31 jul. 2010

Villas Romanas

Mosaico de la villa de Almenara de Adaja
Entre los siglos I y V de nuestra era, las tierras de nuestro entorno formaban parte de un imperio romano en franco declive que poco a poco fue dando paso a las civilizaciones del norte de Europa. En nuestro caso fueron los visigodos los siguientes que habitaron estos contornos.
En la época final del imperio romano una fuerte crisis social, económica y política empobrece la vida en las ciudades. El imperio se ruraliza, favoreciendo el auge de las explotaciones agrícolas que se convierten en residencias de príncipes y oligarcas. Estos buscan en el campo la paz y el descanso que en las grandes urbes no son capaces de encontrar.

La villa romana era una casa de campo cuya misión se dirigía a la explotación de los recursos agrícolas y que, en la época que estudiamos, servía también como residencia suntuaria del dominus (dueño o amo del latifundio). En ella se distinguen claramente dos áreas constructivas: la pars rustica en la que se ubican las instalaciones propias de la explotación agrícola y ganadera: los almacenes, silos, talleres, cuadras y las habitaciones de los trabajadores y esclavos y la pars urbana o zona residencial donde habitan los propietarios de las mansiones y sus sirvientes personales. Este área específica suele contar con ricas instalaciones: pavimentos con mosaicos, termas, calefacción, agua corriente y otras comodidades.
Frasquito de la época romana.
Procede del yacimiento de Arévalo
Es la villa un centro de explotación agrícola en el que se producen y preparan los productos para su uso propio y para la venta de los excedentes. En general es autónoma respecto a la mayoría de sus necesidades. No sólo genera los productos propios agrícolas y ganaderos, también dispone, a menudo,  de su propia herrería y de su fragua para fabricar y reparar las distintas herramientas necesarias en el día a día; sus alfares y hornos para fabricar ladrillos y tejas para la construcción y reparación de sus propios edificios y dependencias; tiene sus telares para la fabricación de los vestidos y ropas de abrigo necesarios, etc.

Las villas romanas se construían en zonas de abundante agua y se adaptaban a las directrices contrastadas por los que fueron agrónomos clásicos. De forma especial citamos a Varrón: “A la hora de edificar la villa, deberá cuidarse de que en su recinto haya agua o, que en su defecto esté próxima”; a Columela: “No conviene construir la villa por donde haya transitados caminos porque el destrozo de los viandantes y el hospedaje de los que quieren alojarse perjudica el patrimonio”; o a Palladio: “Que todo el edificio mire al mediodía… de modo que caliente el sol en invierno y no sienta los rigores del verano”.

 En el territorio del norte de la provincia de Ávila tenemos claros vestigios de estas construcciones agrícolas en distintos emplazamientos:
En Pajares de Adaja en el lugar llamado la Carramata, abundantes restos de cerámicas, terra sigillata hispánica, tejas cerámicas planas, grandes trozos de vasijas de las llamadas de granero, e incluso algunas monedas advierten de la existencia de un yacimiento de este tipo.
Tritón y nereida.
Procede del yacimiento de Magazos
En Arévalo en el lugar conocido como La Dehesa aparecen, de igual forma, restos de terra sigillata, pesas de telar y fusayolas, tejas planas, grandes fragmentos de vasijas para alamacenar granos y otros productos. Los restos que afloran determinan en qué lugar podían encontrase las diversas dependencias de esta villa. En una de las zonas aparecen, incluso, amalgamas metálicas que delatan lo que pudo ser la fragua.
Mágazos es un caso singular. Hace varios años apareció un muy interesante pavimento mosaico que luce, esplendido, en el museo de Ávila. De igual forma se expone en el mismo museo una magnífica escultura de mármol que representa a un tritón y a una nereida. Esta última se encuentra muy fragmentada.
En la actualidad se está estudiando la reciente aparecida villa de San Pedro del Arroyo cuya traza inicial aparenta ser de una calidad similar a la de Almenara de Adaja en Valladolid, e incluso a la de la Olmeda en Palencia.
También se considera que puedan haber existido otras en los téminos municipales de Papatrigo, Mamblas, Bercial de Zapardiel, Villanueva de Gómez, Monsalupe y otras.

El rastro que han dejado las antiguas villas romanas se nos muestra, no sólo en los restos que los arados hacen aflorar año a año las actuales y periódicas labores agrícolas, también, en muchos casos, por los sugerentes topónimos que han perdurado durante más de quince siglos: Dehesa, Era, Horcajo, Huebra, Palacios, Palazuelos, Raya, Salegal, Tejares.
Lección de historia
Radio Adaja, 28 de julio de 2010

29 jul. 2010

Paneles

Creemos que a estas alturas sería interesante que, desde nuestro Ayuntamiento, se solicitara al Ministerio de Fomento la instalación de paneles, en la A-6 y en otros accesos, anunciando que se está llegando a una ciudad de alto interés turístico. Al fin y al cabo no hay muchas poblaciones en los alrededores que puedan presumir de disponer de siete monumentos declarados Bien de Interés Cultural. Ya va siendo hora de empezar a hacer cosas que realmente sirvan para la promoción turística y cultural de Arévalo.
En estos asuntos seguimos sin hacer nada de nada, pensando que estamos en el mejor de los mundos.
Para que se tenga claro a que nos referimos,  incorporamos una fotografía del tipo de paneles que se deberían poner.
Iguales a estos ya se están colocando en otras poblaciones no más importantes que la nuestra en materia turística, pero cuyos responsables han estado mas vivos.

Ya está todo preparado


Hoy día 29 de julio a las 19,30 horas, en la Sala Benlliure del Balneario de Chulilla, Chuchi Prieto inaugura la exposición de fotografías "Ancha es Castilla" .

27 jul. 2010

Representación teatral


El grupo de teatro aficionado del pueblo de Sinlabajos representará el 31 de Julio del 2010, en el “cine-teatro Castilla” de Arévalo, la obra de teatro “¡Viva Alcorcón que es mi pueblo!”.
Es una comedia dividida en tres actos en la que se enfrentan el acuerdo y desacuerdo hacia las corridas de toros, todo ello enmarcado en un ambiente rural y envuelto en una historia de amor. El grupo estrenó la obra en Sinlabajos en el verano de 2008 y debido al éxito que tuvo en el municipio varios pueblos de la zona solicitaron su representación, por lo que el verano pasado se pudo poner en escena en Aldeaseca y San Esteban de Zapardiel.
El grupo de teatro está compuesto por personas de diferentes edades, jóvenes y no tan jóvenes, cuya única intención es la de mantener la costumbre del pueblo de representar las llamadas “Comedias”, que durante tantos años se han hecho para entretener a sus vecinos.
Los ingresos recaudados con el precio de las entradas irán destinados a la Asociación de Alzheimer de Arévalo.
Desde el grupo de teatro se invita a la gente a asistir a la representación, esperando que disfruten de la misma a la vez que colaboran con una buena causa.

25 jul. 2010

En defensa del patrimonio de Arévalo


La Alhóndiga de Arévalo, Asociación de Cultura y Patrimonio nace en junio de 2008. Sus objetivos primordiales giran alrededor de la defensa del patrimonio histórico-artístico y cultural de Arévalo y de las comarcas que conforman el territorio.

Joaquín Manzano, escultor

Joaquín Manzano Carrero nacido y vecino de San Vicente de Arévalo, es escultor autodidacta. Tuvo contacto desde niño con la madera en el taller de su abuelo y de su padre, que hacían carros.
Abandonó su estudios forestales por probar una vida más artística y se fue a Londres, donde asistió a varias escuelas. Desde su regreso a su pueblo natal en 1986, se ha entregado al arte por completo.
Los primeros años Joaquín trabajó la madera, haciendo esculturas ―muebles escultóricos― dice él. Los primeros rasgos eran más rectos, pero enseguida las formas de la madera empezaron a ser más orgánicas, a destacar sus nudos, sus vetas, sus direcciones...
Poco a poco el hierro forjado empieza a convivir con la madera. Es en este momento cuando surgen otro tipo de obras, obras en las que los dos materiales se equilibran en su contraste. Esta época dura bastantes años.
Ahora, este artista, con el material que se siente más cómodo es con el hierro. Por sus características a la hora de trabajar, se puede cortar, soldar, retorcer, es un material más sufrido. La madera, al final, es un ser vivo y hay que trabajarla con otro mimo.
Los temas que inquietan a este escultor son la esencia del ser humano, el ser humano en su paso de animal a hombre, el hombre primitivo. Es verdad que estas inquietudes se reflejan mejor en el hierro, la fuerza, la rudeza. La madera tiene otras necesidades mucho más delicadas.
El presente y el futuro de su escultura está en la obra pública y monumental con el hierro como principal material y sufriendo las inclemencias del tiempo, resistiendo a la lluvia, al viento, al Sol, como elementos naturales y esenciales para el hombre.
Los vecinos de Arévalo y de la Tierra hemos podido ver la obra de Manzano en varias ocasiones. En el Patio del Ayuntamiento, en la Casa del Concejo, en Santa María, en todas la ediciones de la Feria de Arte Contemporáneo de Arévalo. También en diferentes exposiciones en San Vicente y como no, en su taller, situado en este pueblo.

Rebeca T. GÓMEZ CARPIZO
La Llanura número 6-Noviembre de 2009

24 jul. 2010

Interiores

Por lo que hoy tiene de actualidad no nos resistimos a repetir el siguiente vídeo:



Algunas de las iglesias, aún, no son visitables, pero, en general, podemos entrar en casi todas las de Arévalo. Os aseguramos que es una auténtica gozada.

22 jul. 2010

El Castro de las Cogotas

En la carretera que, desde la AP-6,  pasa por Pajares de Adaja en dirección a Ávila, unos kilómetros adelante nos encontramos una desviación a la derecha que nos lleva, después de unos minutos de trayecto, a la presa de las Cogotas. Desde la misma presa y mirando hacia el noroeste, vemos una pequeña loma coronada por dos berrocales redondeados de granito conocidos en la zona como cogotas, que dan nombre al yacimiento arqueológico del Castro de las Cogotas.
Además de su configuración geológica, lo más destacado de este yacimiento es la muralla que le circunda, adaptándose al terreno para albergar en su interior un espacio de 14,5 hectáreas en dos recintos, uno superior, llamado también acrópolis, y otro inferior que llega hasta el arroyo Rominillas bordeando la ladera y que tradicionalmente se conoció como recinto de ganados, aunque ya hemos visto que en las excavaciones efectuadas se comprobó que, independientemente de que hubiese sido recinto ganadero, también tuvo un uso artesanal industrial.

La muralla
La muralla está construida con aparejo de mampostería de granito gris de la zona, trabado en seco. Las formas tan simétricas que tienen la mayoría de las piedras que la configuran, son debidas a la fractura característica del granito del lugar. Se construyó mediante un doble muro con caras vistas a los exteriores y un relleno de piedras de diverso tamaño al interior, lo que le daba una gran solidez. En las caras exteriores se construía mediante hiladas más o menos regulares en las que se introducían cuñas para calzar los mampuestos.
Si bien la muralla se adapta perfectamente al terreno, también se busca en su construcción un complejo sistema defensivo. Sobre todo en las caras norte y oeste del primer recinto, donde se pueden ver unos potentes bastiones que le dan a la cerca una forma sinuosa que posiblemente sirvió para facilitar un fuego cruzado en la zona más vulnerable del poblado.

Las Viviendas
Las casas más conocidas de este lugar son las llamadas casas escalonadas, que se encuentran adosadas a la muralla en el lienzo oeste, junto a la considerada como puerta principal. Estas viviendas tienen una superficie aproximada de 30 m de lado por 7 m de ancho.
El material usado para la construcción es la piedra granítica, que el lugar ofrece en abundancia. También empleaban el adobe, material que aparece en grandes cantidades en las excavaciones, lo que hace pensar que probablemente se utilizó para construir los tabiques interiores. Las paredes estaban recubiertas de un enfoscado calizo. Los tejados se formaban con troncos de madera recubiertos de barro y paja. En la cubierta había un hueco o lumbrera por la que salía el humo de los hogares. Era una salida de humo directa ya que no existían chimeneas.

La vida cotidiana
La vida cotidiana en el castro estaría marcada por la aridez del clima y el paisaje. Su actividad estaba determinada por la realización de las distintas actividades tales como:
El cuidado del ganado, con la existencia de algún tipo de trashumancia, realizada dentro del propio territorio, para buscar mejores pastos.
Por la de la agricultura, en los valles más fértiles, y, posiblemente, en las proximidades del castro en pequeñas parcelas cercadas para evitar que los animales destrozaran los sembrados.
En las áreas comunes se trabajaría en los distintos talleres, pues conocemos perfectamente la existencia de un alfar colectivo, y lo mismo ocurriría con la fragua.
La actividad textil estaba ligada a los hogares y a la figura femenina.
La eficiencia de los canteros nos llega a través de las construcciones de sus edificios y de la fabricación de molinos para moler el cereal, abundantes en el poblado, y la talla de las esculturas de toros y cerdos conocidos con el nombre de verracos y que se extienden por todo su territorio.

Los vettones
 Entre los siglos VIII y V a.C. aparecen en todo el área de la meseta poblados situados en cerros de fácil defensa y próximos a fuentes de agua. Se levantan las fortificaciones en torno a un hábitat de carácter estable que buscaba el control del territorio que le rodeaba. Estas poblaciones conocían y usaban de forma generalizada el hierro, lo que supuso no sólo el desarrollo del armamento, sino también la roturación del terreno que implicó una mejora alimenticia que propició un aumento demográfico.
Otras peculiaridades de esta cultura son las cerámicas a torno y la incineración de los muertos. Los vettones fueron los autores de los verracos o figuras de toros, cerdos y jabalíes que constituyen uno de los elementos más representativos de estas poblaciones.
Sabemos que existieron lenguas celtas, pero desconocemos si los vettones tuvieron una propia. Sí sabemos que el término de –vettón- es de raíz celta y entre los significados que se le dan están los de “luchadores” u “hombres de la guerra”.
 Merece la pena hacer una pequeña escapada, teniendo en cuenta que el castro está a menos de 20 minutos de aquí. El lugar nos ayuda a percibir otras formas de existencia, otras condiciones de vida, otros modos de aprehender el mundo que nos rodea. Impresionan sobremanera los viejos carteles a la entrada del recinto que dicen: “RESPETAD EL LENGUAJE DE LAS PIEDRAS”.
Lección de historia
Radio Adaja, 21 de julio de 2010

20 jul. 2010

En la prensa


En la junta directiva estarán entre otros: Asadhos, las asociaciones locales de bares y anticuarios, la Cámara de Comercio y La Alhóndiga, que ocuparán las vocalías.

19 jul. 2010

Criseas, pintor de cráteras

Criseas no era un joven inconformista. Criseas era simplemente un joven. Al tiempo era como muchos otros jóvenes. Era de los que amaban el arte. No era de los que gustaban de la caza o de la guerra, ni de los esforzados pastores de rebaños, ni de los que se deleitan en labrar la dura y árida madre tierra. Criseas había nacido en Arépolis, pequeña y discreta ciudad del Ática.
Era, además, un joven artista. Pintaba cráteras y a veces, sólo algunas veces, se atrevía a trabajar con pequeñas esculturas. En la casa del padre disponía de una estancia en la que colocaba sus más bellas obras y a ella, a veces, invitaba a sus cultos amigos con los que departía de arte, mientras contemplaban con cierta delectación las rojas pinturas en las ventrudas vasijas, pinturas que mostraban historias de guerras, leyendas heroicas, epopeyas sucedidas lejos, al otro lado del mar.
Había en aquel tiempo, en la ciudad, un hermoso templo dedicado a Zeus, el portador de la Égida. Un bello templo con su humilde oráculo y que era visitado, a veces, por los amigos de los amigos del adivino.
Criseas había oído hablar del interior del templo, de las esbeltas columnas en el peristilo, de la magnífica y dorada efigie del olímpico. Pero Criseas nunca había entrado en el recinto. Estaba reservado a otros.
Un día se atrevió a asomarse, someramente, por entre el breve resquicio abierto del gran portón del templo. Y pudo ver, sólo durante un escaso momento, al temible Zeus, sentado en su trono, portando el rayo en su mano derecha, ceñudo, barbado y serio el rostro. Quedó consternado ante la enorme belleza de la estatua.
Y desde ese día, justo desde ese día, Criseas quiso esculpir una réplica del dios griego.
Se encerró en sus aposentos, abandonó a sus amigos, dejó sus quehaceres y meditó, pensó, imaginó.
Pasaron días y semanas y el artista seguía sumido en su proyecto. Había ya esbozado algunas imágenes del padre de los dioses.
Aquella tarde el sol iluminaba con fuerza la sala de trabajo. De repente, sin previo aviso se presentó el adivino y le vino a decir que no se le permitía esculpir a Zeus, salvo que lo pidiera de forma humilde, dócil, con obediencia y mansedumbre, ante las propias puertas del templo.
Criseas quedó muy sorprendido. Quería una estatua para él, para tenerla en sus propios aposentos, enseñarla como mucho a sus más íntimos amigos. No pensaba comerciar con ella. La quería sólo para su propia contemplación y la de sus allegados. Nunca había oído decir que se precisara un permiso especial para eso.
De cualquier forma, fuera como fuese, el nigromante insistió de forma severa, amenazante que no se le permitía hacer la escultura del Tonante, salvo que, cabizbajo y obediente, se personase a la puerta del templo y lo pidiera de la forma en que se le requería.
Y así lo hizo. Pasados unos días se vistió con humildes ropas, echó cenizas en su pelo, agachó la cerviz y subió a las puertas del templo. Allí arrodillado pidió, rogó, suplicó.
Y después de ese día pasaron otros días y otros meses y pasaron los años.
Y al fin de su tiempo Criseas, hijo de Atreo, pintor de cráteras y, algunas veces escultor, terminó por olvidar que una vez el oráculo le había exigido que pidiera sumiso, humilde, cabizbajo, el permiso para esculpir la imagen del Olímpico Zeus. Pasados tantos años, el ya anciano Criseas, había olvidado también que el arrogante augur del oráculo nunca había contestado a su súplica.
Juan C. López

15 jul. 2010

La Llanura número 14

Ya podéis retirar vuestro ejemplar de La Llanura número 14 en los lugares habituales.

(Algunos de los lugares en que podéis recoger La Llanura son los siguientes:  Bar Impacto, Vinilandia Bar, Fotografía José Antonio, Bar El Teso, Estanco Tere,  Asesoría Fénix, Bar Avenida, Seguros Mapfre, La Cruz de Arévalo, Floristería Carmen,  Autoservicio Pilarín,  Estanco Calle Arco de Ávila, Casa Muriel, Perfumería Suma, Bar Los Cinco Linajes, Bar Juan II, Cafetería Desiree, Bar Pavero, Bar Colino. También en las oficinas del Ayuntamiento de Arévalo, en la Biblioteca Pública, en el Hospital, en los Institutos y Colegios de Arévalo.
Tened en cuenta que se dejan sólo algunos ejemplares en cada sitio y no suelen durar mucho.)

13 jul. 2010

A CADA CUAL, LO SUYO

Han terminado los innumerables actos de las Ferias y Fiestas de Arévalo, variados, completísimos y de gran calidad, especialmente los del ámbito taurino, populares éstos como pocos. Se han desarrollado tal como estaba previsto en el Programa oficial distribuido por el Ayuntamiento, publicación que goza del beneplácito de los arevalenses quienes además de tener la información puntual de los festejos, pueden leer colaboraciones de altura cuando se reproducen textos o poemas de los grandes literatos nacidos o incardinados en la Ciudad, muchos ya desaparecidos, junto a otras más modestas, en ocasiones muy aseaditas e interesantes.

Sin embargo, se echa de menos un mayor cuidado por parte de quienes debieran encargarse de la revisión y corrección de los originales y, sobre todo, de que no se produzcan equívocos derivados de presuntas apropiaciones de la paternidad de las colaboraciones publicadas. Comprenderán los lectores que no puedo permanecer impasible cuando he leído un poema de mi padre, Miguel González, del que se ha omitido el título, que firma en el programa Ángel Bragado. Es uno de los trabajos más bellos que en el plano poético escribió mi antecesor y, lógicamente, me ha causado un gran desasosiego el hecho citado. Fue publicado por él en la revista “Cultura”, del Círculo Cultural Mercantil, que dirigía, en el verano de 1936. Es de justicia que se lea ahora, más que nada porque se puede comprobar su autoría, por lo que a continuación se inserta el facsímil de la página 11 de “Cultura” de aquella época.

Jesús González Fernández

12 jul. 2010

Ancha es Castilla

El próximo día 29 de julio a las 19,30 horas, en la Sala Benlliure del Balneario de Chulilla, Chuchi Prieto inaugura la exposición de fotografías "Ancha es Castilla" .
La muestra, que tiene carácter itinerante, esta compuesta de 23 fotografías de autor en Gran Formato y, pretende dar a conocer, un poco más, las nueve provincias que componen la Autonomía de Castilla León.

10 jul. 2010

La historia de un pueblo

La historia de un pueblo no es la que ese pueblo ha vivido sino lo que ese pueblo recuerda y cómo lo recuerda.
Hay que recordar nuestra historia con orgullo a través de nuestro Patrimonio. De esta forma siempre tendremos presente que fuimos parte importante en el devenir de los tiempos.

8 jul. 2010

El Santo Patrón de Arévalo


Fue San Vitorino, según la tradición, ciudadano romano, hermano de San Claudio y tío de San Sinforiano, los cuales se convirtieron a la fe cristiana influidos por las predicaciones de San Sebastián. Lo prendió en Roma Fabiano, prefecto de la ciudad, quien lo condenó a morir lanzado al mar atado con grandes pesas. Rescatado su cuerpo por los cristianos fue sepultado en las catacumbas de San Sebastián. Allí permaneció hasta el año 1606 en el que con autorización de Paulo V fue encontrado y traído a España por el jesuita Hernando de la Bastida. Después, a instancia del también jesuita Ricardo Haller, confesor de la reina Margarita de Austria, se entregó en secreto el cuerpo de San Vitorino al colegio arevalense de la Compañía de Jesús el día 14 de octubre de 1608. «Estava el Santo Cuerpo en vna curiosa Vrna dorada sobre vn colchoncito de raso carmesí, guarnecido de franjas de oro, y vna sabanita de tafetan encarnado, orlada de puntas de oro, y cubierto con vn terliz del mismo raso con la misma guarnicion».
(Extraído del folleto de VIDA / Y / MILACROS / DE EL GLORIOSO MARTYR / SAN VICTORINO / PATRÓN DE LA MUY NOBLE VILLA / DE ARÉVALO. / Y DE TODO SV ARCIPRESTAZGO. / TRANSLACIÓN DE SU SAGRADO CVERPO DE / ROMA A ESPAÑA, / Y SU COLOCACIÓN EN EL COLEGIO / de la Compañía de Jesvs de / dicha Villa, / Compuesto por el Padre Joseph Tamayo.)

San Vitorino o San Victorino, que de ambas formas llamamos al patrón de Arévalo, fue el pasado año, quizá algunos lo recordaréis, centro de una simpática polémica surgida precisamente en torno a si su nombre es San Victorino con “C” o es San Vitorino sin “C”.

Los que defienden que sea San Vitorino sin “c”, se basan en los documentos existentes en el archivo histórico municipal de Arévalo, publicados por el arquitecto Luís Cervera Vera. En ellos se le nombra como Vitorino. Curiosamente en muchos de estos documentos aparece su nombre escrito con B y no con V. La publicación completa lo fue en el boletín número uno de "El Terral", editado en 1983 por la también llamada "El Terral, Asociación de Cultura y Arte".

En esta línea la propuesta del pintor y erudito arevalense José Antonio Arribas en su artículo publicado el pasado año en la revista cultural "La Llanura" defiende que: el “praenomen” VICTOR estaba reservado a los militares romanos que eran los únicos que conseguían victorias. Por el contrario los ciudadanos romanos de a pie, y San Vitorino, no lo olvidemos, era ciudadano romano en la época del prefecto Fabiano, eran los que acudían a las plazas de Roma a vitorear a los soldados y militares que habían obtenido victorias. Por ello el ciudadano de a pie sólo podía disponer del “praenomen” VITOR.

Por su parte los partidarios de que su verdadero nombre sea San Victorino fundamentan esto en que en el margen del documento del acuerdo municipal de proclamación del Santo, fechado el día 10 de septiembre de 1610, aparece la anotación siguiente: “Acuerdo para que se reciba por Patrón de la Villa a San Victorino”. También se sirven del hecho de que en los Santorales consultados y en especial en el publicado en año 1996 por D. Luís Carrandell, no aparece ningún santo llamado “Vitorino” y sí aparecen, por el contrario, varios “Victorinos”, entre ellos uno cuya fecha de celebración viene a ser precisamente el día 7 de julio.

A esta simpática polémica y, tan sólo con el ánimo de aportar algo, por si acaso sirviera para clarificar el enredo, queremos decir que según algunos entendidos en etimología de las lenguas romances consultados personalmente por nosotros, la partícula VIT latina, pasa a castellano como VIT, y no como VICT ni como VITT, basándose, según ellos, en estudios del eminente profesor Don Ramón Menéndez Pidal.

De todas formas y para no disgustar ni a Tirios ni a Troyanos, algunos arevalenses, en nuestro continuo ánimo en favor de aplacar polémicas, hemos determinado por llamarle, simple y sencillamente, SANTO PATRÓN.

PROPUESTA: Desde La Alhóndiga, Asociación de Cultura y Patrimonio proponemos que hacia la fecha de 10 de septiembre de este año 2010, se conmemore el 400 aniversario de la proclamación del Santo como Patrón de Arévalo. Para ello se podría organizar una muestra expositiva en que tendrían cabida los documentos de proclamación, las solicitudes por parte del colegio de los jesuitas y se mostraran al público todo el resto de objetos y documentos que puedan ser de interés y referencia del acontecimiento de dicha proclamación.

7 jul. 2010

Documentos sobre el Santo Patrón (II)

ACUERDO DECLARANDO PATRON DE ARÉVALO A SAN VITORINO Y FESTIVO EL DIA SIETE DE JULIO.
Arévalo, 10 de septiembre de 1610.
(ARCHIVO MUNICIPAL DE ARÉVALO, Libro de Acuerdos 8, fol. 247 vº -248).

"Y bisto por el dicho ayuntamiento dixeron que obedecían el dicho buleto como por el se manda ... y que mandaba y mando se guarde cómo y por todo la dicha provisión del señor obispo ... guardando el día de su festibidad del glorioso San Vitorino, que es a siete de Julio, cesando de todas las obras selbiles y menestrales, y auiendo las solenidades nesçesarias para que se guarde el dicho día, y, en quanto a lo del patronazgo, esta villa tiene por patrones a la Santísima Virgen, Nuestra Señora de la Encarnación y Señor San Martín, y a los gloriossos mártires San Sebastián y San Fabián, y que ansimismo se rescibe por patrón al glorioso San Vitorino, para que lo sea desta villa con los demás santos, y que en quanto a la procesión, misa y sermón lo deja a la eleçión del cabildo de los clérigos desta villa, sin que quede recurso contra esta villa ni sus propios.
Otrosi, mandaron este decreto se pregone en esta villa el (fol. 148) martes primero que biene catorce de este presente mes, con la música que esta villa tiene, asistiendo a ello dos alguaciles con dos ... del ayuntamiento para que lo den por testimonio, y ansí lo proveyeron y mandaron ..."

Según transcripción del ilustre Luis Cervera Vera en el Boletín número uno de El Terral, Asociación de Cultura y Arte, publicado el día 7 de julio de 1983 a los 373 años de la proclamación de San Vitorino Patrón de Arévalo.

Documentos sobre el Santo Patrón (I)

EL OBISPO DE AVILA CONCEDE LA FESTIVIDAD DE SAN VITORINO.
Arévalo, 10 de septiembre de 1610.
(ARCHIVO MUNICIPAL DE ARÉVALO, Libro de Acuerdos 8, fol. 247).

"Este dia se bió en el dicho ayuntamiento vn buleto del señor obispo de Avila por el qual su señoría concede que se guarde la fiesta del glorioso San Vitorino, que cuyo cuerpo santo esta trasladado en la Conpañia de Jesus desta villa, por el qual el dicho señor obispo concede en el dicho dia y otras fiestas particulares de cada año, quarenta dias de perdon, como por él parece que es como se sigue" (folio en blanco).

Según transcripción del ilustre Luis Cervera Vera en el Boletín número uno de El Terral, Asociación de Cultura y Arte, publicado el día 7 de julio de 1983 a los 373 años de la proclamación de San Vitorino Patrón de Arévalo.

3 jul. 2010

Fotografías de David Pascual


Fotografías de David Pascual que podeís contemplar en una exposición permanente en el salón Adaja de la Posada  Los Cinco Linajes en Arévalo.