29 ene. 2013

Cerro de Cuesta Grande

Próxima visita:
Cerro de Cuesta Grande:
- Petroglifos paleolíticos.
- Petroglifos de la edad del bronce.
- Petroglifos medievales.
- Ermita del SXII
- Tumbas antropomorfas.
Uno de los mejores yacimientos de arte rupestre de la región.
Si quieres acompañarnos: Domingo 03/02/2013, a las 9:45 horas en la plaza del Arrabal de Arévalo.



Más información: 
- http://la-llanura.blogspot.com.es/2013/01/paseo-por-el-pasado.html
http://arevaceos.blogspot.com.es/2013/01/viaje-al-pasado_14.html

20 ene. 2013

Ha muerto un héroe

Ha muerto un héroe, decía,
el parte aquella mañana
y el parte oficial mentía,
entre un dolor de palabras.

Nadie murió en el combate
feroz de la madrugada,
nadie murió, yo lo afirmo,
con mis risas aceradas.

19 ene. 2013

Este fin de semana en Hernansancho


Este fin de semana, 19 y 20 de enero de 2013 y, celebrando San Antón, estaremos en Hernansancho.
Gracias por compartir vuestra fiesta conmigo.
Juan Jesús Villaverde

Enlace











Y del 4 al 21 de febrero en la Casa de las Artes de Laguna de Duero.










16 ene. 2013

Visita colectiva

El próximo día 20 se cierra la Exposición  homenaje a Jacinto Herrero Esteban del Palacio de los Serrano.
Antes, el  jueves 17 de enero de 2013, convocamos a sus amigos, alumnos y lectores a una visita colectiva a la exposición, a modo de última visita a la casa del poeta.
Os pedimos ayuda en la difusión de esta iniciativa reenviando este correo, o imprimiendo y colocando el cartelillo que os adjuntamos en vuestro centro de trabajo.

Miguel Ángel Espí Zarza, José Luis Gutiérrez Robledo,  y Javier Paradinas Fernández, Rafael Gómez Benito, Antonio Martín Corredera, José Luis Pajares, Javier Paradinas, Ángel Sardina y Monserrat del Valle.

15 ene. 2013

La Llanura número 44


Ya podéis recoger en los lugares habituales de Arévalo nuestra revista mensual La Llanura número 44.

En breve se enviará en formato digital a nuestros suscriptores y se colgará en nuestras páginas para su lectura y su descarga.

En PDF

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14 ene. 2013

Los Nueve Secretos 2013


Cuéntanos tu secreto y gana un viaje a Lisboa
Para profesores y estudiantes de 4º de la ESO, bachillerato o de ciclos formativos
HASTA EL 19 DE ABRIL DE 2013
Sólo por participar te regalamos la Tarjeta de Amigos del Patrimonio
Consulta las bases en este enlace

MÁS INFORMACIÓN

Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León
Tfno.: 983 21 97 00  -  Fax: 983 21 97 01
Correo-e: fundacion@fundacionpatrimoniocyl.es

COLABORA

Dirección General de Innovación Educativa y Formación del Profesorado de la Junta de Castilla y León

12 ene. 2013

Paseo por el pasado


En el municipio segoviano de Domingo García, en medio de la llanura cerealista castellana, entre los valles del Eresma y del Voltoya, se encuentra el cerro de Cuesta Grande con una altitud máxima de 986 msnm.
Como otros cerros que hay por los alrededores, se trata de una elevación con afloramientos rocosos de pizarras y cuarcitas, desde donde se domina toda la planicie circundante. La peculiaridad de este otero es que ha sido utilizado por el hombre para expresar diferentes formas de arte desde el paleolítico superior hasta nuestros días, ya sea representando figuras en forma de petroglifos, es decir grabadas sobre piedra, como construcciones de carácter religioso o funerario.
Entre los petroglifos, destacan los de dos épocas muy concretas:

- Paleolítico superior: son grabados realizados en un periodo que se remonta entre 22.000 y 13.000 años. Los hay de dos estilos distintos: piqueteados sobre la roca o de trazado continuo que se distinguen peor que los anteriores. Son de representación naturalista, principalmente caballos, cabras, ciervos y bóvidos. Destacan dos grandes caballos piqueteados de mayores dimensiones que el resto de los grabados.

- Post paleolítico: Multitud de petroglifos representando tanto figuras aisladas, como escenas realizadas en un periodo que comprende desde la edad del bronce hasta el siglo XI de nuestra era. Datándose los más antiguos hace unos 3200 años. La mayoría son figuras humanas a pie o a caballo y, muchas de ellas, nos muestran escenas de lucha, caza o pastoriles. En este grupo destacan grabados de jinetes en actitudes bélicas provistos de espadas, lanzas y escudos.
                                        
Por otro lado, en una elevación menor se encuentran las ruinas de la ermita de San Isidro, que data del siglo XII y que da nombre al cerro sobre el que se levanta y que, como otras muchas de la época, se piensa que pudo ser construida por los templarios, ¿teoría o leyenda?. A los pies de la ermita se pueden ver tumbas antropomorfas escavadas sobre roca, que algunos autores datan como visigodas, y que, inicialmente, estarían tapadas por una gruesa lápida de pizarra.
Muy cerca de allí, en el municipio de Ortigosa del Pestaño, se pueden observar dos signos evidentes del pasado y como los avances del "progreso" castigan especialmente a los pequeños núcleos rurales:
Por un lado, lo que fueron antiguos tendidos eléctricos cuyos postes se construyeron en piedra y que hoy quedan como un pintoresco y original recuerdo de antiguos usos. Guardando las distancias, si en Italia se puede visitar la torre inclinada de Pisa, aquí se puede ver el famoso poste inclinado de Ortigosa, desafiando la misma ley que la renombrada torre: la de la gravedad.
Y por otro lado la olvidada y abandonada estación de ferrocarril con sus andenes, vías sin raíles, silo... Presenciando, tal vez con cierta envidia como justo al lado del pueblo pasa el Ave que va a Valladolid, pasando olímpicamente de pequeños pueblos como Ortigosa y condenándolos al olvido y a la desaparición. El Ave es el paradigma de un progreso que une ciudades con rapidez a costa de hundir pueblos lentamente.
Para descubrir el arte y las costumbres de nuestros antepasados, desde la Alhóndiga, asociación de cultura y patrimonio de Arévalo, os proponemos el siguiente paseo:

VISITA AL CERRO DE CUESTA GRANDE:
Petroglifos y ermita de San Isidro:
- Fecha: 3 de febrero de 2013
- Lugar de encuentro: plaza del Arrabal de Arévalo
- Hora de salida: 9:45 de la mañana

Una vez más recordamos que estas visitas son libres, gratuitas y están abiertas a todo aquel que quiera acompañarnos. El desplazamiento se realizará en los coches particulares de los asistentes, procurando llevar el mínimo número de vehículos.


6 ene. 2013

Cuaderno número XVII

Incorporamos hoy a nuestra biblioteca virtual nuestro Cuadernillo de Cultura y Patrimonio número XVII. Está dedicado a Manuel Royo Gómez y a los fósiles de tortuga, procedentes del terciario, hallados en Arévalo en 1933.
En próximos cuadernos compartiremos con todos vosotros la mucha documentación que, sobre fósiles hallados en nuestras tierras, nos ha facilitado el prestigioso profesor y mejor amigo, Emiliano Jiménez de la Universidad de Salamanca.

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5 ene. 2013

Humedales

     Un humedal es un terreno plano, ligeramente deprimido, que suele inundarse total o parcialmente, bien sea por el agua procedente de los afloramientos del acuífero o por el de las precipitaciones.
   En La Tierra de Arévalo estos humedales son de carácter estacional: Sólo se inundan en periodos lluviosos, secándose durante el verano o en épocas de prolongada sequía. Son varios los nombres utilizados para designarlos: laguna, zona húmeda, lavajo, charca, bodón... dependiendo de su extensión o profundidad. Otros nombres o topónimos que también suelen estar relacionados con la presencia de agua superficial son: Regajal, mullidar, fuente, caño, charco, hoya, chorro... o sus derivados.
    En nuestra comarca los pocos humedales que tienen agua de forma permanente, es como consecuencia de la intervención humana. Un buen ejemplo de ello son las Charcas del Águila: Conjunto de nueve Charcas artificiales entre Maello y Sanchidrián, creadas como graveras y que se encuentran por debajo de la capa freática del río Voltoya y raramente se secan. El entorno de una de las dos charcas que se encuentra en el término de Sanchidrián, concretamente la de La Almarza, ha sido sensiblemente modificado al encontrarse dentro de un campo del golf de reciente creación, por lo que ha perdido parte de su estado silvestre, lo que ha influido negativamente en su fauna y flora.
    Los humedales de Ávila en general y de La Moraña en particular son hábitats pequeños y, por tanto, muy sensibles a cualquier tipo de alteración:
      - Durante las últimas décadas muchos de estos pequeños humedales han ido desapareciendo fagocitados por las tierras de cultivo circundantes o convertidas en vertederos en otros casos.
          - Otras zonas húmedas han visto reducida su capacidad de inundación y su extensión al haber sido drenadas durante las concentraciones parcelarias.
       - El aumento de regadíos en la comarca durante las últimas décadas ha provocado un acusado descenso del nivel de la capa freática, lo que ha producido la reducción tanto del acuífero superficial como del profundo. Por ello muchas de las lagunas antaño encharcadas en periodos lluviosos no son más que un recuerdo en los ancianos del lugar.
         - En otros casos estas zonas húmedas se ven contaminadas por productos agrarios peligrosos o por vertidos de aguas residuales.
           
    La mayoría de los humedales de La Moraña carecen de protección legal. Sólo cuatro de estas lagunas están reconocidas como tales e incluidas en catálogo de zonas húmedas de interés especial, reconocimiento más formal que efectivo:
     - Laguna de los Lavajares (entre Rágama y Horcajo de las Torres): Un buen ejemplo de laguna esteparia de gran importancia ecológica pero en lamentable estado de conservación.
     - Laguna de San Antón: Laguna semiurbana de Adanero.
     - Laguna del Hoyo, en el Oso, una de las más importantes zonas húmedas de Ávila en la actualidad.
    - Laguna Redonda, situada en San Juan de la Encinilla, fue uno de los humedales más importantes de Ávila a mediados del siglo pasado  pero, en la actualidad, las obras de acondicionamiento del río Villaflor, el drenaje abusivo al que ha sido sometida y el estado del acuífero impiden que retenga el agua que antaño la hizo merecedora de salir en uno de los programas del excelente naturalista y comunicador Félix Rodríguez de la Fuente.

    Pese al reducido tamaño de la mayoría de nuestros humedales, estos son sus principales valores:
    - Son utilizados por muchas aves durante sus viajes migratorios como lugares de descanso o alimentación.
   - Son utilizados por la fauna acuática, tanto sedentaria como invernante, para reproducirse, alimentarse, emparejarse o refugiarse.
    - Son utilizados tanto por la fauna esteparia como bebedero, como por las aves rapaces como cazadero.
    - Pese a ser un hábitat que sólo ocupa una superficie cercana al 1% de la comarca, algo más del 50% de las especies de aves han sido observadas en los sotos o humedales. Por lo tanto, poseen un marcado carácter diversificador y enriquecedor de la fauna y flora local.

     Las Zonas Húmedas de La Moraña, a pesar de su valor, no están protegidas. Deberían pertenecer a alguna Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), al menos, los siguientes humedales:
    - El conjunto de Charcas del Águila incluida la charca de La Almarza y su entorno.
    - El Conjunto de Zonas Húmedas de El Oso-Redonda que también deberían incluir, al menos, otros seis pequeños humedales en un estado lamentable y en serio peligro de desparecer: Lavajo de Ortigosa, laguna del Egido, laguna del tesoro, lagunas de las saladas, lavajo de Esteban y laguna del Hoyo de Cabizuela.

    Todos los Humedales de la Moraña deberían estar catalogados como Zonas Húmedas de Interés Especial para frenar su degradación y evitar su desaparición. Se debería hacer un proyecto que englobe a todas las zonas húmedas para intentar la recuperación de aquellas que se encuentren en un estado precario o, incluso, de  las que hayan desaparecido del mapa. Sólo una actuación conjunta entre administración, municipios, agricultores, ganaderos y grupos ecologistas puede hacer que las láminas de agua vuelvan a brillar bajo la luz del amanecer como antaño.
    Casi siempre valoramos más lo que viene de fuera, aquello que quieren enseñarnos, aunque sean muy pocos los que puedan disfrutar de ello. Gran error pensar que lo pequeño, lo humilde, carece de valor por encontrarse cerca. He oído decir a gente que va de experta que los pinares de la Tierra de Arévalo no son bosques, que las lagunas de La Moraña están tocadas de muerte y que ya no se pueden considerar zonas húmedas. Lo cierto es que a lo largo de mi vida he oído muchas tonterías.
    Ojalá que los alegres reclamos de patos, gansos y grullas se sigan escuchando tal y como los escucharon nuestros antepasados. Espero que mis hijos puedan enseñar a sus hijos las bandadas de aves migratorias acudiendo en perfecta formación a estos humedales, mientras cae la tarde, con la luz mágica del ocaso, tal y como yo se lo enseñé a ellos.
           En Arévalo, otoño de 2012.
Por: Luis José Martín García-Sancho