28 jun. 2012

Concierto en Madrigal de las Altas Torres

Concierto en Madrigal de las Altas Torres 
" Música para un sueño" 
PROGRAMA


PRIMERA PARTE

- Intermedio de La Revoltosa

- Las Iberias de Albéniz, Turina y Granada

- Alberti, media bulería

- El Barberillo in Blue



SEGUNDA PARTE

-El Golpe

-Casablanca

-El padrino

-La Pantera Rosa

-West Side Story


Concierto Organizado por la Junta de Castilla y León y la Asociación Amigos de Madrigal.

Música para un sueño, con este concierto se pretende seguir recaudando fondos para la restauración de la Iglesia de Santa María del Castillo.

Os proponemos un concierto que supone viajes diferenciados a dos mundos musicales distintos. La primera parte está dedicada a la música española. En ella interpretan temas de zarzuela, un arreglo musical que recoge a tres de los grandes compositores españoles del siglo XX (Albéniz, Turina y Granados) y una incursión en el mundo del flamenco a través de una media bulerías. Las interpretaciones más clásicas y de estilo más sobrio contrastarán con el arreglo de un tema de la zarzuela “El Barberillo de Lavapiés” con un tratamiento jazzístico.

Los instrumentos de viento metal recogen de manera natural todo la tradición del jazz y la música popular en Norteamérica. Vivieron toda una revolución encabezada por músicos como Louis Armstrong o Duke Ellington. En esta línea, la segunda parte del concierto la dedicaremos a la música norteamericana escrita para el cine. De Casablanca, El Golpe, La Pantera Rosa y El Padrino, pasaremos a la maravillosa banda sonora que Leonard Bernstein compuso para el musical West Side Story, ilustración moderna del drama “Romeo y Julieta” que conoció versiones tanto en Broadway como en la gran pantalla

Esperamos contagiaros de la belleza de la música que será interpretada así como de la fuerza de la música en vivo, que siempre tiene la calidez de la cercanía y establece un diálogo directo muy especial entre los músico que ocupan el escenario y el público que se sienta en frente a ellos.

26 jun. 2012

Excursiones a Ávila y Segovia para conocer su patrimonio

Los participantes en el curso "Introducción de la Arquitectura y el Arte a través de sus grandes hitos" abandonan el aula y ponen en práctica los conocimientos adquiridos durante los últimos días con dos excursiones. La primera de ellas será una visita a los principales monumentos de Ávila y la segunda tendrá lugar el próximo sábado 30 de junio con destino, en esta ocasión, a la Segovia romana y medieval. 
Dos citas abiertas al público en general que se puede apuntar llamando al 920 20 11 94 antes del jueves 28 de junio a las 13 horas.

24 jun. 2012

El tío del salacot

A mi tío Santos Paniagua
(Hernansancho 1919),
tan amante de esta llanura. 


Para que una familia esté completa ha de contar entre sus miembros con un tío aventurero y simpático, lejano y solitario, viajero, discretamente mundano, siempre a caballo entre su casa y su libertad, declarado adalid de la vida sin ataduras y de la ropa informal, cara y elegante. En las viejas películas de Hollywood este tío solía aparecer habitualmente vestido de explorador, recalando apresuradamente en el hogar familiar entre dos safaris y tocado con el correspondiente sombrero salacot, por lo que yo he dado en llamarle el tío del salacot. Si lo piensan un poco en casi todas las familias suele haber uno. Pues bien, lo más parecido al tío del salacot de mi familia, mi tío del salacot particular, fue mi tío Santos.
Mi tío Santos trabajaba en unos oficios que uno, criado en Arévalo entre el corral de gallinas de mi abuelo y la menesterosa escuela de Don Hilario, situaba en el inabarcable limbo de las cosas inconcebibles. Mi tío Santos era locutor de Radio Nacional de España, creativo publicitario, escritor, rapsoda y actor de doblaje, entre otras cosas. Su característica voz aparece en un buen número de las películas de los años sesenta, setenta y ochenta. 
Mi tío había publicado incluso un poemario de encendidos versos de resonancias becquerianas. Un día mi primo Luis y yo encontramos un ejemplar cubierto de polvo abandonado en una alacena y nos aprendimos algunas estrofas para recitárselas a unas muchachas de Arévalo, a las que andábamos rondando. Resultó un fracaso estrepitoso. Y es que nosotros teníamos la lírica del tío Santos en la cabeza,  pero ellas prefirieron irse con  un tipo que tenía una Ducati 200 con motor monocilíndrico entre las piernas. 

El caso es que en mi casa se escuchaba a mi madre casi a diario la misma cantinela:
-  Silencio niños, vamos a escuchar el parte de Radio Nacional, que lo va a dar el tío Santos.
Seguramente se tratará de una ficción ideada por mi candorosa imaginación infantil, pero yo creía entonces que mi tío Santos era una persona muy dotada para la seducción, con esa hermosa voz suavemente rasposa, seca y profunda, y con una dicción perfecta que tanto le agradecían las palabras. Cuando hablaba se notaba mucho que amaba cada uno de sus sonidos y matices y que aquel era un amor plenamente correspondido. Por si fuera poco mi tío Santos presentaba una mirada romántica y apasionada y gastaba poses muy naturales de artista glamouroso. Para mí, Charles Aznavour o Sean Connery –tan parecidos físicamente a él- eran unos esforzados imitadores de mi tío.
Para acabar de completar su figura de héroe de Salgari, mi tío Santos era además cazador y pescador. En ocasiones, en verano, condescendía a llevarnos al río – a veces el Adaja o el Arevalillo- para que nos bañáramos. Por cierto que, a pesar de su comprensible insistencia, yo jamás me quité los calcetines para introducirme en el agua (creo que hoy día por algo así me hubieran puesto de inmediato en tratamiento psiquiátrico). Mi tío Santos llevaba en el coche, cuidadosamente guardadas pero siempre a mano, unas bonitas petacas de whisky de doce años y de coñac francés. La indeleble mixtura del olor a tapicería de cuero, alcohol  y  tabaco rubio americano, forma parte de la  mitología de mi infancia y fue lo más parecido al lujo y al refinamiento cosmopolita que yo había conocido hasta entonces. 
Hoy mi tío Santos acaba de cumplir  noventa y dos años, pero tengo la sensación de que si muriera mañana lo haría siendo mucho más joven que yo. Cada vez que le veo recuerdo algo que Luis Miguel Dominguín le dijo a Picasso cuando éste ya era bastante mayor:
 - Pablo, para ser tan joven como nosotros hace falta haber vivido muchos años.

23 jun. 2012

Nuevo título de Arancha Ceada



Autor: Arancha Ceada
Estado: Público
N° de páginas: 125
Tamaño: 170x235
Interior: Blanco y negro
Maquetación: Pegado
Cuando la vida nos sonríe, el agua cubre todas las piedras que hemos acumulado y no nos deja verlas; por el contrario, cuando la vida nos abandona, el nivel del agua desciende, las piedras afloran y pueden convertirse en montañas insalvables.

21 jun. 2012

Por la música para acercarse a la historia de La Moraña

 El Proyecto Leal apuesta por la música para acercarse de una forma lúdica a la historia de La Moraña

Actuaciones confirmadas
Día: 5 de agosto
     Lugar: San Esteban de Zapardiel
Día: 3 de septiembre
     Lugar: Palacios de Goda

El Proyecto Piloto Leal vuelve a poner en marcha el ciclo de actividades didáctico-musicales en La Moraña. En esta ocasión los municipios participantes en el proyecto disfrutarán de la puesta en escena de la actuación Ziryab, el Mirlo Negro y sus sueños atemporales interpretada por el grupo de música de cámara especializado en la interpretación de música antigua Ars Combinatoria. Bajo este título se alberga una serie de actividades relacionadas con las músicas, leyendas y danzas de la España mozárabe.
Ya están confirmadas varias actuaciones que se llevarán a cabo este verano. En San Esteban de Zapardiel será el 5 de agosto y en Palacios de Goda el próximo 3 de septiembre. Los municipios participantes en el Proyecto Leal podrán ir decidiendo las fechas para la representación en su localidad durante el verano 2012.
Los músicos del grupo interpretarán varias piezas basadas en la historia del músico conocido como el Mirlo Negro. Un actor y una bailarina serán los encargados de la escenificación mientras el público podrá disfrutar del sonido de instrumentos como la cora, el rabel, el laúd, la fídula, el derbuka, el buzuki y el mizmar.
Esta actividad itinerante se engloba dentro de las actividades que anualmente organiza el Proyecto Leal para dar a conocer sus objetivos, el patrimonio de La Moraña y las tradiciones. Además es una apuesta por la dinamización de los municipios rurales a través de diferentes actividades itinerantes que van rotando por los pueblos participantes en el proyecto.
Las actuaciones de Ars Combinatoria complementan a los ciclos formativos que se van a impartir durante los próximos meses y que están abiertos a la participación ciudadana. Este es el caso de curso Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Arte Mudéjar a través de sus Grandes Hitos que se está impartiendo en Madrigal de las Altas Torres y que ya cuenta con 21 alumnos.

Resumen de la actividad ofrecido por Ars Combinatoria
Cuentan los hombres dignos de fe, que hubo en Irak un hombre que desde muy joven llegó a hacerse muy famoso por sus cualidades en la música. Ziryab, que así se llamaba, fue hombre nacido en el año 789 y recibió el apodo de “el Mirlo negro” por la belleza de su canto y el color de su piel. En el 822 llegó a al-Ándalus con su familia, contratado por al-Hakam I, convirtiéndose en el ídolo de la época en Córdoba, donde vivió hasta su muerte en el 857. En este concierto “el Mirlo” se convierte en el protagonista trasmitiéndonos historias y leyendas que recoge en sus viajes (sueños atemporales) por lugares de la Hispania musulmana. Entre músicos, actores y bailarines, nos guía para descubrir formas musicales, ritmos, bailes, instrumentos, métodos de música… esas enseñanzas que trajo a la corte cordobesa produciéndose así una inyección cultural orientalizante que cambió la música culta andalusí para siempre. Además de excelente músico y cantante, Ziryab era un hombre de gustos refinados y así se fue convirtiendo en la referencia de la moda, la música y la elegancia.
                                Más información: www.proyectoleal.es
Teléfono: 920 201 002

20 jun. 2012

El yelmo de Don Quijote


Mi amado y querido Señor Don Quijote, ya sé donde dejó vuestra merced olvidado el yelmo. El pasado sábado, visitando los aposentos de su encantadora Señora Dulcinea del Toboso, pude verlo, en la antesala del dormitorio de su doncella colgado de un clavo cubierto de herrumbre.
Por lo tanto, ruego a mi Amo y Señor Don Quijote que, según dice la canción:

San Isidro labrador
pajaro que nunca anida
no le pegues al chiquillo
que ya apareció el yelmo.

Un abrazote de tu fiel escudero, Sancho.

Imágenes del Yelmo y del dormitorio de su amada Dulcinea. (Chuchi Prieto)

16 jun. 2012

Los grandes hitos del arte mudéjar de La Moraña


Comienzan los cursos de formación del Proyecto Piloto Leal

Día: 18 de junio de 2012

Lugar: Madrigal de las Altas Torres
Comienzan los cursos que organiza anualmente el Proyecto Leal en los municipios morañegos. En esta edición la formación se iniciará con el curso gratuito titulado Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Arte Mudéjar a través de sus Grandes Hitos. Es la primera parte de un curso que tendrá su continuación a lo largo de los meses de verano y que está orientado a todos aquellos que deseen conocer el patrimonio mudéjar.
El temario previsto por los profesores José Luis Gutiérrez Robledo, de la Universidad Complutense de Madrid, y el profesor Raimundo Moreno, de la UNED de Ávila, pretende acercar a los alumnos participantes a las técnicas artísticas para después hacer un recorrido por los principales estilos y autores.
El curso comienza este lunes 18 de junio en Madrigal de las Altas Torres y se prolongará hasta el 30 de junio en horario de tarde. Tiene una duración de 50 horas destinadas a adquirir nociones teóricas sobre la arquitectura mudéjar. También habrá una parte práctica orientada a conocer y visitar ejemplos arquitectónicos en La Moraña.
La primera parte de la formación acercará a todos los participantes a las prácticas artísticas más comunes, después se hablará sobre el Arte en la Antigüedad y se analizará la arquitectura de la Edad Media. En ese punto se conocerán los orígenes del arte islámico e hispanomusulmán, y se ahondará en la arquitectura visigoda, mozárabe y asturiana. El Románico y el Gótico también tendrán su espacio en este curso formativo.
Esta formación se dirige a todos aquellos interesados en la historia del Arte en general y en especial a aquellos vecinos de los municipios morañegos que custodian y enseñan monumentos, no se necesitan conocimientos previos y se tendrá la posibilidad de participar en una segunda parte de este curso en el próximo mes de julio.

Más información: www.proyectoleal.es
Teléfono: 920 201 002

15 jun. 2012

La Llanura número 37

Ya está en la calle La Llanura número 37. 

También en SCRIBD y en PDF

Nuestro editorial de este mes analiza el comienzo de "Monacatus", la edición de Las Edades del Hombre que este año 2012, de hacen en Oña (Burgos).
En la página dos las colaboraciones de Jesús González y de Marta Sampedro. 
Nuestro habitual repaso a la actualidad cultural en la página tres, y en la cuatro abrimos una nueva sección titulada Tribuna Abierta en la que queremos dar cabida a los artículos de opinión que nos hagan llegar nuestros lectores.
Fabio López, Emilio Oviedo, José María Manzano, Fernando Retamosa y Ángel Ramón González con sus correspondientes artículos, desde la página cinco a la nueve. 
Nuestra habitual sección dedicada a nuestros poetas en la página diez y en la once un interesante informe de Cáritas Parroquial.
Cerramos este número 37 con un clásico dedicado a la fiesta de la Lugareja. 

14 jun. 2012

Poetas de Arévalo y su Tierra

Debéis saber que este pasado fin de semana, Arévalo ha tenido dos acontecimientos poéticos. El primero el pasado viernes, 8 de junio. Bajo el título sugerente de Poemario o Poema Río si hacemos caso al juego de palabras que mostraba el cartel anunciador. Organizado por Cruz Roja se reunieron, por segundo año consecutivo, diversos poetas de Arévalo y de la Moraña para recitar sus más bellos versos sobre los ríos, las fuentes, el agua. Magnífico acto. De allí, a instancias de uno de los participantes, Genaro Manzano, que convocó al resto, surgió un nuevo acto poético para el domingo 10 de junio en la capilla de la residencia de Ancianos San Miguel Arcángel, en el que casi todos los participantes en el primero repitieron actuación, con gran satisfacción del público asistente.
De estas jornadas poéticas nos ha surgido la idea de hablar hoy de los poetas de la Tierra de Arévalo y Moraña.
Citar primero, aunque solo sea de forma somera, al poeta por excelencia, a Juan de Yepes, san Juan de la Cruz, fontivereño, morañego. Merece por si mismo una lección de historia y por eso dejamos su vida y su obra para mejor ocasión, no sin recordar alguno de sus versos:

Un pastorcico solo está penando
Ajeno de placer y de contento
Y en su pastora puesto el pensamiento
Y el pecho del amor muy lastimado.

Otro grandísimo poeta que, aun no habiendo nacido aquí, vivió, los últimos años de su vida, y murió en el convento extramuros de Madrigal, Fray Luis de León, merece ser recordado en esta lista y merece, de igual forma, que leamos algunos de sus más bellos versos:

Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto, 
que con la primavera
de bella flor cubierto
 ya muestra en esperanza el fruto cierto.

De algunos otros ya hemos hablado en otras ocasiones. Recordad a Eulogio Florentino Sanz, nacido en Arévalo, padre del romanticismo, y mentor poético de Rosalía de Castro y de Gustavo Adolfo Becquer. También hemos hablado en otra ocasión del recién fallecido Jacinto Herrero.

Entre los menos recordados, Mamerto Pérez Serrano, alumno, en Salamanca, de Miguel de Unamuno y del que escribió lo que sigue: «Llegó acá, hace ya algunos años, cuando empezaba yo mi magisterio universitario, un muchacho de Arévalo, Mamerto Pérez Serrano -no quiero callar su nombre- que venía a estudiar Filosofía y Letras. Era muy vivo y muy despierto el mozo, pero muy pobre. Pretendió una beca y no la consiguió. Tuvo que seguir su carrera con no pequeños apuros. Era en mi clase el más adelantado y el que más progresos hacía, y, sin embargo, no me cabía duda alguna de que apenas estudiaba fuera de ella. Todo lo tomaba al oído, y había que verle oír. Verle, digo, porque oía hasta con los ojos.».

Tampoco es muy conocido hoy, su hermano, Félix Pérez Serrano, inspirado poeta e irónico escritor, a decir de Marolo Perotas. Fue director del Despertar Castellano y autor de un boceto dramático, en prosa y verso, titulado «Redimidos por amor» y publicado por La Comedia Moderna.

Los redactores del semanario La Llanura, de los años 1926 a 1929, hicieron, muchos de ellos, sus pinitos poéticos. Lope Martín Mera, Rafael M. Bárcena, el mismo Julio Escolar, del que ya hemos hablado hace algunas semanas. Destaca, de entre ellos, tanto en nuestra vieja Llanura como en el mensual “Cultura”, Marolo Perotas, sus coplas dedicadas tanto a los más típicos rincones arevalenses como a los personajes que formaban parte de la rica actividad literaria y poética del Arévalo de los años 20 y 30 del siglo pasado, han quedado en el imaginario colectivo arevalense.

Nicasio Hernández Luquero, nuestro poeta por excelencia, mereció en su momento una lección completa y aún podríamos dedicarle alguna más.
Leandro Devesa, Manuel Serrano Castelló, García Cubo, Isaías Fernández Sánchez o el inolvidable Mariano Gil, llenaron con sus poesías las páginas del mensual Arévalo. Incluso el que fue durante muchos años su director, el mismo Emilio Romero, puso sus notas poéticas en dicho periódico, sorprendiendo a propios y extraños su buena disposición para escribir en verso.
Recuerdo especial debemos a Miguel González, uno de los más sensibles poetas que ha dado nuestra tierra. Portador de una lírica sencilla y callada y del que dijo Hernández Luquero «poeta puro, amigo excelente, corazón sin sombras…»
No vamos a olvidarnos tampoco de don Constantino de Lucas, el conocido como “El Cura de Machín”. En su obra “Morañegas”, recoge una gran variedad de poemas que nos llevan en viaje poético por muchos de los pueblos y caminos de nuestra comarca. Algunos de sus ávidos lectores consideran que merece ser llamado “El Cantor de la Moraña”.
Y qué decir de Luis López Prieto, aquel director de las Escuelas Graduadas, que aunque nacido en Piedrahíta, podemos considerarle como una arraigado arevalense.   Tenía una enorme facilidad para versificar además de una muy correcta técnica de la armonía y de la métrica poética.

Y en los últimos años ese grupo de “Poetas Arevalenses y Morañegos”, así se hacen llamar, que nos deleitan a menudo con sus versos y que han recorrido los pueblos de nuestra comarca, llevando su poesía a muchos rincones: Alejandro Martín Hernández, María Patrocinio, Elías González Moreno, Victorio Canales, María Jesús Eleta Salazar, Segundo Bragado Jiménez, Genaro Manzano Romo, Esteban Monjas, Isa Mari Coll Dávila, Charo Alonso Martín, María José Llorente, Germán R. Rubio, Maite Jiménez Díez o Javier Sánchez Sánchez.

                                Radio Adaja 13/06/2012

13 jun. 2012

Cómo Lázaro se asentó con un escudero, y de lo que le acaeció con él


La mañana venida, levantámonos, y comienza a limpiar y sacudir sus calzas y jubón y sayo y capa. ¡Y yo que le servía de pelillo! Y vísteseme muy a su placer de espacio. Echéle aguamanos, peinóse y púsose su espada en el talabarte, y, al tiempo que la ponía, díjome:

-¡Oh, si supieses, mozo, qué pieza es ésta! No hay marco de oro en el mundo por que yo la diese; mas así, ninguna de cuantas Antonio hizo no acertó a ponelle los aceros tan prestos como ésta los tiene.

Y sacóla de la vaina y tentóla con los dedos, diciendo:

-¿La ves aquí? Yo me obligo con ella cercenar un copo de lana.

Y yo dije entre mí: «Y yo con mis dientes, aunque no son de acero, un pan de cuatro libras».

Tornóla a meter y ciñósela, y un sartal de cuentas gruesas del talabarte. Y con un paso sosegado y el cuerpo derecho, haciendo con él y con la cabeza muy gentiles meneos, echando el cabo de la capa sobre el hombro y a veces so el brazo, y poniendo la mano derecha en el costado, salió por la puerta, diciendo:

-Lázaro, mira por la casa en tanto que voy a oír misa, y haz la cama y ve por la vasija de agua al río, que aquí bajo está, y cierra la puerta con llave, no nos hurten algo, y ponla aquí al quicio porque, si yo viniere en tanto, pueda entrar.

Y súbese por la calle arriba con tan gentil semblante y continente, que quien no le conociera pensara ser muy cercano pariente al conde de Arcos, o, al menos, camarero que le daba de vestir.

«¡Bendito seáis Vos, Señor -quedé yo diciendo- que dais la enfermedad y ponéis el remedio! ¿Quién encontrará a aquel mi señor que no piense, según el contento de sí lleva, haber anoche bien cenado y dormido en buena cama, y, aunque agora es de mañana, no le cuenten por muy bien almorzado? ¡Grandes secretos son, Señor, los que vos hacéis y las gentes ignoran! ¿A quién no engañará aquella buena disposición y razonable capa y sayo? ¿Y quién pensará que aquel gentil hombre se pasó ayer todo el día sin comer con aquel mendrugo de pan que su criado Lázaro trajo un día y una noche en el arca de su seno, do no se le podía pegar mucha limpieza, y hoy, lavándose las manos y cara, a falta de paño de manos, se hacía servir de la halda del sayo? Nadie por cierto lo sospechará. ¡Oh Señor, y cuántos de aquéstos debéis Vos tener por el mundo derramados, que padecen por la negra que llaman honra, lo que por Vos no sufrirán!»

12 jun. 2012

La mujer que escribió un diccionario

Hace tres semanas, de paso por Madrid, quise visitar a María Moliner. Encontrarla no fue tan fácil como yo suponía: algunas personas que debían saberlo ignoraban quién era, y no faltó quien la confundiera con una célebre estrella de cine. Por fin logré un contacto con su hijo menor, que es ingeniero industrial en Barcelona, y él me hizo saber que no era posible visitar a su madre por sus quebrantos de salud. Pensé que era una crisis momentánea y que tal vez pudiera verla en un viaje futuro a Madrid. Pero la semana pasada, cuando ya me encontraba en Bogotá, me llamaron por teléfono para darme la mala noticia de que María Moliner había muerto. Yo me sentí como si hubiera perdido a alguien que sin saberlo había trabajado para mí durante muchos años.María Moliner -para decirlo del modo más corto- hizo una proeza con muy pocos precedentes: escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana. Se llama Diccionario de uso del español, tiene dos tomos de casi 3.000 páginas en total, que pesan tres kilos, y viene a ser, en consecuencia, más de dos veces más largo que el de la Real Academia de la Lengua, y -a mi juicio- más de dos veces mejor. María Moliner lo escribió en las horas que le dejaba libre su empleo de bibliotecaria, y el que ella consideraba su verdadero oficio: remendar calcetines. Uno de sus hijos, a quien le preguntaron hace poco cuántos hermanos tenía, contestó: «Dos varones, una hembra y el diccionario». Hay que saber cómo fue escrita la obra para entender cuánta verdad implica esa respuesta.
María Moliner nació en Paniza, un pueblo de Aragón, en 1900. O, como ella decía con mucha propiedad: « En el año cero". De modo que al morir había cumplido los ochenta años. Estudió Filosofía y Letras en Zaragoza y obtuvo, mediante concurso, su ingreso al Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios de España. Se casó con don Fernando Ramón y Ferrando, un prestigioso profesor universitario que enseñaba en Salamanca una ciencia rara: base física de la mente humana. María Moliner crió a sus hijos como toda una madre española, con mano firme y dándoles de comer demasiado, aun en los duros años de la guerra civil, en que no había mucho que comer. El mayor se hizo médico investigador, el segundo se hizo arquitecto y la hija se hizo maestra. Sólo cuando el menor empezó la carrera de ingeniero industrial, María Moliner sintió que le sobraba demasiado tiempo después de sus cinco horas de bibliotecaria, y decidió ocuparlo escribiendo un diccionario. La idea le vino del Learner's Dictionary, con el cual aprendió el inglés. Es un diccionario de uso; es decir, que no sólo dice lo que significan las palabras, sino que indica también cómo se usan, y se incluyen otras con las que pueden reemplazarse. «Es un diccionario para escritores», dijo María Moliner una vez, hablan do del suyo, y lo dijo con mucha razón. En el diccionario de la Real Academia de la Lengua, en cambio, las palabras son admitidas cuando ya están a punto de morir, gastadas por el uso, y sus definiciones rígidas parecen colgadas de un clavo. Fue contra ese criterio de embalsamadores que María Moliner se sentó a escribir su diccionario en 1951. Calculó que lo terminaría en dos años, y cuando llevaba diez todavía andaba por la mitad. «Siempre le faltaban dos años para terminar», me dijo su hijo menor. Al principio le dedicaba dos o tres horas diarias, pero a medida que los hijos se casaban y se iban de la casa le quedaba más tiempo disponible, hasta que llegó a trabajar diez horas al día, además de las cinco de la biblioteca. En 1967 -presionada sobre todo por la Editorial Gredos, que la esperaba desde hacía cinco años- dio el diccionario por terminado. Pero siguió haciendo fichas, y en el momento de morir tenía varios metros de palabras nuevas que esperaba ver incluidas en las futuras ediciones. En realidad, lo que esa mujer de fábula había emprendido era una carrera de velocidad y resistencia contra la vida.

GABRIEL GARCIA MARQUEZ
EL PAÍS  -  Opinión - 10-02-1981

11 jun. 2012

Maria Moliner, la académica que no tenía sillón


Dámaso, Lapesa y Laín la propusieron en 1972, pero «esas circunstancias especiales en que se han desenvuelto siempre los temas que rodean a la presencia de mujeres en la Academia», en palabras de Miguel Delibes, impidieron a María Moliner ser la primera dama en ocupar un sillón de la docta casa. Algo que recordaría en su discurso de ingreso, seis años después, Carmen Conde, a quien cupo finalmente tal honor ya en plena Transición. La autora del ‘Diccionario de uso del español’, con su elegancia habitual, nunca acusó de machismo a los académicos que la dejaron fuera, limitándose a apuntar que si su obra monumental la hubiera escrito un varón, cualquiera habría dicho en esta circunstancia: «¡Pero y ese hombre, cómo no está en la Academia!».
(más en El Avisador)

10 jun. 2012

COLEGIO SALESIANO DE AREVALO: MULTITUDINARIO ENCUENTRO DEPORTIVO

   Un año más el Colegio Salesiano de Arévalo se ha visto inundado por una multitud de niños y adolescentes deportistas. Se ha celebrado la edición nº XXII de este encuentro que ha convocado este año a 1400 deportistas procedentes de Colegios de Salesianos y Salesianas del Centro de España. En concreto han llegado desde varios colegios de Madrid, de Soto del Real, Aranjuez, Béjar y Salamanca, además de Arévalo, que un año más ha ejercido de anfitrión. Además, un grupo de más 600 familiares han querido compartir con sus hijos esta entrañable jornada del Deporte Salesiano.  
    Con la participación de todas las categorías desde prebenjamines hasta cadetes, todos los campos de deporte del Colegio Salesiano, además de las municipales no han descansado ni un momento desde las 10 de la mañana hasta las 19,30 horas. Los deportes en los que se ha participado han sido los siguientes: Fútbol 11, fútbol 7, Fútbol sala, baloncesto y voleybol.
    La jornada comenzaba a las 9,30 horas con la inauguración del evento, en el que los diferentes colegios han ido desfilando. A las 10,00 horas daban comienzo los partidos. Durante todo el día los padres del AMPA del Colegio han estado atendiendo el kiosko montado para la ocasión. Ingrediente fundamental del encuentro ha sido la piscina de la que han disfrutado todos los deportistas. Organizados en diferentes turnos han podido darse un chapuzón para refrescarse después de los partidos que han ido jugando.
    Todos los rincones del patio han sido “invadidos” por los padres, quienes han montado sus mesas de camping y sus sombrillas para comer y charlar. Como todos los años se ha instalado la tienda de campaña que Cruz Roja y Protección Civil montan para atender a posibles lesionados.
    En definitiva, una jornada que ha querido ser un canto al deporte y a todos los valores que la práctica del mismo conlleva. Todo se ha desarrollado en un clima de alegría y de participación serena. El deporte y tantas actividades desarrolladas en el Tiempo Libre son un elemento esencial en la Pedagogía Salesiana. San Juan Bosco, cuya reliquia visita el Colegio Salesiano de Arévalo la semana próxima, en concreto los días 20 y 21 de Junio, daba muchísima importancia al deporte y al juego, como elemento educativo fundamental. 

El hijo de Silos


"Se notaba que había una lucha entre el jardín y las galerías del claustro y que cada uno de los elementos había intentado apoderarse del otro"


(más en El País)

9 jun. 2012

CARTA AL PRESIDENTE DE CASTILLA Y LEÓN

    Señor presidente de la Junta de Castilla y León:
   Me inquieta y me preocupa la desprotección que sufre el norte de la provincia de Ávila concretamente la comarca de La Moraña y Tierra de Arévalo. En especial el espacio comprendido entre los ríos Adaja y Arevalillo, conocido como el corredor del Adaja y que cuenta con unos valores hidrogeológicos, ecológicos y paisajísticos incalculables.
     Resulta inexplicable que el Lugar de Interés Comunitario (LIC) Riberas del Adaja y afluentes, adquiera esta figura de protección, sólo cuando el Adaja abandona la provincia de Ávila, cosa carente de toda base lógica o científica, ya que se trata de la misma unidad geográfica, hidrológica, geológica, biológica y ecológica. No existiendo distinción alguna que justifique el que se excluya de este LIC a las riberas que se extienden aguas arriba del término municipal de Arévalo.

    También fuera de la comarca, por el sur, existen dos Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) por la existencia de varias especies de aves amenazadas. Concretamente la ZEPA valles del Voltoya y Zorita y la de los encinares del Adaja y Voltoya.
     Los tramos de los ríos Adaja y Arevalillo con sus pinares asociados que se extienden al norte de las ZEPAs anteriores y al sur del LIC mencionado, parece que no existen para la Junta de Castilla y León. ¿Es que, acaso, carecen de valor? Veamos:
       Se trata de la última zona boscosa de una comarca de 150.000ha. de las cuales sólo el 3,3% es suelo forestal. Estos pinares emplazados entre los ríos Adaja y Arevalillo se asientan sobre antiguas dunas continentales con un porcentaje de arenas cercano al 100%. En una comarca netamente agrícola como la que nos ocupa, durante los últimos treinta años se ha producido una sobreexplotación del acuífero de los Arenales. Lo que ha provocado la contaminación de las aguas por arsénico y nitratos. Ahora el agua del acuífero no puede ser utilizado para el consumo humano en una buena parte de los municipios de esta comarca y de otras limítrofes.
           
Luis José Martín García Sancho.
 (más en Arevaceos)


Enlace a los documentos para firmar y enviar:

8 jun. 2012

Piedra Caballera

En el grupo "Mingorría" en Facebook están colgando enlaces a la revista "Piedra Caballera" que fue todo un clásico de las revistas culturales elaboradas en los años 80 del pasado siglo. Ponemos, por si fuera de vuestro interés, enlaces a ellas. 

7 jun. 2012

El Tratado de Tordesillas

Que se haga y asigne por el dicho mar océano una raya o línea derecha de polo a polo, del polo Ártico al polo Antártico, que es de norte a sur, la cual raya o línea e señal se haya de dar e dé derecha, como dicho es, a trescientas setenta leguas de las islas de Cabo Verde para la parte de poniente, por grados o por otra manera, como mejor y más presto se pueda dar, de manera que no será más. Y que todo lo que hasta aquí tenga hallado y descubierto y de aquí adelante se hallase y descubriere por el dicho señor rey de Portugal y por sus navíos, así islas como tierra firme, desde la dicha raya arriba, dada en la forma susodicha, yendo por la dicha parte de levante, dentro de la dicha raya a la parte de levante, o de norte o sur de ella, tanto que no sea atravesando la dicha raya, que esto sea y quede y pertenezca al dicho señor rey de Portugal y a sus subcesores para siempre jamás. Y que todo lo otro, así islas como tierra firme, halladas y por hallar, descubiertas y por descubrir, que son o fueren halladas por los dichos señores rey y reina de Castilla y de Aragón, etc., y por sus navíos, desde la dicha raya, dada en la forma suso dicha, yendo por la dicha parte de poniente, después de pasada la dicha raya, para el poniente o al norte sur de ella, que todo sea y quede y pertenezca a los dichos señores rey y reina de Castilla y de León, …., y a sus subcesores para siempre jamás”.

6 jun. 2012

Presentación del libro "Santo Domingo de las Posadas, una aproximación histórica"

Sábado, 9 de junio, a las 19.30 horas, en la iglesia parroquial de San Martín en Santo Domingo de las Posadas

Presentación del libro "Santo Domingo de las Posadas, una aproximación histórica"

Autores: Santos Delgado Lozano y Clara Jiménez Serrano

Patrocinado por la Institución Gran Duque de Alba

Opústrato y las ciudades amuralladas

        Opústrato era tenido por un semidiós. El espíritu protector de las ciudades amuralladas a las que era llamado cuando estas se encontraban en peligro o eran sitiadas por el enemigo.
        Se decía de él que su padre había sido el constructor de los cinco círculos de piedra que protegían la ciudad de los dioses y que Opústrato fue expulsado de ella por no reconocer su perfección, vagando errante por las ciudades de los hombres en busca de las maravillas construidas de los distintos universos. Su aspecto era noble, como correspondía a su estirpe divina, aunque vestía de forma humilde y todo su equipaje era una simple plomada. No se conocía que hubiese tenido mujer o casa propia. En ocasiones en alguna pequeña aldea o en algún ignorado oasis, en los que solía detenerse a descansar, la gente le rodeaba esperando ver la magia y los prodigios que pregonaba su fama; él se limitaba a meditar después de aceptar los alimentos que le ofrecían cuantos se acercaban a tocar su túnica, y en ocasiones asombraba a la expectante concurrencia con la música de un pequeño clarín que sacaba de su alforja. Dicen que su sonido vibrante podía movilizar la arena del desierto.

A menudo era consultado por los magistrados y los generales de las ciudades que atravesaba, sobre la solidez de sus fortificaciones. En esas ocasiones Opústrato tan apenas decía nada; se limitaba a recorrer el adarve de sus murallas, a tocar con las manos las puertas de sus lienzos como si comprobase su solidez. Y los muros, desde aquel momento, quedaban impregnados de un sortilegio de tal naturaleza que los posibles enemigos ya no eran capaces de derribarlos.

Un día fue llamado por el rey Barahab quien temía que pronto las legiones enemigas sitiaran la ciudad con intención de destruirla. En su presencia, el monarca le pregunto que quería a cambio de preservar sus defensas, de hacer infranqueable su perímetro a las huestes invasoras. Opústrato, que nunca había pedido nada por sus consejos, vio en la sala a una esclava cuyo velo mostraba unos ojos bellísimos, solicitándola al monarca para hacerla su esposa. El rey accedió. Pero esta esclava era su preferida, por lo que mandó a los aposentos de Opústrato otra distinta que sin embargo poseía la virtud de desvelar la naturaleza del amor y de inspirar el deseo de forma permanente, quizá pensando que su huésped no apreciaría la diferencia. Al cabo de una semana la esclava enfermó y murió; se desconoce si fue por los excesos sexuales de un dios virgen, o por la incompatibilidad de sus diferentes espíritus, uno de fuego y otro de piedra. Opústrato quedo sumido en un profundo mutismo. Dicen que trato en vano de resucitarla con su magia. Se le vio descalzo frente a su tumba, sobre la tierra, de donde hizo surgir un cenotafio bellísimo de ónice labrado en torno a su amada. Ese mismo día Opústrato desapareció de la ciudad; se adentró en el desierto, camino de un algún perdido eremitorio.

Al cabo de poco tiempo Barahab contemplaba confiado desde lo alto, como el ejército enemigo había plantado sus campamentos y activado sus máquinas de guerra. Se escuchó en la lejanía el sonido de un clarín. Y se derrumbaron las murallas de Jericó.
Ángel Bernal 

5 jun. 2012

POEMARÍO


Por segundo año consecutivo, el Plan de Medio Ambiente de CRUZ ROJA organiza este recital poético en torno al agua, los ríos, la naturaleza...Os esperamos a todos para compartir versos .
"Nuestras vidas son los ríos,
nuestros ríos son la vida".

3 jun. 2012

LAUDATIO FUNEBRIS IN MEMORIA POETAE ABULENSIS JACINTUS HERRERO ESTEBAN


LAUDATIO FUNEBRIS
IN MEMORIA POETAE ABULENSIS
JACINTUS HERRERO ESTEBAN


Ben vedi omai sí come a morte corre
ogni cosa creata, et cuanto all’alma
bisogna ir lieve al periglioso varco.
(Francesco Petrarca, Canzoniere.
Prima parte. Soneto CLI.
Altaya, 1995, pp. 368-369.)

Ya ves bien cómo corre hacia la muerte
toda cosa creada, y cómo el alma
necesita ir ligera en ese trance.
(Traduce: Jacobo Cortines.)



            I

Llégate, Jacinto, a la azul orilla
que me envuelve, a este primoroso banco
accede, en él descanso mis penas. Trilla

la llanura marina el aire. Canto
llano acerca al sentido noble tono
del dolor atosigante que, manto

inmisericorde, gualdrapa de áfono
negro miserere coral, morado
incienso vespertino, sufre horrísono 

castigo por tu ausencia. No mi estado
mires, ni adviertas tristeza extremada:
es mi amistad la que sufre, ni soñado

parece creíble el tránsito, amada
estela que se eleva por las cúpulas
de Ávila, la casa, a Langa nevada,

tierra buena para nacer,  con brújulas
sencillas para no ollar tantos túmulos
fúnebres hallados en las cuadrículas

de la tierra de los conejos. Cúmulos
esperanzadores traerán riqueza
cabe el árbol de vida, caros régulos,

plantado cuando tú naciste, pieza
sin igual para guardar toda muerte
inocente, más la tuya que empieza

ahora, vivida tu estancia, suerte
humana, en el solejar de las aves.
Pero déjame que te cuente el fuerte

impacto en el ámbito de las llaves
que abren y cierran del alcaraván
los gritos que sonarán mientras caves

tu propia tumba, en tanto esparaván
carroñero sobrevuela diciembre,
como el mirlo aquí, con negro gabán.

Apenas te iba el sol hasta septiembre
pues tú sufrías, en edad presbítero,
las empinadas cuestas de noviembre.

Pisa la orilla de Neptuno, pero
no bebas ni bendigas agua buena:
la siesta tórnala, Jacinto, en mero

vaivén acompasado. Vamos, suena
la edad del ángelus en la campana
del ámbito celeste, mientras truena

ruido de luz de poniente. Mañana
hará aire sosegado. Reconoce
lo perplejo de mi rostro. Ya mana

la sombra del jacinto,  no solloce
la gavina que a su refugio retorna,
ni tampoco el rucio por la era retoce.

Solos en soledad, la luz se adorna
de silencio en el crepúsculo tosco
mientras irrumpe el ángel en el torna-

sol sabio de las pechinas. Mar fosco.
en la Cala. Suma dureza en Langa
campesina, aldea de verano, hosco

remanso de la oración. Mojiganga
de la muerte en la plazuela festiva,
eso es la vida, lo que no te enfanga,

lo que hablamos en Ávila,  voz viva
que no esperabas. Ya estabas muy roto,
era tu piar herida recidiva

de Odiseo. Tanta fatiga coto
de daño ponía en nuestro paseo.
Eras sacado de un cuadro de Giotto,

un san Francisco con aves te creo,
pues sólo bondad era tu soneto,
mientras la golondrina en cabrio veo.

Me dejo ya el llanto alegre, prometo
ser discreto en tu presencia, ya ensayo
el silencio en la mirada, acometo
retiro claustral , ¡oh tarde de mayo!



                                II

Níveo poema especial –impoluto en su rincón
guardado– recibía, siempre por Navidad. Los
quise publicar todos –La navidades de Jacinto
Herrero Esteban, iban a tener por título–
cuando los diversos años pasados ya habían
puesto en rimero una muestra de ingenio
y de bondad, de pericia poética y de gracia
interior para hacer tu austera tierra de Castilla
almena de palabras, recogimiento de esteta,
espléndida solemnidad de sentimiento místico
urbano, no sólo el paisaje de una égloga rural
habitaba en tu claustro. Pero tú no quisiste:
llevabas en mente Grito de alcaraván. Y así fue.
Créete, clásico Jacinto, adarve nuevo de Ávila,
que el poema sugerente me unía, en paz, a ti,
(No lejos, la ciudad, aunque sumida
en su inercia de piedra milenaria,
se inquieta ante el regreso de bandadas
de estorninos. La nieve es su presagio.)
hasta el siguiente correo –un año exacto– cuando
tu dirección –Paseo de San Roque 19 o Zamora 13–
desataba mi infantil alegría tan única, tan personal,
tan lírica, tan alabada, hasta que, reunidos todos
los míos, leía tu poema con su mensaje hogareño,
su anécdota prudente, su virginal belleza arcana:
En este declinar de nuestro mundo
Vuelve la imagen de los días claros:
Arrogante a caballo o recostado
En la hacina del trigo, sin cansancio,
El centro fuiste de la tierra llana
Y las estrellas de la anochecida.
Hasta que enfermedad te pudo. Frío hospital
y residencia inhóspita fue tu habitáculo. Tres
años sin otra lectura navideña que la misma
de anteriores diciembres. “No os olvido”,
me escribió en dos mil diez.  Renové mi alegría.
En tus achaques pensé, sobriamente desconsolado,
y en los míos. Andaba yo reparando la sangrienta
huella del bisturí “cruel", como lo calificaste
al escribirme después, cuando supiste, de modo
no menos cruel que “lo mío” -lo tuyo– “ después
de tanto tiempo, se quedará en algo que habré
de soportar de por vida”, vida que sólo duró
un año más. Venía esta misiva manuscrita
con un soneto “que no he querido enviar en Navidad”.
En tarjetas imprimías tus felicitaciones navideñas.
me faltará esta última que, sin embargo, uniré
a las escasas cartas que de ti poseo, como tesoro
a dejar a quien conmigo va. Rememorabas en él
a Fray Luis en Madrigal, acércate, Jacinto, tolle
et lege, pues escribe que el Maestro leía y estudiaba
en su retiro, en “estos días finales de otoño. Conoce
el Santo, como tú, “que durará más su obra que
muros que ahora le cobijan”. Sí, parece anuncio
de tu muerte, o, como me confiaste en confidencia
amistosa, “mi testamento literario”, cuando,
en realidad, “es una manera de enfrentarme
con el problema de la muerte: sereno, sin temor”.
Y, en estos tan duros momentos tuyos, tenías
palabras felices para mí: “que sigas trabajando
y publicando tus escritos y Dios me dé tiempo
para poder leerte”. No sé qué contesté a tan
amable epístola. ¿Buscabas, Jacinto, la misma
“eterna armonía” que agradaba a Fray Luis,
“cuando dejó sus huesos en la tierra?” Creo
que florecía en ti la armonía día a día como
las alondras, las currucas y los trigueros, allá
por el cielo de Langa, armonizan el paisaje con su
caramillo, mientras picotean brotes rojos entre
las jaras y los tojos. Tu armonía era tu propia
mismidad, al menos eso creí entender en todas
las visitas que te hice a la Ávila eterna que gustabas
y que leía al repasar tus libros que crecían
en el estante a ellos destinado y que tú me
enviabas, lector feliz era de versos que me hubiera
gustado escribir, pero no he llegado a tener
la gracia que a ti te donó el Cielo para ser creador
abismal y avisado:
Son hermosos los árboles desnudos
húmedos del relente en madrugada.

No te destruyó la soledad, ni la falta
de pareja, situación antepuesta: elegiste
vivir en la alegría de Dios, en el salmo
alegre de la paz, en la soledad difusa
del hogar que llenó tu madre amada,
madre siempre madre, hasta el último
día concedido por la bondad de Dios:
Un gozo augura terrenal y puro
el vuelo azul del libre abejaruco.
Esa fue tu primera muerte. Por eso no
te importaba la tuya, era lima sorda
contra el hilo del tiempo que ni vuelve
ni regresa, según la sabia intuición
del admirado Quevedo. Ninguna de las
Moiras intervino. Ni las Parcas. Sólo Dios
fue quien manejó la llegada del ángel
del licor oscuro que la condujo a un lugar
que sólo abandonó, Jacinto, para abrazar
tu llegada, comprobar si el viaje había
sido placentero, si traías necesidad
alguna o las cosas de la vida habían
querido detener tu partida con el roce
del viento entre los álamos . ¿Cómo no
lamentar, amigo del alma, que ya no
escribas más sentado en el oculto
rincón junto a la lumbre de tu casa?
Ya has llegado hasta la muerte, Jacinto,
y aún vives la eternidad cabe los cerros
de Villatoro y la Serreta, hasta que la nieve
oculte los senderos y todo sea olvido.


                             III

… nada que dar a cambio
de este limpio gozo que prometes.
Jacinto Herrero Esteban


La riqueza del alma acrecentada
refulgía por tu hábito inefable
de hombre señalado por amable
divina mano en todo concertada.

Subías al altar llama dorada.
Usabas la costumbre de Dios, hable
el místico misterio inabarcable
de tu renuncia en santidad trocada.

Cuanto esperabas, gozas. Si soñabas
la vida celestial, en ella moras,
y tu refugio es los brazos del Amado.

Tus versos quedan. Y Ávila, con su hado,
y la casa en Langa. Pasarán las horas,
los años llegarán. Por ti rezabas

y en nosotros pensabas:
nos gustaban tus palabras y eras vivo,
como hoy, en los libros del estante divo.

                         Responsorio

Lavados los pies en vasija de oro,
inició su camino con mesura.
A tus pies, Señor, cabe tu figura,
reposa Jacinto ahora con decoro.

Prémiale, oh Dios, su esfuerzo solidario
por amarte, por habitar en tu templo
tabernáculo, por cuanto contemplo
escrito con dulzura en su rimario.

                        Desiderios

Haz que viva, Padre Amor, en tu eterna
Casa, la de Ávila sublime, linterna

pétrea de místico templo noble:
que espere la llamada bajo el roble

alto de Langa. Sirva de consuelo
su fe en tu promesa de ir al cielo

quienes por Ti todo abandonaran,
y él lo hizo. Mil renuncias señalaran

las heridas visibles en el alma,
que son y, pronto, próvido Dios calma;

trabajó por vivir en la Presencia,
porque era, seguro, la mejor ciencia,

de tan clemente Dios, el que le abraza
y le conduce a su lugar, hogaza,

Jacinto, de pan recién hecho: en mesa
abastada, puesta para que comas

del pan eterno. Salvaste tu vida
como un pájaro ingenuo de la trampa
del cazador porque Dios en ti anida:
tu clásico verso en el cielo acampa.

José Luis Molina Martínez
Calabardina, 14 de mayo de 2012