30 abr. 2012

PRESENTACIÓN AL PÚBLICO DEL NUEVO EMBLEMA DE LA ALHÓNDIGA

      La asociación, de cultura y patrimonio, la Alhóndiga ha presentado en público lo que quiere que sea su emblema de ahora en adelante.
     Se trata de una escultura en hierro reciclado realizada por Juan Jesús Villaverde, escultor natural de Sanchidrián y vecino de Arévalo. Colaborador con la Alhóndiga desde antes de su nacimiento como asociación.
     Su obra arranca con la materia fría y desechada por los humanos, los miles de elementos metálicos que se abandonan como chatarra. A partir de ese material, con sus manos y su imaginación, crea Vida. El hierro adquiere nuevas formas y vida propia, calidez y mensaje.
      En la obra realizada para la Alhóndiga, aparece representada la figura humana, reposada y serena, con un libro en sus manos, elemento que como ya dijera Borges “...es extensión de la memoria y de la imaginación.  Lee, nuestro humano de la llanura, a la sombra de un incompleto arco de ladrillo, resto del patrimonio monumental que aún conservamos, símbolo del Mudéjar, por otros llamado románico de ladrillo, pero representativo también del patrimonio natural que nos rodea, especie de árbol solitario y recio que con su sombra es defensa frente al abrasador sol que quema esta comarca castellana.
      La creación de Juan Jesús ha recibido el nombre de “Mudejarillo”, como la obra de don José Jiménez Lozano, natural de Langa y uno de los más grandes escritores en lengua castellana. Don José, en su obra, novela la biografía de san Juan de la Cruz, también muy vinculado a estas tierras de Fontiveros y Arévalo. Veremos en el “Mudejarillo de la Alhóndiga”: cultura, memoria, imaginación, Mudéjar, Naturaleza, literatura, mística y todo lo que don José, con maestría, supo recoger en su obra.
     Es emblema de la esencia de esta tierra y las gentes que la habitan. En el “Mudejarillo de la Alhóndiga”, todos somos esa figura humana que lee; de todos es ese patrimonio monumental y natural representado, en espléndida alegoría, por un artista de la tierra y que vive en ella, que ha sabido dar vida propia a un material muerto, frío y abandonado. Desde ayer, el “Mudejarillo de la Alhóndiga” es de todos y a todos representa.

29 abr. 2012

Memoria Fotográfica de Arévalo

Ya está abierta nuestra exposición "Memoria Fotográfica de Arévalo". Este año la muestra está dedicada al teatro en nuestra ciudad. 
Partimos de 1933 a través de algunas instantáneas que nos muestran actuaciones, grupos y actores y actrices aficionados que, en aquellos años del primer tercio del siglo XX, hacían las delicias del numeroso público que acudía al cine-teatro "Cervantes" o al salón de la sociedad "La Esperanza".
Podemos ver fotografías que nos recuerdan obras legendarias como "El Pan de Flor", obra de don Constatino de Lucas (El Cura de Machín), la opereta "Cinco minutos nada menos" o, algunos años más tarde, "La herida luminosa" o "Una muchachita de Valladolid".
De los años 70, obras representadas por los grupos de la OJAC, Antiguos Alumnos Salesianos, Grupo de teatro "Almenas"   o los cuadros artísticos del Instituto Técnico de Enseñanza Media, hicieron las delicias de muchos de nosotros.
Hacia los años 80 grupos míticos como "Raíz" o "Grupo de Teatro Castilla" pusieron en escena obras tan extraordinarias y de tan grato recuerdo como "La otra honra", "Crónica de un Cobarde" o "Casa de Muñecas"
Por fin, en la década de los noventa del pasado siglo, disfrutamos con obras como "Fedra", "Carrusel" o "A mitad de camino".
La muestra fotográfica permanecerá abierta los sábados, domingos y festivos, entre el 28 de abril hasta el 27 de mayo de 2012, en horario de 12,00 a 14,00 y de 18,00 a 20,30 horas.

27 abr. 2012

Comunicado de Prensa

El sacerdote Jesús López Sáez imparte una conferencia en la Casa del concejo de Arévalo sobre la figura del Papa Juan Pablo I

   El pasado jueves, 28 de abril, pudimos asistir en la Sala de conferencias de la Casa del Concejo en Arévalo a una interesantísima conferencia que organizada por La Alhóndiga, asociación de Cultura y Patrimonio, corrió a cargo del sacerdote Jesús López Sáez, y que trató sobre la figura de Juan Pablo I, el conocido como el "breve Papa de la sonrisa". 
   Albino Luciani fue elegido Papa, el 26 de agosto de 1978. Con su gesto, al elegir dos nombres, quiso honrar a sus dos predecesores: Juan XXIII y Pablo VI.
   Su elección, como Papa número 263 de la Iglesia Católica, se produjo en la tercera votación del cónclave más corto de todo el siglo XX. Juan Pablo I eligió como lema de su papado la expresión latina Humilitas, lo que se reflejó en su polémico rechazo de la coronación y de la tiara papal en la ceremonia de entronización, en contra de lo prescrito por la Constitución Apostólica de Pablo VI.
  Como Papa, Juan Pablo I estableció un ambiente de optimismo y reformas, que nunca llegaría a avanzar más allá de las propuestas. Murió, según las fuentes oficiales, de un infarto, treinta y tres días después de ser elegido Papa, el 28 de septiembre de 1978, siendo el cuarto pontificado más breve de la historia.

   El conferenciante, JESÚS LÓPEZ SÁEZ, nació en Aldeaseca (Ávila), el 12 de abril de 1944. Es sacerdote, responsable de la Asociación Comunidad de Ayala de Madrid, que promueve la renovación eclesial mediante la creación de grupos y comunidades. Es inspirador de otras asociaciones semejantes, así como de la Fundación Betesda, para el desarrollo integral de discapacitados físicos y psíquicos.
   Licenciado en Filosofía y Letras, en Teología y en Psicología, ha sido colaborador del Secretariado Nacional de Catequesis (1973-1978), responsable de Catequesis de Adultos en el mismo Secretariado y miembro del Equipo Europeo de Catecumenado (1978-1986). Es autor del Manual del Educador. Guía Doctrinal del catecismo Con vosotros está (1976). Ha colaborado con el Departamento de Pastoral de la Salud (1986-2006), también en Los comienzos de la fe (1990), el libro europeo de catecumenado, y en el Nuevo Diccionario de Catequética (1999). 
   Entre sus artículos y publicaciones, cabe destacar: El concepto evolutivo de la muerte en Teilhard de Chardin (1968), España, país de misión (1979), Escuchar la Palabra, objetivo catecumenal (1983), Proyecto catecumenal (1981-1983), La incógnita Juan Pablo I (1985), La renovación eclesial (1987), Se pedirá cuenta. Muerte y figura de Juan Pablo I (1990), El día de la cuenta. Juan Pablo II a examen (2002 y 2005), Memoria histórica. ¿Cruzada o locura? (2006) y Juan Pablo I. Caso abierto (2009). Es autor de un conjunto de canciones que lleva por título Levantaré la tienda (1999).

Al finalizar la conferencia se presentó, por parte de la asociación cultural, una escultura que ha sido diseñada y realizada por el escultor, afincado en Arévalo, Juan Jesús Villaverde. Es un pequeño lector sentado a la sombra de un arquito mudéjar y cuyo título es "Mudejarillo". En él, nuestro escultor ha sabido captar la esencia de la Cultura y Patrimonio de nuestra Tierra de Arévalo. Este primer "Mudejarillo" salido de las manos de Juan Jesús, le fue entregado a Jesús López Sáez, en agradecimiento a la magnifica  conferencia que impartió en, según el mismo manifestó, "el mismo corazón de nuestra tierra."

25 abr. 2012

Conferencia de Jesús López Sáez

El jueves, 26 de abril de 2012, en la Sala de Conferencias de la Casa del Concejo, (Plaza del Real, sn) en Arévalo, a las 20:30 horas, tendrá lugar una conferencia sobre la extraña muerte y profunda distorsión de la figura de Juan Pablo I, por el sacerdote, teólogo y psicólogo Jesús López Sáez.

El dios íbero

      Igual que el ballestero
tahúr de la cantiga,
tuviera una saeta el hombre ibero
para el Señor que apedreó la espiga
y malogró los frutos otoñales,
y un "gloria a ti" para el Señor que grana
centenos y trigales
que el pan bendito le darán mañana.
      ¡Señor de la ruina,
adoro porque aguardo y porque temo:
con mi oración se inclina
hacia la tierra un corazón blasfemo.
      ¡Señor, por quien arranco el pan con pena,
sé tu poder, conozco mi cadena!
      ¡Oh dueño de la nube del estío
que la campiña arrasa,
del seco otoño, del helar tardío,
y del bochorno que la mies abrasa!
      ¡Señor del iris, sobre el campo verde
donde la oveja pace,
Señor del fruto que el gusano muerde
y de la choza que el turbión deshace,
tu soplo el fuego del hogar aviva,
tu lumbre da sazón al rubio grano,
y cuaja el hueso de la verde oliva,
la noche de San Juan, tu santa mano!

      ¡Oh dueño de fortuna y de pobreza,
ventura y malandanza,
que al rico das favores y pereza
y al pobre su fatiga y su esperanza!
      ¡Señor, Señor: en la voltaria rueda
del año he visto mi simiente echada,
corriendo igual albur que la moneda
del jugador en el azar sembrada!
      ¡Señor, hoy paternal, ayer cruento,
con doble faz de amor y de venganza,
a ti, en un dado de tahúr al viento
va mi oración, blasfemia y alabanza!»
      Este que insulta a Dios en los altares,
no más atento al ceño del destino,
también soñó caminos en los mares
y dijo: es Dios sobre la mar camino.
      ¿No es él quien puso a Dios sobre la guerra
más allá de la suerte,
más allá de la tierra,
más allá de la mar y de la muerte?
      ¿No dio la encina ibera
para el fuego de Dios la buena rama,
que fue en la santa hoguera
de amor una con Dios en pura llama?
      Mas hoy... ¡Qué importa un día!
Para los nuevos lares
estepas hay en la floresta umbría,
leña verde en los viejos encinares.
      Aún larga patria espera
abrir al corvo arado sus besanas;
para el grano de Dios hay sementera
bajo cardos y abrojos y bardanas.
      ¡Qué importa un día!  Está el ayer alerto
al mañana, mañana al infinito,
hombres de España, ni el pasado ha muerto,
no está el mañana —ni el ayer— escrito.
      ¿Quién ha visto la faz al Dios hispano?
Mi corazón aguarda
al hombre ibero de la recia mano,
que tallará en el roble castellano
el Dios adusto de la tierra parda.

                                             Antonio Machado

23 abr. 2012

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha


Capítulo séptimo (Fragmento)

De la segunda salida de nuestro buen caballero D. Quijote de la Mancha

Estando en esto, comenzó a dar voces Don Quijote, diciendo: aquí, aquí, valerosos caballeros, aquí es menester mostrar la fuerza de vuestros valerosos brazos, que los cortesanos llevan lo mejor del torneo. Por acudir a este ruido y estruendo no se pasó adelante con el escrutinio de los demás libros que quedaban, y así se cree que fueron al fuego sin ser vistos ni oídos, la Carolea y León de España, con los Hechos del emperador, compuestos por don Luis de Avila, que sin duda debían de estar entre los que quedaban, y quizá, si el cura los viera, no pasaran por tan rigurosa sentencia. Cuando llegaron a Don Quijote, ya él estaba levantado de la cama, y proseguía en sus voces y en sus desatinos, dando cuchilladas y reveses a todas partes, estando tan despierto como si nunca hubiera dormido. Abrazáronse con él, y por fuerza le volvieron al lecho; y después que hubo sosegado un poco, volviéndose a hablar con el cura, le dijo: por cierto, señor Arzobispo Turpin, que es gran mengua de los que nos llamamos doce Pares dejar tan sin más ni más llevar la victoria de este torneo a los caballeros cortesanos, habiendo nosotros los aventureros ganado el prez, en los tres días antecedentes. Calle vuestra merced, señor compadre, dijo el cura, que Dios será servido que la suerte se mude, y que lo que hoy se pierde se gane mañaa; y atienda vuestra merced a su salud por ahora, que me parece que debe de estar demasiadamente cansado, si ya no es que está mal ferido. Ferido no, dijo Don Quijote; pero molido y quebrantado no hay duda en ello, porque aquel astardo de don Roldán me ha molido a palos con el tronco de una encina, y todo de envidia, porque ve que yo solo soy el opuesto de sus valentías; mas no me llamaría yo Reinaldos de Montalbán, si en levantándome de este lecho no me lo pagare, a pesar de todos sus encantamientos; y por ahora tráigame de yantar, que sé que es lo que más me hará al caso, y quédese lo del vengarme a mi cargo. Hiciéronlo así, diéronle de comer, y quedóse otra vez dormido, y ellos admirados de su locura.

22 abr. 2012

Rendir cuentas al Rey

Aquella fría mañana de 1751, la taberna de Cabizuela estaba más revuelta de lo habitual. No había nada que hacer en el campo y varios vecinos esperaban expectantes la llegada de un forastero. Pocos días antes había llegado al pueblo una misiva en la que se les apercibía de la llegada al pueblo de Fausto de Cossio, un Juez Delegado de la Corona.
Según decía aquella carta se quería hacer un catastro para reunificar todos los impuestos y cerrar, de una vez por todas, el sistema feudal para pagar tan solo al reino.
Junto a un jarrillo de vino estaban "los Juanes", como así se los llamaban. Eran Juan Ruano y Juan Gómez, alcaldes del pueblo y sus pedanías (Los Galindos y Santiago de La Quemadilla). Con ellos conversaba Don Diego Vaquero, cura del pueblo, y hombre fedatario para estos trámites.
El juez amarró su caballo y entró en la taberna.
Tras numerosas presentaciones, el escribano que acompañaba a Don Fausto se sentó en una banquetilla y comenzaron las preguntas.
Los hombres del pueblo contestaban a todo como buenamente podían.
El término del pueblo era de 2700 obradas (2 leguas al Norte, 4 al Sur, y 4 de circunferencia). Limitaba con El Bohodón, San Pascual, Cabezas, Constanzana, Pedro Rodríguez, Papatrigo y Cordovilla.
Todo tierras de secano, excepto algunas huertas, pinares, viñas y prados. Las tierras de dejaban una vez cada cuatro años de barbecho para poder cosechar cebada, trigo, garrobas y centeno.
Por ese aprovechamiento debían de pagar el diezmo tercio, diezmo primicia, tercias y cuartilla a los Curas de Ávila, los del Colegio de San Gregorio de Valladolid, a las Monjas de Santa Ana, y algo más para la Catedral de Santiago de Compostela y para la construcción de la Iglesia de Cabizuela, fastuosa obra de granito que nunca se llegó a acabar.
Se molía en el molino del Arevalillo, propiedad del Marqués de Monterrón.
La cabaña ganadera estaba compuesta por vacas, bueyes, ovejas, caballos, mulas y cerdas de cría.
Había 48 cabezas de familia, que vivían en 62 casas, aunque aquí incluyeron la casa del Concejo, la carnicería y la fragua.
Como gastos comunes del pueblo, tan solo pagaban al alguacil, a una cuadrilla que limpiaba el pozo común, a los curas por oficiar, y las fiestas de San Bartolomé, San Cristobal y San Marcos. Además se pagaba a la casa de los locos de Valladolid y a la Santa Casa de Jerusalén.
En el pueblo, además de la taberna, había un mesón regentado por Manuel De La Iglesia. Pero la lista de oficios continuaba con un cirujano, un herrero, un sastre, varios jornaleros, labradores, ganaderos y, por desgracia, tres pobres de solemnidad.
Acabaron las preguntas, y, al irse el juez, la taberna quedó vacía. Tan solo "Los Juanes" y el señor cura permanecieron en el lugar hablando sobre lo ocurrido esa mañana. Dudaban sobre los beneficios para el pueblo de aquel interrogatorio. A fin de cuentas, el aroma de la olla llegó a su olfato, y se disolvió la reunión.

20 abr. 2012

Madrigal de las Altas Torres-Rasueros

Provincia de ÁVILA, Comarca de La Moraña
Tipo de ruta Lineal
Distancia 11,9 km.
Grado de dificultad Bajo
Duración a pie 3h 15’
Duración en bicicleta 1h 30‘
Época recomendada Primavera, otoño e invierno



Descripción: El extremo norte de la provincia de Ávila y de la comarca de La Moraña se caracteriza por sus extensos y llanos territorios de cultivo, en los que es posible encontrar buen número de lagunillas esteparias, pequeños humedales y charcas que sirven de refugio para las aves. Esta ruta se ubica dentro del LIC y ZEPA de Tierra de Campiñas.
El recorrido discurre en su totalidad por cómodas pistas y se inicia en Madrigal de las Altas Torres, cuyas murallas encierran una buena carga histórica. Al poco de empezar, al sudoeste, se acerca a los restos del Convento de Extramuros, donde reside una gran colonia de cernícalo primilla. Continuando en la misma dirección se va atravesando la extensa llanura cerealista, en donde es posible divisar diferentes aves esteparias: ganga ortega, avutarda, sisón; además de algunas rapaces como milanos o aguiluchos.
La ruta se aproxima a la hilera de bosquecillo de galería que delata la presencia del río Trabancos, a donde merece la pena acercarse para divisar aves de ribera, poco antes de alcanzar la localidad de Rasueros, donde finaliza este recorrido.

15 abr. 2012

La Llanura número 35

Estamos repartiendo esta mañana nuestra Llanura número 35. Este mes os proponemos una reflexión sobre el futuro de los pueblos y nuestro patrimonio desde la perspectiva del acuciante descenso de la población rural en nuestras comarcas. 
Nuestra habitual sección de actualidad resume algunas de las actividades realizadas por nuestra asociación y hacemos reseña del premio de las Ciencias Sociales y Humanidades que han otorgado a Emilio Rodríguez Almeida. 
Las páginas centrales reproducen el excepcional pregón de Semana Santa impartido por Francisco Sánchez Oreja, carmelita descalzo. 
Luis José Martín García-Sánchez, en su habitual página de naturaleza, nos habla sobre "Aviones, golondrinas y vencejos". 
Gutierre Muñoz es la población elegida este mes por Ángel Ramón González para hablarnos de los origenes y la historia de esta  localidad que perteneció al sexmo de Orbita. 
La página diez la ocupa este mes Javier Andrés García con un precioso artículo titulado "Orgulloso de ser arevalense". En cuanto a la página once está dedicada a la asociación "Amigos de Madrigal" que tanto y tan buen trabajo están haciendo por el patrimonio de nuestra tierra y, por fin, la última página nos muestra pequeñas crónicas de como era la Semana Santa arevalense en los años 1952 y 1960.
Aquí os ponemos los enlaces:

13 abr. 2012

La plaza del Real de Arévalo


De creer a Cervera Vera las plazas del Real y del Arrabal de Arévalo surgen de forma espontánea debido a que el crecimiento paulatino de la población propició el aumento del caserío.
El avance de la edificación dentro del recinto amurallado respetó un espacio libre frente a la puerta del Alcocer y, alrededor de él, se fue estructurando la plaza del Real.

12 abr. 2012

XVI Encuentro Nacional de Antiguos Alumnos de los colegios Amor de Dios

El colegio Amor de Dios de Arévalo acogerá el próximo sábado a más de 200 antiguos alumnos de los distintos colegios que la Institución tiene en España.
Se trata del XVI Encuentro Nacional de Antiguos alumnos y que, por segunda vez en estos 16 años, se celebra en esta ciudad.
El encuentro tendrá un carácter festivo-formativo.
La acogida será a las 9:30h en el colegio, para asistir, posteriormente, al acto que tendrá lugar en el cine Castilla y que consistirá en una conferencia a cargo de Dª. Mª Rosario Sáez Yuguero, Rectora de la universidad Católica de Ávila. A continuación se presentarán los proyectos que la ONGD “Padre Usera” está llevando a cabo y en los que las distintas asociaciones están colaborando.
 A las 13:00h tendrá lugar la Eucaristía presidida por D. Jesús García Burillo, obispo de la diócesis.
Terminará la mañana con una comida de fraternidad, a la que seguirá una visita guiada por el arte románico mudéjar de Arévalo.

11 abr. 2012

Entrevista

Esta entrevista es distinta a otras entrevistas. Ellos, los dos personajes que aparecen hoy, son los últimos habitantes del pueblo menos poblado -exceptuando los que se han quedado sin gentes- de nuestra provincia: Villar de Matacabras, anejo de Madrigal de las Altas Torres y hasta 1895 también fue anejo de Bercial. Se llaman Máximo y Pablo Hernández Martín. Ambos son solteros, hermanos y ya jubilados. No son los amos del pueblo pero son los únicos que, cuando llega a noche, se quedan en él.

LA ENTREVISTA:

-¿Desde cuándo viven los dos solos? –Pues, desde que faltó mi madre, hace ya doce o quince años.
-¿Tienen más Familia? -Otro hermano en Rasueros. Ese está casado.
- Y Vds. dos están solteros? -Sí estamos solteros.
- Y siempre se lo pasan aquí o salen algún otro lugar? -Salimos por ahí también. Lejos, o sea, a las capitales, no nos gusta ir ya.
-¿Cuántos años tiene Vd.? -Tengo setenta y tres.
-¿Y Pablo? -Pablo setenta y uno.
-¿Viven del campo, de la ganadería? -Toda la vida he trabajado de todo, por cuenta ajena, del campo, claro.
- Y ahora el pueblo se ha quedado para Vds. Solos ¿O no? -Sí…, Bueno, no, porque están todos los demás dueños de las casas aquí.
-Pero nadie se queda a vivir aquí. -No, por las noches no, nos quedamos solos aquí.
-¿Y no tienen miedo? -No señor, no tenernos miedo de nadie. No pensamos en que nos hagan mal, no tenemos miedo, pero no creo yo que... Por eso no queremos dar publicidad de que esto y que lo otro con nadie, claro.
- ¿Ha nacido aquí? –Sí, yo he nacido aquí, si seño. Mi madre también era de aquí. Mi padre no, mi padre era de Bercial, pero nos hemos criado aquí todos.
-Cuando usted era pequeño, ¿Cuántos habitantes tecla el pueblo? -Muchos, cuando yo era pequeño había mucha gente. Todo estaba ocupado. Todas las casas. En aquellos tiempos venían a trabajar de Madrigal a aquí.
-¿Cuánta gente podría vivir aquí entonces? -Yo ya no puedo calcular, pero había familias que tenían hasta nueve hijos.
(El otro hermano. Pablo, entra en a casa y se incorpora a la conversación, aunque habla poco y no quiere fotos)
-¿Cuántas Familias podía haber entonces? -Yo no puedo ahora asegurarme. Casas había, de estas grandes, como en Moraleja y Blasconuño, en aquellos tiempos.
- ¿No conoce Moraleja y Blasconuño? -En Blasconuño quedan pocos, por lo visto.
-(Pablo) - Yo esto lo veo muy "cambiao". No podemos ir o ningún sitio ya, porque ya, la edad, no, no nos lo permite. Y estamos jubilados, claro.
-¿En qué año nació la última persona? -La última persona que nació, fue el de la señora Flora y el señor Jacinto.
-(Pablo)- ¡Ah pero ya hace muchos años!
-Qué año sería, aproximadamente? -No, hará veintiséis o veintisiete años.
-Y ¿la última persona que murió? -La última persona, mi madre, hace trece años.
-Y ¿desde entonces no ha habido más? -No ha habido más. Ni nacimientos ni muertes. -¿Y la última vez que vino el cura? -Pues la última misa que se hizo aquí, la de mi padre, hace ya veintiocho años.
-¿Y no ha vuelto ningún cura? -No se ha vuelto a decir ninguna misa aquí. Está sin nada la iglesia, está desarmada y, ya digo, no se ha vuelto a decir misa.
-¿Y no se abre nunca? -Sí se abre porque el Sr. alcalde tenía ahí algunas cosas y, claro, se abre, cuando vienen los señores curas de Ávila.
-(Pablo) -Las llaves están en Madrigal.
-Sí, las llaves de la iglesia.
-Y de la vida pasada del pueblo, ¿qué es lo que recuerdan con más cariño? -Con más cariño, cuando los padres vivían. Con más cariño pues...
-¿Alguna fiesta, alguna función? -¡Ah sí, la Fiesta, sí! la Fiesta se hacía siempre, cuando estaban aquí todos, que era San Ramón, San Ramón Nonato.
- ¿Cuándo han sido en este pueblo las últimas fiestas? -¡Huy!, hace ya muchos años. Algunos aquí lo recordamos, la celebran en Madrigal y aquí unos con otros, como unos están allí y otros andamos por aquí pues nos acordamos.
- ¿Cómo es su vida qué hacen normalmente? -Pues nada, ya estamos jubilados nada… Pues, normalmente, cosas de aquí, de casa.
- ¿Ya no trabajan en el campo nada? -No, ya nada.
- ¿No tienen ganado ni nada? –Tener, teníamos unas gallinas y han muerto casi todas. Ya quedan sólo tres y es lo que teníamos, nada más.
- ¿Y la Nochebuena la van o pasar aquí? -Pues no lo sabemos. Las pasamos siempre aquí.
- ¿Solos? -(Pablo) -Sí señor, las pasamos siempre aquí.
- ¿Y no les entra pena? -No, no nos entra pena.
-(Pablo) -¿Pena de qué?
- Lo digo porque la soledad… -Sí, hay quien la lleva muy mal.
-(Pablo) -La soledad no es por un día sólo es por muchos días. Ya estamos acostumbrados, llevamos muchos años.
- ¿Están acostumbrados? -Sí ya llevamos muchos años.
-Viven como monjes, prácticamente retirados. -Hombre, como monjes... Bueno si como monjes.
- ¿Y riñen entre Vds.? -No, no reñimos.
-(Pablo) -¿Y para que vamos a reñir?
- O sea que se llevan bien porque son hermanos… -Sí nos llevamos bien aunque una cosa o la otra haya que discutirla, pero nos llevamos bien, como somos hermanos. ¿Qué otra cosa vamos hacer? entendernos.
- Pero es muy duro, pienso yo vivir dos personas solas en un pueblo. -(Pablo) -¿Y si vive una sola?
-Una sola mejor, no sé, no sé. Desde luego según el sentido en que lo tome. 
-(Pablo) -Hombre en las pueblos grandes, sin ir más lejos, viven personas solas tienen hijos, y no se quieren ir con ellos están solos. Sí tienen hijos y están solos.
- ¿Uds. Son felices? -Sí, mientras acompañe la salud… es el mejor sitio porque no tienes ruido, ni tienes discotecas, ni tienes alcohólicos alrededor, ni tienes nada de eso.
- Pero no tienen agua corriente. -No, eso no.
- ¿Luz tienen? -Sí ahora sí.
- ¿Cuándo pusieron la luz? -Cuando la concentración parcelaria.
-O sea, que hace ya unos años. -Sí hace ya muchos años. Entonces estábamos… no sé cuantos años hará muchos. Cuando hicieron la concentración en Madrigal y aquí, que fue todo uno
-¿Y el día de Nochebuena qué van a hacer? -Pues nada, traernos una cosa que nos apetezca un cacho de guisado o algo, y ya está.
- ¿Lo traen de Madrigal? - Sí, sí lo traemos todo de Madrigal.
- ¿Y acostarse pronto y a cantar villancicos? -Sí nos acordamos, ponemos la radio y televisión.
- ¿Televisión tienen? -Sí tenemos una televisión pequeña, peno cuando nos cansamos, nos vamos a acostar. Madrugar, madrugamos poco, porque se está más tiempo en la cama que ahora en la calle y cuando llega el buen tiempo se estará mejor?
 -Y cuando llega el buen tiempo estará mejor. -Mejor, si señor.
- (Pablo) -El buen tiempo es como todo, no sólo para las personas.
- Para todo el que viene por aquí. Con el buen tiempo vienen por aquí más personas.
- (Pablo) -Con el buen tiempo viene por aquí mucha gente de gente. De Madrigal mismo vienen a lo mejor veinte o treinta personas.
-Cuando viene la primavera vienen pensionistas y unos chicos de paseo.
-(Pablo) -Vienen por aquí mucho.
- ¿Tuvo escuelas el pueblo? -No señor, yo no las conocí. Nos tocó ir a los dos y a otro hermano y otros vecinos a Madrigal, a pie. Íbamos a pie y veníamos a pie.
- ¿Y cura tuvo? -Cura sí, venía de Madrigal.
-¿Cuántos casas habrá ahora en el pueblo? -Si no se puede calcular ya, si ya hay solares. Las casas que están derrumbadas sí son grandes. El Ayuntamiento tiene todo esto cogido, todo el plano, para lo que sea. Creo que iban a hacer aquí algo, no sé qué, no sé cuál, en tiempos. El Sr. Alcalde tenía interés por hacer aquí algo, y no sé lo que pasará. Esto no es Madrigal, esto es un anejo. Nosotros allí tenemos todas las cosas de juzgado y todo...
- (Pablo) -Madrigal también tiene de todo. A vueltas de unos años también perderá. Es que Madrigal es grande, no crea que no. A lo mejor pueblos como Bercial, Mamblas y esos pueblos que son... que no es que sean grandes pero que no... Y justo cuando las personas van muriendo, pues las personas van desapareciendo, aquí ya no hoy vida, ni en julio, ni en Agosto. Se han tenido que marchar y abandonarlo todo.
-No, muchos están en Madrigal, los dueños de casas de aquí viven en Madrigal.
- (Pablo) -Pero la gente pobre ha tenido que emigrar.
-Bueno, pues yo digo que...
-(Pablo) -Hombre, si lo dejan abandonado como éste, por otros que tengan otras comodidades... Tienen otras comodidades en Madrigal y tienen casa aquí y la tienen en Madrigal. Esta casa, pues está bien para habitaría, y la arreglan. Tienen interés, pero por los demás no hay interés. Allí hoy un vecino de aquí, que no sé si le conocerá, ... que se le murió la mujer hace poco tiempo, es abogado, vamos que es de los chicos de alta alcurnia, pues esa casa es suya, y tiene tierras aquí y tiene mucho terreno aquí y se han criado aquí.
-Aquí se cultiva ¿no? -Solo el cereal, para trigo, y cosas del campo. Ahora sí, ahora llevamos unos años que estas casas tienen remolacha y éste que tiene las tierras de renta de Luis pues tiene remolacha, ha hecho una perforación.
-¿Y Vds. no piensan marcharse de aquí? -De momento, ahora estamos bien, claro.
- (Pablo) -Mientras te puedas valer...
-Mientras se puedan valer, aquí se quedan... -No sabemos lo que te pueda pasar de un día para otro, porque no se puede saber, pero aquí estamos bien. En este sentido estamos bien.
-Y aquí sí están felices... -Felices, sí señor. A mí no me den bares, ni discotecas, porque ya no me pertenecen, lo primero, y que me va muy mal la forma de vida. Yo aquí me cuido a mi manera, y éste igual, y no... Vamos que una cosa que no podemos beber, porque es molesto y nos va a pasar algo, pues no la ponemos ni la bebemos.
- ¿Qué recomendarían a la gente que vive en la ciudad?, ¿Qué vengan al pueblo, a descansar -¿Pero cómo van a venir aquí? ¿Qué van a hacer aquí?
-(Pablo) -Sí, recomendación sí, pero de venir aquí los viejos. Los jóvenes no quieren venir ninguno. 
-Los jóvenes no quieren la vida de los pueblos.
-(Pablo) - No, no, es que no hay ambiente de nada.
-Es que no pueden vivir aquí. Los dan aquí el pan y esto y están en el paro porque en el campo ya no se puede trabajar, y son los que aguantan aquí hasta que Dios quiera, pero cuando se termine el paro, sabrá Dios lo que los pasara a todos.
-(Pablo) -Pues ahora no es como antes. Antes se marchaban a otro país, se marchaban a Alemania y había mucha gente que vivió gracias a eso. 
-A nosotros también nos ha tocado salir, a Francia.
-¿Han trabajado en Francia? –(Pablo) -Yo he ido cinco o seis temporadas a las patatas, a Barcelona, que era cosa de un mes. Iba con los de Madrigal, pero ya he ido ya de viejo, los últimos años. Eran unos días, y luego vuelta al pueblo. Luego aquí teníamos mucho que hacer. Porque o bien segando, o bien la remolacha, entresacando, escardando, en fin, que había mucho movimiento aquí luego, y cuando no lo había aquí salíamos por ahí.
 -(Pablo) -Pero antes se necesitaba gente. Hoy no se necesita gente, hoy la remolacha se siembra con máquinas. Si sale hierba, se tira de herbicida para sacarlo lo mismo.
-Salimos todos perjudicados porque es así la vida, pero mientras podamos vivir...
-¿Quienes viven mejor, los de la capital o los de los pueblos? -Los de los pueblos vivimos mejor, no crea. La de robos y desastres que hay ahora en las capitales, que están diciendo por ahí. Nosotros no vemos, pero Dios quiera que no se acuerden de nadie pero... que los maten a todos y los metan en la cárcel, pero que no los dejen ahí. Si los dejan ahí estamos todos apañados.
-¿0 sea, más tranquilos aquí? -Más tranquilos aquí? -(Pablo) -Pese a la soledad.
-Sí, pese a la soledad, más tranquilos.
-¿Es buena receta para los que están muy ajetreados en la capital? - ¡Uf!, la mejor receta, los pueblos, eso desde luego. Eso es lo que recomendaría yo. Si luego no están a gusto allí, en verano se asan de calor. Vienen muchos por aquí en verano. Por vacaciones, todos vienen por aquí, es un sitio fresco y bueno y vendría ahí también mucha gente.
-¿Ya no salen de] pueblo? -Sí, solemos ir a Rasueros, a Mamblas, a Bercial... y a Madrigal. Sí, salimos de aquí si no pasa nada. Y si nos pasa algo salimos hasta Ávila. Yo he ido Ávila muchas veces estos años pasados, con este ojo, y con el colesterol, que me subía mucho. No he vuelto o comer nada de cerdo y así vamos tirando. 

EPÍLOGO
Máximo me acompaña a dar una vuelta por el pueblo. La iglesia, una de los mejores mudéjares de la Moraña, está cerrada. Si no se hace algo, pronto se hundirá. Como se han ido cayendo las casas de la plaza de España y de la calle Real y del resto de las calles de este pueblo que ahora solo está habitado por dos jubilados. El pozo, de bello brocal, al que acuden a por agua todos los días los hermanos, está tapado con una gruesa chapa de hierro. Para que no haya peligro si alguien se acerca. Lejos se anuncia una fuerte tormenta. Máximo y Pablo se quedan solos. Sin miedo.

JOSÉ MANUEL SERRANO

9 abr. 2012

El románico da vida a Aguilar de Campoo

   «Vivimos de esto, del románico, aunque muchos no lo saben». A Juan Carlos Prieto, director general de la Fundación Santa María la Real, se le va el bolígrafo camino de un folio en blanco sobre el que traza círculos concéntricos. Y empieza a explicar por qué la comarca palentina de Aguilar de Campoo nutre su actividad económica de algo más que galletas (Siro y Gullón). Que más allá de la agricultura, la ganadería y las jubilaciones de la Seguridad Social, una aventura que comenzó en 1977 ha alumbrado un conglomerado de actividad, proyectos y empresas en torno al románico que en la actualidad emplea solo en la Fundación a 110 personas, sin tomar en cuenta la repercusión indirecta en negocios, población fijada y turismo de la zona.
   En su discurso asoma la idea de que no viven de subvenciones, sino del negocio que generan sus ideas y su trabajo para empresas, particulares y contratos con administraciones como contraprestación de servicios. Son las piedras, que generan memoria y desarrollo. El concepto lo engarzó el dibujante y arquitecto José María Pérez “Peridis”, alma de la Fundación, uno de los voluntarios de la Asociación de Amigos del Monasterio que en 1977 se juntaron para desescombrar el convento de Santa María la Real. Su afán entonces, restaurarlo y convertirlo en centro vivo que acogiera actividad cultural.
   El correr de los años y la actividad social y cultural generada a través de romerías, conciertos y conferencias en templos y ermitas del románico que abundan en la montaña palentina fraguaron en un sentimiento colectivo que llevó en 1985 a montar con financiación del Ministerio de Trabajo la primera escuela taller de España junto con la de San Benito en Valladolid. Más de 2.500 estudiantes aprendieron y recuperaron oficios que a la vez que servían para rehabilitar casas «ponían en valor a las personas», recuerda Prieto.

8 abr. 2012

Cuaderno número XIV

Ponemos a vuestra disposición nuestro Cuaderno de Cultura y Patrimonio número XIV. Se trata en esta ocasión de un trabajo de Carmen Alicia Morales Castro dedicado a Isabel de Barcelos, abuela de la reina Isabel la Católica. Carmen Alicia Morales es puertorriqueña y en 2009 obtuvo su doctorado en Historia Antigua y Medieval de la Universidad de Valladolid especializándose en el siglo XV en España con su tesis doctoral "Isabel de Castilla: una psicobiografía".





7 abr. 2012

Exposición fotográfica 2012

   Es intención de nuestra asociación cultural que la exposición "Memoria Fotográfica de Arévalo", que habitualmente hacemos en la iglesia de Santa María, tenga este año como temática el Teatro en nuestra ciudad.
   Ya hemos recogido bastantes instantáneas. No obstante, aún podéis aportar o bien fotografías, carteles de obras de teatro,  recortes de prensa u otros documentos que consideréis que puedan servir para la exposición.
  Podéis enviarlos, escaneados con buena resolución, a nuestro correo o dejárnoslos temporalmente para su escaneado y posterior reproducción.
   Tenemos previsto que la Exposición comience en fecha 28 de abril de forma que si quieres aportar algún documento debes hacerlo cuanto antes.

6 abr. 2012

Sobre la mitología de los yacimientos arqueológicos de La Moraña.

     “Allí lo que pasó es que se celebró una boda a la que todo el pueblo fue invitado, todo excepto una anciana que no pudo asistir por su estado de salud. Los comensales comieron en abundancia y bebieron agua de un pozo sin saber que estaba envenenada. Y es que una salamandra había caído en su interior, contaminando el agua. En poco tiempo todos los habitantes del pueblo murieron excepto la vieja que pudo contar lo acontecido. Desde entonces, allí no vivió nadie y las casas se fueron derrumbando hasta desaparecer”

     Esta historia, o mejor leyenda, en diferentes versiones, ha sido trasmitida por gentes de toda la provincia de Ávila y otros puntos de Castilla y León así como algunas comunidades limítrofes y sirvió para explicar la desaparición de un núcleo de población. En nuestra comarca es utilizada a la hora de referirse a los despoblados de Palazuelos, Bañuelos, Mingalián y un largo etcétera.
     La mitología popular ha ido ideando explicaciones para aquellas realidades que se intuían pero a las que era difícil dar un sentido. Existe una mitología de la arqueología y no nos referimos a las teorías sobre la construcción de las pirámides de Gizeh o de las esculturas de la Isla de Pascua sino a lugares mucho más cercanos a nosotros. En La Moraña esta mitología acerca de los yacimientos arqueológicos existe y las leyendas cuentan con tantas versiones como personas las transmiten. A continuación, pondremos como ejemplo de estos usos, los “antiguos pueblos”.
     En época medieval, la llegada de población desde el norte peninsular incrementó el número de aldeas.    Se puede decir que se “superpobló” la zona y las áreas más fértiles fueron rápidamente ocupadas o ya lo estaban así que los últimos en llegar tuvieron que conformarse con las tierras de inferior calidad. Por cada pueblo actual, existían dos y hasta tres asentamientos. Muchos eran meros caseríos, poblados por unas tres familias y apenas una veintena de de personas. Esto les hacía frágiles demográficamente y una hambruna, una epidemia o, simplemente, que alguna de las familias no tuviera descendencia, provocaba que quedaran al borde de la desaparición. Y, de hecho, fueron desapareciendo, algunos con apenas 100 años de existencia.
     Pero su huella quedó en la memoria colectiva. Los vecinos de Fuentes de Año saben perfectamente dónde estaba Raliegos y los de Langa que en el paraje de Valtodano o Narros hubo sendos antiguos pueblos o que Labajuelo estaba muy cerca de Aldeaseca. Y esto no se debe solamente a que, generación tras generación, la historia ha ido de boca en boca sino también porque, en muchas ocasiones, el arado ha extraído del subsuelo restos de muros, de tejas o de cerámicas que han servido para ubicar estas antiguas aldeas.
   
En los casos en los que aún restan vestigios visibles el asunto es más lineal: quedan restos de la torre del campanario como en Bañuelos, en La Puebla (Madrigal) o Piteos o de una fortificación o torre vigía como en Astudillo (Rasueros), Yecla (Horcajo) o el Torreón de Cuenca (Palacios de Goda). Allí no resta duda alguna de que había un asentamiento. Pero restaba buscar una explicación acerca de porqué desaparecieron aquellos núcleos de una forma tan misteriosa… y sí, se suele dar una explicación catastrofista y radical. 
     Como anotamos al principio, la leyenda más extendida es la de la boda con final trágico aunque no siempre el agua fue contaminada por una salamandra (pobre bicho inofensivo) ya que puede ser por una culebra (Crespos), un perro muerto (Cisla) e incluso pudo ser la propia vieja superviviente la que lo hizo (una bruja) o un amante despechado por la novia que se esposaba.
     Entre la pléyade de avatares que se cuentan destaca el que narran en Tiñosillos para explicar porqué Bohodoncillo se despobló por completo. En este caso fue una plaga de hormigas o termitas que destruyeron las viviendas obligando a trasladarse a los habitantes al vecino pueblo de Tiñosillos. Curiosamente, hay informadores que aseguran haber encontrado allí enormes termitas “que no cabían en una caja de cerillas”.
     En realidad, los vecinos de estos despoblados no necesariamente perecían, simplemente se trasladaban a los pueblos más cercanos en busca de protección o fruto de casamientos. Las casas, de materiales muy endebles, iban desapareciendo y la iglesia, si la había, se mantenía en pie unas décadas o algún siglo. Algunas han llegado hasta nuestros días en forma de ermitas. La mayor parte han desaparecido pero, en ocasiones y antes de su desaparición integral, el patrimonio aprovechable se trasladaba a la parroquia más cercana. Y ahí vuelven a surgir leyendas asociadas. Es común que, aparte de alguna talla (por ejemplo, la talla de San Cristóbal preside el retablo de la iglesia de Cillán y provendría de la antigua parroquia del despoblado de San Cristóbal), lo más destacado fueran las campanas. En Barromán cuentan cómo las campanas del antiguo pueblo de Bañuelos se llevaron a la iglesia y éstas, recordando su origen, tañían de forma milagrosa, el día del patrón de esta bien documentada aldea desaparecida. 

     A nivel popular, las gentes del campo han sintetizado la historia del país en muy pocos capítulos. Prácticamente la cosa se queda en la llegada de los romanos, la invasión de los moros y La Francesada (la Invasión Napoleónica). Esta simplificación se debe a la precaria escolarización y a los postulados educativos de la Dictadura Franquista. En este período se sobrevaloró el papel de los celtibéricos (los primeros españoles) frente a los romanos y se vilipendió a los árabes (infieles). Por supuesto, los “gabachos”, ladrones de iglesias e incendiarios de viviendas, eran considerados verdaderos demonios. Ante esto, cuando se pregunta a una persona de cierta edad quién pudo vivir en un antiguo pueblo, se suele dar a alguno de estos anteriores. Si es una cueva o bodega, fueron los moros los que allí se refugiaron y enterraron un tesoro. Si aparecen tumbas en alguna parcela de labor, también suelen ser de moros (por ejemplo, en Horcajo de las Torres). Si predominan los fragmentos cerámicos, se suele hablar de romanos (Arévalo u Orbita).
     Los moros eran habitantes míticos pero tampoco se les consideraba como algo negativo sino que contaban con cierta áurea legendaria. Cuando aparecía una bodega desconocida se advertía a los niños que no bajasen por si se encontraban con “un moro o una mora” pero no porque les fueran a hacer daño sino porque eran sus antiguos moradores (Madrigal). De hecho, tenían fama de sabios y son abundantes las fuentes denominadas Fuente del Moro o la Mora, manantiales que destacaban por sus buenas aguas y que éstos habrían descubierto o construido.
     Pero quizás la leyenda más popular, repetida hasta la saciedad en localidades como Arévalo, Barromán, Madrigal, Rasueros, Montuenga y un sinfín de otros de nuestros pueblos, sea la de los pasadizos o túneles que comunicaban la iglesia con conventos, el río o las casonas de los más principales. Estos corredores servirían para resguardarse ante un peligro, huir o alcanzar otro punto sin ser observados. En Arévalo, los pasajes comunicarían el castillo con diversos templos y también los habría entre los conventos, en este caso con fuerte contenido picarón ya que servirían para que “los monjes visitaran a las monjas de noche”.
     En este caso, la realidad se mezcla con la leyenda: sí es habitual que haya pasajes pero, en muchas ocasiones, son bodegas de corredor o canales de suministro de aguas (en la capital de La Moraña los conductos de traída de aguas llegan a tener alturas de casi dos metros) pero no solían ser pasadizos como tales. En general, los informadores conocen a alguien que accedió a uno de estos misteriosos pasajes o ellos mismos lo hicieron pero bien huyeron despavoridos ante alguna visión (huesos, sombras, etc.) bien se apagó el candil que portaban o tuvieron problemas para respirar.
     Y para cerrar, no podía ser de otra forma, el omnipresente “puchero de oro”, aquella olla en la que algún antiguo guardó un patrimonio en oro que todos dicen conocer pero ninguno puede situar con exactitud. Puede estar en el interior de una tapia (Arévalo), bajo el enlosado de una cocina (Gutierre-Muñoz), en un corral (Fuente el Sauz) pero preferentemente en estas mismas dependencias dentro de una antigua casona (Fuentes de Año) o convento como lugares donde se acumuló la riqueza en el pasado.
      Con estas sucintas pinceladas hemos pretendido reflejar la curiosidad que despiertan los vestigios arqueológicos sobre una población enraizada a su tierra y la necesidad de buscar una explicación a su existencia. A partir de ese momento, la mente humana comienza a desarrollar hipótesis muchas de las cuales, tienen un elevado sentido poético o, al menos, pintoresco.

Jorge Díaz de la Torre

2 abr. 2012

Marchó el último habitante del Villar

En "El rincón de Madrigal", blog de nuestro buen amigo Rufino González que es presidente de la asociación "Amigos de Madrigal", nos encontramos con este vídeo que nos hace saber que Máximo Hernández Martín, el único habitante de Villar de Matacabras, pequeña localidad con una población mínima, marcha de allí y abandona este pueblo en el que ha vivido durante ochenta y nueve años. Una triste noticia. El Villar queda así completamente abandonado.

1 abr. 2012

Un “repaso” a nuestra Historia

Permitidnos hoy hacer un breve “repaso” a nuestra Historia desde un punto de vista un poco crítico. Permitidnos hacer este repaso partiendo del hecho de que la Historia, como cualquier otra disciplina, debe acarrear un componente de utilidad, es decir, debe servir para algo.
En Arévalo, y por extensión en el resto de nuestra comarca, tenemos aspectos, desde el punto de vista histórico, de un altísimo interés que podrían ser, deberían ser, referentes en cuanto a nuestra proyección cultural, histórica y también, desde el punto de vista del turismo.
Algunos de aquellos queremos abordar hoy.

Hemos visto que el territorio que nos contiene alberga restos de la era Terciaria. Son nuestras famosas tortugas cuyos ejemplares lucen en los museos de Sabadell o de Salamanca.
En los alrededores tenemos importantes asentamientos de la Edad del Cobre. Pajares de Adaja, Bercial de Zapardiel, Donhierro son referentes de nuestra prehistoria calcolítica.
En otros lugares aparecen restos romanos. La presa del Arevalillo, el asentamiento de San Pedro del Arroyo, el  tritón y la nereida de la Villa de Magazos, la Villa en la Dehesa de Arévalo, la de la Tejada en Orbita son algunos de los yacimientos que conocemos y aún tenemos sospecha de otros más.

De los árabes conservamos muchas palabras y algunos topónimos y de la Repoblación guardamos las leyendas de los Linajes, aunque a veces sus nombres y hasta su número nos los encontramos cambiados.  Los Briceño, los Montalvo, Los Tapia, los Sedeño y los Berdugo son sus nombres y cinco eran su número. Ni cuatro ni seis, cinco eran los Linajes de Arévalo.
Del Alfoz, de los Tercios, de los Sexmos, nos queda, aún, algo de recuerdo. Nos queda el nombre de una casa en la plaza de la Villa y referencias en algunos libros y legajos.

Tenemos los nombres, y poco más, de Mosé de León y del Mancebo de Arévalo, aunque casi nada queda de los barrios que hoyaron sus pies.
Del rey Juan II, de su hija Isabel, nos quedan, sí, datos históricos, referencias documentales, escritos, pero ni siquiera supimos mantener el Palacio, ese Palacio del Real que desapareció gracias al “espíritu imperdonable, hijo de la ignorancia, que ha perseguido siempre de forma despiadada a nuestra ilustre Villa, haciendo desaparecer los monumentos de su grandeza”.
De la época de los reyes Católicos, conservamos, a veces con más alharaca que con verdadero convencimiento y acierto, el recuerdo de los toros embolados, o como gustan decir hoy toros enfundados o enguantados.

A trancas y barrancas, más dañada de lo que hubiera sido de desear, conservamos la plaza de la Villa. Un espacio único con soportales, con columnas de granito y madera. Plaza típica castellana flanqueada por las iglesias de San Martín y Santa María, exquisitos, únicos, templos mudéjares.
El mudéjar, esa forma de construir. Forma característica de crear elementos artísticos. Referente obligado en todo el territorio, y en todo el territorio minusvalorado, cuando no menospreciado, a veces maltratado o, directamente, destruido. Ejemplos irrepetibles como Santa María de Gómez Román en Arévalo, Santa María del Castillo en Madrigal de las Altas Torres, Nuestra Señora del Rosario en Villar de Matacabras, San Juan Bautista en Donvidas o la Torre Almenara en San Esteban de Zapardiel.

De nuestros personajes, ya hemos mencionado a algunos, conservamos el nombre y poco más. Ni siquiera de los que son relativamente recientes recordamos casi nada. Del escritor y poeta Eulogio Florentino Sanz, por la estatua, una calle, el Instituto de Enseñanza Secundaria y una placa sobre una fachada en ruina, mantenemos en el imaginario su nombre pero no preguntemos quien fue, ni que obras compuso, ni cuándo. Y este es quizá el mejor tratado. Florencio Zarza Roldán, Ángel Macías, Julio Escobar, Miguel González, Clementino Cambloc, Vicente Albella o Emilio García Vara, entre muchos otros, son nombres desconocidos para casi todos.

A veces es preciso parar un poco, reflexionar y volver a pensar en lo que tenemos y lo que podemos hacer con ello.
 Nosotros al menos, tenemos la impresión, y salvando las distancias, que en otros lugares, en municipios y en comarcas similares a la nuestra, tienen algún punto de referencia, alguna particularidad que les sirve de bandera para avanzar. Unos promocionan su arquitectura mudéjar, otros sus procesiones de la Semana Santa, otros, por su parte, potencian ferias de tal o cual cosa, aquellos gustan de hacer mercados medievales, esos otros fomentan sus eventos taurinos tradicionales.

Pero ¿y nosotros? ¿Tenemos nosotros alguna referencia por la que destacamos de forma notoria? ¿Promocionamos el arte que atesoran nuestros templos? ¿Cuidamos, conservamos, mimamos nuestros palacios señoriales, nuestras plazas castellanas, los restos de nuestro patrimonio o nuestra propia historia? ¿Destacamos en la conservación, adecuación de nuestro patrimonio medioambiental, para uso y disfrute nuestro y de aquellos que puedan visitarnos?

Son algunas preguntas que consideramos deberían servirnos para hacer una profunda reflexión, sobre todo teniendo en cuenta los acontecimientos que van a tener lugar en el año 2013, y que deberían suponer un antes y un después para todos los pueblos de la Tierra de Arévalo y la Moraña.
(Radio Adaja - 28-03-2012)