31 oct. 2013

La piedra roja de Excalibur

    El pasado domingo día 27 de octubre un selecto grupo de afortunados, que no llegaba al centenar de miembros, tuvo el placer de recorrer junto al autor de la novela “Por la senda de Tumut”, Luis José Martín García-Sancho, el tramo del río Adaja comprendido entre Tiñosillos y Arévalo con un recorrido de 18 km. Lo que en la citada novela se corresponde al tramo que las tribus protagonistas recorrían hace miles de años entre Pino Tiñal (Tiñosillos) y Pino Vaceal (Arévalo) siguiendo el cauce del río Agual (Adaja).
    No es un paisaje nuevo para muchos de nosotros, pues ya lo hemos recorrido en otras ocasiones, y ya vamos distinguiendo con dificultad aunque sin la maestría de Luisjo los animales y plantas que nos vamos encontrando. Nuestro viejos amigos los chopos, (populus nigra, populus canadensis o populus alba) mostraban su abanico de colores propio del otoño. Todo el campo se mostraba como dijera un amigo de mi padre: “...en un portentoso despliegue de rojos y dorados en casi infinitos matices: el magenta, el sepia, el color tabaco, el rojo burdeos, la púrpura, la llama; propio del otoño...”; caminando lentamente, disfrutando de lo que allí se nos ofrece, desde tiempos más antiguos que los hombres. Nos quedamos con ganas de haber llevado un ejemplar de la novela. Para la próxima salida no falta seguro. Y leer párrafos allí, junto al espino comiendo majueletas, mientras la vista se pierde viendo el planeo de las águilas y los milanos que los había y muchos, por encima de los altos pinos piñoneros que se ven a más de treinta metros sobre nosotros, en esa laderas y cortados prodigio de la naturaleza, que los ha ido conformando con el paso lento del tiempo, lluvia a lluvia, invierno a invierno. Junto al pino de dos copas.
    La mañana espléndida que nos contrató Luisjo fue de agradecer. Un sol luminoso con una temperatura más que agradable, llegando a calentar casi a eso del mediodía, nos acompañó durante todo el trayecto, donde las conversaciones variaban de un tema a otro sin solución de continuidad, como bien saben los que nos han acompañado en algunas ocasiones. Faltaba mister Chisp, pero sus obligaciones con la Cultura se lo impidieron, se debe a su público. Me consta que sufrió de lo lindo, de hecho cuando tuve oportunidad de saludarle a nuestro regreso, saludo presuroso, apenas un gesto con la mano alzada, noté envidia en su mirada. Habrá que tratar de remediarlo de alguna manera.
    Pasamos junto a los restos de Bodoncillo y cuando llegamos más o menos a la altura de lo que fue La Segobuela llegó la hora del almuerzo. Almuerzo que hubo que exigir a nuestro organizador, más que nada porque uno de los asistentes, en un ejemplo claro de exceso de educación, no se atrevía a preguntar a qué hora se almorzaba en esos parajes. Y así fuimos dando cuenta de las viandas mientras nuestra vista se perdía en el otro lado del río, mirando hacia Montejuelo, indicando a los que no lo sabían dónde estaba situada las Ilejas y dónde La Tejada.
    Si la curiosidad a alguno le aprieta sobre los animalitos que se pueden ver sin demasiado esfuerzo, les diré que Luisjo mandó una nota que aparece en la página web: Lallanura.es, tiene publicado un libro y las huellas de jabalíes, zorros y otros mamíferos son visibles incluso para los neófitos de este grupo de “pirados” que forman y gustan de llamarse “Los de La Alhóndiga”. Existen además infinidad de fotos que “los piltrafillas” se encargan de hacer y compartir; por cierto, el domingo contamos con la presencia de uno de ellos que tal vez sea el mejor de todos, cuyo nombre no diremos para no herir susceptibilidades, y aunque él se apresure a negar que sea el mejor, he de afirmar con rotundidad que el domingo lo era sin ninguna duda.
    En apenas un suspiro nos plantamos en el Soto, lugar mítico, familiar, cercano para todos los de Arévalo y pueblos limítrofes. ¿Quién no ha celebrado alguna de las otrora significativas fiestas de verano en dicho paraje? Las paellas y meriendas de familias enteras, pandas de jóvenes y de chicos en dicho paraje están en el recuerdo de casi todos. Recorrimos las fuentes que, como por arte de magia, manan entre una feraz vegetación. El agua que la ingente masa arenosa sobre la que se asienta el pinar recoge y filtra. Después mediante fuentecillas, donde tradicionalmente se ha ido a recoger agua tan salutífera, mana y corre aportando ese murmullo de agua limpia y cristalina al trino y canto de todo tipo de avecillas, que puede sonaros cursi pero es lo que allí sucede. Hoy, ese agua corre ahora libre hasta la presa natural a una cincuentena de metros del río. Allí remansada y por medio de conductos subterráneos naturales se incorpora al curso del Adaja, al que nutre de agua limpia. Y digo ahora, porque hubo un tiempo en el que un molino, todavía testigo mudo de un pasado más glorioso para muchos, retenía en su presa el agua manante de las fuentes del Soto, agua que movía la muela. El molino allí permanece y los restos de la muela también. Quedan según algunos, pues no pudimos escucharlos, los ecos de canciones que hablan de una molinera y de un mozo que solía visitarla sin que lo supiera el titular del negocio, esto es, el molinero; aunque no queda claro si se refieren al molino de abajo o al de arriba, en cualquiera de los casos, el mozo dormía con la molinera y no le cobraba la maquila. Desconocemos las razones de tan aparentemente mal negocio.
    Y alguno puede que se pregunte que a qué viene el título de esta crónica, que qué tiene que ver lo relatado con la piedra roja de Excalibur. He de deciros que para algunos, la piedra en la que se encontraba clavada la famosa espada del rey Arturo era un piedra de color rojo (cuarcita roja). Para otros, se trata de una magnífica piedra tallada, usada como hacha de mano, conocida en términos técnicos como industria lítica o bifaz. Este bifaz fue tallado hace 400.000 años por el homo heilderbergensis quien la utilizó como hacha de mano, siendo la única pieza de industria lítica encontrada hasta este momento en el yacimiento de Atapuerca, en el que se han exhumado más de 5.000 fósiles humanos. Los paleontólogos la bautizaron inmediatamente con el nombre  de Excalibur. Está tallada en cuarcita roja, un material poco frecuente en esos parajes lo que la confiere un cierto halo de misterio.
     Según las fuentes, las del Soto, en ellas pudimos recoger unos fragmentos de cuarcita roja, diminutos pero que destacaban sobre el resto de las piedras que descansan en el lecho de dichas fuentecillas. De las conjeturas se encarga otro departamento. Pero puede tratarse del argumento de la próxima novela de Luisjo, que en un descuido dejó restos de lo que estaba pensando cuando preparó la visita. Se rumorea que la vieja Gara sigue manteniendo relaciones frecuentes con el tal Luisjo y que lo de la molinera es un bulo que propalan las lenguas de doble filo, las mismas de las que hablara Rafael de León en tan afamado poema. De todas formas según dicen: “Todos los años, en la primera luna nueva del verano, se celebraba la noche de Jara, la gran fiesta del clan de los Lobos” y dicen que se sigue celebrando este tipo de reuniones, pues solsticios y equinoccios siguen sucediéndose. Claro que también puede ser que el agua del Soto no sea tan salutífera como dicen y emane ciertos efluvios y que no estemos más que adormecidos en dulces evocaciones. Aunque las piedrecillas rojas las tengo en mi poder, de eso no hay duda.

 Fabio López

28 oct. 2013

Juan Martín García-Sancho presenta su novela “El sueño de la hormiga gigante”

El viernes, 25 de octubre, en la Sala de Cultura de Caja España-Duero, organizado por “La Alhóndiga”, Asociación de Cultura y Patrimonio, tuvo lugar la presentación de la novela “El sueño de la hormiga gigante”, del escritor arevalense Juan Martín García-Sancho.

A Juan que actualmente ejerce su profesión de médico inmunólogo en el Complejo Asistencial Universitario de León, le gusta decir que aunque no lo necesita para vivir tiene la necesidad de contar historias, crear personajes.

Después de una breve y emotiva presentación a cargo de su hermano Luis José Martín García-Sancho, Juan nos explicó, a lo largo de 50 minutos, algunos de los pormenores y fundamentos de su nueva novela en la que el protagonista se muestra atrapado en un mundo poblado por pesadillas, no acierta a comprender ni dónde se encuentra ni por qué. Solamente los sueños poseen la textura balsámica de lo auténtico y le regalan instantes pasados y perdidos. Embarcado en una aventura absurda con seres irreales llegará a entender los motivos de su prisión cuando consiga recordar ese sueño que se le repite y se le olvida y alcance a entrelazarlo con el de aquella hormiga gigante que le atrae y le repugna. Al fondo de las pesadillas y los recuerdos siempre resaltará su propia imagen pero, acaso, distinta.

El autor encuentra sus fundamentos literarios en el surrealismo: Bretón, Louis Aragón, Buñuel, Dalí, Paul Éluard… En los dibujos animados y en los cuentos de Perrault, de los hermanos Grimm o de Lewis Carroll. Encuentra referencias literarias en “La Eneida” o en “La Odisea”, en los poetas del 27, en “Poeta en Nueva York” de Lorca, en las muchas escenas oníricas que nos ofrece el cine, haciendo especial referencia a las inolvidables “La Edad de Oro” o “Un perro andaluz” del genial Luis Buñuel.

Juan Martín García-Sancho relata como, por supuesto, utiliza en sus obras un sustrato real basado en anécdotas vividas o escuchadas con connotaciones de humor absurdo, sin sentido, descacharrante.

Terminó el autor haciéndonos partícipes de su agradecimiento a las personas que influyeron de forma notoria en despertar en él el gusanillo por la lectura y de la que se deriva su actual pasión por escribir: a sus amigos de la infancia, Carlos Hebrero y Pedro Martín, lectores privilegiados en otros lares que se nos escapan; a su hermano Julio; a sus padres Cesar y Candelas…

23 oct. 2013

Por la senda de Tumut. Segunda etapa

El próximo domingo 27/10/2013, recorreremos la segunda etapa de La senda de Tumut.


En esta ocasión será entre Arévalo (Pino Vaceal) y Tiñosillos (Pino Tiñal) siguiendo el cauce del río Adaja (Agual). Con un recorrido de 18 km.

El curso de este río es acompañado por un rico soto, formado por árboles y arbustos de ribera, pero también por una importante masa forestal denominada el corredor del Adaja, constituida por pinares de pino resinero y piñonero, único y último bosque de entidad en una comarca altamente deforestada por prácticas agrarias seculares.
El corredor del Adaja es utilizado por innumerables especies de fauna y flora para desplazarse entre el norte y el sur de la cuenca del Duero. Y, a pesar de que es una pieza clave para la conservación de espacios y especies amenazadas, ha sido olvidado, ignorado y ninguneado por nuestros dirigentes políticos de una forma reiterada.

Resulta inexplicable que el Lugar de Interés Comunitario (LIC) Riberas del Adaja y afluentes, adquiera esta figura de protección, sólo cuando el Adaja abandona la provincia de Ávila, cosa carente de toda base lógica o científica, ya que se trata de la misma unidad geográfica, hidrológica, geológica, biológica y ecológica. No existiendo distinción alguna que justifique la exclusión de este LIC de las riberas que se extienden aguas arriba del término municipal de Arévalo.
De hecho, de las 231 especies de aves que se han observado en la comarca, 167 se han anotado alguna vez en esta estrecha franja de terreno. Algunas de ellas consideradas por la Comisión Europea con el mayor grado amenaza. De estas, las doce más representativas son: totovía, cogujada montesina, carraca, curruca rabilarga, martín pescador, búho real, halcón peregrino, águila calzada, milano negro, águila culebrera, milano real y águila imperial ibérica, estas dos últimas catalogadas en peligro de extinción.
El otoño está fantástico y seguro que la explosión de color a nadie dejará indiferente.
Recordaros que con esta propuesta de La senda de Tumut pretendemos remontar el cauce del río Adaja hasta su nacimiento en diez etapas, emulando a los personajes de mi novela Por la senda de Tumut.
Visitaremos parajes como las fuentes del Soto, viejas norias e impresionantes cortados.
Esta que ahora os propongo es la segunda etapa. la primera la hicimos el pasado domingo entre el puente de Rumel y Arévalo y la próxima será en el mes de noviembre entre Tiñosillos y Villanueva de Gómez.

2ª etapa de la senda de Tumut:
- domingo 27/10/2013
- Hora de salida: 8:00 de la mañana
- Lugar: Plaza del Arrabal de Arévalo

(La hora aproximada de regreso a Arévalo será entre las 14:30 y las 16:00). Se recomienda llevar calzado deportivo, agua y almuerzo.

21 oct. 2013

Anuario Vaccea

Ponemos enlace al Anuario Vaccea, editado por el Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg de la UVa, que nos ha sido notificado por Diego Sobrino.
Lo incluimos, de igual forma en nuestra página documental para su acceso por parte de los interesados.

20 oct. 2013

VII CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE EL CAMINO DE SANTIAGO.

En torno al VII Ciclo de Conferencias sobre El Camino de Santiago, podremos asistir el próximo 22 de octubre, a las 20,00 horas, en la Casa del Concejo de Arévalo, a la Conferencia titulada "El Camino Mozárabe" a cargo del escritor Jesús Sánchez Adaliz.

19 oct. 2013

Por la senda de Tumut: Primera etapa

Del Puente de Rumel a Arévalo. (Del Pino de Rúnel al Pino Vaceal) Con un recorrido de 18,5 Km. por el camino conocido como Cordel Real de Merinas de Arévalo al Puente Rumel, entre los pinares que acompañan el cauce del Adaja por su margen izquierda.

El inicio será en el Puente Rumel en el término municipal de Olmedo y en final en la ermita de la Caminanta en Arévalo.




17 oct. 2013

“La Alhóndiga” organiza una conferencia sobre los mudéjares en Arévalo

“La Alhóndiga”, Asociación de Cultura y Patrimonio organiza la conferencia “La aljama mudéjar de Arévalo: un caso singular” .

El próximo viernes, 18 de octubre, a las 20,30 horas tendrá lugar en la sala de conferencias de Caja España-Duero, situada en la calle del Capitán Luis Vara, número 3 de Arévalo, la conferencia “La aljama mudéjar de Arévalo: un caso singular”.
Correrá a cargo del profesor de Historia Medieval José Luis Pascual Cabrero.

José Luis Pascual Cabrero es Profesor–Tutor de la UNED en el Centro Asociado de Segovia desde el curso 2007/08. Licenciado en Historia, está especializado en Historia Medieval.
Participa en distintos proyectos de investigación relacionados con los mudéjares castellanos, así como en distintos seminarios, congresos y eventos de difusión científica relacionados con la historia y el patrimonio. Fruto de su investigación es la edición de monografías y artículos en distintas revistas.

El acto estará presentado por María Monjas Eleta, profesora de la facultad de periodismo de la Universidad de Valladolid.

La conferencia se encuadra en un ciclo sobre “Judíos, moriscos y mudéjares” que la Asociación Cultural “La Alhóndiga” está organizando y que busca tener su continuidad a lo largo del próximo mes de noviembre. 

16 oct. 2013

Homenaje a José Antonio Arribas

El próximo domingo, día 20 de octubre, a las 13,45 horas, y desde la plaza Mayor de Palacios de Goda se le realizará un homenaje al pintor José Antonio Arribas en el contexto de la programación de actos que, en el Día de la Salud, se celebrará en esa localidad.

15 oct. 2013

La Llanura número 53

Nuestro número 53 de La Llanura de Arévalo se reparte a lo largo de la mañana en los sitios habituales, como cada 15 de mes.
Ya está disponible en los enlaces digitales y se ha enviado a nuestros suscriptores.

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13 oct. 2013

De paseo por "La senda de Tumut"


Todos los años, en la primera luna nueva del verano, se celebraba la noche de Jara, la gran fiesta del clan de los Lobos”.
Así empieza “Por la senda de Tumut”, mi primera novela.
Como sabéis toda la historia transcurre entre las dunas de los esqueletos (pinares del Adaja) y el Valle de las Flores (Valle de Amblés) con un hilo conductor que es el río Agual (Río Adaja).
Pero dejemos que una de sus protagonistas, la anciana Gara, nos lo explique:
            - Nunca olvidéis que nosotros descendemos del clan de los Cazadores de Mamuts, que era uno de los más antiguos y poderosos de la zona. Seguían a los animales cuando, antes del verano, empezaban a remontar el curso del río Agual hacia el sur, hasta llegar al valle de las flores de alivés. Las manadas de Mamuts eran acompañadas por tal cantidad de animales que, desde la lejanía, oscurecían la pradera. Los cazadores llamamos a esta migración el río que camina. Cuando llegaban a las dunas de los esqueletos, la nube de polvo que levantaban era tan grande que se podía divisar desde tal distancia que se tardaría más de una jornada en recorrerla.
            Los Cazadores de Mamuts seguían al río que camina hasta el valle de las flores en verano y regresaban hasta la gran llanura en otoño, antes de que las nieves y el hielo cubrieran el valle. Además, allí quedaban muy pocos animales en invierno y las condiciones de vida eran más severas que en la gran llanura. Aunque los abuelos contaban que a los otros hombres les costaba más trabajo bajar del valle, y había años que ni siquiera lo hacían, pues se desenvolvían mucho mejor que nosotros en la nieve y en el frío.
El clan de los Cazadores de Mamuts acompañaba los desplazamientos de estos animales y sólo cazaban cuando lo necesitaban para comer o abrigarse. Muchas veces eran individuos que los leones habían dejado malheridos o cachorros  que quedaban moribundos en el trayecto. Las pieles y los huesos de los mamuts eran perfectas para nuestros hogares y nos resguardaban del frío, del calor e incluso de las bestias.
Los mamuts abrían amplias sendas en los bosques, en las dunas, en las praderas, que eran seguidas por multitud de animales. Nosotros mismos seguimos utilizando las antiguas rutas de los mamuts para desplazarnos entre el norte y el sur pues, como sabéis, cuando nuestros hermanos caballos, uros o bisontes se marchan en busca de mejores pastos, nosotros les acompañamos por la senda de Tumut. El último mamut al que yo conocí cuando era una niña.

En esta ocasión os propongo emular a los personajes de la novela, que bien pudieron ser nuestros antepasados, con un largo paseo de varios días:
Recorrer la senda de Tumut en etapas. Que no es otra cosa que remontar el río Adaja hasta su nacimiento. Cuando sea posible por caminos que acompañen su cauce y, en otras ocasiones, cuando no existan caminos, campo a través.
Las dos primeras etapas de la senda de Tumut serán en octubre, siempre que el tiempo lo permita:
- 1ª Etapa: Del Puente de Rumel a Arévalo. (Del Pino de Rúnel al Pino Vaceal) Con un recorrido de 18,5 Km. por el camino conocido como Cordel Real de Merinas de Arévalo al Puente Rumel, entre los pinares que acompañan el cauce del Adaja por su margen izquierda.
El inicio será en el Puente Rumel en el término municipal de Olmedo y en final en la ermita de la Caminanta en Arévalo.
El cordel atraviesa los términos de Olmedo y Ataquines de Valladolid, Montejo de Arévalo y Donhierro de Segovia y Palacios de Goda y Arévalo de Ávila.
En la primera mitad del recorrido el bosque es principalmente de pino piñonero, con algunos ejemplares de grandes dimensiones y en la segunda mitad, de pino resinero. El río está acompañado en la totalidad de su recorrido por un rico y diverso bosque de ribera por lo que está catalogado como LIC (Lugar de interés comunitario del río Adaja y afluentes). A toda esta unidad ecológica de río, bosque de ribera, laderas y pinares se le conoce como Corredor del río Adaja, espacio que por sus valores naturales debería ser declarado ZEPA (Zona de especial protección para las aves). En varias ocasiones se ha solicitado esta protección a la Junta de Castilla y León sin ninguna respuesta hasta la fecha.


Para ello quedamos:

           Lugar: Plaza del Arrabal de Arévalo
                   Día: 20/10/2013
                        Hora: 8:00 a.m.

Una vez más, recordamos que estos paseos están abiertos a todo aquel que quiera acompañarnos. Se recomienda llevar calzado deportivo, agua y almuerzo. La hora aproximada de llegada a Arévalo será entre las 14:30 y las 16:00 horas


El siguiente paseo se realizará el 27/10/2013 entre Arévalo y Tiñosillos. Próximamente daremos más detalles sobre su recorrido.

10 oct. 2013

Exposición fotográfica ‘Del Cielo y de La Tierra’

“La Alhóndiga de Arévalo” en colaboración con la Fundación “Las Edades del Hombre” organiza la exposición fotográfica ‘Del Cielo y de La Tierra’

La asociación de Cultura y Patrimonio “La Alhóndiga”, en colaboración con la Fundación “Las Edades del Hombre” organiza la exposición fotográfica ‘Del Cielo y de La Tierra’ del arevalense, afincado en Valencia, Chuchi Prieto. Está dedicada a las sedes que han albergado en España una edición de Las Edades del Hombre.
La exposición recorre, de la mano de este fotógrafo, los templos que desde 1988 han sido sede de las 16 ediciones de “Las Edades del Hombre” que se han hecho en España, así como de la catedral de la Almudena de Madrid, catedral en la que en el año 2005 tuvo lugar la muestra ‘Inmaculada’, inspirada en el ciclo de las diócesis castellano-leonesas.
Chuchi” Prieto se aficionó a la fotografía muy joven. Conoce y estudia casi todas las técnicas fotográficas, desde las más puras y clásicas hasta las más avanzadas y modernas. A lo largo de su carrera ha ido perfeccionado sus conocimientos de laboratorio, iluminación, medición de la luz. En la actualidad trabaja la fotografía digital de forma autodidacta.
Es el creador de una técnica de gran impacto visual a la que ha denominado “ESCANERGRAMAS”, y que se trata de la captación de imágenes sin el uso de cámara fotográfica. Forma parte de la Agrupación Fotográfica Valenciana, AGFOVAL en la que participa de forma activa con exposiciones, charlas, cursos y coloquios.
Desde hace 12 años se dedica a la fotografía expositiva y de concurso, habiendo obtenido, durante este periodo, numerosos primeros premios y menciones. Ha expuesto en diferentes salas y sus obras han sido adquiridas por entidades públicas, crediticias y coleccionistas privados.
Con la muestra “Del Cielo y de La Tierra”, La Alhóndiga de Arévalo considera que cierra el círculo que la Asociación Cultural abrió en noviembre de 2009, proponiendo que Arévalo acogiera un exposición de Las Edades del Hombre. De esta forma queremos que la exposición de “Chuchi” Prieto, precisamente el autor de la fotografía que ilustró el cartel con el que desde la asociación alentamos sobre los beneficios que iba a suponer para Arévalo albergar lo que ahora es “Credo”, acompañe a esta en las fechas ya próximas a su clausura.
“Del Cielo y de La Tierra”, que se organiza en torno al 25 aniversario de la Fundación “Edades del Hombre”, inaugurará el próximo jueves, 10 de octubre a las 20,00 horas, y permanecerá abierta hasta el 3 de noviembre, en la sala de exposiciones de "La Alhóndiga", Asociación de Cultura y Patrimonio, en la calle Caldereros, (frente a la iglesia de El Salvador).

6 oct. 2013

Actividades para el mes de octubre

Estas van a ser las actividades que tenemos programadas, desde nuestra Asociación Cultural,  para el mes de octubre:

- Domingo, 6, visita al patrimonio de San Juan de la Encinilla.

- Jueves, 10, inauguración de la exposición "Del Cielo y de La Tierra". Fotografías de Chuchi Prieto.

- Viernes, 18, conferencia sobre "mudéjares" a cargo de José Luis Pascual, profesor de Historia Medieval.

- Viernes, 25, presentación del libro "El sueño de la hormiga gigante" del escritor arevalense Juan Martín García-Sancho.

- Domingo, 20, excursión medioambiental de la mano de Luis José Martín García-Sancho. Iniciaremos la ruta "Por la senda de Tumut". Del puente Rumel en Olmedo hasta la Ermita de la Caminanta en Arévalo (18 km.)

- Domingo 27, segunda etapa de "La senda de Tumut". Ermita de la Caminanta, en Arévalo, hasta Tiñosillos, por los pinares del Adaja (18 km.)

5 oct. 2013

Del Cielo y de la Tierra

El próximo jueves, 10 de octubre, a las 20,00 horas (8 de la tarde), tendrá lugar la inauguración de la muestra "Del Cielo y de la Tierra". Está compuesta de 27 fotografías de una calidad excepcional y son obra de nuestro querido amigo y paisano Jesús Prieto Cermeño, "Chuchi".
La exposición se hace en colaboración con La Fundación "Las Edades del Hombre" en torno a la celebración del 25 aniversario de la misma.
Podrá ser visitada, desde el 10 de octubre al 3 de noviembre, en la sala de exposiciones de "La Alhóndiga", Asociación de Cultura y Patrimonio, en la calle Caldereros (frente a la iglesia del Salvador).


2 oct. 2013

Visita al patrimonio de San Juan de la Encinilla

El próximo domingo, 6 de octubre realizaremos una visita al patrimonio monumental de la localidad de San Juan de la Encinilla. 
Partiremos a las 4,30 horas de la tarde desde la plaza del Arrabal de Arévalo. Llegaremos a San Juan de la Encinilla sobre las 5 de la tarde y podremos visitar la iglesia parroquial que bajo la advocación de San Juan Bautista posee una impresionante armadura mudéjar así como un magnífico coro.
Posee de igual forma un excepcional conjunto de bienes muebles entre los que destaca el retablo mayor.
Como en otras ocasiones la excursión se realizará en coches particulares.

1 oct. 2013

LA SULAMITA

Lo que resulta ahora es que, como nosotros dábamos tanta Historia Sagrada en la escuela, los que entonces éramos muchachos nos sabíamos muchos nombres e historias que ahora ya los jóvenes de ahora ni se los pasa por la imaginación. Y los días de escuela que más nos gustaban eran precisamente los miércoles, porque era el día que dábamos Historia Sagrada casi toda la mañana; y era lo más bonito, cuando la historia de Esaú y Jacob, por ejemplo: cuando Esaú llegó muerto de hambre a su casa, después de estar cazando todo el día, y vio a su hermano Jacob que se estaba comiendo en la cocina un plato de lentejas, y se lo cambió por la primogenitura, que era una cosa que había entonces, una ley que decía que todo pertenecía al hermano mayor. Y luego también, cuando Jacob se puso la piel de un cabrito sobre los hombros, y su padre, que estaba ciego, le confundió con Esaú que tenía mucho pelo en los brazos y en todo el cuerpo. Y lo mismo cuando Jacob iba a buscar novia para casarse y se encontró con su prima Raquel que estaba dando de beber a las ovejas, o cuando ya era viejo y lloraba cuando le trajeron una túnica de su hijo José y él creía que le habían devorado los leones. ¡Cuidado que era bonito! Y lo de la hija del Faraón que iba a bañarse al río y se encontró a Moisés en una canasta de la ropa que le habían puesto pez para que no entrase el agua.
¡Cuidado que era bonito!

Todas estas historias decía la Historia Sagrada que venían en la Biblia, pero que ésta no se podía leer. ¿Y por qué no se iba a poder leer? «Pues, ¿sabéis por qué no se puede leer?», dijo Ignacio. «Pues yo sí que lo sé: porque cuenta todo lo de los hombres y las mujeres, y yo lo he leído». Y, entonces, nos contaba que un día el rey David se había asomado a la ventana y había visto a una mujer desnuda, bañándose en un huerto. Y que también se decía allí en la Biblia esto y lo otro de los pechos y los muslos de otra mujer: la Sulamita se llamaba, dijo. «¡Hala!, decíamos nosotros, no puede ser». Así que ya nos trajo un libro de la Biblia de su casa, que la tenían allí en el sobrado, en un baúl viejo, de un tío suyo cura, hermano de su abuelo, y él se la había encontrado rebuscando cosas; y, allí en el huerto o jardincillo de mi casa la empezamos a leer muchos días debajo de la higuera. Y de vez en cuando, teníamos que decir: «¡Hala!», pero que siguiera leyendo hasta que apareció lo de los pechos y los muslos de la Sulamita, aunque ninguno queríamos leerlo en voz alta y nos pasábamos el libro apuntando con el dedo los renglones: «¡Ahí, ahí!». Y también decía allí que la Sulamita bajaba al huerto con su amado, y se escondían. «¡Hala!». 

Y dijo Ignacio: «Pues estas cosas son las que don Abdón lee en la iglesia, sólo que en latín». «¡Hala!, decíamos nosotros. Eso sí que no puede ser. ¿Cómo va a leer eso?». Porque era la palabra de Dios la Biblia, nos decía don Abdón en la catequesis. ¿Y entonces? No sabíamos lo que pensar, pero que, de todas maneras, nos teníamos que confesar por haber leído la Biblia, ¡qué remedio! Pero dijo Ignacio: «¿Y si os pregunta don Abdón en qué pensabais, cuando leíamos lo de los pechos y los muslos y el pelo negro?». Porque era verdad que todos habíamos pensado en seguida, mientras leíamos todo eso en la Merceditas precisamente, que se la notaban mucho los pechos y tenía un pelo muy negro, y era muy morena, y tendría bonitos muslos, ¿no? «Como columnas», decía también Ignacio. «¡Hala!», decíamos nosotros. Pero ¿cómo íbamos a decir esto? No sólo porque nos daba vergüenza, sino porque la comprometíamos a la Merceditas, y ella no sabía nada de nada, ni que pensábamos en ella, cuando leíamos lo de los muslos y los pechos, o que la llamábamos «La Sulamita». Y así lo dejamos; aunque seguíamos leyendo y leyendo también otras cosas, y lo de Job, que estaba sentado en un muladar, y nos extrañaba, ¿no? Hasta que un día que estábamos en la catequesis y dábamos también allí Historia Sagrada, fue Ignacio y dijo, cuando le preguntaron, que Salomón era hijo de David, pero que había tenido antes un hermano mayor, que se murió de pequeño y había nacido antes de casarse sus padres. Y entonces don Abdón se paró un poco y le dijo: «¿Y cómo sabes tú eso?». Y contestó Ignacio: «¡Anda!, pues porque sí, porque lo sé». Pero al final nos estrecharon el cerco y tuvimos que contar que habíamos leído la Biblia. Y se armó una, y nos castigaron. Pero luego ya, la Merceditas se fue a aprender corte y confección a algún colegio o academia, y ya fuimos dejando de leer la Biblia. Aunque era bien bonita y estaba, además, bien encuadernada la Biblia del tío cura de Ignacio, hermano de su abuelo, que ponía al principio con letras rojas de imprenta: «Bernabé Fernández, Presbítero»; y cuando la tuvimos que entregar a don Abdón, como habíamos leído mucho lo de la Sulamita y los dedos se habían señalado, tuvimos que andar borrando bien las huellas con miga de pan, que es el borrador mejor. Y todavía se notaba un poco, cuando acabamos; pero, como la Biblia no se podía leer, ¿a ton de qué iba a andar don Abdón fijándose, no? Y la entregamos. Pero bien bonita que era.

José Jimenez Lozano
Los grandes relatos