18 jun. 2015

El monje y el escopión

A veces uno no puede dejar de acordarse de esta breve alegoría de aparente origen oriental. (Juan C. López)

Por cortesía de http://reflejosdeluz11.blogspot.com.es/
Un monje y sus discípulos caminaban por un camino cuando se enfrentaron a un puente, sobre el río vieron como un pequeño escorpión era arrastrado por el agua. El monje al ver esta escena corrió hacia el agua, entró en el río y tomó al escorpión con su mano para salvarlo.
Cuando lo traía, el animal lo picó y debido al fuerte dolor, el monje lo dejó caer sobre el agua. Pero rápidamente regresó a la orilla y con una rama de árbol lo tomó y lo llevó a la orilla.
Con gran dolor en su mano, el monje regresó junto a sus discípulos que observaban la escena perplejos.
Uno de ellos le dijo: "Maestro ¿por qué salvó al escorpión? Yo lo habría dejado ahogarse, mas aún después de lo que le hizo. Pero usted le respondió con su ayuda, ese animal no merecía compasión."
El monje le respondió: "El escorpión actuó de acuerdo a su naturaleza, y yo de acuerdo a la mía."

4 comentarios :

Anónimo dijo...

esto me parece muy rastrero, aunque he de reconocer que no me ha sorprendido en absoluto, es tu forma habitual.

Juan C. dijo...

Sí, el monje tenía toda la razón.

Juan C. dijo...

Me pregunto, anónimo o anónima, que si no te gusta nada de lo que hacemos por considerarlo pobre, chabacano e incluso rastrero, por qué estás tan pendiente de todo ello. Déjanos tranquilos. Olvídanos. Todos saldremos ganando.

Anónimo dijo...

El anónimo escupe bilis, cuando a mi esta fábula me ha parecido encantadora y muy instructiva. ¡Enhorabuena y olvida a las mentes destructoras!