29 ago. 2013

Apertura del Castillo de Narros de Saldueña

Desde el Ayuntamiento de Narros de Saldueña me mandan la siguiente información/ invitación que os trasmito: APERTURA DEL CASTILLO DE NARROS DE SALDUEÑA POR UN DÍA. Los actos tendrán lugar en la plaza del castillo de Narros de Saldueña a partir de las 19 horas, donde se abrirá el patio de armas del castillo durante 2 horas para todos los asistentes. 
Mando un archivo con el cartelillo. Yo cumplo trasmitiendo la invitación para ver el patio de armas, que es casi imposible de ver (me costó años entrar), y advirtiendo que es uno de los más lamentables pastiches perpetrados en nuestro patrimonio. Luego hay un concierto en la plaza ante el castillo.
José Luis Gutiérrez Robledo

28 ago. 2013

El cardenal Espinosa

Don Diego de Espinosa Arévalo nació en Martín Muñoz de las Posadas en el mes de septiembre de 1513. Por esta razón aquí se está celebrando este verano una serie de actividades culturales para dar a conocer la figura de tan ilustre personaje, al cumplirse el quinto centenario de su nacimiento. No son muchos los datos biográficos que conocemos de él. Sabemos que estudió Leyes en la Universidad de Salamanca y que en su adolescencia recibió las “órdenes menores”, por lo que, al parecer, iniciaba una carrera eclesiástica compatibilizando el estudio de leyes civiles y leyes canónicas, pero muy pronto abandona la carrera eclesiástica para orientarse a la carrera civil. A pesar de este abandono, en su madurez se da cuenta de que esto no había sido una buena idea y en enero del año 1564, con 51 años de edad, recibe licencia para ordenarse de presbítero, cosa que consigue el 5 de marzo de ese mismo año.
En su “curriculum” pasa por puestos importantes: oidor en la Audiencia y Chancillería de Valladolid, oidor de la Casa de Contratación de Sevilla, regente en el Consejo Real de Navarra, consejero en el Consejo Real de Castilla y por deseo expreso de Felipe II (1565) Presidente del Consejo Real de Castilla e Inquisidor General (1566), tras la destitución de Fernando Valdez. Por estos años uno de los muchos asuntos a resolver era el problema de la rebelión de los moriscos del antiguo reino de Granada y en este campo dictó una serie de providencias que prohibían el uso de su lengua, mandaban la entrega de libros y ordenaban la aceptación de los ritos y costumbres castellanas. Estas disposiciones fueron aprobadas por la mayoría del Consejo, con la oposición del Duque de Alba, y sin duda influyeron en la llamada “segunda rebelión de las Alpujarras” (1568-1570). En febrero de 1568 es nombrado obispo de Sigüenza y en marzo de ese mismo año el papa Pio V, a propuesta del rey, le entrega el capelo cardenalicio. De todo esto lo que queda muy claro es que Espinosa fue siempre un fiel servidor a su rey y este lo tuvo siempre en gran aprecio, valorando su entrega y su rectitud al servicio de los ideales de la Corona y de las Reformas del Concilio de Trento.
Por aquellos años otro tema político de vital importancia fue el de la rebelión de los Paises Bajos. Este asunto consiguió dividir a los principales líderes políticos que rivalizaban en dirigir aquella vasta monarquía de gigantescas dimensiones  y con problemas tan complejos (familiares, políticos, militares, religiosos, diplomáticos, económicos). En primer lugar estaba el partido del gran Duque de Alba, que, frente al problema que nos ocupa, intentó sofocar la rebelión con una política dura, represiva y sanguinaria, que no dio resultado. En segundo lugar estaba  el partido acaudillado por Ruy Gómez, príncipe de Éboli, que trataba de imponer una política de transigencia y reconciliación que tampoco dio resultado. En esta línea se encontraba el cardenal Espinosa, aunque debido a su muerte temprana y precipitada, en 1572, no tuvo tiempo de ponerla en práctica.
Esto en pocas líneas es el resumen de su biografía, pero mucho más importante fue su legado para el pueblo donde nació. Allí, cerca de la plaza de su pueblo, construyó un palacio de estilo renacentista, que él no pudo habitar debido a su muerte prematura, y que ha sobrevivido a duras penas  cerca de 500 años, con su magnífica portada, con las dos torres que lo custodian y con su amplio y luminoso patio interior. Allí, en la iglesia de su pueblo, quiso ser enterrado y para esto se reformó la cabecera del templo constituyendo un conjunto artístico de los más bellos del contorno.
 Las elevadas proporciones de su capilla mayor, de su transepto y de su crucero, la elegancia de sus bóvedas del último tercio del siglo XVI y sobre todo el magnífico retablo del altar mayor del más puro estilo herreriano, que nos recuerda al del monasterio del Escorial. La sobriedad, la simetría, el equilibrio, el orden, la armonía son los valores principales de este retablo, que tanto se diferencian de los exuberantes retablos barrocos que llenaron nuestras iglesias durante los siglos posteriores.
 En el muro del Evangelio de esta misma capilla mayor se construyó el mausoleo del cardenal Espinosa. Aparece en el centro una magnífica estatua del cardenal, que le representa arrodillado en un almohadón ante un reclinatorio, sobre el cual hay un libro abierto. Destaca  la ampulosidad de su traje cardenalicio, la majestuosidad de su figura, la riqueza de su mármoles, todo ello dentro de un escenario de muy nobles dimensiones que nos recuerda la grandeza de las estatuas orantes del presbiterio del monasterio del Escorial, obras del gran escultor italiano Pompeio Leoni, que es también el autor de este mausoleo. El conjunto lo mandó hacer el sobrino del cardenal, Don Diego de Espinosa, heredero del mayorazgo y titular de todas las capellanías que el cardenal dejó en esta iglesia. La obra se ejecutó entre el año 1577 y 1579 y costó un total de 1900 ducados. El bello epitafio de la parte superior del mausoleo canta así la gloria del cardenal:

“Pusieron en él toda su excelencia
La estrella y la virtud partidamente
La estrella le subió a real potencia
Virtvd le dio el tenella dignamente

Con mitra y con capelo i presidencia
Regio sacro i profano iuntamente
Aqví nascio primero aqvi enterrado
Espera renascer de lvz cercado”

26 ago. 2013

Recital poético "Fray Luis de León"

Se celebró el pasado sábado 23 de agosto una hermosa velada poética organizada por las asociaciones “Amigos de Madrigal” y “La Alhóndiga de Arévalo en torno a la figura de Fray Luis de León.

En una excepcional noche del mes de agosto, en el espacio impresionante del claustro del que fue convento de San Agustín en Madrigal de las Altas Torres, conocido también como Extramuros, un grupo de aficionados a la poesía acudimos a la llamada de las asociaciones “Amigos de Madrigal” y “La Alhóndiga de Arévalo”, para asistir a una velada poética en torno a la figura de Fray Luis de León.

Después de hacer la preceptivas presentaciones, que estuvieron a cargo de Rufino González, presidente de “Amigos de Madrigal”, tomó la palabra Segundo Bragado que se había encargado de coordinar el acto poético. Segundo hizo una breve pero sentida glosa a Fray Luis y a los restos del convento Extramuros, lugar en el que el poeta pasó sus últimos días. Aquí murió y aquí, dicen, reposan parte de sus restos.

Poetas y rapsodas de Madrigal de las Altas Torres y de Arévalo recitaron poesías de Fray Luis de León, propias o de otros autores, pero todas ellas en el contexto del poeta o de espacio Extramuros en el que se desarrolló el acto. De igual forma se intercalaron canciones interpretadas por el “Coro de Voces de la Parroquia de Madrigal”. Recitaron, además de Segundo Bragado, Esther Calvo, María Victoria García, Juan Carlos del Bosque, Fabio López, Erenia Calvo, Juan Carlos López, Susana Gutiérrez y Domiciano Martín.
Cerró el acto el presidente de “Amigos de Madrigal” agradeciendo la asistencia a los presentes y emplazándonos de nuevo para el próximo año volver a este impresionante lugar a rememorar la muerte del gran poeta y humanista Fray Luis de León, fallecido en Madrigal de las Altas Torres un 23 de agosto de 1591.

Se recupera de esta forma un acto cultural que se había venido desarrollando, de forma habitual, en la Villa de Madrigal y que pretende ser un referente que permita reunir a poetas y rapsodas de primer orden en futuras ediciones.

25 ago. 2013

La iluminación del Castillo


Desde el 21 de mayo de 2013, fecha en que comenzaron "Las Edades del Hombre" en Arévalo, han pasado 96 días.
La iluminación posterior del Castillo lleva mucho más de 96 días sin funcionar. 
Al paso que vamos ¿acabarán "Las Edades del Hombre" y esto seguirá sin funcionar?

24 ago. 2013

Mercaderes

Fuimos mercaderes extranjeros
con lo propio. Vendimos el predio,
la casa de airosas arcadas,
el ladrillo quejumbroso, la yedra
de los patios recogidos
cortamos con descuidos seculares.
De los pórticos logramos corraleras
anegadas en limo. Derribamos
las fachadas que alertaban el sol
de las mañanas de fiestas... Mercaderes
de palmeras de granito, rotondas
erizadas de rosas y susurros.
Aún lloran las fuentes su destierro
por el cauce ciego, la fragua
acalló su fuego y los telares
ardieron en el rayo de la luna:
sin muela los molinos, sin vino
las tinajas pudren sus paredes;
los granos vacíos rebosan las paneras
con secos estertores de duelo.
Mercaderes hemos sido. Mercaderes
de las liras de antaño. Duermen
los versos arias en las puertas,
con hechizo talar hablan los rincones.
Mercaderes hemos sido de llanuras
inermes, de tesoros ocultos:
desterramos las colinas a los valles
y llenamos de ruinas los poblados
hasta arriar el gozo de sus frentes.
Hemos sido mercaderes de una herencia
recibida, como ajena malgastada.
Mercaderes. Hemos sido mercaderes...
Mercaderes extranjeros con lo propio.

Francisco Javier Rodríguez Pérez
Fotografía: David Pascual Carpizo

22 ago. 2013

20 ago. 2013

Recital poético "Fray Luis de León"

Las asociaciones “Amigos de Madrigal” y “La Alhóndiga de Arévalo” organizan de forma conjunta un recital poético en homenaje a Fray Luis de León.



El próximo viernes, 23 de agosto de 2013, se celebrará en el convento Extramuros de Madrigal de las Altas Torres un acto poético organizado por las asociaciones “Amigos de Madrigal” y “La Alhóndiga de Arévalo”.
El acto, que pretende ser un homenaje al poeta en el 422 aniversario de su muerte entre los muros de este lugar, comenzará a las 21,00 horas.
Se quiere, con esto, recuperar una actividad que se estuvo haciendo en la villa de Madrigal durante muchos años y que en el último, de forma incomprensible dejó de realizarse.
En el recital está previsto que participen diversos poetas y rapsodas de la Tierra de Arévalo, Madrigal y Tierras de Medina. El grupo de voces del "Coro de Madrigal” participara musicalizando versos del insigne poeta. Rapsodas, poetas y voces musicales quieren ser participes de este importante acto en honor de Fray Luis de León, uno de los escritores y humanistas más importantes del Renacimiento español. 
La velada estará coordinada por el poeta Segundo Bragado Jiménez.
El recital poético “Fray Luis de León” se enmarca en el calendario de actividades organizadas de forma conjunta, en este año 2013, por las asociaciones de cultura y patrimonio pertenecientes a las comarcas de “Tierra de Arévalo”, “Madrigal”, “La Moraña” y “Tierras de Medina”.

18 ago. 2013

Un martes del mes de agosto

Disfrutar de una sesión de arqueología in situ y de una excepcional conferencia de historia, un martes del mes de agosto, no tiene precio.
El lunes por la noche, “Juanje” se acercó a casa, a la hora de la cena, y concretamos para el día siguiente nuestra, prevista a medias, excursión al yacimiento medieval de "Las Henrenes" en las cercanías de Cillán.
Habíamos estado siguiendo los trabajos que se estaban realizando, gracias a las fotografías que Aurora había estado mostrándonos con todo lujo de explicaciones en el muro de Facebook. Habíamos intentado en alguna ocasión acercarnos al yacimiento y, por una u otra causa, la visita no había cuajado. Quedamos pues para el día siguiente a las cinco de la tarde, en la plaza del Arrabal.
Llegada la hora y después de tomar el preceptivo café partimos Juan Jesús, su sobrina Laura y yo, hacia Cillán.
Llegamos al pueblo alrededor de las seis y, casi de inmediato, llegó Jorge. Nos dijo que había a un nutrido grupo de gente en la plaza del pueblo que pensaban ir hasta el yacimiento dándose un paseo. Aurora ya estaba allí.
Decidimos comprar unas botellas de agua, habíamos ido sin ningún pertrecho, y acercarnos luego en el coche hasta "Las Henrenes".
Una vez en el lugar de la cita esperamos a que llegaran todos los participantes. Jorge hizo una previa e interesantísima introducción sobre el despoblado; sobre los nombres por los que se le conoce: "Henrenes", "Herrenes" o "San Cristobal"; la situación de la iglesia, los dos barrios, las hipótesis sobre la separación de ambos; la cañada que lo atraviesa y sus pretendidas dimensiones, algunas leyendas sobre el lugar y otros aspectos que fueron contrastados por algunos de los mayores, vecinos de Cillán, que nos acompañaron en la excursión.
Luego de esta profusa introducción nos llegamos hasta el cerrillo en que se asentó la desaparecida iglesia. Restos de ladrillo, piedras y tégulas muestran el lugar que albergó, en otros tiempos, una amplia nave a la que se adosaba una torre. Jorge nos habla de la curiosa existencia de tégulas, tejas de época romana, formando parte de la cubierta de la iglesia. Dato a añadir al resto de singularidades del lugar.
Recorremos los alrededores y vemos, incrustados en los actuales vallados de piedra, antiguos sillares perfectamente tallados. Nuestro guía nos enseña, asimismo, los curiosos cuencos que lucen algunas rocas graníticas y cuya función no acaba de estar clara. Se plantea la posibilidad de que las piezas extraídas sirvieran para hacer molinos circulares o que pudieran ser trampas de agua para pequeños mamíferos.
Paseamos hasta las recién excavadas tumbas. Han aparecido tres. Plantean por sí mismas nuevos enigmas. Están situadas a más de sesenta metros de la iglesia y su orientación es norte sur, teniendo en cuenta que en la Edad Media se enterraba a los muertos con la cabeza orientada hacia Jerusalén. La tumba intermedia se iba a abrir el próximo viernes por la mañana. Quizá conserve algún detalle que pueda aclarar el misterio.
Bajamos luego a la zona de las casas excavadas. Recorrimos, bajo las cumplidas explicaciones de Jorge, las diversas casas excavadas hasta llegar a la última que lo ha sido en estos últimos días. Esta presenta una peculiar novedad, no tiene jambas que delimiten puertas de acceso al interior. Esto hace suponer que podría disponer de algún tipo de acceso elevado cuyo fin pueda obedecer a explicaciones múltiples. ¿Sería para intentar evitar la entrada de roedores al recinto de la vivienda?
Antes de terminar la visita se nos enseñan multitud de objetos encontrados en la excavación. Restos de vasijas, punzones y un extrañísimo objeto que presenta un brazo articulado; uno de sus extremos termina en una especie de tridente. Ni los más avezados artesanos del hierro, allí presentes, fueron capaces de explicar el posible uso de tan raro instrumento.
Una vez terminada la visita charlamos un rato con Jorge. Nos comenta que nunca ha visto en el cine la posible escena en la que los godos, seguramente sorprendidos, entraran en el palacio señorial de cualquiera de las muchas villas romanas que existen en nuestra zona. Se imagina que estos "bárbaros del norte" no sabrían que hacer en las lujosas estancias que encontrarían entonces aún en pie. De hecho, comentamos, muchos de los impresionantes mosaicos que adornaban los suelos de aquellas salas, fueron a veces excavados para colocar las graníticas tumbas para sus muertos.
Nos despedimos ya y nos marchamos. Hacemos antes unas bromas sobre el hecho de que los componentes del grupo de visitantes de Cillán se han comido sus viandas y no nos han invitado a compartirlas.
Queremos llegar a Narros del Castillo antes de las 22,30. A esa hora comienza la charla de Serafín de Tapia y no queremos perdérnosla, además tenemos que comer algo antes de nada. El hambre acucia y como a “Juanje” le gusta recordar somos del sector de "No a la Cultura sin almuerzo", o “sin merienda”, en este caso.
Paramos en San Pedro del Arroyo. Cena de carretera que nos sabe a gloria. Será porque tenemos hambre.
Llegamos por fin a Narros del Castillo. Son cerca de las 22,45 pero la conferencia aún no ha comenzado. Nos sentamos y disfrutamos durante algo más de una hora de la magnífica charla de nuestro buen amigo Serafín. Nos habla de historia, demografía, economía... Un placer escuchar al profesor. Como dice Juan Jesús: "De aprender algo, del que sabe".
Terminada la conferencia nos despedimos de Serafín y de los amigos de la asociación cultural de Narros del Castillo, o de Bebán, que así se llamaba en otro tiempo. "Amanece que no es poco" se llama la asociación de este pueblo, este sí, de La Moraña. Una de las muchas y muy activas asociaciones que tenemos en los alrededores.
Llegamos a casa a más de la una de la mañana, cansados pero satisfechos. Ha sido una jornada muy completa.

Fotografías: Aurora Hernández y Juan C. López

Para saber más sobre el yacimiento de Las Henrenes consultar en:

17 ago. 2013

15 ago. 2013

La Llanura número 51

La Llanura número 51 en papel  ya está en los lugares habituales de Arévalo. A lo largo del día de hoy la subiremos a Internet en los correspondientes formatos digitales y será enviada a los suscriptores en los mismos formatos.

Para su descarga:

En PDF

En SCRIBD

14 ago. 2013

A zaga de su huella

Hoy, miércoles 14 de agosto, a las 24,00 horas en la plaza de San Juan de la Cruz de Medina del Campo:


A Zaga de su Huella


(Ruta Turística y Literaria por los rincones místicos de Medina del Campo) 


Organiza: Tertulias Literarias en Tierras de Isabel la Católica.

13 ago. 2013

“Selección Patrimonio"

“Selección Patrimonio. Colección de arte de la Fundación de Caja de Ávila”


La exposición puede visitarse en el Espacio Cultural de la calle Canales. El horario de atención al público es de 12,00 a 14,00 y de 17,30 a 19,30 horas, permaneciendo los lunes cerrado.

Hoy en Narros del Castillo

Hoy a las 22,30 horas, en el salón de actos de Narros del Castillo tendrá lugar una charla-conferencia a cargo de Serafín de Tapia, catedrático de la USAL.
El título de la conferencia "Relación entre la ciudad de Ávila y los pueblos de la Moraña en la Historia".
El acto se enmarca en el programa del Verano Cultural 2013 organizado por la Asociación Cultural "Al sol que más calienta".

11 ago. 2013

Exposiciones conjuntas en Madrigal de las Altas Torres

Las asociaciones “Amigos de Madrigal” y “La Alhóndiga de Arévalo” organizan de forma conjunta las exposiciones “Madrigal se puede ver y tocar” y  "Memoria Fotográfica 2013 – Entre el Voltoya y el Trabancos".

Se inauguró el pasado 10 de agosto de 2013, las exposiciones “Madrigal se pude ver y tocar” y “Memoria Fotográfica 2013 “Entre el Voltoya y el Trabancos”. La muestra compartida está organizada por las asociaciones “Amigos de Madrigal” y “La Alhóndiga de Arévalo” y podrá verse en el Real Hospital de Madrigal de las Altas Torres hasta el día 18 de agosto con el horario siguiente: Sábados de 10,00 a 14,00 y de 16,30 a 19,00 horas. Domingos de 10,00 a 14,00 horas.
Los días de diario estarán abiertas en horario de apertura de la Oficina de Turismo, situada en el mismo edificio del Real Hospital.


Ambas asociaciones, "Amigos de Madrigal" y "La Alhóndiga de Arévalo",  en su línea de colaboración conjunta proponen esta muestra que ofrece una importante colección de fotografías de personajes, escenas y monumentos y realizadas en los primero años del pasado siglo XX. Muchas de ellas se complementan con instantáneas realizadas en fechas recientes de forma que permiten comprobar los cambios sufridos por algunos de estos monumentos a lo largo de los últimos 85 años.

3 ago. 2013

La purificación

El maestro con el que yo fui a la escuela era de “los purificados”, o sea que, entonces, si un maestro o un médico o gente de ésta habían tenido ideas, se los purificaba. O sea, que estaban en la cárcel o desterrados como rojos en algún pueblo, sin ejercer lo que fueran: médicos o maestros, y así se purificaban o tenían “la depuración” que se llamaba. O sea, que ya pensaban y hablaban como todo el mundo, y como tenía que ser, de la política y de la religión, y luego ya se los incorporaba cuando recibían los certificados. Así que luego, estos maestros que ya tenían hecha la depuración daban más clases de religión y de Historia Sagrada, y también más clases de “Símbolos de España”, que era un libro que teníamos en el que venían la bandera y el escudo nacional y la batalla del Ebro y Santiago luchando contra los moros de Miramamolín, que es un nombre que no se me olvidará jamás, porque nos le llamábamos de mote los chicos, y era lo peor que se aguantaba: que te llamaran Miramamolín. Aunque también este maestro, don Celes, nos enseñaba las otras cosas de la escuela, y, sobre todo, la Geografía y las fuerzas de la naturaleza: cómo se formaban las tormentas, por ejemplo, por la electricidad de las nubes, y que por eso caían los rayos; de manera que en todos los pueblos y ciudades debería haber uno o varios pararrayos.


– ¿Y quién inventó el pararrayos? –preguntaba.

Y nosotros respondíamos:

– Benjamin Franklin.

– Muy bien –decía don Celes.

Y luego, enseguida, que Benjamin Franklin debía tener una estatua en cada ciudad y en cada pueblo.
– ¿Por qué? –preguntaba don Celes.
Y decíamos:
– En agradecimiento a las vidas de personas y animales que ha salvado y a los incendios y desastres que ha evitado a la humanidad con su maravilloso invento.
Que no olvidáramos, decía don Celes, para que lo tuviésemos presente siempre, y también para los ejercicios que hacíamos y para cuando alguien nos preguntase. Así que entonces, cuando vino el señor Inspector y preguntó, de las primeras cosas que preguntó, que quién había inventado el pararrayos, nosotros contestamos enseguida:
–Benjamin Franklin.
Y luego, lo demás de que debería tener en cada ciudad y en cada pueblo una estatua en agradecimiento a las vidas de personas y animales que ha salvado, y de los incendios y desastres que ha evitado a la humanidad con su maravilloso invento.
– ¡A ver! –volvía a preguntar el Inspector. – ¡Repetid eso!
Era un hombre grande y con muchas anchuras, vestido con un traje oscuro a rayas, de los de paño de Béjar, decía la gente, o a lo mejor del género de los catalanes, y llevaba unos zapatos muy relucientes. Y, en un dedo de una mano, un anillo de oro que brillaba con un ascua, cada vez que sacaba las manos de los bolsillos de la chaqueta, mientras se paseaba de arriba abajo por la plataforma donde estaban la mesa y el sillón de don Celes; y a un lado estaba una ventana grande, y al otro el encerado.
– ¡Repetid eso, queridos niños! –volvió a decir el Inspector.
Y nosotros repetimos otra vez lo de Benjamin Franklin que debía tener una estatua en cada ciudad y cada pueblo, que nos lo sabíamos de carretilla, y dijo, luego, el Inspector:
– ¡Muy bien! ¿Y qué se hace, queridos niños, durante las tormentas?
Nosotros contestamos:
– Evitar los árboles y los campanarios, los edificios altos o aislados y los utensilios metálicos como la hoz y la guadaña, etcétera.
Porque también nos lo sabíamos de corrido.
– ¿Nada más? –preguntó el señor Inspector.
Pero, como no sabíamos que se tuviese que hacer nada más, nos callamos: y no se oía ni el vuelo de una mosca. El Inspector dio otro par de vueltas de arriba abajo y de abajo arriba, de la ventana al encerado y del encerado a la ventana, sacando y metiendo, todo el tiempo, las manos en los bolsillos, que era, como digo, cuando más le relucía el anillo, y luego se paró en medio y, mirando a toda la clase, dijo:
– ¿Y no os han dicho, queridos niños, que se debe rezar el Trisagio a la Santísima Trinidad? ¿Quién es la Santísima Trinidad?
Y nosotros respondimos:
– Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas distintas y un solo Dios verdadero.
– ¡Muy bien! ¿Y qué es el Trisagio?
Pero, como no sabíamos lo que era el Trisagio, todos nos quedamos callados como muertos. Y entonces el señor Inspector se volvió hacia don Celes, que ni nos habíamos dado cuenta de que estaba allí en un rincón de la plataforma, junto a la ventana, sentado en una banqueta, desde que al principio el Inspector se había sentado en su sillón, y le preguntó:
– ¿Pero es que no les ha enseñado usted a sus alumnos lo que es el Trisagio?
Don Celes se puso colorado, como cuando nosotros no sabíamos la lección, y venga a retorcerse las manos; pero no dijo nada. Así que el señor Inspector nos enseñó el Trisagio:

Santo, santo, santo es el Señor Dios de los ejércitos

que creíamos que era otra cosa, pero dijo que es lo que había que rezar durante las tormentas, ante una imagen sagrada, encendiendo la vela que se había llevado al Monumento el día de Jueves Santo.

– Eso es lo que hay que hacer, como pueblo católico que somos –añadió el Inspector con una voz muy absoluta.

– Sí, señor –dijo don Celes.

Y luego dijimos todos:

– Sí, señor.
De modo y manera que, en adelante, dijo el Inspector a don Celes que nos enseñase el Trisagio y todas las demás costumbres católicas y españolas.
– Porque nosotros somos católicos, ¿no? –nos preguntó.
Y dijo don Celes el primero:
– Sí, señor.
Y también lo dijimos todos, luego. Pero el Inspector se puso una mano en un oído: la mano del anillo precisamente y dijo:
– ¡Más alto! ¡Mucho más alto y con orgullo, niños!
Y lo repetimos más alto y, cuando se hizo el silencio, el señor Inspector se sonrió, y dijo luego en voz muy baja:
– Y Benjamin Franklin, no. Benjamin Franklin no era católico, queridos niños. Benjamin Franklin no era católico desgraciadamente.
Se calló otro poco el señor Inspector, y volvió a decir con la misma voz absoluta de antes:
– ¿Y cómo entonces, queridos niños, íbamos a levantar una estatua a Benjamin Franklin en nuestros pueblos y ciudades? ¿Cómo íbamos a hacer eso? ¡Respondedme vosotros!
Y se calló otra vez; pero nosotros no dijimos nada tampoco, y entonces don Celes se levantó de la banqueta y dijo:
– Es que un servidor, señor Inspector, no sabía ese detalle, señor Inspector.
– Pues ya lo sabe usted, ¿no? Es un detalle muy importante.
– Sí, señor – volvió a decir don Celes.
Y, luego ya, rezamos la oración, y en cuanto le dijimos todos que “¡Vaya usted con Dios! ¡Que usted lo pase bien!”, se fue el señor Inspector; y en adelante, cuando don Celes hablaba de las tormentas como fenómenos de la naturaleza, seguía diciendo, claro está, que el pararrayos le había inventado Benjamin Franklin, pero que los españoles y católicos debían rezar el Trisagio. Y ya no decíamos la otra coletilla de la estatua de Benjamin Franklin, porque don Celes, estaba depurado, y si continuaba así de humilde y de mandible, aceptando las correcciones de la superioridad, dijo el señor Inspector que sería uno de los mejores y más competentes maestros de toda la provincia.
José Jiménez Lozano

2 ago. 2013

Madrigal Medieval 2013



III CICLO DE MÚSICA DE ÓRGANO EN “LA MORAÑA” 2013

Organizado por las Asociaciones: Organaria, Retor y Centro Católico San Juan de la Cruz,  va a tener lugar el “III Ciclo de Música de Órgano en La Moraña” (Ávila).
Sábado 27 de julio, 21 h.
FONTIVEROS – Iglesia de San Cipriano
Marce García Cuadrado, órgano
Mariana Martín Calle, soprano
Domingo 4 de agosto, 20, 30 h.
ORBITA – Iglesia de San Esteban
Samuel Maíllo, órgano
Eduardo Francés, violín
Domingo 11 de agosto, 20,30 h.
MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES – Convento de Nª Sra. de Gracia
Inmaculada Hernández, órgano
Esperanza  García, soprano
Sábado 31 de agosto 21 h.
ARÉVALO – Iglesia de Santo Domingo de Silos
Mª Jesús García Alonso, órgano
Cristina Sánchez  Blanco, violín

1 ago. 2013

Los pobres de pedir

    Muchas veces cuando ya habíamos jugado a todo, jugábamos al final a los pobres que era lo más difícil, porque a lo mejor nos entraba de repente la compasión.


    Nos poníamos unas ropas viejas y cogíamos un saco para echárnosle a los hombros y salíamos a pedir. Hacíamos como que llegábamos a la puerta de una casa, y decíamos:

    – ¡Una limosna por amor de Dios!

    Y entonces a veces nos decían:
    – ¡Dios le ampare, hermano! –y no nos daban nada.
    Pero en otras casas nos daban un botón o unas recortaduras de patatas, o unas ortigas, que eran como si fueran berzas, y las mondajas como si fueran recortaduras de tocino. Y entonces decíamos:
     – Dios se lo pague.
     Y, cuando ya teníamos unos cuantos botones y muchas ortigas o mondas de patatas, íbamos a la posada y preguntábamos si podíamos acostarnos allí. Y decía la posadera:
     – Vale dos duros.
     Y la dábamos dos botones. Y luego preguntábamos:
     – ¿Y podría usted guisarnos estas viandas que traemos?
     Pero la posadera decía:
     – Ésas son porquerías para los cerdos.
     Y nos las cogía y las tiraba. Así que entonces sacábamos otro botón para pagar la cena, y la posadera nos ponía un plato en una mesa y comíamos al pozo. Y ella decía:
    – Antes de comer, se reza.
    – Sí, señora –decíamos nosotros.
    Y nos poníamos a rezar. Pero cuando ya estábamos rezando, se presentaban los guardias y decían:
    – Quedan ustedes detenidos.
    – ¿Qué hemos hecho? –decía unos de nosotros.
    Y respondía un guardia:
    –Porque son ustedes pobres, y resultan peligrosos.
    Entonces intentábamos escaparnos, pero decía la posadera:
    – Eso no vale. Os tenéis que dejar llevar a la cárcel como los pobres de verdad, que es como es el juego.
     De manera que los guardias sacaban del bolsillo una cuerda y nos ataban las manos, y así nos llevaban a interrogarnos que es lo más bonito porque contábamos la vida de pobre que teníamos y el hambre que pasábamos, y de dónde éramos, y el frío de los inviernos sin un techo donde guarecernos y sin tener a nadie en este mundo que nos amparase. Pero a veces, ya digo, nos entraba a lo mejor entonces, la compasión, y los mismos guardias decían:
    – ¡Bueno, bueno! ¡Que no se vuelva a repetir, y a ver si dejan ustedes de ser pobres!
    Y nosotros contestábamos:
    – ¡Sí, señor! ¡A ver! 
José Jiménez Lozano