30 jun. 2009

La gota de agua

Cuenta una vieja leyenda hindú, que una pequeña gota de agua estaba en la hoja de un helecho. Había nacido esa misma mañana, hija del rocío. Desde el lugar que ocupaba acertaba a ver un brioso río que corría por entre las rocas. Era el nacimiento del Ganges. En un determinado punto, el torrente caía desde una considerable altura, provocando un ruido ensordecedor. La gota sentía una enorme envidia del agua que veía correr y se sentía insignificante allí sola en la hoja del helecho.
Las horas pasaban y luego los días. Las condiciones permitieron que pasasen los días sin que ninguna otra gota de agua cayese en la misma hoja, y los rayos del sol no llegaban hasta donde se encontraba la pequeña gota. Estaba sola. Los árboles enormes daban la sombra suficiente para mantener la temperatura. La gota sentía el agua del torrente y su sensación de soledad crecía día a día.
Quiso que una tarde gris. Una enorme nube dejase caer millones de gotas sobre el paraje donde se encontraba la pequeña gota de agua. Una de ellas fue a caer junto a nuestra pequeña gota, en la misma hoja. Era una gota que había visto mucho mundo. En muy poco tiempo le contó cuál había sido su intenso viaje. Había nacido en un pequeño charco en un país muy lejano. El sol fuerte y hermoso la hizo elevarse hasta las nubes. Allí se reunió con millones de gotas de muy diversa procedencia. Los vientos llevaron la nube lejos, muy lejos y una tarde de repente la nube se rompió y cayeron millones de gotas como ella. Y allí estaba en aquella hoja junto a la pequeña gota.
La pequeña gota le contó sus temores, sus dudas, sus envidias, compartiendo con la gota viajera todos sus sentimientos. La gota viajera le explicó que el torrente no era algo muy distinto a ellas dos. El torrente eran millones de gotas juntas, en un mismo camino. La pequeña gota le preguntó si algún día serían parte del torrente. Quién sabe fue la contestación. También le preguntó si algún día sería una importante gota de agua como las que formaban el torrente.
La gota viajera le pidió que se fijase en una enorme roca que estaba muy por encima de ellas dos. A continuación le preguntó si veía la enorme grieta que partía prácticamente en dos la enorme roca. Claro que la veo, le contestó. Pues debes saber que al principio no era más que una inapreciable fisura en la roca. Un otoño una gota cayó en ella y allí quedó sola hasta que llegó el invierno. Con el frío la gota se hizo más grande y la fisura de la roca también aumentó de tamaño haciendo caer más adentro a la gota que estaba en la roca. Así al otoño siguiente una nueva gota cayó junto a la que estaba en la fisura y al llegar el invierno volvieron a crecer haciendo la fisura un poco más grande. Y así los siguientes otoños e inviernos hasta llegar a ser la enorme grieta que ahora se veía.
La pequeña gota que estaba en la hoja le preguntó a la gota viajera si había algo más importante que ser la gota de un torrente que todo arrastraba a su paso, con una fuerza incontenible. La gota viajera le habló de cómo el torrente, más abajo de la montaña donde se encontraban, cambiaba de forma, se hacía más ancho, perdía ímpetu y se convertía en un enorme río, ancho, caudaloso. Le contó a la pequeña gota, que millones de millones de gotas formaban ese río. Cada primavera millones de nuevas gotas se unían al caudaloso río. Las aguas eran menos impetuosas pero eran más fértiles. No rompían ni arrastraban el terreno. Le inundaban en sus crecidas, fertilizando el suelo. Con ello miles de personas podían sembrar y cosechar el alimento para todos ellos.
Cuándo les tocaría a ellas iniciar el viaje, le preguntó la pequeña gota. No tengas prisa, el momento llegará. Sabrás que ha llegado por ti misma, lo importante es que cuando llegue sepas qué quieres ser, gota que todo lo arrastra, o gota que fertiliza. Con la conversación se les pasaban las horas y los días, pues las gotas de agua hablan muy lentamente. Un día la pequeña gota notó algo extraño. El viento comenzó a mover las ramas de los árboles, dejando al descubierto la hoja del helecho. Un rayo de sol llegó hasta la pequeña gota y ésta supo que había llegado su momento. La gota viajera comenzó a decir, recuerda lo que quieres ser, no tengas miedo, subirás a las nubes, puede que esté a tu lado y puede que no; pero no estarás sola. Habrá más gotas. El viento llevará la nube hasta un lugar lejano o cercano, nadie sabe cuál es su deseo. Luego caerás y te encontrarás con otras gotas. Recuerda que tu poder reside no sólo en ti sino también en el grupo de gotas al que pertenezcas. De vosotros depende formar un torrente que todo lo arrasa o un río que todo lo fecunda. Buen viaje. Y así se despidió de la pequeña gota, al tiempo que ascendían hasta una nube.
Puede que sea por eso que en la India consideran al Ganges un río sagrado. Puede que ni siquiera sea una vieja leyenda hindú.
Dedicado a Vicente Ferrer.
Fabio López.

29 jun. 2009

El Aleph

Pulsa en la imagen" En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace treinta años vi en el zaguán de una casa en Frey Bentos, vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena, vi en Inverness a una mujer que no olvidaré, vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo, vi un cáncer de pecho, vi un círculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un árbol, vi una quinta de Adrogué, un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio, la de Philemont Holland, vi a un tiempo cada letra de cada página (de chico yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche), vi la noche y el día contemporáneo, vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala, vi mi dormitorio sin nadie, vi en un gabinete de Alkmaar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplicaban sin fin, vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba, vi la delicada osadura de una mano, vi a los sobrevivientes de una batalla, enviando tarjetas postales, vi en un escaparate de Mirzapur una baraja española, vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de un invernáculo, vi tigres, émbolos, bisontes, marejadas y ejércitos, vi todas las hormigas que hay en la tierra, vi un astrolabio persa, vi en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino, vi un adorado monumento en la Chacarita, vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente había sido Beatriz Viterbo, vi la circulación de mi propia sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo. "
Jorge Luis Borges

28 jun. 2009

Pintura rápida

Arévalo, plasmada a vuelapluma

Medio centenar de artistas participaron en el III Concurso de Pintura Rápida

El III Concurso de Pintura Rápida al Aire Libre de Arévalo se enmarca en una fecha señalada para sus organizadores: el centenario de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Ávila, que se conmemora este año. Por este motivo la institución cameral ha pretendido que ésta sea una edición especial, en la que el ganador del certamen debería plasmar o transmitir temas relacionados con el ámbito cameral, su historia o los sectores que esta abarca.

La Ruta del futuro

El Camino de Santiago, la ruta del futuro

No sólo por la relevancia turística, sino, sobre todo, por el desarrollo económico, las distintas asociaciones del Camino de Santiago que han ido surgiendo en las provincias por las que atraviesa la ruta del Levante, entre ellas Ávila, apuestan por la unidad, con el fin de fortalecer una ruta hasta ahora casi desconocida para muchos.
(más en Ávila Digital)

La Tagarnina

Estoy seguro de que quien lea este título dirá inmediatamente: “¿qué será esto?” Es posible que alguien, por excepción, no tenga que acudir al diccionario porque lo sepa, sobre todo si es guatemalteco; no sé si en Dénia habrá alguno. Lo cierto es que estamos en unos días (cuando estas líneas vean la luz ya habrán pasado) en los que “eso” se prodiga en demasía por aquello de los excesos de comida y, naturalmente, de bebida, ¿han cogido ya el hilo?, se lo he dejado fácil.
Citaba yo cuando escribí sobre los vinos de España, allá por el último verano, a un escritor festivo paisano y amigo, dueño de una pintoresca bodega y autor de composiciones poéticas y en prosa dedicadas al dios Baco y a lo relacionado con él. De una de ellas he tomado la dichosa palabreja para epigrafiar este artículo que trata, precisamente de la borrachera. Marolo Perotas, al que me refiero (ya desaparecido hace algunos años), a lo largo de un extenso poema, nos deleitó citando nada menos que setenta denominaciones distintas de la embriaguez -¿de dónde las sacaría?- No puedo aguantarme las ganas de brindar a los lectores la oportunidad de conocerlas y espero que no se cansen leyéndolas. Ahí van: tablón, mona, turca, toquilla, gabardina, moña, chilaba, pelerina, cogorza, zaramago, tropezona, túnica, nodriza, poderosa, mata, castaña, celedonia, tulipán, pellica, moco, babosa, peto, diana, tomate, babilonia, pítima, merluza, mascarilla, cernícalo, tormenta, filoxera, mostaza, tajada, trenca, morcilla, atmósfera, vitrina, jumera, paraguas, tea, valentona, alfombra, soplatera, TAGARNINA, trompa, farol, garrapata, peleona, torta, moscorra, tenca, cazadora, moña, guinda, embriaguez, librea, floresciente, luminosa, melopea, curda, miserere, emperadora...
Despediré el entrañable recuerdo que conservo del poeta con dos pequeños fragmentos del poema que dicen:

El vino crea cientos de amistades
y es el estomacal por excelencia,
limpiando de prejuicios la conciencia
le dice al más pintado las verdades.

Es locuaz, saludable, emprendedor,
eufórico, vehemente, vaporoso,
tónico, digestivo, prodigioso
y amigo de la juerga y del amor.

Pero vamos a dar un giro a estas humoradas porque, sinceramente, no era éste el estilo ni el fondo que pretendía yo emplear por las situaciones y consecuencias que las tagarninas de estos días pasados trajeron consigo y no sólo las de éstos, sino de todo tiempo. No puedo olvidar el impacto que me produjo la escena de un joven cargando al hombro a otro compañero que estaba incapacitado para mantenerse en pie dado su tremendo estado de embriaguez. Trataba de llevarlo a su casa e introducirlo en el ascensor, una vez superado el pequeño tramo de escaleras previo a aquél. Dos actitudes contrapuestas dignas, por tanto, de distinta consideración. Una, la del joven ebrio, penosa por su falta de sensatez y que infundía lástima evidente; la otra, la del abnegado amigo que no dudó en dejarlo en su domicilio a costa de ímprobos esfuerzos y sacrificios, que no podía menos que despertar la admiración de los demás. Eso sí fue un alarde de solidaridad. Era el día de Navidad. La fecha y la circunstancia son significativas a la hora de encontrar una explicación del hecho, que no justificación, Pero ya se sabe, la irreflexión se apodera de las personas en momentos presuntamente eufóricos y conducen a estas cosas.
En este caso el protagonismo se lo lleva un joven pero no sería justo particularizar porque, sin olvidar los insanos “botellones”, no se puede excluir a la población adulta que, en no pocas ocasiones, aunque no de forma gregaria, sino individualizada, prodigan el consumo de alcohol hasta extremos difíciles de comprender. Tengo una imagen en la memoria, siendo adolescente ya, que es uno de los muchos episodios semejantes que se dan en la sociedad por esa causa: en una pequeña ciudad de Castilla, donde todo el mundo era más o menos conocido, un modesto menestral no precisamente remilgado a la hora de echarse un trago al coleto, se había excedido aquella tarde festiva y, en situación tambaleante, acertó a pasar bajo el balcón del juez de Instrucción quien, a la sazón, estaba asomado al mismo. Aquel buen hombre (pues, pese a su inveterada costumbre, lo era) se encaró con el magistrado y, al estilo de algunos enjuiciados por la Audiencia Nacional, se puso a lanzar toda clase de improperios contra él. Naturalmente, como entonces estaba vigente el delito de desacato, antes de diez minutos estaba en la cárcel.
Pero el vino, la cerveza o la ginebra ya hacían las delicias de ilustres personajes de la historia. Es curiosa la mención de las famosas “schubertiadas”, en los comienzos del siglo XIX, donde el grandioso compositor austriaco, autor entre otras muchas obras, del Ave María, la Serenata y la Sinfonía Inacabada, se reunía con sus amigos y mientras hablaban de infinidad de temas, “libaban” sin tacha hasta el punto de que las conversaciones derivarían en algo incongruente, como es de suponer.
Estos relatos no dejan de ser puramente anecdóticos pero, lo verdaderamente serio y preocupante son esas estadísticas alarmantes que nos dicen que la edad a la que se inician los jóvenes en la bebida, cada vez se hace más prematura. Alguno de mis artículos terminaba con una exclamación contundente que ahora repito: ¡Qué pena!
Jesús GONZÁLEZ FERNÁNDEZ
(Publicado en CANFALI MARINA ALTA, de Denia, el 12-01-2008

27 jun. 2009

Los vinos de España

Si hay otra palabra de la lengua castellana que pueda competir con la que, en el campo de la gastronomía, del sentir popular, de la ciencia alimentaria, como es pan, hay que citar vino. Este término fue objeto no hace mucho de una controversia enconada y de un pulso entre el Ministerio de Sanidad y los productores de tan universal y apreciado extracto de la uva. La llamada “Ley del vino” ocupó durante meses la cúpula de la actualidad nacional, al tratar de considerarlo como una bebida alcohólica, a efectos de las restricciones oficiales de su consumo y divulgación y no como un elemento alimenticio beneficioso para la salud. La reacción contundente del sector y también la impopularidad de la medida proyectada, hicieron que fuera reconsiderada y, de momento, paralizada. Ahora no sigue como ministra la promotora del proyecto, que ha dado paso en Sanidad a un técnico cuyas intenciones sobre este particular desconocemos, lógicamente, dado su reciente su nombramiento.
Ahora ha surgido otro contratiempo en esto de la producción del vino porque la Unión Europea parece empeñada en su proyecto de arranque de viñas para evitar los excedentes. No podemos prever qué pasará pero, de todos modos, es triste pensar que se pretende evitar que sobre algo de comer o de beber en el llamado primer mundo mientras millones de personas carecen de ello en otros lugares; lamentable.
Pero ya que hablamos de pan y vino y antes de enfocar en su sustancia lo principal de este artículo, dada mi debilidad por los refranes, creo que voy a sucumbir a la tentación de poner aquí unos cuantos: A pan de quince días, hambre de tres semanas, A buen hambre no hay pan duro, ni falta salsa a ninguno, A pan duro, diente agudo, Con pan y cebolleta, no es menester trompeta. Pan ajeno, nunca es tierno, Pan tierno y leña verde, la casa pierden, Pan y nueces saben a amores, Al pan, pan y al vino, vino, Vino de una oreja prendado me deja, vino de dos, maldígalo Dios, Vino el cochinillo y tiró el cantarillo, Vino sobrante es para el ayudante. Puede que en otra ocasión les cuente lo de los refranes contradictorios, pero ahora, sigamos con el vino.
Su historia arranca de lejos, nada menos que de los tiempos a que se refiere la Biblia en su Antiguo Testamento cuando se cita el Arca de Noé, quien no se olvidó de cargar en la nave cántaros de vino, pero también tenemos la referencia de fenicios, griegos y otras culturas ancestrales, puesto que nos han quedado vestigios de sus transportes de vinos en sus naves, utilizando vasijas de barro y otros materiales; muestras arqueológicas que, sin ir más lejos, podemos ver en el Museo del Castillo de Dénia. Mi primera percepción de la existencia de esta bebida indisolublemente unida a las comidas domésticas, según recuerdo, fue en mi más tierna infancia cuando en mi casa se compraba a granel en una taberna vecina creo que a dos ó tres pesetas el litro; me figuro que habría ya marcas selectas de los vinos de mesa, pero las economías medias de entonces no daban para más que el tinto peleón. Luego salieron ya los tetrabriks y se olvidaron los toneles o los pellejos de donde se dispensaba más o menos a diario en esas bodegas o tabernas. Parece probada la cualidad benefactora del vino, sobre todo el tinto, a través de su tanino, (ya se sabe, hay que insistir en el consumo moderado) para prevenir problemas cardiovasculares, por sus propiedades antioxidantes. Sea o no cierto, creo que sí, prescindí del blanco o el rosado y me dedico ahora casi exclusivamente al tinto, precisamente de Cariñena, como en el Tenorio. Pero luego daremos un repaso a la infinidad de clases que tenemos en la Península.
El vino ha dado para mucho en la cultura, la gastronomía, el turismo y la literatura y otras artes como la pintura, donde tenemos excelentes expresiones como Velázquez, por ejemplo, con Los borrachos, Tiziano (El triunfo de Baco en la National Gallery) o la escultura de Miguel Ángel Baco y ebrio, de Los Uffizi, de Florencia, sin olvidar al Baco de Goya.
Y aunque la cita constituya una imperdonable trivialidad dentro del contexto, como anecdótico del caso me referiré a la existencia de una hermosa bodega privada, al pie de un castillo, llena de toneles de distintos caldos, que tenía varias galerías (parece que antiguos pasadizos del mismo, donde estuvo presa Blanca de Borbón, esposa de Pedro I el Cruel) muy curiosas: una estaba dedicada a los periódicos locales de todas las épocas, uno en cada barrica; la otra, a los borrachos más famosos de la ciudad -¿tantos habría?-, con alusiones poéticas frívolas. El propietario fue un escritor festivo que se llamaba Marolo Perotas (son correctas las consonantes en negritas) y con quien me honré en compartir algunas tareas periodísticas. No puedo omitir el nombre del lugar en cuestión, Arévalo, donde yo nací. Discúlpeseme la intimidad.
Hace muchos años, en una emisora de radio de Madrid, hice un programa en el que repasaba las músicas de las distintas regiones (ahora Comunidades autónomas), tan ricas y variadas, desde Galicia a Andalucía, sin olvidar los archipiélagos. Viene a cuento porque, como decía antes, voy a terminar con el abanico extenso y variadísimo de vinos que tenemos y que, muchos de ellos, han dado la vuelta al mundo, situando a España en tercera posición de la producción universal, con una calidad incuestionable. Haciendo el mismo recorrido sobre el mapa, empecemos por Galicia (Monterrei, Ribeiro, Albariño), País Vasco (Txacolí, Rioja alavesa), Navarra (Lumbier, Cintruénigo, Olite, Tafalla), Aragón (Somontano, Cariñena), La Rioja (el 85% son tintos y quizá los más conocidos internacionalmente junto con los de Jerez), Cataluña (Alella, Ampurdán, Penedés, Priorato), Comunidad Valenciana (Vinalopó, en Alicante, vinos de al menos 15 grados y los moscateles de Dénia, Jávea y Alfaz del Pi, Utiel-Requena, Liria y muchos más), Murcia (Yecla, Jumilla), Andalucía (Jerez, Sanlúcar, Montilla-Moriles, los dulces de Málaga, Condado de Huelva), La Mancha (las provincias de Cuenca, Ciudad Real, Toledo y Albacete y, por derecho propio, el Valdepeñas), Castilla y León (Cigales, Ribera del Duero, Rueda, Toro, Cacabelos), Canarias (prácticamente por todas las islas) y, finalmente, los sorprendentes vinos de Madrid, que empiezan a emerger y a competir con ímpetu. Un recorrido espectacular.
Jesús GONZÁLEZ FERNÁNDEZ
(Publicado en CANFALI MARINA ALTA, de Denia, el 28-07-2007

26 jun. 2009

Los Caminos de Santiago convergen en Ávila

Pulsa para ir a la noticiaUnas 160 personas se darán cita este fin de semana en Ávila para celebrar el VI Congreso Internacional de los Caminos de Santiago que organiza la Organización Supranacional de Pymes del Eje Atlántico (Ospea) los días 26, 27 y 28 de junio.

Este colectivo contará con la colaboración de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Ávila y pretende presentar a las rutas de peregrinación como el “principal elemento vertebrador en lo que se refiere al desarrollo, promoción, puesta en valor y difusión de los recursos patrimoniales, culturales, comerciales y turísticos de los territorios”.

25 jun. 2009

Becas de investigación sobre Ávila

La Institución Gran Duque de Alba convoca ocho becas de investigación sobre Ávila por importe de 6.000 euros

ÁVILA, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Institución Gran Duque de Alba, dependiente de la Diputación de Ávila, concederá ocho becas de investigación para trabajos que versen sobre la provincia de Ávila, por importe de 6.000 euros cada una.
Tendrán prioridad los estudios que aborden los siglos XVI, XVII y XVIII, ya que se utilizarán para redactar el nuevo volumen de la Historia de Ávila, según avanzó hoy el presidente de la Diputación, Agustín González.
El año pasado fueron 60 las solicitudes, la mayoría sobre historia e historia del arte, y para esta edición se espera también alcanzar esa cifra, con temáticas en torno al arte, ciencias naturales, ciencias técnicas, derecho, economía, historia, literatura y medicina.
Como manifestó el director de la Institución Gran Duque de Alba, Carmelo Luis, el objetivo es "contribuir a conocer mejor nuestro patrimonio" y "promocionar a los jóvenes abulenses que quieran contribuir con los estudios locales".
El plazo máximo para la realización del trabajo es de un año a partir de la adjudicación de la beca y las solicitudes podrán presentarse hasta el 10 de octubre

23 jun. 2009

En la prensa

Noticias sobre la petición del albergue para peregrinos del Camino de Santiago, efectuado por la Alhóndiga y la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Ávila.
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20 jun. 2009

Petición de albergue de peregrinos

Comunicado de Prensa


La Alhóndiga de Arévalo y la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Ávila piden al Ayuntamiento que rehabilite un inmueble como albergue de Peregrinos


La asociación de cultura y patrimonio La Alhóndiga de Arévalo junto con la asociación de Amigos del Camino de Santiago en Ávila, han remitido una carta al Ayuntamiento de Arévalo en la que solicitan la habilitación del edificio de propiedad municipal situado en el número 13 de la calle de Santa María para su empleo como Albergue de Peregrinos.
Los peregrinos que recorren el Camino del Sureste cuentan ya, en la Provincia de Ávila, con los albergues de San Bartolomé de Pinares, Ávila y Gotarrendura. Se hace necesaria la existencia de un cuarto albergue entre Gotarrendura y Palacios de Goda, y qué mejor lugar que Arévalo, cuyo casco urbano es uno de los conjuntos de arte mudéjar más importantes de Castilla y León.
En la solicitud, ambas asociaciones consideran que debido al aumento del número de peregrinos que recorren esta ruta, las ventajas de tener un albergue serían un aliciente más a la promoción del turismo en el municipio, pues comprobado está que las rutas Jacobeas se han convertido en uno de los grandes impulsores de la cultura y el turismo de todos los pueblos y ciudades por donde discurre.
El paso de los peregrinos por nuestros pueblos, no sólo crea riqueza, ya que los peregrinos compran en las tiendas, utilizan los bares y los restaurantes, sino que fomenta la llegada de más turismo, pues dan a conocer nuestros pueblos en sus lugares de origen, no sólo en territorio nacional, sino fuera de nuestras fronteras, dado que viene un gran número de peregrinos europeos (alemanes, franceses...) e incluso de Canadá o Australia.
En segundo lugar, y teniendo en cuenta las características del edificio en cuestión, que consta de dos alturas y un sótano, con una superficie estimada 110 metros cuadrados por planta, y dispone de un patio que puede tener unos 120 metros cuadrados más, se podría dar una segunda utilidad al mismo, como la creación de un “Centro de interpretación del Camino”, o para usos múltiples.

X CERTAMEN LITERARIO DE RELATO BREVE



X CERTAMEN LITERARIO DE RELATO BREVE“CIUDAD DE ARÉVALO 2009

3 jun. 2009

25º aniversario de la muerte de Sánchez-Albornoz

Los historiadores conmemorarán el 25º aniversario de la muerte de Sánchez-Albornoz.

La 25ª edición de los Cursos de Formación de Historiadores que organiza todos los veranos la Fundación Claudio Sánchez-Albornoz, en la capital abulense, tendrán este 2009 un valor añadido, pues se cumplen los 25 años del fallecimiento del insigne historiador, enterrado en el claustro de la Catedral de Ávila.

1 jun. 2009

Actividades culturales

Actividades culturales programadas para Junio por el Ayuntamiento de Arévalo:

EN EL CINE TEATRO CASTILLA

DÍA 6 DE JUNIO A LAS 21.30

OBRA: El caballero de las espuelas de Oro

AUTOR: Alejandro Casona

COMPAÑÍA: Maliayo Teatro