29 may. 2014

Novena etapa de la senda de Tumut (ST9)

El próximo domingo os proponemos un nuevo paseo, como de costumbre, por nuestra naturaleza cercana.

Dentro de las actividades culturales que organiza La Alhóndiga, Asociación de Cultura y Patrimonio iremos a visitar el paraje conocido como las fuentes del Adaja, en las faldas del “Montañón” la Serrota.

El recorrido consta de tres tramos:

El primero es un pequeño ascenso, empieza en el puerto de Villatoro (1399 msnm) y transcurre por una pista forestal hasta las fuentes del río Adaja (1530 msnm) que es el lugar donde se produce el nacimiento oficial de este querido río nuestro columna vertebral, primero del valle de Amblés y de La Tierra de Arévalo después. Desde el nacimiento del Adaja se aprecia muy bien la zona de contacto entre el sustrato arbolado y las zonas de pastos de alta montaña y piornales. En esta época del año el olor avainillado de las flores del piorno lo inunda todo.

El segundo tramo es un descenso campo a través que transcurre por el robledal de la cabecera del río, donde en esta época del año se produce una interesante y hermosa floración, con un variado número de especies tales como peonías, centaureas, gamones, ranúnculos, jacintos, crocus, narcisos, geranios, toronjiles, aguileñas, orquídeas, santolinas…

El tercer tramo, también de descenso, transcurre por una vía pecuaria entre bosques y pastos hasta el pueblo de Villatoro. Va paralela a la carretera nacional 110 que une Ávila con Plasencia y al río Adaja.

Durante todo el trayecto nos moveremos por la ladera norte de la Serrota, punto culminante de las sierras de Paramera, Serrota y Villafranca con sus 2294 metros de altitud, un hermoso paisaje de media montaña que se encuentra incluido dentro del espacio natural protegido y LIC “Sierras de la Paramera y Serrota” (ES410034). Es un recorrido de 8,5 Km. de los que sólo 2,5 son de ligero ascenso el resto es descenso. Nos moveremos entre los 1399 metros del puerto de Villatoro hasta los 1530 metros de las fuentes del Adaja y un prolongado descenso hasta los 1178 metros del pueblo de Villatoro.
Este paseo es la última etapa de la Senda de Tumut. Un recorrido por la mitad norte abulense que os propongo emulando a los personajes de mi novela “Por la senda de Tumut”. Para aprovechar la floración de este bello rincón abulense dejamos para mejor ocasión las etapas intermedias números 5, 7 y 8 que anunciaremos próximamente.

Una vez más recordar que estos paseos están abiertos a todo aquel que quiera acompañarnos. Los desplazamientos se realizarán en los coches particulares de los asistentes, procurando llevar el mínimo número de vehículos. Igualmente se recomienda llevar agua, almuerzo, calzado deportivo y protección solar.

Novena etapa de la senda de Tumut:

       Fuentes del Adaja: Domingo, 1 de junio de 2014.
       Hora de salida: - Plaza del Arrabal de Arévalo: 8:00 a.m
                                - Puerto de Villatoro: 9:15 a.m.

26 may. 2014

Carmen Alicia Morales presenta su nuevo libro

El próximo jueves, 29 de mayo, a las 20:30 horas y en la Casa del Concejo de Arévalo, Carmen Alicia Morales presentará el libro "Isabel de Castilla, una psicobiografía".
Carmen es autora, entre otros muchos trabajos, de "Isabel de Barcelos", publicado en nuestro Cuaderno de Cultura y Patrimonio número XIV de abril de 2012.

23 may. 2014

Cuaderno de Cultura y Patrimonio XXIV

Ponemos a vuestra disposición de nuestro Cuaderno de Cultura y Patrimonio número XXIV.
Se trata de una recopilación de escritos de nuestro querido amigo Ángel Ramón Gónzalez.



22 may. 2014

Hasta el día 31 de mayo

No olvides que hasta el día 31 de mayo tienes a tu disposición en los escaparates de calle Zapateros y plaza del Arrabal la muestra "Memoria Fotográfica de Arévalo". 
No dejes de visitarla. 
Te sorprenderá.

19 may. 2014

Emilio Rodríguez Almeida, arqueólogo y antropólogo

El arqueólogo y antropólogo abulense Emilio Rodríguez Almeida se cuenta entre los pocos españoles que se atreven a rebatir a los grandes expertos internacionales en el mundo clásico. Miembro de la Academia Pontificia de Arqueología de Roma y del Instituto Arqueológico Alemán de Berlín, este humanista sabio alcanzó notoriedad hace años gracias a su investigación del Monte Testaccio, en Roma, una colina artificial que oculta 50 millones de ánforas de aceite procedentes, en su mayoría, de Andalucía. Premio Castilla y León de Humanidades, Rodríguez Almeida encuentra en la cultura latina no solo las fuentes del conocimiento de lo que somos, sino un acicate para afrontar la vida con una exigencia personal al margen de modas.

18 may. 2014

¿Que es una Casa de la Cultura?

La Casa de la Cultura es una institución abierta y accesible al público encargada de generar de manera permanente procesos de desarrollo cultural concertados entre la comunidad y las entidades estatales, destinado a la preservación, transmisión y fomento de las muestras artísticas y culturales propias de la comunidad. Es el lugar destinado para que una comunidad desarrolle actividades que promueven la cultura entre sus habitantes.

La Casa de la Cultura cuenta con una planta física que presta las facilidades para la enseñanza y práctica de las diferentes expresiones culturales, así como realizar la difusión, formación, capacitación, investigación, organización y apoyo a la creación artística, dictando talleres en las diferentes áreas artísticas como son danza, teatro y narración oral; música, artes plásticas, literatura, entre otras; dirigidos a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores.

Es un espacio de encuentro de articulación de procesos sociales y culturales que posibilitan la inclusión de la población con el fin de diseñar las políticas, posibilitar los derechos, dar acceso al arte, desarrollar actividades de formación y capacitación en las diferentes áreas artísticas y culturales, apoyando la creación artística y fomentando el intercambio cultural.

Las Casas de la Cultura usualmente tienen bibliotecas, ludotecas, auditorio, talleres culturales de danzas, música, artes plásticas, teatro y otras actividades generalmente gratuitas o a precios accesibles para la comunidad. Este tipo de locales tienen una gran importancia para la preservación de la cultura local, sobre todo en comunidades rurales que carecen de teatros, cines o salas de conciertos. Aunque también en las grandes ciudades las casas de la cultura tienen importancia para mantener actividades culturales con grupos de todas las edades y estratos sociales.

15 may. 2014

La Llanura número 60

Nuestro número 60 de La Llanura. Sesenta números, cinco años ininterrumpidos poniendo a vuestra disposición todos los días 15 de mes nuestra revista cultural.
¡Gracias a todos!



12 may. 2014

Historia de un museo de la Historia sin Historia

Para hablar de su Prehistoria tendríamos que recurrir a las sabias palabras del Maestro Pintor, como cuando decía aquello de “Se derriban muros centenarios, se colocan escaparates inadecuados (y museables) en su lugar, y el bobo de turno se queda con la boca abierta al ver su imagen reflejada en el cristal”. Sus acertadas críticas, dirigidas a aquellos que de forma sistemática se encargaron, siguen encargándose, de echar abajo el muy mermado Patrimonio Histórico de esta noble ciudad, hacían a menudo mención de este edificio tan emblemático y tan maltratado.
La Edad Antigua de la añeja casa fue muy curiosa. Terminadas las obras, se les pasaron más de dos años pensando en qué hacer, qué poner, cómo colocar. Se les pidió a los vecinos colaboración y algunos aportaron objetos que consideraban merecedores de ser expuestos en el contenedor.
Arevalorum” le llamaron. Un nombre que parece una chanza. “De los arévalos”; no sé a vosotros, pero a mí me suena a pescadería de capital de provincia. Hasta en la elección de ese nombre latinizado se aprecia de lejos el derroche de elegancia y de cultura que poseían los promotores.
A lo largo del proceso tuvieron a bien hacer perder el tiempo a un pobre estudiante, cuya estancia en esta tierra le permitió pasar a formar parte intrínseca de nuestra colección de aforismos populares. “Estoy más deprimido que el becario del Museo” se llegó a decir por aquel entonces.
Y por fin llegó el día de la apertura. La inauguración fue de bajo nivel. No hubo ni fanfarrias ni alharacas. Por no estar no estuvo ni el alcalde.
Cambiaron de becario. El nuevo se encargó de abrir algunos días a la semana y enseñaba, con más voluntad que medios, las piezas, paneles, copias y facsímiles repartidos por las salas.  Conformaban estos como un batiburrillo indeterminado. Se podía ver, sin moverte del sitio, una reproducción de un fósil de tortuga del terciario junto a unas pesas de telar del siglo IV. En el suelo lucían arrinconados molinos de época vaccea junto a tejas traídas de cercanos yacimientos, y, al lado, piezas de molienda que alguna vez formaron parte de alguna fábrica de harinas. Los paneles, muy llamativos sí, mostraban imponentes sus errores ortográficos corregidos a mano. Daban a entender, a poco que te fijaras, que los montadores conocían de soslayo, muy de soslayo, la Historia de Arévalo y de la Tierra. Ni de cuántos eran los linajes parecían estar al tanto.
Luego vimos que la calefacción no funcionaba; que el cañón de proyección no estaba bien alineado; que tampoco había posibilidades de disponer de una conexión externa desde un ordenador; que si querías dar una conferencia acompañándote de imágenes tenías que agenciarte tu propio proyector; que las prometidas piezas que iban a venir desde el Museo de Ávila nunca llegarían, debido, entre otras cosas, a que nuestro contenedor expositivo carecía de medios que permitieran controlar y mantener temperatura y humedad relativa necesarias para tener allí ningún objeto que tuviera el más mínimo valor.
Ya se sabe, cosas de la Edad Media.
Llegada la Edad Moderna nos sorprendieron con un amago de cierre de “Arevalorum”. A poco más de tres meses de la apertura decidieron que no se podía mantener más al becario. Y a punto estuvo allí de acabarse el invento. Algunos opinamos que parecía que no había proyecto. Vamos, que no existía un plan definido para “El Museo”. Y se nos enfadaron. Dieron muestra indubitable de no tener temple para encajar una mínima crítica. Nos llamaron a capítulo y quisieron echarnos la bulla. En un momento de la conversación dijimos: ¿pero hay un plan para el “Museo”? Y pusieron cara de póquer; como preguntándose que qué era eso de un plan. Era evidente que no lo tenían.
Siguió abierto el lugar a trancas y barrancas. Con otros becarios, con voluntarios, con tejes y manejes, sin plan, sin continuidad, sin coherencia... Pero, eso sí, siguieron gastándose dineros públicos, o como dicen por aquí “disparando con pólvora del Rey”.
La Edad Contemporánea les trajo una solución. Alguien les propuso que aquello podía utilizarse como centro de recepción de visitantes para el evento que iba a acontecer. Sería, además, un espacio en el que estarían representados los pueblos de la Tierra de Arévalo. Se quedó en eso, en propuesta. Unas imágenes de Madrigal y de Fontiveros en las paredes y el despacho de entradas fue todo lo que pudimos ver allí. El día de la inauguración, como llovía, sirvió para resguardarse a algunos de los invitados.
Terminado el gran evento permaneció durante varios meses cerrado. Algunas propuestas de racionalizar su uso se quedaron en el camino; pero ya lo dice claro el sabio refrán: “Ni comen las berzas ni las dejan comer”, y... vuelta a empezar.
¿Y qué va a ser en el futuro? Bueno, pues... nos han dicho que han vuelto a abrir. Iban a darlo una vuelta. No sabemos si se ha hecho de la mano de “grandes expertos en espacios museísticos”.  Al parecer han llevado al lugar viejos paneles procedentes de otras exposiciones, de unas que se hicieron hace diez u once años. Todo muy novedoso y muy actual, ya veis.
Aún no hemos podido acercarnos a ver los resultados. Lo mismo esta vez nos sorprenden y el “De los arévalos” que otrora fue una burda amalgama de objetos sin orden ni concierto ha dejado de ser algo que nunca tuvo ni medios, ni propuestas, ni contenidos, ni nada que sirviera para contar ninguna historia y pasa a ser ahora un lugar que merezca la pena visitar.
Y mientras tanto las basuras se acumulan en el puente del Cementerio que sigue siendo el mayor y más vergonzoso de los estercoleros que tenemos en Arévalo.
Juan C. López
“La Llanura” número 59 de marzo de 2014

11 may. 2014

Un trabajo sobre la grafiosis en Arévalo

A modo de introducción:

Hace 28 años, ante el avance de la grafiosis en los olmos (Ulmus minor), en julio de 1986, junto a mis hermanos, contamos y clasificamos todos los negrillos existentes en el casco urbano de Arévalo, un total de 153 olmos.
Varios de ellos se podían considerar monumentales y tenían más de trescientos años de edad. La mayoría de esos árboles se encontraban en el parque "Gómez Pamo" y paseo de la "Alameda", que muchos años atrás formaron parte del convento de los Trinitarios. Seguramente, algunos de esos olmos ya existirían en los jardines o huertas del convento cuando Fray Juan Gil salió de este mismo lugar rumbo a Argel para liberar a Cervantes.
A pesar del informe "Grafiosis en Arévalo", en 1988 se talaron casi todos los olmos de la localidad. Actualmente no queda ninguno.
Sirva el presente estudio como recuerdo histórico del porte y la grandiosidad de estos majestuosos árboles ya desaparecidos.

El informe completo lo tienes en:
Arevaceos

9 may. 2014

Pequeño catálogo para la visita al parque Gómez Pamo

Hemos querido proponer un pequeño catálogo-guía para la visita del domingo al parque Goméz Pamo y a los restos del exconvento de los trinitarios.
Si estás interesado en su descarga a continuación tienes el enlace:


PARQUE GÓMEZ PAMO

Incorporamos, por si fuera de vuestro interés, un enlace a la página Web del Senado en el que podemos ver la partida de nacimiento de Juan Ramón Gómez Pamo.

2 may. 2014

Memoria Fotográfica de Arévalo; el Álbum.

Ya se puede ver y descargar el Álbum de la "Memoria Fotográfica de Arévalo 2014" . Lo tenéis en los siguientes enlaces:



EN SCRIBD

EN PDF



Todos los cuadernos fotográficos publicados.


1 may. 2014

Guía para visitar la "Memoria Fotográfica de Arévalo 2014"

Adjuntamos cuadro con la ubicación de las instantáneas que componen la muestra "Memoria Fotográfica de Arévalo 2014". 


También podéis descargar el siguiente DÍPTICO.