29 jun. 2014

Carpintería Mudéjar de la Moraña

El centro de interpretación de la carpintería Mudéjar de la Moraña Abulense nació en el año 2011 y se plantea como objetivos principales: La divulgación, el conocimiento y la promoción turística de las cubiertas y artesonados que los carpinteros de lo Blanco realizaron durante los siglos XV al XVIII en la provincia de Ávila. La apuesta que defendemos es el mantenimiento continuo de una escuela o centro de formación de la Carpintería de lo Blanco, que siente las bases y nutra de contenido al Centro de Interpretación. En sus cursos se forma a los asistentes en el diseño y construcción de armaduras, cubiertas y artesonados. A través de la realización de réplicas de ejemplares de la provincia que se construyan durante los cursos, se irá formando paulatinamente el fondo expositivo del Centro. Al tiempo que, estamos seguros, que la formación dada a los alumnos contribuirá a aumentar sus expectativas laborales. 

Además, el centro de interpretación fue creado con un espíritu eminentemente didáctico, y no ser un mero punto de información, los visitantes pueden ver de forma detallada los distintos aspectos de la técnica empleada en estas armaduras. Para ello, se muestran, con paneles explicativos, fotografías, y dibujos, la distribución geográfica de las cubiertas, su diferenciación estilística y su complejidad formal, las monteas, elementos de trazado y los patrones empleados. Se hace referencia a los tratados de carpintería medievales como fuente de conocimiento. El recorrido tiene un carácter visual e interactivo, de tal forma que las reproducciones de la exposición son desmontables para que los visitantes puedan hacerse mejor idea del proceso constructivo. Cada comarca abulense se verá representada con sus armaduras más descollantes, proponiendo a continuación la confección de itinerarios de artesonados y cubiertas más característicos. Al amparo del centro se organizan pequeños talleres de trazado de lacería, construcción de mocárabes, labores de talla, etc.

Desde el centro de interpretación no sólo se dará a conocer en profundidad este patrimonio recibiendo visitantes sino que “puede viajar” a distintos lugares de la geografía abulense mostrando “in situ” sus réplicas u organizando talleres. Las semanas culturales vinculadas a las fiestas patronales o eventos periódicos de los municipios podrán contar con la presencia del Centro de Interpretación, bien dando conferencias o charlas explicativas o trasladando las réplicas a sus lugares de origen.

28 jun. 2014

Las prisas no son buenas

Las prisas para casi nada suelen ser buenas. “Vísteme despacio que tengo mucha prisa” dijo el rey. Un rey de los de cuento, no vayáis a pensar. 
Sorprendente cuando menos, nos ha resultado a todos la prisa que han tenido nuestros responsables municipales en el montaje del contenedor que han dado en llamar “Arevalorum”. A poco de registrar, por parte de nuestra Asociación Cultural, la petición de llevar a cabo la que consideramos muy necesaria Casa de la Cultura de Arévalo, se dio orden inmediata de llenar el lugar a toda prisa,  aún a pesar de que nos consta que no tenían ninguna intención, al menos de momento, de volver a abrir el “museo”.
Y decimos que nos ha resultado sorprendente ya que no hemos visto nunca tanta prisa en, por ejemplo, adecentar un poco el que es el cine-teatro “Castilla”. Solo hay que acercarse un poco allí y podremos apreciar en toda su plenitud la suciedad, dejadez y desidia que rezuma el lugar. Los cristales sucios, los dinteles de las ventanas polvorientos, las cortinas y persianas interiores en estado lamentable, el edificio en general presenta un aspecto cercano al abandono.
Y qué decir del interior. Las paredes manchadas de chorretones de agua procedente de las múltiples goteras, los techos sucios, llenos de desconchones y de colgajos de pintura. Curiosamente en una de sus fachadas luce un cartel en el que se nos informa de una inversión de 50.000 euros a través del Fondo de Inversión Local y que se hizo hace tres o cuatro años, todo lo más. Podían haber utilizado algo de esa inversión en quitar los manchones y la suciedad y haber adecentado de forma mínima ese espacio cultural.
No hemos visto ninguna prisa en atender las necesidades mínimas que precisaba un edificio de la importancia  del antiguo colegio de los jesuitas. Es este un lugar que, a poco que te imagines, podría haber acogido desde un verdadero Museo de Arévalo, pasando por una Biblioteca en la que tendrían cabida los libros que contiene la actual más los existentes en la llamada de “Emilio Romero”, por cierto, cerrada y sin uso alguno, hasta cualquier tipo de espacio dedicado a la enseñanza en cualquiera de sus facetas entre muchas otras posibilidades.
Es este un edificio que solo necesitaba una mínima atención de forma periódica. Revisar cada dos o tres años el estado de las cubiertas, procurando que no aparecieran las temibles goteras, hubiera bastado.
Nuestros responsables municipales nunca tuvieron la más mínima prisa en que esto se hiciera. De hecho en el “Corralón”, que sepamos,  nunca se revisaron esas goteras. Al final ocurrió lo que nos temíamos: en octubre de 2013, en plenas “Edades del Hombre”, las cubiertas de tan histórico colegio comenzaron a caerse.
Tampoco nos parece que hayan tenido nunca ninguna prisa en preocuparse por el estado en que se encuentra la vieja casa de los caballeros Altamirano. Es esta una casona situada en la calle Larga, a escasos cincuenta metros de la plaza del Arrabal. Es propiedad, al igual que el cine “Castilla” y el colegio de los jesuitas,  del Ayuntamiento de Arévalo. Y al igual que los anteriores nunca, que sepamos, se han preocupado de revisar en qué estado estaban las cubiertas. Hoy la casa está en ruina. Es uno de los muchos inmuebles públicos que ya no sirven para nada.
Como para nada sirve la vivienda existente en la calle Santa María, al lado justo de la tapia del Palacio de los Sedeño, también conocido como del Marqués de los Altares. Es un edificio que le fue donado hace algunos años al Ayuntamiento y es, por tanto, propiedad de éste. Nunca ha habido prisa por preocuparse de él. Hoy es otro inmueble municipal en avanzado estado de ruina.
Tampoco les hemos visto nunca con prisa por adecentar los entornos del puente de los Barros, ni la entrada oeste por el puente de Medina. Ni de limpiar las cuestas del Paseo de Poniente, ni tampoco las de Foronda.
Nunca han tenido la más mínima prisa en determinar qué es lo que se perdió en el famoso asunto de los documentos del Archivo. Los que no se destruyeron se llevaron a una nave. No manifiestan ninguna prisa en trasladar lo que queda a un sitio seguro y que alguien pueda ordenar, catalogar y poner a buen recaudo ese patrimonio documental.
No se les ve que tengan ninguna prisa casi en nada. Por eso no ha dejado de sorprendernos tanta premura en ocupar un espacio que debería llevar ya tiempo siendo una Casa de la Cultura en la que asociaciones culturales y juveniles pudieran desarrollar actividades que beneficiarían, no os quepa ninguna duda, al lugar y a  todo su entorno. No deja de sorprendernos tanta prisa en llevar adelante algo que, como tantas otras veces, no sirve para nada.
Y mientras tanto, las basuras se acumulan en el puente del Cementerio que sigue siendo el mayor y más vergonzoso de los estercoleros que tenemos en Arévalo.
Juan C. López

27 jun. 2014

Nueva entrada documental

Aportamos una nueva entrada a nuestra sección documental. Se trata en este caso de un avance de los resultados obtenidos en la III campaña de excavaciones arqueológicas en el yacimiento de “Las Pizarras” (Coca, Segovia)


19 jun. 2014

Proyección de la película “Poder contra Verdad” en Arévalo


El próximo viernes, 20 de junio, “La Alhóndiga”, Asociación de Cultura y Patrimonio, organiza un acto en la sala de conferencias de la Casa del Concejo de Arévalo, en el que se proyectará la película “Poder contra Verdad”. Se trata de un documental, dirigido por José Ramón Rebollada, en el que se narra la historia de la Real Fábrica de Algodón de Ávila, en los últimos años conocida como "Fábrica de harinas".  La película se estrenó el pasado 24 de octubre de 2013 dentro de la sección "Castilla y León en largo" de la 58 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, SEMINCI.
Al término de la proyección de la película habrá una tertulia coloquio en la que intervendrán el director, José Ramón Rebollada, junto a Serafín de Tapia, catedrático de Historia de la USAL.
El acto comenzará a las 20:15 horas.

17 jun. 2014

Visita cultural por el barrio de la morería de Arévalo

A las 11:15 horas del domingo 15 de junio, nos reunimos a la puerta de la iglesia del Salvador, que por cierto acababa de abrir para poder ser visitada, en torno a 40 personas interesadas en compartir el paseo cultural de este mes de junio y que en esta ocasión nos iba a llevar por las calles y plazas que conformaron la antigua Morería de Arévalo. La excursión estaba convocada por “La Alhóndiga” de Arévalo, Asociación de Cultura y Patrimonio.
Después de una pequeña introducción sobre la iglesia del Salvador y el palacio de Cárdenas, edificios históricos que jalonan la plaza hablamos del espacio que ocupaba la Morería, que se extendía de Este a Oeste desde las cuestas del Adaja hasta las del Arevalillo. Limitaban el espacio: al Norte el Arrabal y las iglesias de San Juan y Santo Domingo, al Sur el Camposanto y las iglesias del Salvador y la desaparecida de San Andrés.
Entramos en el patio cubierto del palacio de los Cárdenas y contemplamos este espacio rehabilitado que se presta a realizar aquí conferencias, exposiciones y conciertos musicales.
De nuevo en la calle, cruzamos a través de la calle de las Tercias Reales la calle Larga, dejando a nuestra derecha la de Avanciques. Nos detenemos un momento para recordar las sentidas palabras que el gran Unamuno le dedicó a Mamerto Pérez Serrano, hijo de nuestra noble ciudad y que un día le dio nombre a la prolongación de la calle Larga. No sabemos por qué, hace ya tiempo, decidieron quitarle su nombre y llamarla también calle Larga.
Seguimos hasta la plaza de San Andrés. En algún lugar de este espacio urbano estuvo la iglesia que da nombre a la plaza. Desapareció, según cuentan las crónicas, en 1585. En ella se conserva, recientemente restaurado con buen criterio, el palacio de Baltasar Briceño, más conocido como La casa de la Francesa.
Seguimos hasta la plazuela del Paraíso. Conformaba esta junto con el resto de calles y placitas, el antiguo Albaicín. Algunos documentos, aportados por el profesor Serafín de Tapia y del premio Cervantes José Jiménez Lozano, este último en su libro Guía espiritual de Castilla, nos hablan de estas calles que venían o cruzaban por el Albaycín.
La visita nos lleva ahora hasta las cuestas del río Arevalillo. Desde allí contemplamos la imponente alameda en todo su esplendor. A nuestros pies el molino Valencia o "Quemao" y los puentes de los Barros y de Medina. Comentan los asistentes sus vivencias de niños a la vera del río. Se habla también de la tradición morisca, hoy casi desaparecida, de disponer en ambas riberas los huertos familiares autosuficientes. Un poco más adelante se hace referencia al "Rincón del Diablo", al origen de este curioso nombre y a los restos de la antigua muralla que, aún a duras penas, permanecen en pie por encima del citado puente de los Barros.
Salimos por la calle Figones al cruce con la de Principal de la Morería. Nos acercamos a San Juan. En el espacio que hay ante la iglesia nos preguntamos por esa extraña cruz sogada que adorna la hornacina existente en la entrada al Centro Parroquial. Tiene una forma antropomórfica. Se hace referencia a que los canteros medievales parece que siempre querían significar algo con algunas de sus enigmáticas esculturas graníticas. 
Seguimos hasta la plaza del Arrabal y luego, por la calle de Sombrereros, entramos en la calle Larga. Estamos en el antiguo Mentidero. La casa de los caballeros Gutiérrez Altamirano y su portada esquinada con un balcón excepcional, una casona morisca que hace esquina entre Sombrereros y calle Larga, las laudas funerarias embutidas en los muros de otra de las casas semiderruidas que hay en esta calle.
En la plaza de Don Justo, antigua plaza de Perexil, se habla del posible origen del nombre del Mentidero. Entramos en el patio que se conserva en la casa de las Milicias Concejiles. Aquí Pedro nos explica la especial arquitectura del edificio, los usos que pudo tener la edificación y el estado actual de la misma. Hablamos, en este especial entorno puramente morisco, recordamos al Mancebo de Arévalo, el misterio que rodea su figura y la importancia de su obra, la Tafçira escrita en castellano con caracteres arábigos. Se recuerda a Moshe Ben Sen Tob de León, rabino y filósofo sefardí castellano, autor del Libro del Esplendor o Zóhar.

Salimos de nuevo a la calle Larga. La visita acaba ya. Agradecimientos, saludos de despedida y quedamos, aún sin concretar lugar, para nuestra próxima visita que será seguramente en las últimas semanas del próximo mes de julio.

15 jun. 2014

La Llanura número 61

Domingo, 15 de junio. La Llanura número 61 ya está en los lugares habituales para que podáis recogerla. Podéis, de igual forma, descargarla en los enlaces que citamos a continuación:

En Scribd

En PDF


9 jun. 2014

En el Día Internacional de los Archivos

En el Día Internacional de los Archivos una reseña:

Los archivos salvaguardan los derechos de las personas, su identidad y la de las distintas instituciones, facilitan la gestión de las administraciones, son la memoria escrita de cada cultura, hacen historia…

Y una reflexión:

En referencia a que, en el pasado mes de octubre de 2013, fueron sacados documentos del Archivo Municipal de Arévalo y se llevaron a algún sitio a ser reciclados... 

Que una vez dada la voz de alarma de que se estaban llevando a destruir documentos de finales del siglo XIX y principios del XX sin ningún tipo de criterio y sin que dicha destrucción estuviera revisada por nadie que tuviera la más mínima cualificación, se paró dicho proceso de reciclaje... 
Que a pesar de todo muchos más documentos procedentes del Archivo Municipal se sacaron y se llevaron a una naves, en las que, queremos pensar que aún permanecen y teniendo en cuenta que dichos documentos deberían clasificarse por persona capacitada y puestos en lugar seguro, ya que en el lugar en el que están se encuentran en pésimas condiciones de seguridad... 

Consideramos, desde nuestra Asociación Cultural, que debería aclararse de forma inmediata este asunto que, a nuestro entender, podría haber causado un perjuicio irreparable al patrimonio documental de la ciudad de Arévalo.

6 jun. 2014

De Jaime Gil de Biedma

Hoy viernes, a las 21:00 horas, tertulia literaria dedicada a Jaime Gil de Biedma. En el salón Adaja de la Posada Real "Los cinco Linajes".


4 jun. 2014

La novena etapa

Era domingo. El primer domingo del mes de junio. Tan solo unos días antes Luisjo nos había emplazado para realizar la novena etapa, la última. Quedaban aún otras por hacer, pero por razones que nos había explicado de forma conveniente, habíamos saltado aquellas para hacer ésta que era la última de todas. El recorrido era desde el puerto de Villatoro hasta el pueblo mismo, buscando las fuentes del río y bajando por él.

De buena mañana salimos de Arévalo en tres coches. Faltaban algunos de los habituales. Distintas coincidencias hacían que no pudieran hoy acompañarnos. 

Viaje ameno y fructífero. Se nos hizo corto.

Llegamos al puerto de Villatoro. Allí la mañana se mostraba fresca, hasta el punto de que Chispa y Juanje pidieron si alguien les dejaba algo con que protegerse. Venían a cuerpo gentil, que diría una buena amiga mía.

Llegaron de inmediato el grupo de amigos de Valladolid y también Carlos y Teresa desde Ávila. En total sumamos algo menos del centenar que diría el bueno de Fabio.

Iniciamos el recorrido a través de una pista que asciende suavemente. Se adentra enseguida en un bosque de robles. Carlos y Luisjo no pierden un momento, comienzan sus amenas explicaciones. A cada paso se paran nos señalan algún árbol, arbusto o matorral; nos enseñan el nombre vulgar y el científico y relatan algunas de las más importantes características que permiten distinguirlos. Algunas de las flores que se nos muestran son verdaderamente hermosas. Peonías, centaureas, gamones, ranúnculos, jacintos, crocus, narcisos, geranios, toronjiles, aguileñas, orquídeas, santolinas, exhiben su extensa variedad de colores y formas a ambos lados del camino. Y qué decir de las diversas variedades de piornos, retamas, genistas…

Después del ameno paseo ascendente llegamos a un espacio en el que aparece el incipiente valle. Vemos una fuente artificial. Es aquí. Estamos en el lugar que ocupó el Río de Hielo, el primitivo glaciar en el que nacía el Agual, nuestro Adaja.

Llegados a la fuente procede hacerse algunas fotografías de grupo. Había que inmortalizar el momento. Y luego seguimos adelante. Buscábamos seguir el curso del arroyo evitando en lo posible acercarnos en exceso a las numerosas vacas y terneros que nos rodean. No queremos tener discusiones con los cornúpetas.

Aún no hemos andado cien metros cuando nuestro buen amigo Juan Jesús, presidente electo de la PDCA (Plataforma para la Defensa de la Cultura con Almuerzo), nos indica que ya va siendo hora de tomarnos el bocadillo. Nos señala unas cercanas piedras que no duda en calificar como bucólicas e insiste, con potentes argumentos, en establecer que las citadas rocas graníticas son un excepcional marco para tomar nuestras frugales viandas. Pese a la sugerencia de Carlos Tomás de avanzar algo más adelante y alejarnos de la manada vacuna decidimos por amplia mayoría de los miembros asociados al PDCA que no, que no, que paramos en las bucólicas rocas a almorzar.

Seguimos, luego de comer, el curso del arroyo. Nos adentramos poco a poco en el Valle de las flores de Alivés. Al poco el aprendiz de río se interna en el bosquete de robles. El camino se nos hace más dificultoso. Hay que sortear trampales y vericuetos. Procuramos no perder de vista el río. Sobre la marcha siguen las prácticas lecciones de botánica alternándose a ratos con explicaciones sobre algún pájaro, no siempre negro, que vuela raudo asustado por nuestra presencia. Vemos incluso algunos lagartos que se solazan vigilantes sobre las piedras que conforman los vallados.
El curso del río sigue adelante. La arboleda empieza a alternar diversas especies. Algunos chopos, sauces, prunos, pópulus…

Atravesamos el río, cerca ya de Villatoro. A poco llegamos al pueblo.

Una larga calle, o al menos a mi así me pareció, nos lleva hasta la iglesia. Es esta una potente construcción que aúna sillares graníticos y mampostería de bloques deformes del mismo material. Una torre de tres cuerpos y una nave que dispone de una entrada a los pies y dos situadas a cada uno de los lados. En la placita que se abre a los pies de la iglesia contemplamos tres verracos vettones.

Luisjo marcha con el resto de conductores en busca de los coches que han quedado a la mañana arriba del puerto.

Al rato llegan todos e iniciamos cada uno nuestro regreso a casa.

Una mañana estupenda, con una gente estupenda. 

Algunos, yo entre ellos, hemos cumplido un sueño largamente acariciado. En este primer domingo del mes de junio hemos visto por fin las fuentes del Adaja.

(Posdata: No estaría de más que otros de los participantes comentaran sus vivencias en la entrada y así entre todos daríamos una visión más amena de la excursión. ¡Venga, ánimo!)

Juan C. López