al arcedianato de Ávila y estaba encuadrado en la circunscripción de Zapardiel. En el documento al que nos referimos del año 1250 figuraba con una renta eclesiástica de XXXIIII maravedíes, lo que equivaldría a unos 340 habitantes, casi la mitad que su vecino Cantiuesos, que aparecía con LX.
Ya entrada la Edad Moderna, del siglo XVI en adelante, este pueblo va adquiriendo mayor relieve que sus convecinos. El año 1594 llegó a superar la cifra de 2.000 habitantes y posteriormente inicia un declive, contando con 645 en el año 1750 y 694 en el año 1850. En el año 1950 llega a tener casi los 1.600 y en la actualidad tiene solamente 856 habitantes. Como vemos, se trata de un pueblo que tiene su máximo esplendor en el siglo XVI, siglo en el que vio la luz su insigne paisano, santo, poeta y místico San Juan de la Cruz.
La curva de población es muy similar a la de otros pueblos de Castilla. Heredero de un pasado ilustre, como lo demuestran sus monumentos, sufrió una profunda crisis demográfica a lo largo del siglo XVII que le hizo perder más de la mitad de su población. Logra incrementar su población a finales del siglo XIX y sobre todo en la primera mitad del XX, gracias a los avances de la medicina que rebaja las cifras de mortalidad  y principalmente de la mortalidad infantil. Posteriormente al llegar la década de los 60 y 70 de la pasada centuria sufre, como la mayoría de los pueblos, las consecuencias de la emigración del campo a la ciudad, al acentuarse la revolución agraria e industrial.
Hablando de la crisis demográfica del siglo XVII, conviene aclarar que fue incluso más dura que la actual, pues muchos pueblos de la comarca y en general del centro de la península se convirtieron entonces en despoblados. Una serie de malas cosechas provocó periodos de hambruna que traían consigo grandes epidemias y elevada mortandad. Por si esto fuera poco la política fiscal de los Austrias, por las guerras en Europa, para engrandecer la herencia de la Corona, se encargó de esquilmar los escasos recursos de los campesinos de estas tierras.
Entre los despoblados que aparecen dentro del término de Fontiveros o lindando con él,  podemos citar algunos: Cardillejo, Casasola, Diaciego, Galin Galindez , que era un barrio del también despoblado Ovieco García, Migaleles y Pajarancos. Forcajuelo y La Coxa son otros dos despoblados cercanos que se citan en los documentos episcopales de los años 1250 y 1341. La mayoría de estas pequeñas aldeas desaparecen en los siglos XVI y XVII. Sólo Migaleles aparece todavía en el censo del año 1594 con 56 vecinos que podrían suponer unos 280 habitantes.
A mediados del siglo XVIII, cuando Fontiveros ya había iniciado su decadencia, contaba entre sus habitantes con 8 clérigos y 2 religiosos. A estos había que sumar los religiosos o religiosas que habitaban los cuatro conventos que existían entonces:

Agustinos Calzados: 4 religiosos
Carmelitas Descalzos: 24 religiosos
Franciscanos Descalzos: 40 religiosos
Carmelitas Calzadas: 26 monjas

2ª Parte

Un pueblo como Fontiveros con una larga historia a sus espaldas debe tener necesariamente un pasado monumental de gran relieve e importancia artística.

La iglesia parroquial

Es la mayor de la Moraña y en ella intervienen dos estilos característicos de dos períodos artísticos diferentes: el  mudéjar del siglo XII de sus naves y el semigótico del siglo XVI de su cabecera, en la cual trabajan durante el siglo XVI, primero Lucas Giraldo y después Rodrigo Gil de Hontañón, arquitectos muy conocidos por sus trabajos en la catedral de Ávila. En su exterior tiene dos portadas, una al norte y otra al sur, del más puro estilo mudéjar, con triple arquivolta apuntada y enmarcadas en alfiz. En su interior espacioso y voluminoso, hay que admirar sobre todo la armadura de su nave central, cubierta de artesones hexagonales y rombales, además de las tres capillas laterales, que agrandan y enriquecen el templo. Por el perfil de su iglesia y su torre robusta, sólidamente asentada en medio de la Moraña, destacando su poderío arquitectónico sobre la llanura, la parroquia de San Cipriano podría considerarse como la catedral de la Moraña, con el permiso de la parroquia de San Nicolás de Madrigal. Impresiona su estilo magnífico y sencillo a la vez, perfecta combinación de lo sobrio y lo sublime. Entre sus muros, bajo sus bóvedas y escuchando los acordes de su órgano barroco uno parece traspasar la barrera del tiempo y trasladarse a siglos anteriores en perfecta sintonía con el alma y las creencias de nuestros antepasados.  

 Dentro de la riqueza escultórica cabe destacar El Grupo de la Virgen de las Angustias, de finales del siglo XV y la imagen de San Sebastián extrañamente engalanado con collar y gorra. Del siglo siguiente son la imagen de San Juan Bautista, titular de la capilla derecha, con categoría de capilla real. Además de otras imágenes de gran interés artístico hay que señalar la importancia de dos altorrelieves: uno de la Virgen de la Caridad, que cobija al pueblo bajo su manto y otro de Santa Catalina  de Alejandría recibiendo la palma del martirio. También en su interior se encuentra la Virgen de la Pera, imagen del siglo XIII, que fue trasladada a este templo desde la ermita situada en el centro de la población.

Convento de Carmelitas Calzadas.

 Este convento ocupó el palacio de los marqueses de Fontiveros durante el siglo XVII y las piezas artísticas mas importantes ya no se pueden ver. El grupo del Descendimiento o la Magadalena era del siglo XV, de estilo flamenco y de madera de nogal, y lo conocemos gracias a la fotografía y descripción que hizo Don Manuel Gómez Moreno, en su recorrido por nuestros pueblos abulenses a principios del siglo XX. Se destruyeron con motivo de un incendio del año 1961.

Tampoco tuvieron mejor suerte dos tablas del mismo estilo que eran las portezuelas de un tríptico con esculturas. En este caso una de la tablas representa al grupo de la Piedad con figuras de gran realismo como la de los dos ladrones que se retuercen en  el patíbulo y la otra tabla representaba la escena de La Coronación de la Virgen con colores verde, amarillo y rojo muy intenso, ambas tablas “interesantísimas”, según expresión del citado autor en la 1ª edic. del Catálogo Monumental de Ávila , que sin embargo en la segunda edición, aparecen con una nota a pié de página como “no localizadas, al parecer, fueron vendidas”.

 El Convento de Carmelitas Descalzos construido sobre la casa natal de San Juan de la Cruz es interesante por sus retablos barrocos con imágenes de Santa Teresa y San Juan de la Cruz.

Personajes ilustres:

Don Diego de Arriaga, secretario de Felipe II. En la nave derecha de la iglesia parroquial se encuentran los sepulcros vacíos de él y su mujer y en la capilla de San Juan Bautista fundada por él, el año 1576, se encuentran los retratos de Don Diego y su esposa Dª Isabel de Villegas.

Jerónimo Gómez de Sandoval, Marqués de Fontiveros. En el año 1667 recibió de manos del rey Carlos II el título de marqués de Fontiveros, título que se uniría en el siglo XVIII con el marquesado de Almodóvar del Río y condado de Canalejas

San Juan de la Cruz. Al pueblo de Fontiveros le cabe el orgullo de haber sido la cuna de Juan de Yepes (24-06-1542). Con muy pocos años su humilde familia emigra a la cercana villa de Arévalo, de donde parten  pocos años después a Medina del Campo. Allí en Medina toma contacto con la orden Carmelita de la que sería, juntamente con nuestra santa, la santa de Ávila, Teresa de Jesús, el gran reformador. Permítaseme que para cerrar esta página de recuerdos de este gran pueblo dedique las últimas líneas con alguna de sus múltiples estrofas de su obra literaria, en este caso del Cántico Espiritual.

 ¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.

 Gocémonos, Amado,
y vayamos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
do mana el agua pura;
y entremos más adentro en la espesura.

Ángel Ramón GONZÁLEZ GONZÁLEZ
La Llanura. Números 30 y 31

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