29 abr. 2014

28 abr. 2014

La senda de Tumut llega a Ávila

Desde la Alhóndiga, Asociación de Cultura y Patrimonio de Arévalo, se está remontando el cauce del río Adaja desde el puente de Rumel en Olmedo hasta su nacimiento en Villatoro, emulando a los personajes de la novela "Por la senda de Tumut" del arevalense Luis José Martín García-Sancho.

El domingo 27/04/2014 la sexta etapa de esta senda llegó a Ávila desde el castro de las Cogotas. En la primera parte de la senda, todos los asistentes pudieron escuchar algunas explicaciones sobre la vida en este poblado prerrománico desde al año 1200 a.C. hasta el siglo I a.C. coincidiendo con la romanización de los territorios vettones. Se pudo ver la distribución de la acrópolis con su muralla reconstruida y la localización de algunas casas escalonadas adosadas a la parte interior de la muralla, la localización de la necrópolis y un segundo recinto amurallado donde encerraban el ganado y vivían las clases más humildes y algunos artesanos alfareros, por los restos encontrados en diferentes excavaciones.

Después, desde el Molino de la Losa, se descendió hasta el castro siguiendo el cauce del río Adaja a su paso por Ávila y bordeando los embalses de Fuentes Claras y Cogotas. Especialmente duro fue el recorrido por la orilla del embalse de las Cogotas ya que las aguas llegan hasta el mismo borde del encinar por lo que, en determinados tramos, era muy difícil avanzar entre el cerrado carrascal o a través de las innumerables vallas de alambre de espino que no respetan el dominio público hidráulico delimitado por la CHD mediante mojones de hormigón. Se da la circunstancia de que la mayoría de estos mojones se encuentran por dentro de la zona cercada, es decir el cerramiento de las fincas, tras la construcción del embalse, no ha respetado este espacio público de paso delimitado por la CHD. Hasta en una veintena de ocasiones, los senderistas tuvieron que saltarse estas alambradas.

Un paseo de poco más de doce kilómetros por un bello y espectacular rincón de la provincia que se recorrió en una agradable mañana de primavera y acompañados en todo momento por los trinos de ruiseñores, zorzales, mirlos y petirrojos y observados de cerca, en todo momento por milanos negros, garzas reales, azulones, saltarinas carpas, nerviosos conejos e invisibles pero presentes jabalíes.
Texto y fotografías: Luis José Martín García-Sancho

23 abr. 2014

El segundo libro de la Poética

- Quiero ver -dijo Guillermo- el último manuscrito del volumen encuadernado que contiene un texto árabe, uno sirio y una interpretación o transcripción de la Coena Cypriani. Quiero ver esa copia en griego, probablemente realizada por un árabe, o por un español, que tú encontraste cuando, siendo ayudante de Paolo da Rimini, conseguiste que te enviaran a tu país para recoger los más bellos manuscritos del Apocalipsis en León y Castilla. Ese botín te hizo famoso y estimado en la abadía, y te permitió obtener el puesto de bibliotecario, cuyo titular debía haber sido Alinardo, diez años mayor que tú. Quiero ver esa copia griega escrita sobre pergamino de tela, material entonces muy raro, que se fabricaba precisamente en Silos, cerca de tu patria, Burgos. Quiero ver el libro que robaste allí, después de haberlo leído, porque no querías que otros lo leyesen, y que has escondido aquí, protegiéndolo con gran habilidad, pero que no has destruido, porque un hombre como tú no destruye un libro: sólo lo guarda, y cuida de que nadie lo toque. Quiero ver el segundo libro de la Poética de Aristóteles, el que todos consideraban perdido, o jamás escrito, y del que guardas quizá la única copia. 

Umberto Eco- El nombre de la rosa.

22 abr. 2014

Por la senda de Tumut, sexta etapa

Retomamos la Senda de Tumut
En esta ocasión recorreremos la sexta etapa entre el Castro de las Cogotas y el molino de la Losa en Ávila.
El castro de las Cogotas se encuentra en el término municipal de Cardeñosa, está situado en dos cerros graníticos mellizos. Ocupado desde el año 1700 a.C., hasta el 100 a.C., en dos etapas bien diferenciadas, la última de ellas corresponde a los vettones, responsables de la construcción de la muralla y que, al parecer, abandonaron el castro tras la romanización. 
Después de visitar el castro de las Cogotas caminaremos campo a través bordeando los embalses de las Cogotas y Fuentes Claras hasta llegar a la capital.
Desde la atalaya en la que está ubicado el castro se aprecia perfectamente la diferencia entre dos tipos de paisajes muy diferentes, aunque antes eran similares: Río abajo de la presa, el cañón del Adaja discurre encajonado entre grandes farallones rocosos y un rico y variado soto fluvial, en cambio, río arriba, el paisaje es completamente distinto al haber sido modificado por la mano del hombre al construir el embalse. Bajo sus aguas se encuentra oculto un cañón que era de similares características al que podemos ver río abajo. A veces la mano de lo que se ha dado en llamar progreso castiga duramente al medio ambiente, destruyendo bellos y valiosos parajes.
Nos moveremos entre los términos municipales de Cardeñosa y Ávila, teniendo siempre las aguas remansadas del Adaja al este y el encinar adehesado, máximo exponente del bosque mediterráneo, al oeste. Todo el espacio natural que recorreremos hasta las inmediaciones de la capital pertenece a la ZEPA y LIC “encinares de los ríos Adaja y Voltoya” por las poblaciones de aves amenazadas y por constituir uno de los biotopos de conservación preferente a nivel de la Comunidad Europea.

Para ello os proponemos la siguiente cita:

Día: domingo 27/04/2014

        Hora:   - Plaza del Arrabal de Arévalo: 8:00 a.m.
                    - Castro de las Cogotas: 8:45 a.m.

Hasta el castro el desplazamiento se hará en los coches particulares de los asistentes. Entre el molino de la Losa y el castro el recorrido se realizará a pie por el borde de los embalses de Fuentes Claras y Cogotas (aproximadamente 12Km.) campo a través en la mayoría del trayecto. Por este motivo y por la inclinación del terreno en algunos tramos la dificultad es algo mayor que en etapas anteriores. Dependiendo de los vientos y de la temperatura, los olores de las aguas remansadas puede que no sean tan agradables como en etapas anteriores.

Una vez más se recuerda que la asistencia a estos paseos por la naturaleza es voluntaria y está abierta a todo aquel que quiera acompañarnos, pertenezca o no a La Alhóndiga, Asociación de Cultura y Patrimonio de Arévalo. Se recomienda llevar calzado deportivo, almuerzo y bebida.

18 abr. 2014

Gabriel García Márquez

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos.





“Un día como hoy, mi maestro William Faullkner dijo en este lugar: ‘Me niego a admitir el fin del hombre’. No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora, que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra […] Es por eso que invito a todos ustedes a brindar por lo que un gran poeta de nuestras Américas, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba concreta de la existencia del hombre: la poesía”.
(Fragmento del discurso que Gabriel García Márquez leyó en Estocolmo 
el jueves 21 de octubre de 1982, antes de recibir el Premio Nobel de Literatura.)

16 abr. 2014

La banda estadounidense de la escuela Bishop Ireton en España


El conjunto norteamericano está dirigido por Randall Eyles, y la última década ha ofrecido una docena de estrenos y encargos a compositores. Está formada por 34 jóvenes músicos y esta será su 38ª gira internacional. Los tres conciertos tendrán lugar en:

Viernes 18 abril (Viernes Santo) a las 12,00 horas en el Colegio San Juan Bosco [P. San Juan Bosco 1] de Arévalo (Ávila)

Domingo 20 abril (Domingo de Pascua) a las 12,00 horas en la iglesia de Santa Fe [C/ Miguel de Cervantes 3] de Toledo
Martes 22 abril a las 19,30 horas en la iglesia de San Millán y San Cayetano [C/ Embajadores 15] de Madrid

La banda ofrecerá música de J. Ph. Sousa, A. Reed, G. Bizet, J. Teixidor, F. Cesarini, M. Leigh, J. Giroux, A. Vivaldi, E. Whitacre y W. Schuman.


El concierto es GRATUITO. No se precisa reserva previa.

15 abr. 2014

La Llanura número 59

Ya tenéis a vuestra disposición en los lugares habituales de Arévalo La Llanura número 59.
En formato digital la podéis descargar en los siguientes enlaces:


En PDF
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11 abr. 2014

Exposición pictórica de Rafael Mediero

Hoy, 11 de abril, a las 19,00 horas (7 de la tarde) se inaugura en la Sala de Exposiciones Espacio San Juan de la Cruz Llama de Amor Viva de Fontiveros (Ávila), una nueva muestra pictórica de Rafael Mediero.

La exposición permanecerá abierta al público hasta el próximo 20 de Abril en horario de 18,00 a 20,30 horas ( 6 a 8,30 de la tarde).

8 abr. 2014

Historia del emperador Carlos V, rey de España, libro II, cap. 21

«Fué Juan Velázquez muy privado del príncipe don Juan y de la reina doña Isabel, tanto que quedó por testamentario de ellos. Fué hombre cuerdo, virtuoso, de generosa condición, muy cristiano; tenía buena presencia y conciencia temerosa.
Tenía Juan Velázquez las fortalezas de Arévalo y Madrigal con toda su tierra en gobierno y encomienda; y era tan señor de todo, como si lo fuera en propiedad. Trataba á los naturales muy bien; procurábales su cómodo con gran cuidado y que no les echasen huéspedes ni empréstitos, ni gente de guerra, ni otras imposiciones con que suelen ser molestados los pueblos. Daba acostamientos á muchos, de suerte que en toda Castilla la Vieja no había lugares más bien tratados.
Mandó el rey don Fernando á su segunda mujer la reina Germana sobre el reino de Nápoles treinta mil ducados cada año, mientras viviese. Los cuales el rey don Carlos se los quitó de Nápoles; y los situó en Castilla sobre las villas de Arévalo, Madrigal y Olmedo: dióle estos lugares con la jurisdición, en tanto que viviese.
Proveyó desde Flandes con cartas para los gobernadores, que así lo cumpliesen y ejecutasen.
Año 1517, á 20 de Mayo, en Madrid notificaron á Juan Velázquez las provisiones, requiriéndole que dejase las fuerzas. Y él no solo suplicó de lo que el rey enviaba á mandar, más salióse de Madrid, y fuése para Arévalo, é hízose fuerte en la villa con gente, armas y artillería. Para guardar los arrabales hizo un palenque de río á río, fortísimo; de manera que no solo podía defenderse, mas ofender.
Mucho le costó á Juan Velázquez aquella empresa; porque por ella cayó en desgracia del rey. Faltáronle los amigos, que le dejaron viéndole ir de caída; que así suele hacer el mundo. Enemistóse con la reina Germana, y gastó toda su hacienda; porque el día que le enterraron, dejó diez y seis millones de deuda. Era casado con doña María de Velasco Guevara, hija del condestable, y nieta de don Ladrón de Guevara. Fué muy hermosa, generosa y virtuosa, y muy querida de la reina doña Isabel. Con la reina doña Germana, tuvo tanta amistad que no podía estar un día sin ella; y doña María no se ocupaba en otra cosa sino en servirla y banquetearla costosamente.La reina Germana en este encuentro los echó de su casa, les quitó la honra, y destruyó la hacienda: y fué ocasión de otros grandes trabajos que padecieron; que de esta manera trata siempre el mundo á los que más valen y privan con los reyes.
Duró muchos meses en su porfía Juan de Velázquez, que ni bastaron cartas de los gobernadores, ni del rey; hasta que el cardenal envió al doctor Cornejo, alcalde de corte, con gente que procediese contra él. El cual procedió y después de muchos autos Juan Velázquez se allanó; desarmó la gente; entregó la fortaleza y villa de Arévalo; y se vino á Madrid junto al cardenal por Junio del año 1517.
Como los males nunca son solos, muriósele su hijo Gutierre Velázquez, que era el mayorazgo; y fué tan profunda la melancolía que por sus desgracias le dió, que luego perdió la vida.
La villa de Arévalo se entregó á la reina Germana; y tomó la posesión por ella un caballero aragonés criado del rey Católico, que se decía Navarros; que la tuvo en nombre de la reina Germana hasta el tiempo de las comunidades.
Como la villa vino á poder de la reina Germana, doña María de Velasco desamparó su casa.»

7 abr. 2014

Antonio Gónzalez "Antogonza"

Antonio González “ANTOGONZA” (Salamanca, 1934). Este pintor, que reside en Alicante, estudió en Ávila y Madrid, ampliando sus conocimientos en Francia, Suiza, Alemania, Holanda, Inglaterra y otros países europeos. Ha desarrollado una amplia labor como ilustrador de libros. Sus paisajes, bodegones y marinas se sitúan en la frontera de la abstracción, aunque conservan determinados rasgos figurativos. De hecho, su pintura incorpora elementos de la abstracción lumínica y del constructivismo. Comenzó a exponer en 1951, 1953 y 1955 en la ciudad de Arévalo, mostrando su obra, desde entonces, en numerosas ocasiones. Su obra ha viajado por distintas ciudades españolas, aunque también ha expuesto en Munich (Alemania, 1966), Ede (Holanda, 1971), Londres (1977) y Nueva York (1992). También ha sido seleccionado y galardonado en numerosos certámenes nacionales.

5 abr. 2014

Arévalo, topónimo de origen armenio

Colección familia García Vara
La ignorancia y el misterio han envuelto siempre el origen del topónimo Arévalo, pequeña ciudad de Ávila. Mi maestro, el Prof. Antonio Llorente Maldonado en la Universidad de Salamanca, siempre lo pasó por alto, diciéndonos, sin más, que era de origen prerromano. Y se acabó.

Don Antonio no tuvo ocasión de investigarlo a fondo; simplemente repetía lo que había dicho Corominas. Pero a mí siempre me atrajeron las etimologías imposibles y nunca he cesado de darle vueltas a esta de Arévalo.

He comprobado que un profesor de la UAM (*) vuelve sobre ella ampliando posibilidades, pero en definitiva, la investigación sobre “Arévalo” no ha prosperado nada, ya que repite lo de Corominas y lo de don Antonio, concluyendo que se trata de etimología muy difícil y misteriosa. 

Yo propongo una línea de investigación que, no habiéndola asentado todavía como contrastada y fehaciente teoría, sin embargo enciende una luz a lo lejos:

La antropóloga Virginia Mendoza Benavente me acaba de enviar un dato recogido por ella misma durante sus trabajos en Armenia, que, si no crucial y definitivo, sí lo considero relevante como para tenerlo en cuenta: el nombre de una anciana de 100 años. Yo le he sugerido que una vez encontrado este antropónimo siga buscando otros, tanto de hombre como de mujer, a la vez que topónimos o palabras con la misma fonética: Se trata de “AREVALUYS” con leves variaciones fonéticas en la última sílaba aguda. 

Si este dato fuera único y aislado, por simple coincidencia fonética, no habría que tenerlo en cuenta, pero después de las “teselas” encontradas del gran mosaico que vamos desenterrando, merece la pena seguir investigando y más sabiendo que, rastreando un poco la historia, no existe el nombre de Arévalo ni antecedentes lingüísticos antes de bien entrado el siglo XII. También hemos de tener en cuenta que, las repoblaciones de Castilla, se realizaban con gentes procedentes de Navarra y de las tierras vascongadas, actual Euskadi, gentes que bien pronto, en dos o tres generaciones, olvidaron sus formas de hablar y se mimetizaron con el castellano tan pujante por el dominio de sus reyes. No podemos olvidar que más tarde Arévalo fue la residencia de importantes nobles, contadores de los bienes de los reinos, prolongándose estos cargos , por lo menos hasta el siglo XVI - San Ignacio de Loyola, antes de ser soldado fiero, fue asistente o fámulo del contador de Arévalo, cuando ya se había olvidado el origen etimológico del topónimo. Y varios de los linajes de los que se tiene noticia asignaron a su heráldica los emblemas del león rampante, tan oriental, tan caucásico, como el águila, símbolo gráfico de los escudos de Armenia. 

En el siglo XII también se enmarcaban los pórticos de las iglesias, con líneas quebradas, llamadas también dientes de sierra, que, como apunta Xavier Musquera, no han faltado especialistas en historia del arte que digan que los escultores medievales que los tallaban, lo hacían para “recordar la tradición que cuenta cómo los conocimientos de los gremios constructores llegaron de manos de los maestros procedentes de más allá de los mares... (**)


(*) DE SUPUESTA TOPONIMIA CÉLTICA EN CASTILLA: EL CASO DE ARÉVALO (ÁVILA)*E. NIETO BALLESTER Universidad Autónoma de Madrid. (Este trabajo ha sido redactado como parte del Proyecto de Investigación BFF2003-04764. RFE, LXXXV, 2005, 2.°, págs. 321-332)

(**) Musquera Xavier. “Ocultismo Medieval. Los secretos de los maestros constructores”. Ediciones Nautilus SL Madrid, 2009. (Capítulo 13)

3 abr. 2014

El futuro del patrimonio

Colección  A.C."La Alhóndiga"
No nos parecen estos tiempos que nos ha tocado vivir los más favorables para el mantenimiento y conservación del Patrimonio común, sobre todo en lo que atañe a los inmuebles. A un periodo de obras casi faraónicas, no siempre acertadas al menos en cuanto al aspecto estético, en nuestros edificios y construcciones emblemáticas, parece que le va a suceder un periodo no corto de tiempo en el que invertir en el mantenimiento y conservación del Patrimonio va a resultar muy difícil de ver.
Sabemos de las dificultades para mantener edificios públicos, sobre todo los de titularidad municipal, debido a la escasez de recursos. Por eso creemos llegado el momento de gestionar con otras perspectivas dichos espacios. Ahora es cuando conceptos como sostenibilidad, equilibrio presupuestario, racionalidad de uso, participación ciudadana, etc., toman un protagonismo esencial. En esa limitación de recursos es donde se encuentra, a nuestro juicio, el mayor peligro, porque mucho de lo invertido con anterioridad, también se acertó en numerosas ocasiones, corre serio riesgo de perderse. O puede ocurrir que edificios como el antiguo Colegio de los Jesuitas terminen siendo unas ruinas de la peor clase, las que carecen de dignidad.
Pensamos que habrá que buscar fórmulas que permitan no perder el valor de lo ya invertido en numerosos inmuebles municipales. Tal vez el primer paso sea crear un espacio de participación, en el que asociaciones de toda naturaleza, colectivos, empresas e incluso particulares, intervengan en el debate y proposición de alternativas. Es preciso que profundicen y nos permitan avanzar en la consecución del logro de preservar la mayor parte de nuestro Patrimonio en las mejores condiciones. Será en ese foro en el que las ideas deben debatirse y buscar, entre todos, la mejor salida hacia el porvenir de esta ciudad y su comarca. Conviene marcar las líneas maestras que deben dirigir la acción encaminada a lograr que la ciudad se convierta en ese foco de interés para el exterior. Arévalo ciudad de eventos, ciudad de la Cultura, atractiva al visitante, diferenciada de otras ofertas de la región, agradable para los que en ella viven, amable para los que nos visitan. Debemos encontrar entre todos la forma de desarrollar la economía conservando el Patrimonio y asegurando el legado a nuestras generaciones futuras. Los edificios históricos juegan un papel decisivo en esa labor de promoción turística, cultural, económica, etc.
Cortesía de Luis J. Martín
Un inmueble sin uso, cerrado, abandonado a su suerte, se deteriora irremisiblemente. Por ello un uso racional de los mismos permitiría mantenerlos en un mejor estado de conservación. Una solución que planteamos y que puede servir es la cesión de uso de alguno de ellos a asociaciones o colectivos que por medio de sus propios recursos, o aquellos que sean capaces de generar, garanticen la supervivencia de unos inmuebles que tienen seriamente comprometido su futuro. La colaboración de asociaciones, colectivos y empresas, asumiendo la responsabilidad que nos atañe en el mantenimiento y conservación del Patrimonio, puede ser una vía para lograr el objetivo. Del trabajo conjunto, buscando usos compatibles y que generen los recursos necesarios que permitan mantener lo ya invertido, debe partir la tarea de poner en valor nuestro Patrimonio.
Del mismo modo, las autoridades locales deben ver en los colectivos y empresas de la comarca unos aliados en la tarea que les ha sido encomendada: el buen gobierno de la ciudad. Trabajar abiertos a las propuestas de los ciudadanos, buscando que sientan estos de forma efectiva lo que son: propietarios de ese Patrimonio común, responsables de su conservación, comprometidos con las futuras generaciones para entregarles en las mejores condiciones posibles un legado de siglos. El futuro del Patrimonio es de alguna manera nuestro propio futuro, por ello somos responsables de fomentar el diálogo y la participación efectiva y eficaz en su gestión. Acortar las distancias entre la ciudadanía y los centros de decisión. Todo lo que haga falta con la intención de que no tengamos que lamentar lo que ya hace casi dos años, en el nº 31 de nuestra revista, para explicar el compromiso que nuestra asociación había contraído quedó escrito: “Oh ciudad de Arévalo, tan bella y tan perdida.
Editorial
Revista "La Llanura"
Número 52, septiembre de 2013