29 mar. 2017

Regreso a los Cortados Rojos

   “Hoy he vuelto a pasar por aquel camino verde…” decía el bolero del maestro español "CARMELO LARREA", autor también del otro no menos importante bolero titulado "DOS CRUCES", y como él, hemos regresado al lugar que casi nos viera nacer en esto de las correrías por las Tierras de Arévalo y sus comarcas. Pero ya nada es lo mismo. No somos los mismos. Los Clásicos griegos ya nos lo dijeron hace siglos y utilizaron la metáfora del río que fluye.

   Entonces, por aquellos tiempos, se hablaba más claro que ahora y se vivía más claro también. Había esclavos, que eran la mayoría de la población, y no se ocultaba. Estaban para servir a la élite, para realizar las ingratas tareas y sucios trabajos. La élite estaba dedicada plenamente a gozar de la Vida y sus placeres, y a pensar y a imaginar cómo podría haber sido el origen de las cosas, se inventaron los dioses, la Literatura, el Teatro, la Filosofía y las Artes en general, y otras muchas cosas que aún no existían.

   Hoy, en nuestros días, la élite ya no crea ni piensa ni inventa, salvo la manera de mantenernos a la gran mayoría, ilusoriamente libres, como esclavos de sus intereses y necesidades. No somos conscientes, en general, de nuestra condición de esclavos. Tal vez algunos, así tomados de uno en uno, pueden tener conciencia de la real condición que ostentamos.

   Era pues mañana de andanzas y correrías y la presentaban bajo desapacibles predicciones meteorológicas, que si fuertes vientos que si lluvias que si pitos y que si gaitas. Menos mal que el Señor de los Bichos, cuenta con el favor de la Naturaleza, pues la respeta y nos enseña a conocerla mejor, y esta se lo devuelve con un tiempo perfecto para todo lo que hacemos.

   Con la grata presencia de la señora Presidenta consorte, y sin llegar al centenar, comenzamos nuestro recorrido, que no por conocido era menos interesante, todo lo contrario. A los Cortados Rojos del Adaja, se puede volver cuantas veces quieras, por la mañana al amanecer, o por la tarde a la caída del sol. Nunca son lo mismo, no en vano encajonan al Adaja, río que fluye, y que más adelante ataja al padre Duero, “casi ná”. De allí, a la monstruosidad que en Villanueva de Gómez  las Autoridades conniventes consintieron, hasta que una surrealista sentencia judicial ordena: ”…devolver al estado inicial el monte público…”, con un par.

   Las impresiones, por desgracia, siguen siendo las mismas que la primera vez. En esta ocasión volvemos a repasar las cifras con detenimiento, por si nos hemos equivocado, pero no, no hay error. Si sumamos los que iban a ocupar las macro urbanización de Villanueva de Gómez, los que iban a llenar  la capital de la provincia y los que llenarían los campos de recreo de las Navas del Marqués, sale una cifra cercana al doble de la actual población de la provincia de Ávila, en su totalidad sí, con otro par. Casi sin reponernos de la impresión, la de cómo nos pudimos dejar engañar en su día y la de los vertederos de residuos que siguen llenando nuestra tierra, Centros de Reciclaje de Residuos les llaman, que en esto de los eufemismos a los españoles no nos gana nadie en el mundo mundial, bueno ni en corrupción tampoco, y si vemos que nos van a ganar hacemos trampas y listo. Bajo esa impresión digo, comenzamos a bajar hasta al Adaja, para encontrarnos con un lugar idílico y que hubiera satisfecho las ansias de Fray Luis de León:
Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,            
y con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.  …”         

   En  los restos del molino del Chorrillo, junto a un manantial en el que los berros verdeaban jugosos y con sabrosura, las aguas cristalinas, los chopos desnudos aún esperando la Primavera, con canto de aves y el rumor del agua, con el sereno vuelo de los Milanos Negros muy por encima de nuestras cabezas, recogiendo hojas de la alameda que parecían tejidas como finos encajes de tul; allí fue, digo, donde Míster Chisp sufrió una suerte de tentación.

   Y Míster Chisp, que como muchos saben no es mucho de Poesía, no tuvo en cuenta los versos de Fray Luis de León:
“…
y con pobre mesa y casa,       
en el campo deleitoso          
con sólo Dios se compasa,      
y a solas su vida pasa,        
ni envidiado ni envidioso.    “

   Sintió envidia del Señor Presidente y  él también quiso perderse. En el Chorrillo estuvimos a punto de no volver a verle, allí junto a la huerta de la Morisca, en el término municipal de Villanueva de Gómez. Afortunadamente todo quedó en un intento. Reconvenido por su comportamiento volvió al rebaño y nos aseguró, bajo juramento, que nunca más volvería a comportarse de semejante manera, tan desatenta para con quienes le quieren y protegen.

   Almorzamos junto a los restos de la balsa de enormes dimensiones y grave peligro para los animales, que está siendo desmantelada, (¿dónde irán sus plásticos negros a parar?), y concluido el reponedor almuerzo nos pusimos en marcha hasta Bodoncillo, sus restos realmente. En el camino tuvimos que cruzar el imperio de Alberta, que los más viejos ya sabrán es un Águila imperial ibérica, especie en riesgo de extinción y que tanto nos preocupa su futuro a los de la Alhóndiga, no tanto a las Autoridades conniventes. Refugiada en su nido, protegiéndose tal vez del viento o sus huevos, nos dejó pasar y nosotros procuramos no molestar.

   La impresión de volver a pisar lo que ya un lejano día nos enseñara un buen amigo sigue siendo enorme e indescriptible. De allí, con los recuerdos arrastrando por el pinar, nombres de poblados ya inexistentes, restos cerámicos y un dolor punzante en el costado nos llegamos hasta  los restos del convento que se puede encontrar y visitar junto a la villa de Tiñosillos.

   Y a hora prudente, que había que echar el arroz para comer, nos volvimos a Arévalo. Paseos estos que se pueden hacer en un rato, siempre agradable pero siempre distinto. Lugares cercanos pero casi desconocidos y que al contemplarlos nos parecen de lejanas tierras.
Fabio López

1 comentario :

chispa dijo...

Joder, todavía me remuerde la conciencia. Bueno, el caso es que parece que nuestro guía ha vuelto por sus fueros, y como habréis comprobado, no es lo mismo, ni mucho menos.... vuelven los buenos tiempos.... no ?